La crítica en la forma actual de la sociedad moderna

El tipo de hospitalidad que ofrece a la crítica la forma actual de la sociedad moderna puede compararse con el esquema de un predio para acampar. El lugar está abierto a todos aquellos que tengan su propia casa rodante y suficiente dinero para pagar la estadía.

Los huśpedes van y vienen, a nadie le interesa demasiado cómo se administra el lugar en tanto y en cuanto a los clientes se les asigne el suficiente espacio como para estacionar su casa rodante, los enchufes y los grifos estén en buen estado y los propietarios de las casas cercanas no hagan demasiado ruido y mantengan bajo el volumen de sus televisores portátiles y de sus equipos de audio cuando anochece. Los conductores traen al lugar sus propias casas, remolcadas por sus autos y equipadas con todo lo que necesitarán durante su estadía, que, en todo caso, esperan sea breve.

Cada conductor tiene sus propios horarios e itinerario. Lo que esperan de los administradores del establecimiento es que tan sólo (y nada menos) los dejen tranquilos y no los molesten. A cambio, se comprometen a no desafiar la autoridad de los administradores y a pagar puntualmente. Y como pagan, también exigen.

Son proclives a la intransigencia cuando se trata de defender su derecho a los servicios prometidos, pero, por lo demás, prefieren hacer su vida y se enojan si alguien pretende impedirles el acceso a ellos. De tanto en tanto, reclamarán un mejor servicio; sin son directos, decididos y no tienen pelos en la lengua, hasta puede que consigan lo que piden. Si se sienten estafados o defraudados, los conductores se quejarán y reclamarán lo que les corresponde- pero jamás se les ocurrirá cuestionar o renegociar la filosofía administrativa del lugar, y menos aún, hacerse cargo de la responsabilidad de llevarlo adelante ellos mismos-. A lo sumo, tomarán mentalmente nota de ese sitio para no volver ni recomendárselo a sus amigos.

Cuando, siguiendo su propio itinerario, finalmente se van, el lugar queda tal y como estaba antes de su llegada, indemne a su paso y a la espera de otros nuevos por llegar; si las quejas registradas por sucesivas tandas de acampantes se van acumulando, los servicios prestados por el establecimiento podrán ser modificados para impedir que un descontento reiterado se haga oír nuevamente en el futuro. En la era de la sociedad de la modernidad líquida, la hospitalidad con la crítica sigue el esquema de un predio para acampar.

Zygmunt Bauman

Extraído del libro Liquid Modernity (Modernidad Líquida) -2000 de Zygmunt Bauman. Fondo de Cultura Económica, 2002. Buenos Aires, Argentina.

Distopía: La Utopía perversa

El término de distopía funciona como antónimo de utopía. En la siguiente nota un análisis de las distopías represetadas en el cine y la literatura

El término de distopía funciona como antónimo de utopía y fue acuñado por John Stuart Mill a finales del siglo XIX. Ambas palabras conforman dos extremos opuestos. Mientras la utopía hace referencia, al lugar donde todo es como debe ser, al margen de que tal sistema optimista aparezca como irrealizable en el momento de su formulación, la distopía o antiutopía, es el reverso de lo ideal y designa una sociedad ficticia indeseable en sí misma. La sociedad distópica discurre en un futuro cercano y está basado en las tendencias sociales de la actualidad pero llevadas a extremos espeluznantes y apocalípticos.

Sociedades totalitarias, represivas, deshumanizadas, afectadas por grandes sistemas tecnológicos y mecanismos de control, donde las libertades son encarceladas y anuladas, donde los sujetos son manejados y manipulados a formar parte de un engranaje, omnipresente y cruel, son algunas de las características que regulan estos relatos. Las distopías sirven como críticas sociales en la medida en que reflejan como grandes espejos los sitios más oscuros e indeseables del desarrollo de la humanidad. Son sátiras que con sus imágenes advierten sobre los peligros a los que conducen los extremos y que están ahí para alentar a los sujetos como portadores del cambio que es necesario emprender para torcer el rumbo de sus destinos.

Para Federico Mare, estudiante de historia, “una distopía es, ante todo, una hipérbole; esto es, una exageración retórica deliberada que tiene por finalidad patentizar o visibilizar su objeto; en este caso, las tendencias totalitarias, tecnocráticas y deshumanizadoras. Es también una prognosis, una anticipación, un ejercicio futurista. Lo exagerado no se ubica en el presente sino en el porvenir, un porvenir hipotético ciertamente, pero posible, y, más aún, probable. Reviste, asimismo, un carácter admonitorio. Es una exageración esclarecedora cuya última ratio es el aleccionamiento y la exhortación”.

