Autopsias (de la violencia cotidiana)

Los primeros síntomas de la enfermedad mental que me acompañaría toda la vida surgieron alrededor de los 9 años. Un tiempo después, mi abuela había recomendado una visita al psiquiatra. Nada menos factible en la atmósfera familiar, social y política de mediados de los años 70, cultivada a fuerza de violencias silenciosas y tabúes, y que poco después concluiría en catástrofes y exilios (esta dimensión colectiva será tema de próximas entregas).

Un maltratador siempre intuye este tipo de historias familiares. Como lobo tras el cordero, olfatea el descalabro de ese tiempo de construcción del alma, de incorporación de mecanismos reflejos que tenderán a repetirse con extrema facilidad y que le darán libertad de acción. Lejos del tan de moda concepto de transferencia (el maltratado/a ve en sus relaciones la figura del padre o madre que lo maltrató), anida otro mucho más racional: el maltrato sufrido no constituye una cuestión exclusivamente personal o privado puesto que la figura del maltratador es una tipología cuyo fin principal en la vida es absorber la vitalidad de los otros, un parásito que necesita del anfitrión para vivir y sobrevivir en un mundo donde la exteriorización de esa crueldad está, o debería estarlo, penada por contrato.

Quebrar este círculo vicioso, o destino, no siempre implica la fuga o el rechazo “saludable”; también incluye aceptar el desafío que no se pudo asumir en la infancia. En el caso de las relaciones de pareja surge entonces una variante singular, muy alejada de los ideales románticos o del pragmatismo económico. Se entabla una suerte de lucha de poderes en donde los roles del acreedor y del deudor se intercambian, y se fomentan, según las estrategias y las historias de cada uno. Pero sobre todo, cómo cada uno se ubica frente a dichas historias. La única constante es que existe una deuda a saldar, una indemnización a cobrar, que se acrecienta con el tiempo y que exige resolución. Pero no es solo el pasado personal el que reclama sino, por aquella definición tipológica, también el colectivo. El desorden mental, creativo a veces, destructivo casi siempre, hace acto de presencia, entonces, como memoria y a la vez, como resguardo. Cuando llega el momento de desplegar lo aprendido.

De desmantelar ese engranaje que se refugia y activa en la impunidad inexpugnable de lo privado. Porque todo maltratador es un estafador que rara vez deja pruebas en el camino (sí, por lo general, un tendal de víctimas que suelen padecer de afasia para expresar esa violentación sistemática y reiterada). La peor emboscada en la que puede caer entonces será toparse con un lobo con piel de cordero que, tarde o temprano, lo pondrá en evidencia frente a los otros. Y este poner en evidencia no implica, necesariamente, llevarlo frente al estrado sino en develarlo como construcción tipificada en donde el instinto que se enseñorea a resguardo del secreteo pierde toda razón de ser. no hay nada más frustrante y desmovilizador para un maltratador que se conozcan las cartas con las que juega.

Pero este proceso no es sucesivo como la escritura, no hay un narrador omnisciente que conoce de entrada estos linajes de la crueldad, de la acreencia, de la deuda, de dispositivos y engranajes. Son más bien inscripciones en el cuerpo que, en el mejor de los casos, mientras van buscando la voz, la forma, el tono, el tiempo y el espacio, se resguardan de la temida y esclavizante noción de “obsesión”, o de caer en la trampa del parasitismo. O sea, volverse el otro, definirse por el otro y sus tropelías (por ello, en estas relaciones, la monogamia o la fidelidad suele ser una imposibilidad y la aparición de los otros, un reaseguro). Cuando se da con las formas es porque el presente ya se transformó en pasado, en cadáver en rápido proceso de descomposición sometido a una autopsia con vistas a futuro.

Zenda Liendivit
Domingo 27 de agosto de 2017

fuente: https://revistacontratiempo-zenda.blogspot.com.es/2017/08/en-primera-persona-2-autopsias.html

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La creencia neoliberal

Topía, en su aniversario 25, al cual pocas revistas llegan y, por lo cual, hay que felicitar a sus directivos calurosamente, nos ha convocado para discutir sobre el neoliberalismo -y su persistencia- desde distintas perspectivas y a mí me han dado como tema el de “La creencia neoliberal”, para lo cual considero necesario revisar el sentido del término.

El Diccionario de la Real Academia Española define el término creencia como “firme asentimiento y conformidad con alguna cosa” y, también: “dar firme asenso a las verdades reveladas por dios y propuestas por la iglesia”. Es decir, es un término muy relacionado con la fe y, particularmente, con la fe religiosa, lo cual nos remite al discurso premoderno, medieval, que fuera sustituido en la Modernidad por un discurso centrado en lo humano más que en la deidad, pero con el mismo supuesto de realización futura ya no en el paraíso sobrenatural, sino en la realización de un progreso permanente en la tierra, lo cual se convierte en la nueva utopía.

