Peor que los combustibles fósiles

En los últimos dos años he hecho un incómodo descubrimiento. Como muchos expertos en medio ambiente, he estado tan ciego ante las restricciones que afectan a nuestro suministro de energía como mis adversarios lo han estado ante el cambio climático. Ahora me doy cuenta de que he abrigado una cierta creencia en la magia.

En 2003, el biólogo Jeffrey Dukes calculaba que los combustibles fósiles que quemamos en un año se componen de materia orgánica “[…] que es más de 400 veces la productividad primaria neta de la biota actual del planeta”.1 Esto significa que cada año usamos una cantidad por valor de cuatro siglos de plantas y animales.

La idea de que sencillamente podemos reemplazar este legado fósil (y la extraordinaria densidad de energía que nos da) por energía ecológica es ciencia ficción. Simplemente no hay sustituto, pero se buscan sustitutos por todas partes. Estados (como el nuestro, [R.U.]) intentan evitar las duras decisiones que impone el cambio climático.

Y al menos uno de los sustitutos es peor que el combustible fósil al que reemplaza. […] Estaba equivocado porque subestimé el impacto destructivo de dicho combustible.

Antes de ir más allá, me gustaría dejar en claro que utilizar aceite de papas fritas para hacer carburante me parece algo bueno. La gente que va todo el día transportando tinajas de porquería hace un servicio a la sociedad. Pero sólo hay suficiente aceite de cocina residual en el Reino Unido como para llegar a una trescientas ochentava parte de nuestra demanda de carburante para el transporte. 1/380, 2,6 o/oo, 0,26 %.2  A partir de ahí comienza el problema.

Cuando escribí sobre ello el año pasado, pensé que el mayor problema que causaba el biodiesel era que establecía una competición por la tierra: la tierra cultivable que de otra forma se habría usado para cultivar comida se utilizaría para cultivar combustible. Pero ahora me encuentro con que algo aún peor está pasando. La industria del biodiesel ha inventado accidentalmente el combustible que más carbono emite a la atmósfera.

Al promover el biodiesel (como hacen la Unión Europea, los gobiernos británico y estadounidense y miles de defensores del medio ambiente) has de imaginar que estás creando un mercado de aceite de papas fritas usado, o de aceite de colza, o de aceite de algas que crecen en estanques del desierto. En realidad estás creando el mercado del cultivo más destructivo de la Tierra.

El presidente de la Autoridad Federal para la Explotación de la Tierra de Malasia anunció que iba a construir una nueva fábrica de biodiesel.3 Era la novena decisión de esa índole en cuatro meses. Se están construyendo cuatro nuevas refinerías en la península de Malasia, una en Sarawak y dos en Rotterdam. Dos consorcios extranjeros (uno alemán, el otro estadounidense) están erigiendo fábricas rivales en Singapur.4 Todas harán biodiesel a partir de la misma fuente: el aceite de palmera.

“La demanda de biodiesel”, informa el Malaysian Star, “vendrá de la UE (…). Esta reciente demanda (…) acaparará, como mínimo, la mayoría de las existencias malayas de aceite crudo de palmera”.5 ¿Por qué? Porque es más barato que el biodiesel hecho a partir de cualquier otro cultivo.

En septiembre de 2005, Amigos de la Tierra publicó un informe sobre el impacto de la producción de aceite de palmera. “Entre 1985 y 2000”, descubrió, “la explotación de plantaciones de palmeras de aceite fue responsable de un 87% de la deforestación de Malasia”.6 En Sumatra y Borneo, unas 4 millones de hectáreas de bosque se han convertido en tierra de cultivo de palmeras. Ahora se programa despejar unas 6 millones más de hectáreas en Malasia, y 16,5 en Indonesia.

Casi todo el bosque que queda está en peligro. Los plantadores de aceite están desgarrando incluso el famoso parque nacional Tanjung Puting de Kalimantan. El orangután va probablemente a extinguirse en libertad. Los rinocerontes, tigres, gibones, tapires, los monos probóscides y miles de otras especies podrían ir por el mismo camino. Se ha desalojado de sus tierras a miles de indígenas, y torturaron a unos 500 indonesios que intentaron resistirse.7 Los incendios forestales que tan a menudo cubren la región de humo son provocados en su mayoría por los cultivadores de palmeras. Toda la región se está convirtiendo en un campo gigante de aceite vegetal.