Y agrega: “distopía es advertencia e incitación a la vez: «ten cuidado; si no haces esto hoy, mañana sufrirás aquello». Constituye, en suma, una premonición, en el sentido original de la palabra latina praemonitus, que supone tanto un acto de anticipación como de admonición. Una distopía no es una profecía pesimista sino una prevención realista. Ese futuro que evoca con tintes sombríos resulta conjurable, eludible, evitable. Si en el reino de la profecía la predestinación es soberana absoluta, en el universo distópico existe el «libre albedrío». Dicho en pocas palabras, la distopía es una hipérbole premonitoria (anticipatoria y admonitoria) del totalitarismo tecnocrático y deshumanizador”

Distopías en la literatura y el cine.

El aguafuerte «El sueño de la razón produce monstruos» es un grabado de la serie “Los Caprichos” de Francisco de Goya. En esta estampa, el artista se encarna así mismo rendido sobre su mesa de trabajo y rodeado por una serie de animales sus propios monstruos y fantasmas, frutos del miedo que siente por una sociedad insensata e irracional sumida en la guerra y las tinieblas de la ignorancia. Esta imagen bien podría representar a su vez, como un icono, la figura de novelistas que acechados por las condiciones de su época supieron hacer de su tiempo un magnífico análisis de las atrocidades a las que conduce la acumulación desmedida del poder.

Novelas como la no tan conocida “Nosotros” del escritor ruso Evgueni Ivánovich Zamiátin, o más populares como “1984” de George Orwell, “Un mundo Feliz” de Aldous Huxley, o “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, por nombrar solo algunas de una lista que se extiende, forman parte del subgénero literario de la antiutopía o ciencia ficción distópica. Género que si bien es inaugurado por Zamiátin ya había sido apuntado por autores como H. G. Wells, con novelas como “La máquina del tiempo” escrita en 1895 o “Una utopía moderna” escrita en 1905, o por el mismo Jack London con su libro el “Talón de hierro” en 1908 (…)

Importancia y vigencia de las distopías

El camino entre la ciencia real y la ciencia ficción siempre ha sida muy estrecho, ambos dominios se influyeron desde siempre mutuamente. Eisntein, el científico más conocido del siglo XX, decía que la imaginación es más importante que el conocimiento, y con esto quería dar a entender que todo producto de la ciencia y la técnica no es concebible si antes no ha sido imaginado como una posibilidad por el hombre. A su vez Julio Verne, padre fundador de la ciencia ficción, si bien predijo con gran exactitud grandes inventos, su auspicio no hubiese sido posible sin una entera vocación por el estudio minucioso de las grandes tendencias de la física y química de su época.

El comunicólogo Philippe Breton, sostiene al respecto que tanto el universo de sentido como las representaciones sociales que los inventores de objetos técnicos poseen, siempre han sido ampliamente alimentados por los temas más importantes de la ciencia ficción. Para el pensador nos equivocaríamos si viéramos en esta literatura un género marginal, sin importantes efectos sobre la evolución de la sociedad. Pues la ciencia ficción tuvo un papel decisivo desde los años cuarenta en la constitución de los mitos fundadores de nuestra modernidad.

Si pensamos por un momento en la función social del arte, queda al descubierto que este, no es más que un campo de resolución imaginaria de contradicciones sociales, y toda obra de arte la síntesis de un juego entre realidad y ficción, donde los anhelos o pesadillas de una época son expresados por la destreza de un sujeto. Es desde este lugar donde cobran importancia las narraciones distópicas. Pues las visiones futuristas que estos relatos representan no son descabelladas cuando, quien las ve, descubre cierta identificación subjetiva con lo contado y que más que ficción en estas sátiras comienzan a vislumbrarse formas presentes, funestas de organización social.

Si el arte es un acto productivo para el seno de la ciencia cuando sus metáforas son utilizadas por los investigadores, se convierte hoy en día en el espacio político de mayor interés para reflexionar sobre las tendencias sociales a las que conducen la evolución perversa del mundo. La fuerza creadora de la imaginación nos exhorta una vez más sobre los límites y posibilidades del futuro, pero esta vez nos advierte no tanto sobre las ventajas del desarrollo si no más bien sobre los terribles sufrimientos que conduce el despliegue de la razón y el progreso.