Esta confianza o fe en el futuro es rota en la Postmodernidad donde aparece el escepticismo sobre el futuro y domina el tiempo presente, lo cual fue y es característico de la cultura de la pobreza cuyas limitaciones económicas e inestabilidad de vida les impiden tener un horizonte de futuro, pero ahora abarca a todas las capas sociales y económicas que tienen que aprender a vivir en la incertidumbre y la inestabilidad neoliberal. Por ello en esta etapa contemporánea, más que creencia en verdades absolutas se habla de discursos, de propuestas donde la verdad y la realidad son construcciones sociales, propuestas posibles en vez de verdades absolutas, discursos que ya no se sostienen ni en la fe, ni en la ciencia, sino en la propaganda de los medios de difusión que crean ideales y modelos: ideales individualistas, hedonistas, narcisistas y consumistas; modelos centrados en la imagen, la juventud y la banalidad.

¿Qué sostiene entonces al discurso y la práctica neoliberal, cuando su realidad es de concentración de la riqueza en pocas manos y consecuente empobrecimiento y marginación de grandes masas de la población, que no tienen acceso al empleo o son expulsados del mismo en los recortes continuos de personal que se realizan tanto en las empresas privadas como en los gobiernos?, ¿cómo se mantiene ese modelo económico cuándo hay una flagrante contradicción entre los ideales consumistas y los recursos disponibles para alcanzarlos en grandes sectores de la población?

Intentaré responder a estos interrogantes no sólo desde la reflexión teórica, sino desde la realidad; para lo cual tomaré como ejemplo de sus efectos concretos a México, dónde se ha aplicado por más de treinta años. Aquí, en el ejercicio de dominación del régimen neoliberal sobre la población, circulan tres discursos con sus correspondientes prácticas: el discurso del miedo y el terror, el discurso disciplinario y el discurso de la transparencia y el rendimiento autoexplotador.

Mecanismos socio-económicos que sostienen al modelo neoliberal en México

En el modelo neoliberal hay amplios sectores afectados, pero también hay algunos beneficiados: esencialmente el capital financiero así como las grandes empresas y sus empleados, en particular, las transnacionales, así como los políticos y tecnócratas que promueven y sostienen ese sistema económico.

Después vienen los sectores que conservan ingresos suficientes, relacionados con empresas industriales, comerciales y de servicios.

Le sigue un sector de trabajadores precarizados, frecuentemente mediante la tercerización, y un sector de marginados en la pobreza, de cuantía variable en los diversos países latinoamericanos, pero siempre de gran extensión.

Estas amplias capas marginales de la población no están incorporadas a los beneficios del desarrollo capitalista, pero suelen estar incorporadas al consumo de productos industriales como ropa, alimentos, televisión y telefonía móvil, promovidos intensa y eficazmente mediante propaganda en los medios de difusión, lo cual les da una ilusión de pertenencia al sistema y fuentes de diversión banales, pero apreciadas; estos aparatos electrónicos logran entretenimiento, control social y adhesión al régimen en torno a una cultura mediática y de la transparencia.

Las luchas políticas y sociales en América Latina, desde los setentas (1), han mostrado que estos sectores marginales pueden ser capaces de organizarse para algunas acciones de supervivencia como invasión de terrenos, pero no son capaces de sostenerse en acciones políticas en torno a organizaciones estables y autónomas. En cambio, han sido sujetos de formas de organización desde el poder estatal a través de su manipulación mediante el clientelismo, paternalismo o compra del voto y esta situación ha sido un importante factor de sostenimiento del régimen neoliberal.

En los sectores beneficiados opera la búsqueda de mantener sus grandes o pequeños privilegios y no solo es en relación a grandes fortunas en el país o depositadas en paraísos fiscales y de ocultamiento, sino los privilegios de las capas medias de tener trabajo y un buen pasar, para lo cual se asimilan a la ideología y discurso oficiales y si aparecen movimientos políticos de oposición o atrocidades represivas como las cometidas en Ayotzinapa, tienden a repetir las versiones oficiales o voltear para otro lado.

Después de 33 años de economía neoliberal, México tiene -como consecuencia- una de las peores situaciones económicas, políticas y sociales de su historia, además de una dependencia extrema con los Estados Unidos.