Antes de que se planten palmeras de aceite, que son pequeñas como maleza, hay que talar y quemar enormes árboles en los bosques, que contienen unas reservas de carbono mucho mayores. Cuando se acaba con las tierras más secas, las plantaciones se trasladan a bosques cenagosos, que crecen en turbas. Una vez cortados los árboles, los plantadores desecan el suelo. Cuando la turba se seca, se oxida y libera aún más dióxido de carbono que los mismos árboles. En términos del impacto que causan en el medio ambiente local y mundial, el biodiesel de palmera es más destructivo que el petróleo crudo […].

El gobierno británico entiende todo esto. En el informe que publicara cuando anunció que cumplirá con la UE y asegurará que el 5,75% de nuestro combustible para el transporte vendrá de las plantas para 2020,1 admitió que “los riesgos principales para el medio ambiente son probablemente aquellos que conciernen a una expansión enorme en la producción de materia prima para biocombustibles, y particularmente en Brasil (por la caña de azúcar) y el sudeste asiático (por las plantaciones de palmeras de aceite)”.2 Se sugiere que la mejor manera de afrontar el problema es prevenir que se importen los combustibles ambientalmente destructivos. El gobierno preguntó a sus especialistas si una prohibición infringiría las normas mundiales del comercio. La respuesta fue afirmativa: “el criterio ambiental obligatorio (… ) incrementarían muchísimo el riesgo de un desafío legal internacional a la política en su totalidad”.3 Así que abandonó la idea de prohibir las importaciones y pidió en su lugar “algún tipo de esquema voluntario”.4 Sabiendo como se sabe que la creación de este mercado llevará a una enorme oleada de importaciones de palmeras de aceite, que no hay nada significativo que pueda hacerse para prevenirlas y que acelerarán el cambio climático en lugar de aliviarlo, el gobierno ha decidido seguir adelante de todas formas.

En otros tiempos, felizmente, esto era un desafío para la UE. Pero lo que la UE quiere y lo que el gobierno británico quiere son lo mismo. “Es esencial que hagamos un balance de la creciente demanda de transporte”, dice el informe, “con nuestro objetivo de proteger el medio ambiente”.5 Hasta hace poco, teníamos una política de reducir la demanda de transportes. Ahora, esa política ya no existe. Como hicieron los conservadores a principios de los 90, la administración laborista socialista intenta dar cabida a la demanda, da igual lo lejos que llegue. Las estadísticas que obtuvo el grupo Road Block muestran que sólo para el ensanchamiento de la autopista M1 el gobierno pagará 3.600 millones de libras esterlinas, más de lo que gasta en la totalidad de su programa del cambio climático. En vez de intentar reducir la demanda, intenta acomodar los suministros. Está dispuesto a sacrificar los bosques pluviosos del sudeste asiático para que se vea que hace “algo”, y permitir a los automovilistas sentirse mejor consigo mismos.

Todo esto ilustra la inutilidad de las soluciones tecnológicas que se persiguen. Es una locura intentar satisfacer una demanda de combustible siempre en alza, da igual de dónde venga el combustible. Se han evitado las decisiones duras, y otra parte de la biosfera se está quemando.

George Monbiot

notas:
1) Jeffrey S. Dukes, 2003. 1. Jeffrey S. Dukes, 2003. Burning Buried Sunshine: Human Consumption Of Ancient Solar Energy. Climatic Change 61: 31-44.
2) La British Association for Biofuels and Oils estima el volumen en 100.000 toneladas por año. BABFO, s/f. Memorando de la Comisión Real sobre la Contaminación Medioambiental. www.biodiesel.co.uk/press_release/royal_commission_on_environmenta.htm.
3) Tamimi Omar, 1/12/2005. Felda to set up largest biodiesel plant. The Edge Daily.
4) Loh Kim Chin, 26/10/2005. Canal NewsAsia.
5) C.S. Tan, 6/10/2005. All Plantation Stocks Rally. www.biz.thestar.com.my/news/story.asp?file=/2005/10/6/business/12243819&sec=business.
6) Amigos de la Tierra et al.,  The Oil for Ape Scandal: how palm oil is threatening orang-utan survival. www.foe.co.uk/resource/reports/oil_for_ape_full.pdf.
7) Ibíd.

artículo publicado en Revista futuros nº10 / Río de la Plata otoño 2007

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Nueva enfermedad psiquiátrica: buscar alimentarse sanamente

En su permanente empeño por inventar «trastornos mentales» a partir de toda actividad humana, la industria psiquiátrica está ahora promoviendo la más ridícula enfermedad que nunca antes hubieran inventado: la enfermedad de comer sanamente.