Cada una de las narraciones que conforman el género distópico ha devenido en clásico de la literatura mundial. Este género que sigue desarrollándose y produciendo títulos importantísimos le debe su popularidad y éxito al gran alance de los problemas planteados y a la profunda impresión que estas historias producen en sus sociedades y épocas. La pujanza de la antiutopía se extiende por que el mundo vive momentos extraordinariamente difíciles y estos discursos permiten desde la ficción repensar la política y las sociedades en las que vivimos. “La distopía es un alerta, un grito desesperado, lanzado a los ojos del individuo, que ve dibujarse el horror en la configuración social contemporánea”, dice el estudiante de filosofía Nicolás Torre, organizador del ciclo.

Y nos explica que: “la distopía es literatura política, es crítica social, es un arma cargada de futuro. Excepto su carácter ficcional, comparte con la historia el intento de redimir el tiempo por venir. Pero su naturaleza ficcional es sólo una licencia poética para lograr un mayor efecto. Mostrándonos lo que podría llegar a suceder, nos impele a arrancar de raíz los elementos autoritarios y totalizadores que, bajo la apariencia de una maleza inofensiva, crecen y se propagan en la actualidad. La distopía nos da a probar el fruto amargo de una semilla que ya ha sido plantada”.

Javier Cusimano
cusimano140@hotmail.com

fuente: www.argentina.indymedia.org/news/2009/07/681497.php

Todo y nada

A la pregunta: «¿qué es lo que realmente nos hace esclavos en el sistema conformista?», se puede responder tanto que «todo» como que «nada».

«Todo». Sólo tenemos que salir de nuestra casa, ni siquiera eso, en realidad, sólo tenemos que despertarnos para vernos envueltos enseguida por las seductoras y ordenantes sirenas de las que actualmente se compone nuestro mundo: por los millones de aparatos, expresiones, usos, opiniones y modelos de comportamiento que exhiben sus estímulos y nos llaman formando un coro ensordecedor: «¡Tómame!» y «¡Apréstate a mi voluntad!» y «¡Colabora!», y que antes de que nos demos cuenta hacia adónde vamos ya nos han arrastrado en su corriente.

Y nosotros nos aprestamos a su voluntad, nos dejamos arrastrar, colaboramos, sin asombrarnos lo más mínimo de su violento recibimiento; todo lo contrario: nada nos parece más natural que confiarnos a ese barullo; nada más natural que ver «nuestro mundo» en esas criaturas que son como sirenas; en este orden incluso nos parece que aquel que opone resistencia acabará en el mal camino, y oímos de los labios de la psicología, siempre presente en el barullo como una jueza, que no es apto, que está «mal integrado» o que incluso es desleal.

Sin embargo, también se puede responder que «nada», pues por mucho que agucemos el oído para oír la voz de una instancia central que nos exija sin reservas que nademos siguiendo la corriente, no la encontramos por ningún lado. Y si en ocasiones, golpeando ciega y desesperadamente a nuestro alrededor, aseveramos que no queríamos, no necesi­tábamos, no estábamos obligados ni ningún dios nos ordenó seguir la corriente, y preguntamos dónde está escrito que estemos obligados a creer, gritar y comprar lo que todos, entonces no sólo tenemos toda la razón, sino que a veces también nos la dan, nos dan la razón aquellos que al igual que nosotros fueron arrastrados por la corriente sin oponer resistencia.

Sin embargo, no debemos malinterpretar esta situación ni darle la bienvenida, porque estas víctimas no nos aplauden porque se sientan intranquilas por la ausencia de la última voz de mando, sino por todo lo contrario, porque con esa ausencia justifican que ellas mismas no hayan opuesto resis­tencia y en ella ven la fuente de derecho de su falta de remordimientos.

Con otras palabras: si las víctimas braman con nosotros con tan pocos escrúpulos y tanto desenfreno es sólo porque viven con la certeza de que lo hacen libremente; y si están tan seguros de esta ilusión suya es sólo porque en ningún sitio se percibe la existencia de un organismo central de mando, porque el deus de su sistema permanece mudo y absconditus, y porque malinterpretan esta imperceptibilidad de su dios como prueba de su inexistencia, es decir, exactamente como su dios desea ser malinterpretado. La razón de que éste permanezca absconditus y (a razón de que permanezca imperceptible es que sabe que el mayor poder lo logra permaneciendo escondido detrás del escenario; y que la mejor manera de asegurar íntegramente su poder es impidiendo su percepción.