Daré algunos datos estadísticos que muestran el tamaño del desastre:

En 2013 fuimos el único país en América Latina y el Caribe donde, según datos de la CEPAL, la pobreza aumentó.(2) La Comisión Nacional de Evaluación (CONEVAL) en su informe de 2014 reportó casi la mitad de la población en situación de pobreza (46.2 %) de acuerdo a su método para definirla. Pero en un apartado del informe señalaba que solamente 20 % de la población estaba libre de alguna carencia.(3)

El desempleo está generalizado, por lo cual la tasa de trabajadores informales está en poco más de 60 % en las maquilladas cifras oficiales, población que, como consecuencia, carece de seguridad social y jubilación. El ingreso laboral promedio de dos de cada tres personas que trabajan, se ubica por debajo de 2,400 pesos mensuales (alrededor de 133 dólares en mayo de 2016 y el peso se sigue devaluando), una cantidad insuficiente para atender las necesidades de una familia si se considera que el valor de la canasta básica por persona es de 1,335 pesos mensuales (alrededor de 74 dólares).(4) La desigualdad económica es enorme, de tal manera que el ingreso del uno por ciento más rico de la población equivale al del 90% de menores ingresos. La élite es dueña del 32.6 de la riqueza del país.(5)

El malestar social derivado de toda esta opresiva situación ha dado lugar a su contención mediante una sangrienta represión política encubierta tras la violencia de la llamada “guerra contra el narcotráfico” que ha generado más de 150.000 muertos y desaparecidos,(6) 17.000 de ellos solamente durante 2015; en un país sin declaración de guerra o de estado de excepción, una cantidad mayor que en Irak o Afganistán, aseguró el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.(7) Dentro de esta cauda de muertes es de destacar el alto número de periodistas asesinados: 113 de 2000 a la fecha,(8) muchos de ellos con sospecha de implicación de autoridades gubernamentales. En los cuatro años del sexenio de gobierno de Peña Nieto se han reportado 83 desapariciones forzadas cometidas en contra de luchadores sociales y defensores de derechos humanos (9) y se considera que hay más de 500 presos políticos en el país.(10) Esta situación tan grave ha conducido a que 73% de las denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) durante 2015 sean contra el Estado mexicano, afirmó el secretario ejecutivo de dicho organismo,(11) lo cual concuerda con la denuncia del Comité Monseñor Romero de que el Estado utiliza la desaparición forzada como estrategia para reprimir a los disidentes.(12)

Esta es la faz de los mecanismos de control social más primitivos y sanguinarios que actúan mediante la inducción de miedo o terror: aquellos que apelan al dilema de la vida o la muerte por medio de asesinatos, desapariciones forzadas o a la aniquilación económica y social mediante extorsiones, linchamiento mediático o desempleo, así como otras más sutiles que se exponen y discuten adelante.

Las técnicas capitalistas de poder sobre las subjetividades: de la biopolítica a la psicopolítica

Michel Foucault, en su investigación histórica-filosófica que le llevó a campos poco o nada explorados previamente por la filosofía, da un giro radical a la perspectiva clásica de la política y abre una nueva dimensión al tema del poder.

Sus teorizaciones se ubican inicialmente en espacios de reclusión como las cárceles o los asilos, pero al avanzar la construcción de su obra, aborda el tema del poder en poblaciones abiertas a partir de sus conceptos de biopolítica y biopoder sobre las relaciones entre la política y la vida. Éstas permiten establecer, como formas de ejercicio del poder político, prácticas de control disciplinario sobre el cuerpo social que son ejercidas en el ámbito del conocimiento durante el proceso de formación de los individuos, para influir en sus subjetividades y hacer del cuerpo una máquina de producción. El poder disciplinario es un poder normativo, negativo, que crea a un sujeto obediente.

La biopolítica es la forma de gobierno de la sociedad disciplinaria que corresponde al periodo del capitalismo industrial y persiste en esos ámbitos aplicado a trabajadores y obreros.

Quien continúa y actualiza las reflexiones de Foucault es Byung-Chul Han, un coreano que es la nueva estrella de la filosofía en Alemania, quien considera que el control subjetivo y social propio del neoliberalismo recurre más a la positividad de la seducción narcisista que a la negatividad, inhibitoria y no permisiva, del poder disciplinario, propia de la etapa histórica anterior del capitalismo.

Esta nueva forma de ejercicio del poder político es la Psicopolítica que el autor mencionado define como la técnica de dominación del capitalismo financiero neoliberal que estabiliza y reproduce el sistema dominante por medio de una programación y control psicológicos,(13) donde “instituye entre los individuos una rivalidad interminable a modo de sana competición, como una motivación excelente. La motivación, el proyecto, la competencia, la optimización y la iniciativa son inherentes a la técnica de dominación psicopolítica del régimen neoliberal” (p. 33).

A este sistema más sutil y positivo que motiva y estimula más que prohibir lo considera más eficiente y concluye: “En lugar de hacer a los hombres sumisos, intenta hacerlos dependientes” (p. 29). Este poder amable y seductor no sólo es más poderoso que el poder represivo, sino también es menos visible, suele pasar desapercibido al sujeto, que se siente libre. Cuatro elementos son los centrales de este régimen:

– La explotación de la libertad,
– La dictadura de la transparencia,
– El Big Brother amable que se acompaña del Big Data, y
– El capitalismo de la emoción, junto con la ludificación.