No es una broma: Si te dedicas a comer alimentos sanos, sufres una «enfermedad mental» y probablemente necesites algún tipo de tratamiento químico que contenga fuertes drogas psicotrópicas. El diario The Guardian informa: «La fijación con el comer sano puede ser indicio de un grave trastorno psicológico» y luego afirma que esta «enfermedad» se llama orthorexia nervosa, que es básicamente sólo la expresión latina que significa ‘nervioso por el correcto comer’.
Pero no pueden llamarla, simplemente, «trastorno nervioso del comer sano», porque entonces no parece que ellos supieran de qué están hablando. Así, lo traducen al latín, en el que suena más inteligente (aunque no lo sea). De ahí viene la mayoría de los nombres de las enfermedades: los médicos sólo describen los síntomas que ven, con un nombre como osteoporosis (que significa ‘huesos que tienen huecos’).

Volviendo a esta enfermedad inventada de la «orthorexia», The Guardian pasa a informar que «comúnmente, los ortoréxicos tienen reglas rígidas en cuanto al comer. El rechazo al azúcar y sal refinada, cafeína, alcohol, gluten, levadura, soya y maíz transgénicos y productos lácteos, es sólo el comienzo de las restricciones de su dieta. También quedan excluidos cualesquier alimentos que hayan estado en contacto con pesticidas, herbicidas, o que contengan aditivos artificiales».
Un momento. Entonces, si tratas de evitar los químicos, los lácteos, la soya transgénica o azúcar refinada, ¿eso te convierte ahora en enfermo mental? Claro. Según estos expertos. Si efectivamente te preocupas de evitar los pesticidas, herbicidas e ingredientes modificados genéticamente, como la soya, algo anda mal contigo.

Pero ¿te das cuenta de que comer comida chatarra se presume que es «normal»? Si comes comida chatarra procesada y entremezclada con químicos sintéticos, eso para ellos está bien. Los pacientes mentales son, aparentemente, aquéllos que escogen alimentos orgánicos y naturales.

¿Qué es «normal» cuando se trata de alimentos?

Les advertí que esto venía. Años atrás, previne a los lectores de NaturalNews que pronto podría estar en camino una tentativa de proscribir el broccoli, debido a sus fitonutrientes anticancerígenos. Esta agresión en cuanto a la salud mental a consumidores conscientes de la salud es parte que aquel programa. Es un intento de marginalizar a quienes comen en forma sana, por medio de declararlos mentalmente inestables y, por ende, justificar que se los aísle en instituciones para enfermos mentales, donde se les inyectarán medicamentos psiquiátricos y se los alimentará con comida que está procesada, muerta y llena de químicos tóxicos.

The Guardian (y El Mercurio también; 03/02/10) llega incluso al ridículo extremo de decir: «La obsesión acerca de cuáles alimentos son ‘buenos’ y cuáles son ‘malos’ significa que los ortoréxicos pueden terminar desnutridos».
Sigan, si pueden, lo ilógico de esto: Comer alimentos ‘buenos’ ¡va a provocar desnutrición! Comer alimentos malos, supongo, se presume que va a proporcionar todos los nutrientes que necesitas. Es la afirmación más absurda que haya leído nunca sobre nutrición. No es de sorprenderse que la gente esté hoy tan enferma: Los medios de comunicación masivos les están diciendo que comer alimentos sanos ¡es un trastorno mental que va a provocar desnutrición!