En resumen:
-Cuanto más completo es un poder, más mudas son sus órdenes.
-Cuando más muda es una orden, más natural nos parece nuestra obediencia.
-Cuando más natural es nuestra obediencia, más segura nos parece nuestra ilusión de libertad.
-Cuando más segura es nuestra ilusión de libertad, más completo es el poder.
-Éste es el proceso circular o espiral que sostiene a la sociedad conformista y que, una vez puesto en marcha, la sigue perfeccionando automáticamente.

Gunther Anders

fuente: fragmento de «La obsolescencia del ser humano», publicado en «Günther Anders. Filosofía de situación». Ed. Catarata 2007.

extraído de revista Ekintza Zuzena nº37
www.nodo50.org/ekintza/article.php3?id_article=518

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Poder tecnológico: ¿autonomía o heteronomía?

Vamos a aproximarnos al concepto de “poder tecnológico” buscando sus raíces, de dónde proviene. Propongo el par conceptual de esta presentación, autonomía o su opuesto, como otro hilo conductor de lo que vayamos examinando. Vemos de inmediato que lo tecnológico no viene solo, está íntimamente ligado a lo científico. Y que la dimensión tecnocientífica funciona como religión en nuestra sociedad. Digo religión en sentido etimológico, lo que liga a los hombres entre sí. Lo tecnocientífico como una dimensión inescindible de la cultura vigente. Un sentido común que a todos nos gobierna.

Luis E. Sabini Fernández

nota completa en http://revistafuturos.com.ar/ciencia-tecnica-y-poder/303-poder-tecnologico-autonomia-o-heteronomia o  en PDF

Geopiratería. Argumentos contra la geoingeniería

Este informe revela la verdadera cara de esta “Plan B” para afrontar la crisis del clima: se trata de una estrategia política que permitiría a los países industrializados evadir su deuda climática.

Desde ajustar el termostato global hasta modifica la química de los océanos, éstos remiendo ténicos a mega escala son una amenaza para la humanidad y el planeta. El informe contiene un panorama histórico, científico y de los intereses que están detrás del rápido desarrollo de la geoingeniería, así como la disputa por quien puede decidir el destino de esta riesgosa aventura.

Grupo ETC
www.etcgroup.org/es

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Nuevas tecnologías: modas, mentiras y peligros

Por todos lados escuchamos noticias preocupantes sobre los distintos aspectos de la crisis: las finanzas, el clima, la salud, la escasez de alimentos y agua.

Frente a ello, los gobiernos y empresas que propiciaron la crisis insisten en que la solución no está en cambiar radicalmente los modos de producción y consumo ni terminar con el acaparamiento de tierras, la injusticia social, o con la relación explotadora y contaminante con el ambiente y la naturaleza. Que lo necesario es promover remedios tecnológicos nuevos.

Nos encontramos ante un triple ataque a la humanidad y al planeta: por un lado, hambre, caos climático, contaminación y enfermedad ocasionados por la industrialización; por otro, riesgos de salud, ambientales y económicos provocados por nuevas tecnologías (biotecnología, nanotecnología, geoingeniería, biología sintética); finalmente, la tiranía de las corporaciones —que imponen estas tecnologías como “necesarias” para salir de las crisis. Muchos gobiernos tienden a aceptar los remiendos tecnológicos impuestos por las corporaciones y las subsidian con recursos públicos. Este triple ataque ocurre en distintas versiones, en todos los rincones del planeta.

Las tecnologías de moda

Las universidades, los medios de comunicación y el mercado pregonan los nuevos descubrimientos sobre el genoma humano, las infinitas posibilidades de chips electrónicos cada vez más pequeños, la inminente creación de nuevas formas de vida, el dominio sobre los átomos y las moléculas, el control de las condiciones climáticas. Quieren convencernos de que todas las modas tecnológicas son buenas para todos y de que no aceptarlas es una necedad porque la humanidad y el planeta necesitan de ellas para resolver sus problemas. ¿Cuáles son estas modas tecnológicas y porqué debemos considerarlas y evaluarlas de un modo crítico?

El delirio por dominar la materia

Cuando escuchamos “nanotecnología”, “nanopartículas”, “nanómetro”, “nano”, nos hablan del reino de lo inmensamente pequeño, más pequeño aún que lo microscópico. Nanotecnología es el conjunto de técnicas utilizadas para manipular la materia desde de los átomos y las moléculas. Un nanómetro equivale a la millonésima parte de un milímetro. Un cabello humano mide unos 80 mil nanómetros de grosor.