La explotación de la libertad

En cuanto a la situación actual de la libertad considera que “El neoliberalismo es un sistema muy eficiente, incluso inteligente, para explotar la libertad. Se explota todo aquello que pertenece a prácticas y formas de libertad, como la emoción, el juego y la comunicación. No es eficiente explotar a alguien contra su voluntad. En la explotación ajena, el producto final es nimio. Solo la explotación de la libertad genera el mayor rendimiento” (pp. 13-14). Esta explotación se logra convirtiendo al trabajador en empresario. “Hoy cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona” (p. 17).

A este sujeto del rendimiento se le explota mediante el estímulo a su individualismo y a su narcisismo que se complementa con el me gusta que elimina la libre elección por la decisión entre varias ofertas.

La dictadura de la transparencia

El control y la vigilancia de la sociedad disciplinaria tenía su modelo en el panóptico de Bentham, ese dispositivo utilizado en muchas prisiones para ver sin ser visto. Ahora esa vigilancia y control se han vuelto menos visibles y coactivos y en lugar del big brother orwelliano aparece el big data, donde no hay que perseguir la información ya que la gente espontánea e ingenuamente la ofrece. “Los residentes del panóptico digital se comunican intensamente y se desnudan por propia voluntad. Participan de forma activa en la construcción del panóptico digital”.

El sistema neoliberal convierte al ciudadano en consumidor y la transparencia logra efectos adicionales al desarticular ampliamente el sentido de la otredad y de la interioridad en aras de lograr una comunicación sin limitaciones y genera un efecto de conformidad. Además, afecta negativamente a la capacidad de una acción política por la pasividad que induce.

Los datos circulantes en la red permiten, también, trazar un perfil de intereses individuales y colectivos con capacidad de predicción del comportamiento, susceptibles de ponerse al servicio de la propaganda tanto comercial como política y favorecer el control social.

El capitalismo de la emoción y la ludificación

Han contrasta el capitalismo industrial descrito por Weber, que sigue una lógica racional, con el capitalismo neoliberal que explota las emociones tanto para incrementar el consumo como para incrementar la productividad y el rendimiento.

Se utilizan las emociones “para influir en las acciones a este nivel prerreflexivo” en el control psicopolítico del individuo (p. 75). El juego se aprovecha para funciones semejantes en el mundo de la vida y del trabajo.

Reflexiones finales

El grado de penetración de estas nuevas modalidades de control social varía de acuerdo al grado de desarrollo del país, del ámbito en que se trabaje y de la clase social a que se pertenezca.

El sujeto narcisista del rendimiento requiere de ámbitos que lo favorezcan y se da especialmente entre los ejecutivos altos y medios de las grandes compañías nacionales y transnacionales. Ahí se promueve esta ideología de manera formal en los cursos de capacitación y de manera informal en la organización del trabajo, donde tiene un lugar relevante el uso creciente del home office.

Los otros elementos descritos, que se instrumentan mediante los medios masivos de comunicación, influyen al gran conjunto de la población y el Estado mexicano lo favorece mediante la distribución gratuita de televisores y tablets en las capas sociales de bajos recursos, donación que simultáneamente utiliza para comprar votos y estimular adhesiones partidistas.

Mario Campuzano Montoya
revista Topía

notas:
1) Zermeño, Sergio (1978). México, una democracia utópica, el movimiento estudiantil del 68. Siglo XXI Editores, México, Octava edición, 1991, pp. 305-319.
2) La Jornada, viernes 6 de diciembre de 2013, p. 31.
3) La Jornada, 23 de julio del 2015, Informe del Secretario Ejecutivo del CONEVAL sobre Medición de la Pobreza 2014.
4) La Jornada, 18 de mayo de 2016, p. 18.
5) La Jornada, 18 de mayo de 2016, Enrique Galván Ochoa, p. 8.
6) Revista Proceso, 31 de enero de 2016, p. 56.
7) La Jornada, viernes 6 de mayo de 2016, p. 21.
8) La Jornada, miércoles 4 de mayo de 2016, p. 3.
9.) La Jornada, jueves 26 de mayo de 2016, p. 9.
10) La Jornada. Viernes 27 de mayo de 2016, p. 44.
11) La Jornada, domingo 29 de mayo de 2016, p. 9.
12) La Jornada, domingo 29 de mayo de 2016, p. 12.
13) Byung-Chul Han, Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder, España, 2014.