Cállate y traga tu comida procesada

Es exactamente como lo informé años atrás: No corresponde que cuestionen su comida, señores. Siéntense, cállense y vamos masticando. Deja de pensar acerca de qué estás comiendo, y sólo haz lo que te dicen los principales medios de comunicación y sus avisadores de comida procesada. Cuestionar las propiedades de salud de tu comida chatarra es un trastorno mental, ¿no lo sabías? Y si te «obsesionas» con los alimentos (por ejemplo, haciendo cosas tales como leer las etiquetas con los ingredientes), eres raro. Quizás hasta estés enfermo.
Ése es el mensaje que transmiten ahora. Los consumidores de comida chatarra son «normales» y «cuerdos», y están «nutridos». Pero quienes comen comida sana son enfermos, anormales y están desnutridos.

Pero, te preguntas ¿por qué habrían de atacar a quienes comen en forma sana? Personas como el Dr. Gabriel Cousens te pueden decir por qué: Porque una acrecentada consciencia espiritual y mental sólo es posible si se sigue una dieta de alimentos vivos y naturales.
Consumir comida chatarra te mantiene aturdido y fácil de controlar, ¿ves tú? Literalmente se entromete en tu mente, entorpeciendo tus sentidos con glutamato, aspartamo y extracto de levadura. La gente que subsiste a base de comida chatarra es dócil y rápidamente pierde su capacidad de pensar por sí misma. Están de acuerdo con cualquier cosa que se les diga por televisión y con aquéllos en aparentes posiciones de autoridad, y nunca cuestionan sus acciones o lo que en realidad está ocurriendo a su alrededor o en el mundo.

Por el contrario, la gente que come alimentos naturales ¯con todos sus nutrientes curativos aún intactos¯ que aumentan la salud, comienzan a despertar sus mentes y espíritus. Con el tiempo, empiezan a cuestionar la realidad que los rodea y van a la búsqueda de tópicos más refinados, tales como comunidad, naturaleza, ética, filosofía y la visión de las cosas que están sucediendo en el mundo. Se vuelven «conscientes» y pueden empezar a ver la verdadera trama de la Matrix, por así decir.

En efecto, este es un peligro enorme para aquéllos que dirigen nuestra sociedad basada en el consumo, porque el consumo depende de una mezcla de ignorancia y sugestionabilidad. A la gente que sigue ciegamente comprando alimentos, medicamentos, seguros de salud y bienes de consumo, necesitan tenerles desconectadas las funciones cerebrales superiores. Sucede que la comida chatarra procesada y entremezclada con químicos tóxicos logra exactamente eso. ¿Por qué crees que los alimentos procesados y muertos siguen siendo la comida por defecto de escuelas públicas, hospitales y prisiones? Es porque los alimentos muertos apagan los niveles superiores de conciencia y mantienen a la gente enfocada en cualesquier distracciones con que se puedan alimentar sus cerebros: televisión, violencia, temor, deportes, sexo, etc.

Pero vivir como un zombi es, en cierto modo «normal» en la sociedad de hoy en día, porque lo está haciendo tanta gente. Pero eso no lo convierte en normal: El verdadero «normal» es alguien que está despierto, sano y apto, nutrido con alimentos vivos y que se desempeña como ciudadano independiente de un mundo libre. Comer alimentos vivos es como tomarse la píldora roja, que con el tiempo abrirá una perspectiva enteramente nueva en la trama de la realidad. Te libera para que pienses por ti mismo.

Pero comer comida chatarra procesada es como tomarse la píldora azul, que te deja atrapado en una realidad inventada, donde las experiencias vitales las inventan las empresas de productos de consumo, quienes te asaltan los sentidos con químicos diseñados para tal efecto (como el glutamato monosódico), que engañan a tu cerebro para que crea que estás comiendo comida de verdad.
Si quieres estar vivo, consciente, y tener el control de tu propia vida, come más alimentos sanos y vivos. Pero no esperes ser el favorito de los «expertos» en salud mental y nutricionistas; todos ellos están siendo programados para que consideren que estás «loco», porque no sigues sus dietas masivas a base de alimentos muertos entremezclados con químicos sintéticos.

Pero, sobre este asunto, tú y yo sabemos la verdad: nosotros somos los normales. Los consumidores de comida chatarra son los verdaderos pacientes mentales, y la única manera de despertarlos al mundo real es empezar a alimentarlos con comida viva.
Algunas personas están dispuestas a tomar la píldora roja, otras no. Todo lo que puedes hacer es mostrarles la puerta. Deberán abrirla ellos mismos.