Y es que los bloques de construcción de toda la materia son así de minúsculos. Son los átomos y las partes de los átomos que forman los elementos químicos. Por eso, los instrumentos y procesos de la nanotecnología se pueden aplicar a casi cualquier cosa fabricada en algún sector de la industria. La materia manipulada desde sus moléculas puede mostrar propiedades que antes no aparecían: mayor conductividad eléctrica, elasticidad, resistencia, o reactividad. Con tecnologías que manipulan lo inmensamente pequeño se están produciendo computadoras más rápidas, medicamentos dirigidos a sitios específicos del cuerpo humano, materiales a prueba de balas, cosméticos, filtros solares, insumos agrícolas, aditivos para los alimentos, embalajes, textiles, enseres electrodomésticos.

Hay en el mercado más de 700 productos que contienen nanopartículas, sin regulación en ningún país y sin etiqueta (es decir, sin que sepamos que las contienen) aunque cada vez hay más evidencias de sus posibles impactos en la salud y el ambiente y de que son un riesgo para los trabajadores que las manipulan. El sistema inmunológico no detecta las nanopartículas, por eso pueden atravesar la barrera sanguínea que protege al cerebro, llegar a la placenta o depositarse en otros órganos, intoxicando las células, causando tumores y cáncer.

Por si fuera poco, la posibilidad de trabajar con los pedazos de los átomos y de inventar moléculas, ha provocado una absurda fiebre de patentamiento de los elementos químicos, que son el punto de partida de todo lo existente, de lo vivo y lo inerte (lo “no vivo”).

Jugar a Dios

Otra moda tecnológica es la biología sintética, que busca construir en laboratorio nuevas formas de vida para desempeñar tareas particulares. La biología sintética quiere reescribir la vida ensamblando grupos de genes de modos nuevos y hacer organismos “diseñados a la medida” que produzcan compuestos químicos, fármacos o combustibles.

Las compañías de biología sintética, que reciben muchos fondos de los gobiernos, se promueven alegando que producirán la cura para la malaria, plásticos biodegradables, bacterias que limpien los desechos tóxicos, árboles especiales para producir etanol. El poder para crear vida artificial se está concentrando en manos de las mayores corporaciones petroleras, farmacéuticas, semilleras y agroindustriales, cuestionadas por su modo salvaje de usar los derivados del petróleo y ocasionar gran parte del calentamiento global.

La vida no es un diseño electrónico ni un código de cómputo: los errores podrían ser letales e irreversibles. Las compañías buscan ganancias en vez de preocuparse por las necesidades sociales o por el mal uso de sus inventos, deliberado o accidental. Con esa actitud pueden provocar nuevas y desconocidas catástrofes.

Pretenden “mejorar” a los humanos

La genómica estudia el funcionamiento, origen y evolución de la herencia biológica. La genómica humana, especialmente, promete un nuevo paraíso de salud basado en el conocimiento profundo de esta herencia personal. A partir de entender las diferencias en esta herencia, la genómica humana pretende desarrollar una medicina personalizada y fármacos, para según ellos, mejorar el desempeño humano.

La medicina personalizada se basa en la creencia de que podemos detectar, prevenir y curar las enfermedades según los genes de cada quien y, aunque todavía este argumento está muy lejos de demostrarse, ya están a la venta más de mil pruebas genéticas personales diferentes (sin regulación alguna) para detectar identidades raciales, tendencias a enfermedades, deficiencias o genialidades de personalidad y supuestos defectos de crecimiento físico. La publicidad de las empresas pretende hacernos creer que nuestros genes marcan absolutamente nuestro destino, pero pueden ser la llave de la salud, el bienestar y ¡hasta el éxito!, si se manipulan mediante los remedios que nos promete esta nueva moda científica.

La información derivada de estas pruebas le sirve sobre todo a las empresas que quieren demostrar la relación entre las enfermedades o “deficiencias” y las variaciones genéticas. Además, estas pruebas son costosas y con ellas ya hay instancias privadas y gubernamentales en varias partes del mundo que violan la privacidad y promueven la discriminación.

La idea de “mejorar el desempeño humano” es una idea exitosa para las empresas porque al convencernos de que podemos ser mejores, más precisos, más agudos, más eficientes, con fármacos y “alimentos especiales”, pueden obtener más ganancias. Son entonces medicamentos para gente sana, que espera ser más guapa o más feliz a punta de pastillitas. Las drogas para personas sanas son mucho más rentables que los medicamentos para los enfermos. La genómica sueña con un futuro de personas diseñadas para ser perfectas. Millones hoy en día están ansiosos de superar limitaciones reales o imaginadas (incluidas las emocionales) mediante remedios genómicos. ¿Serán considerados buenos ciudadanos los que no se “mejoren”? ¿Serán discriminados aquéllos que no se sometan a los tratamientos de mejora? Tenemos ante nosotros un panorama aterrador donde las empresas y el mercado tal vez lleguen a definir qué es un ser humano “normal”.