Artículo publicado en revista Topía nº77, agosto de 2016.

fuente: https://www.topia.com.ar/articulos/creencia-neoliberal

texto en PDF

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Guía de privacidad y seguridad en Internet

¿Sabes por qué es tan importante tener contraseñas robustas? ¿Y de hacer copias de seguridad? ¿Te gustaría obtener unos consejos para comprar en línea o sobre cómo evitar los programas maliciosos? Pues has aterrizado en la página correcta. Te presentamos la guía de “Privacidad y seguridad en Internet” que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y la OSI hemos desarrollado para ti.

La guía está formada por 18 fichas que recogen los principales riesgos a los que nos exponemos al hacer uso de Internet así como las medidas de protección que debemos aplicar para evitarlos. En concreto, cada ficha plantea una situación que podría ocurrir a cualquier usuario que haga uso de dispositivos electrónicos y se conecte a Internet, con el objetivo de hacer reflexionar a éste sobre la problemática de hacer o no hacer una determinada acción. A continuación, se expone información general sobre la temática abordada. Finalmente, cada ficha facilita una serie de consejos y recomendaciones que ayudarán a evitar los riesgos planteados y mantenerse protegido.

· Guía completa en PDF (23 pp.)
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/guiaprivacidadseguridadinternet.pdf

Si lo deseas, puedes descargar las distintas fichas de las que se compone la guía de manera individual. Elije la temática que más te interese y descárgate la ficha…

· Ficha 1: Tus dispositivos almacenan mucha información privada ¿Te habías parado a pensarlo?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/informacionprivada.pdf

· Ficha 2: ¿Por qué son tan importantes las contraseñas?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/contrasenas01.pdf

· Ficha 3: ¿Son suficientes las contraseñas?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/contrasenas02.pdf

· Ficha 4: No esperes a tener un problema para realizar copias de seguridad
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/copiaseguridad.pdf

· Ficha 5: ¿Será fiable esta página?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/paginafiable.pdf

· Ficha 6: ¿Tengo obligación de dar mis datos cuando me los piden?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/datospersonales.pdf

· Ficha 7: ¿Cómo puedo eliminar datos personales que aparecen en los resultados de un buscador?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/eliminardatos.pdf

· Ficha 8: ¿Cómo puedo usar el navegador para que no almacene todos los pasos que doy por Internet?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/navegacionprivada.pdf

· Ficha 9: ¿Quién puede ver lo que publico en una red social?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/redessociales.pdf

· Ficha 10: Identificando timos y otros riesgos en servicios de mensajería instantánea
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/fraudemensajeria.pdf

· Ficha 11: Toda la información que se publica en Internet ¿es cierta?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/veracidad.pdf

· Ficha 12: Phishing: el fraude que intenta robar nuestros datos personales y bancarios
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/phishing.pdf

· Ficha 13: ¡Qué le pasa a mi conexión de Internet!
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/redlenta.pdf

· Ficha 14: Quiero proteger mi correo electrónico
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/correoelectronico.pdf

· Ficha 15: ¿Qué tengo que tener en cuenta si guardo mi información personal en la nube?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/nube.pdf

· Ficha 16: ¿Puedo compartir ficheros por Internet de forma segura?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/compartirdatos.pdf

· Ficha 17: No tengo claro para qué está utilizando mi hijo Internet, ¿qué puedo hacer?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/menores.pdf

· Ficha 18: ¿Las pulseras y relojes que miden la actividad física son seguros?
https://www.osi.es/sites/default/files/docs/wearables.pdf

Tanto la AEPD como la OSI esperamos que esta iniciativa sea de utilidad a todos los usuarios de Internet y permita un acercamiento práctico a los contenidos desarrollados con el fin último de capacitar, prevenir y ayudar en el uso seguro y responsable de Internet.

fuente https://www.osi.es/es/guia-de-privacidad-y-seguridad-en-internet

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El 95% del dinero es creado por bancos privados

Los crean de la nada a través de los créditos, pero nos los hacen devolver con intereses.

Casa de la moneda y el timbre

Hace ya más de un año que la crisis financiera es noticia, desde que estalló en Estados Unidos con el nombre de crisis subprime, se ha publicado mucho, explicando con más o menos precisión y acierto, como se ha producido esta crisis en los aspectos más concretos. Lo que no se ha explicado tanto, y en ningún caso en los medios de comunicación masivos, es cómo la necesidad de crecimiento exponencial que tiene el actual sistema financiero es la causa de fondo de la burbuja especulativa, y por tanto de la propia crisis, además de tener una relación directa con las crisis energética y alimentaria. Así pues, aprovecharemos esta oportunidad de llegar al público, para explicar no ya la crisis crediticia sino el transfondo que hace que el sistema financiero actual sea una gran estafa para la gente trabajadora, así como un peligro para la sostenibilidad de la vida en nuestro planeta. Entenderemos de este modo el papel que juegan los bancos, como los principales responsables de todo en definitiva.