Mientras tanto, trata de evitar a los funcionarios de la salud mental que están tratando de rotularte como a alguien que tiene un trastorno mental, sólo porque prestas atención a lo que pones en tu cuerpo. No hay nada malo en evitar la presencia de azúcar refinada, soya transgénica, glutamato, aspartamo, edulcorantes artificiales y otros químicos tóxicos en el suministro de alimentos. De hecho, tu vida misma depende de eso.

Mike Adams *

* Mike Adams, es investigador de salud natural y autor de cientos de artículos, entrevistas, reportes y guías de consumo. Además de periodista independiente, es fundador de NaturalNews.com, BetterLifeGoods.com, The Consumer Wellness Center y director ejecutivo de Arial Software.

fuente http://argentina.indymedia.org/news/2010/09/752001.php

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Del enamoramiento y el amor… *

Si estás alerta, muchas cosas simplemente desaparecen; no ne­cesitas deshacerte de ellas.

En estado consciente, ciertas cosas no son posibles; Y esta es mi definición, no existe otro criterio. Si es­tás consciente no puedes enamorarte; por lo tanto, caer enamorado es un pecado. Puedes amar, pero eso no es como una caída, es como una as­censión. ¿Por qué [en inglés] se usa la expresión «caer enamorado» (falling in love)? Es una caída; estás cayendo, no estás ascendiendo. Cuando estás consciente, no es posible caer… ni si­quiera en el amor. No es posible, sim­plemente no lo es. Con la conciencia no es posible; asciendes en el amor. Y ascender en el amor es un fenómeno totalmente diferente del enamora­miento. Estar enamorado es un estado onírico. Por eso a la gente que está enamorada se le nota en los ojos; es como si estuvieran más dormidos que los demás, intoxicados, so­ñando. Se les nota en los ojos porque sus ojos tienen una ensoña­ción. Las personas que ascienden en el amor son totalmente dife­rentes. Se nota que ya no están soñando, que están afrontando la realidad y eso las hace crecer.

Al enamorarte sigues siendo un niño; al ascender en el amor, maduras y en poco tiempo, el amor deja de ser una relación; se convierte en un estado de tu ser. Entonces ya no se-puede decir que ames a este y no ames a aquel, no; simplemente, amas. Es algo que compartes con cualquiera que se acerque a ti. Ocurra lo que ocurra, tú das tu amor. Tocas una piedra y la tocas como si estuvie­ras tocando el cuerpo de tu persona amada. Miras un árbol y lo mi­ras como si miraras el rostro de tu amado. Se convierte en un esta­do del ser. No es que estés enamorado, es que eres amor. Esto es ascender, no caer.

El amor es hermoso cuando asciendes por él, y se convierte en algo sucio y feo cuando desciendes por él. Y tarde o temprano des­cubrirás que resulta venenoso, que se convierte en un cautiverio. Has quedado atrapado, tu libertad ha sido aplastada; te han cortado las alas, ya no eres libre. Al caer enamorado te conviertes en una po­sesión; tú posees y permites que alguien te posea a ti. Te conviertes en un objeto, y tratas de convertir en un objeto a la persona de la que te has enamorado.

Mira una pareja de marido y mujer. Los dos se han convertido en objetos, ya no son personas. Los dos intentan poseer al otro. Solo las cosas se pueden poseer, no las personas. ¿Cómo puedes poseer una persona? ¿Cómo puedes dominar a una persona? ¿Cómo puedes convertir a una persona en una posesión? ¡Imposible! Pero el mari­do está intentando poseer a la esposa; la esposa intenta lo mismo. Se produce un choque, y los dos acaban por convertirse básica­mente en enemigos. Son destructivos el uno para el otro.

Sucedió que el mulá Nasruddin entró en la oficina de un ce­menterio y se quejó al encargado:
-Sé que mi esposa está enterrada en este cementerio, pero no encuentro su tumba.
El encargado consultó su registro y preguntó:
-¿Cómo se llama?
-Señora del mulá Nasruddin -dijo el mulá.
El encargado volvió a mirar y dijo:
-No hay ninguna señora del mulá Nasruddin, pero sí que hay un mulá Nasruddin. Lo siento, parece que ha habido un error en el registro.
-No hay ningún error-dijo Nasruddin-. ¿Dónde está la tum­ba del mulá Nasruddin? Porque todo está a mi nombre.
¡Incluso la tumba de su mujer!