Historia de la creación del dinero

El origen del negocio bancario se remonta a cuando el oro era el dinero real y, como tal, lo guardaba el orfebre en su almacén. Como que el oro era muy pesado e incómodo de mover, el dinero en circulación eran participaciones de este dinero metálico. Un día, el orfebre pensó que podía cobrar interés por el préstamo de estas participaciones y para compensar empezó a pagar un interés menor a los depositarios de este oro; así se inició en Europa el negocio bancario.

Este sistema tenía el problema de que la posibilidad de prestar dinero estaba claramente limitada por la cantidad de oro en circulación; entonces los orfebres, ya convertidos en banqueros, inventaron el sistema de reserva fraccionaria, que consiste en qué sólo hay en reserva una parte de lo que realmente se presta. O dicho de otra manera, a partir de un dinero real se crea dinero de la nada en una proporción que, teniendo en cuenta que no todo el mundo retirará su dinero a la vez, nunca pone en dificultades a los banqueros a la hora de devolver depósitos. Esta proporción acostumbraba a ser del 10%, es decir, 10 unidades en circulación por cada unidad real de oro existente en la reserva.

Este aumento del dinero en circulación favoreció la expansión comercial en el mundo y, una vez conocida por los estados, en vez de prohibirse se reguló. Para controlar el riesgo que eso significaba si se sabía que no había dinero para devolver a todo el mundo, se creó el sistema de bancos centrales, los cuales dispondrían de reservas de oro adicionales para poder prestar a los bancos en momentos de crisis.

La creación del dinero en la actualidad

Con el tiempo, el sistema de bancos centrales y reserva fraccionaria se ha convertido en el dominante en el mundo; el oro que garantizaba el dinero en circulación fue menguando hasta que en el 1971 se hizo desaparecer el patrón oro, es decir que se dejó de usar el oro como base real del dinero.

Aún cambiando este aspecto fundamental del sistema monetario, los bancos centrales y el sistema de reserva fraccionaria continuó, pero con unas reservas que consisten tan solo en anotaciones bancarias creadas en algún momento por los bancos centrales; reservas que significan dinero pero que no están garantizadas por ningún dinero que tenga una base material. Eso cambia completamente la naturaleza del dinero porque todo lo que tenemos actualmente en circulación sale de la nada y por tanto es un puro contrato, que sólo tiene valor porque todo el mundo se lo da.

El dinero que se crea hoy en día, se crea básicamente a partir de préstamos, es decir en forma de deuda, ya sea pública, comercial, externa o de particulares. Y no sólo eso, sino que cuando se devuelven las deudas, este dinero desaparece, de manera que así el sistema financiero dispone de una herramienta para ampliar o reducir el dinero en circulación.

El dinero lo crean los bancos centrales y los bancos privados. Sólo entre el 3 y el 5% del dinero en circulación ha sido creado por los bancos centrales, el resto lo crean los bancos privados a través de los créditos así como (y cada vez más) a través de complejos sistemas de especulación financiera.

Hoy en día, la creación de dinero sólo está limitada por un reglamento que indica en qué condiciones pueden prestar dinero los bancos y como tienen que hacer cuadrar las anotaciones en su balance para hacerlo.

En el caso de la Unión Europea, el reglamento que obliga a los bancos con el BCE (Banco Central Europeo), dice que tienen que tener como reserva como mínimo el 2% del total del dinero; el otro 98% lo pueden prestar e invertir. El dinero depositado a un plazo igual o superior a 2 años no está afectado por esta norma, y se puede invertir al 100%. Todo esto se puede comprobar en el artículo 4 del Reglamento (CE) nº 1745/2003 (BCE/2003/9).

Los estados ante la creación privada del dinero

¿Si el dinero ya no es oro (que era la justificación con qué se creó el sistema de banca comercial y los bancos centrales, como responsables de guardar el oro y convertirlo en dinero en circulación), cómo es que siguen siendo sólo los bancos los únicos que pueden crear dinero? ¿Y por qué únicamente lo hacen en forma de deuda que hay que devolver-les con intereses?

Dicho de otro modo: ¿Por qué los Estados tienen que pagar intereses a su banco central para así poder financiar el gasto público, cuando es dinero que podrían crear directamente los Estados en el momento de realizar estos gastos? Quizás la única respuesta lógica que se nos puede acudir es que la banca es quién controla a los gobiernos y no al revés, ¿verdad? A Mayer Rothschild, miembro de la dinastía europea de banqueros más poderosa, se le recuerda por una cita que rezaba: “Dejarme emitir y controlar la creación del dinero de una nación y me dará igual quién haga las leyes.”

Los intereses y la necesidad del crecimiento exponencial

Cuando un banco concede un crédito está creando el dinero del principal del crédito, pero no el dinero correspondiente a los intereses que el banco hará pagar al deudor durante la vida del préstamo. Dado que todo el dinero en circulación se crea en forma de deuda con intereses, podemos concluir que el dinero para devolver todos los intereses de la deuda simplemente no existe.

Entonces, ¿cómo es que el sistema financiero ha sobrevivido tanto tiempo? Fundamentalmente por dos razones:

1. Porque se financia con el endeudamiento creciente, es decir que el dinero en circulación tiene que ir aumentando constantemente por tal que se puedan pagar los intereses de las deudas y el sistema no colapse. Eso tiene que ver con como el sistema incita cada vez más a todo el mundo para que se endeude, empezando por las personas con hipotecas, préstamos personales fáciles y rápidos, tarjetas de crédito; pero también las empresas y los estados. Hablamos pues de crecimiento exponencial, de la economía y del espolio de los recursos naturales del planeta.

2. Porque hay quién no devuelve el dinero principal de las deudas y sólo paga el interés. Éste es el caso de las deudas públicas de los estados más poderosos, o de diversas empresas e instituciones poderosas que tienen unas condiciones privilegiadas; o probablemente también por todas las figuras tipo pólizas y tarjetas de crédito, en las cuales tampoco se devuelve el dinero principal y el contrato se acostumbra a renovar año tras año de manera indefinida.

En todo caso, esto nos da a entender hasta que punto el sistema financiero necesita una deuda en aumento, y como puede llegar a estar de relacionado el aumento de las hipotecas y de los créditos al consumo con el mantenimiento del sistema financiero actual. Por lo tanto, dentro del contexto global todo el mundo está endeudado, y la diferencia sólo se encuentra entre los que tienen que devolver las deudas y los que no.

La banca y la burbuja inmobiliaria

Si hace quince años era impensable que se concediera una hipoteca a más de 15 o 20 años, esta posibilidad se ha doblado expresamente, desde los bancos y cajas, hasta los 35 y 40 años de hipoteca actuales. Con esta acción tan simple y a la vez perversa, la banca ha facilitado y provocado el encarecimiento de la vivienda, ya que aumentando la capacidad de endeudamiento de las personas ha hecho crecer los precios que tenemos capacidad de pagar.

Eso ha beneficiado a la banca porque, con las hipotecas, ha podido crear dinero y cobrar intereses en una cantidad muy alta y con un índice de morosidad mínimo, gracias a la característica de necesidad básica de vivienda. Con el aumento de precios, ha provocado el crecimiento desorbitado de los beneficios de las principales constructoras e inmobiliarias del Estado y así de sus propios beneficios, ya que los principales accionistas de la mayoría de estas empresas son bancos y sobretodo cajas.

La inflación como robo silencioso de nuestro poder adquisitivo

Al crear dinero y cobrar intereses sobre éste, los bancos están creando inflación, es decir, están aumentando la cantidad de dinero disponible sin aumentar al mismo tiempo la oferta de bienes y servicios. Si aumentásemos la cantidad de moneda en circulación al doble sin aumentar la cantidad de productores en un modo equivalente, no nos convertiríamos en el doble de ricos, ya que, como que habría los mismos bienes, los precios también se doblarían.

Esta sobrecreación de un dinero que estamos obligados a utilizar nos afecta a todas las personas (seamos o no clientes de los bancos), y cuando este privilegio se mantiene en exclusiva por un grupo de instituciones privadas, podemos concluir que se trata de un robo legal por el cual el dinero pierde valor en cada porción de tiempo en qué lo tenemos. Todo esto significa una inmensa cantidad robada.

Además, la inflación también sirve para cerrar el círculo, ya que hace que el dinero sólo tenga un lugar fácil dónde refugiarse de la pérdida de valor y este lugar es un banco. Así las personas, y especialmente las que ahorran, estamos forzadas a protegernos de la devaluación buscando refugio en un banco, el cual con este nuevo ingreso podrá crear más dinero y producir más inflación haciendo que la rueda no se pare. La inflación atrapa nuestro dinero en el sistema bancario y es el mejor incentivo que tiene para captar depositarios.

Una de las consecuencias de este proceso es la desposesión que sufren los jubilados. Las trabajadoras retiradas ven como aun habiendo tenido una vida entera dedicada al trabajo, al final de su vida productiva se encuentran con qué su renta de jubilación les da un poder adquisitivo cada vez más bajo. Precisamente a la edad en qué tendrían que poder gozar de todo el esfuerzo realizado, resulta que es cuando menos tienen.

El robo financiero en el ámbito internacional

El financiamiento también interviene dentro del contexto de los intercambios económicos internacionales, es decir de las importaciones y de las exportaciones de materias primeras y productos manufacturados. Si un país tiene una balanza de pagos negativa, es decir que paga más por lo que importa que lo que cobra por lo que exporta, no podría comprar todo lo que querría si no se endeudara.