Posesión… todos se empeñan en poseer al ser amado, al aman­te. Ya no hay amor. De hecho, cuando posees a una persona, odias, destruyes, matas; eres un asesino. El amor debería dar libertad; el amor es libertad. El amor hace al ser amado cada vez más libre, el amor da alas, el amor abre la inmensidad del cielo. No puede con­vertirse en una prisión, en un encierro. Pero ese amor tú no lo co­noces, porque solo se da cuando estás despierto; esa calidad de amor solo aparece cuando hay conciencia. El amor que tú conoces es un pecado, porque se genera en el sueño.

Osho

* Titulo elegido arbitrariamente

Fuente: http://argentina.indymedia.org/news/2010/09/749709.php

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Carta a Pablo

París, 29 de marzo de 1845:
Soy el mismo, como antes, enemigo declarado de la realidad existente, sólo con esta diferencia: que he cesado de ser teórico, que he vencido, en fin, en mí, la metafísica y la filosofía, y que me he arrojado enteramente, con toda mi alma, en el mundo práctico, el mundo del hecho real.
Créeme, amigo, la vida es bella; ahora tengo pleno derecho a decir eso, porque he cesado hace mucho de mirarla a través de las construcciones teóricas y a no conocerla más que en fantasía, porque he experimentado efectivamente muchas de sus amarguras, he sufrido mucho y he caído a menudo en la desesperación.

Yo amo, Pablo, amo apasionadamente: no sé si puedo ser amado como yo quisiera serlo, pero no desespero; sé al menos que se tiene mucha simpatía hacia mí; debo y quiero merecer el amor de aquella a quien amo, amándola religiosamente, es decir, activamente; ella está sometida a la más terrible y a la más infame esclavitud y debo libertarla combatiendo a sus opresores y encendiendo en su corazón el sentimiento de su propia dignidad, suscitando en ella el amor y la necesidad de la libertad, los instintos de la rebeldía y de la independencia, recordándole el sentimiento de su fuerza y de sus derechos.

Amar es querer la libertad, la completa independencia de otro; el primer acto del verdadero amor es la emancipación completa del objeto que se ama; no se puede amar verdaderamente más que a un ser perfectamente libre, independiente, no sólo de todos los demás, sino aun y sobre todo de aquel de quien se es amado y a quien se ama.
He ahí mi profesión de fe política, social y religiosa, he ahí el sentido íntimo, no sólo de mis actos y de mis tendencias políticas, sino también, en tanto que puedo, el de mi existencia particular e individual; porque el tiempo en que podrían ser separados esos dos géneros de acción está muy lejos de nosotros; ahora el hombre quiere la libertad en todas las acepciones y en todas las aplicaciones de esa palabra, o bien no la quiere de ningún modo; querer la dependencia de aquel a quien se ama es amar una cosa y no un ser humano, porque no se distingue el ser humano de la cosa más que por la libertad; y si el amor implicase también la dependencia, sería lo más peligroso e infame del mundo, porque sería entonces una fuente inagotable de esclavitud y de embrutecimiento para la humanidad.

Todo lo que emancipa a los hombres, todo lo que, al hacerlos volver a sí mismos, suscita en ellos el principio de su vida propia, de su actividad original y realmente independiente, todo lo que les da la fuerza para ser ellos mismos, es verdad; todo el resto es falso, liberticida, absurdo. Emancipar al hombre, he ahí la única influencia legítima y bienhechora.
Abajo todos los dogmas religiosos y filosóficos –no son más que mentiras–; la verdad no es una teoría, sino un hecho; la vida misma es la comunidad de hombres libres e independientes, es la santa unidad del amor que brota de las profundidades misteriosas e infinitas de la libertad individual.

Mijail Bakunin

Fuente: “El amor libre: la revolución sexual de los anarquistas”, Rodolfo Alonso Editor, Buenos Aires, 1973.

Publicado en http://argentina.indymedia.org/news/2010/09/749697.php

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