La deuda externa por lo tanto es consecuencia del déficit comercial de las empresas y el gobierno de un país en su balanza de pagos internacionales.

Desde después de la Segunda Guerra Mundial este comercio internacional se hace básicamente en dólares y desde el 1971, cuando eliminan el patrón oro, la Reserva Federal Americana (FED), tiene total libertad para poner o dejar de poner en circulación los dólares que quiera, ya que no tiene que dar explicaciones a nadie ni demostrar ninguna garantía; tres cuartos de los mismo la banca privada de Estados Unidos, con el único límite de la fracción de reserva que ha de mantener. De este modo, controlando la creación de dólares, una minoría financiera (recordamos que la FED es una entidad privada) controla los valores de las relaciones económicas internacionales. De esta manera EEUU puede comprar todo lo que quiera fuera, mientra que los otros países contraen deudas que tienen que pagar. Los poderes internacionales aprovechan esta deuda para obligar a los países endeudados a asumir determinadas políticas de apertura de fronteras para las mercaderías y la especulación financiera, forzando así que los poderosos se apropien de sus producciones y recursos naturales a precios irrisorios.

El dinero tal y como está concebido es una herramienta a partir de la cual determinados poderes financieros se apropian de todos los recursos naturales y humanos del planeta.

Crecimiento infinito vs. Planeta finito

Este sistema financiero depende de la concesión de cada vez más cantidad de dinero en préstamos. Los préstamos se traducen finalmente en un impacto ambiental dado que la gente los pide para comprarse un coche, para viajar, para ampliar una industria o para construir casas, entre otros ejemplos. Podemos ver entonces, que este sistema de crecimiento de la economía mediante el préstamo depende de la conversión constante y creciente de recursos naturales en CO2 y residuos. Y por tanto, en un momento en qué estamos llegando a los límites del crecimiento de la producción de energía a causa del declive del petróleo y cuando también se acercan los límites de muchas explotaciones mineras, podemos concluir que este sistema creado hace más de 300 años en base al crédito creciente no puede continuar tal y como ahora los conocemos.

Esta reflexión coincide con una gran crisis financiera global, así que nos atrevemos a preguntarnos: ¿Significa la crisis actual el fin del sistema financiero basado en el crecimiento?

Guerras y finanzas

Quizás no os sorprenderá oír que detrás de todas las guerras hay intereses de la industria de armamento para vender más armas y embolsarse mucho dinero. La generación de necesidades de dónde no las había es común en todas las prácticas del capitalismo actual, ya sean armas, nuevos televisores, sistemas de videovigilancia o aparatos eléctricos domésticos, siempre nos encontramos con importantes intereses comerciales detrás.

Más desconocido por el gran público, es la utilización de las guerras por el mundo de las finanzas. La banca utiliza las guerras al menos de dos maneras fundamentales. Por un lado los astronómicos gastos económicos que genera una guerra permiten al poder financiero hacerse con el dominio de los países en lucha; éstos tendrán que estarse muchos y muchos años haciendo frente a la deuda externa contraída como ha sido el caso históricamente de Nicaragua, Filipinas, Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y Zaire.

Por otro lado las guerras en qué intervienen principales potencias, como es el caso de EEUU, permiten crear una gran cantidad de dinero, en forma de deuda pública de los cuales sólo se pagan intereses y de esta manera se da al sistema la liquidez que necesita. La guerra de Irak ha permitido a los bancos de EEUU crear 3 billones de dólares desde su inicio. Éste ha sido el coste de la guerra por EEUU y a la vez es la cantidad que ha aumentado su deuda nacional en el mismo periodo, que actualmente es de cerca de 10 billones de dólares. Es un dinero que no pagan los ciudadanos norteamericanos sino los de todo el mundo a través de la inflación.

Enric Duran
http://enricduran.cat/es

Referencias para ampliar la información:
· Capitalismo (financiero) global y guerra permanente. El dólar, Wall Street y la guerra contra Irak. Ramón Fernandez Durán, Virus Editorial
· El dinero es deuda; vídeo animado sobre el funcionamiento del sistema monetario, puedes encontrarlo en buscadores, doblado al castellano: http://www.moneyasdebt.com
· Documentos, libros y artículos en relación a cómo funciona el sistema monetario: http://www.altruists.org/375
· Un noticiario digital; otra manera de pensar en los hechos económicos: http://www.altereconomia.org
· Foros de debate y aprendizaje sobre la burbuja financiera e inmobiliaria: http://www.burbuja.info

Artículo publicado en revista Crisi, número único, 17 de septiembre de 2008.

fuente https://asambleavinaros.wordpress.com/2012/12/24/el-95-del-dinero-es-creado-por-bancos-privados

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