Burlándose del planeta

La geoingeniería es la manipulación intensa y/o radical del ambiente en gran escala, y hoy se intenta con ella combatir el caos climático provocado por las actividades industriales. La geoingeniería propone, entre otras cosas, alterar los ciclos del agua o aumentar artificialmente la vegetación del océano. Es real que existe la posibilidad de alterar el clima de la Tierra: por ello padecemos el actual desastre en el clima. Sin embargo, pretender que se corregirán los daños con más manipulaciones planetarias a nivel industrial es totalmente irresponsable, ya que con cualquier alteración en una región, otros sufrirán los desequilibrios provocados en el planeta, que funciona integralmente, como totalidad.

Las grandes industrias y los gobiernos poderosos son los mayores culpables de la contaminación, la devastación ecológica y el calentamiento global, y ahora son los principales promotores y financiadores de la geoingeinería. Quienes más sufrirán las consecuencias, nuevamente, serán los países de Sur que seguramente tendrían que cargar con los “efectos secundarios” de la geoingeniería.

Actividades antiguas que alteran radicalmente el mundo y que hoy podríamos llamar geoingeniería:

• Talar la mayoría de los bosques.
• Convertir selvas, sabanas y “tierras marginales” en grandes parcelas de monocultivo.
• Construir grandes y pequeñas represas. Poner diques a las cascadas, desviar ríos, secar humedales y drenar acuíferos, trasvasar cuencas completas.
• Emitir miles de millones de contaminantes industriales, desechos de automóviles y otros químicos tóxicos a la atmósfera y a los suelos cada año.
• Eliminar especies y diversidad biológica de ganado y cultivos.
• Sobreexplotar y contaminar tierras de cultivo y tierras marginales, ocasionando erosión del suelo y desertificación.
• Contaminar prácticamente todas las reservas de agua dulce del mundo.

Algunas acciones de la geoingeniería:

• Producir agrocombustibles o “carbón vegetal” (biochar) a partir de devastar los territorios considerados “marginales” o de crear vastas plantaciones de árboles (desiertos verdes).
• Crear vastas plantaciones de árboles para producir agrocombustibles.
• Promover la construcción de nuevas plantas de energía nuclear.
• Estimular nubes para provocar lluvias.
• Contaminar los centros de diversidad genética con cultivos transgénicos.
• “Fertilizar” el océano con hierro y urea para ocasionar florecimientos acelerados de la minúscula vegetación marina y supuestamente capturar dióxido de carbono.
• Cubrir desiertos con película reflejante para rebotar los rayos solares

Las mismas industrias que han destruido el planeta encabezan la farsa de la geoingeniería, y exigen que les paguemos por aplicarla para “salvarnos a todos”. Éste es otro aspecto del mercado de bonos de carbono, que es la venta de “permisos de contaminación”. Con el dinero obtenido de tales permisos, las compañías que promueven la geoingeniería realizan experimentos con poca crítica y una validez científica muy pobre.

Amenazas de las nuevas tecnologías

La estrategia de los científicos y la industria de combinar la acción de estas nuevas tecnologías es amenazante para nuestras comunidades, nuestras organizaciones y para cada uno de nosotros en nuestras vidas cotidianas.

Con la nanotecnología sobrevienen nuevos peligros tóxicos para nuestros cuerpos, ambientes, naturaleza. La gente usa bloqueador solar para protegerse del cáncer de piel y no sabe que los filtros solares que usan nanotecnología pueden ser cancerígenos. Con la biología sintética, estudiantes pueden construir nuevas especies casi como sus padres jugaban con casitas para armar.

En vez de discutir abiertamente los riesgos de las nuevas tecnologías, los gobiernos y las empresas cambian el diálogo por mayor control. Con el pretexto de las distintas crisis, del bioterrorismo y el caos climático todos nos volveremos sospechosos y la diferencia de opiniones políticas o las alternativas de producción y consumo pasarán a ser criminales.

¿De quién es la naturaleza?

Hoy, las corporaciones globales controlan 24% de la vegetación (productos agrícolas comestibles, fibras textiles, caucho, madera, las primeras generaciones de agrocombustibles) al transformarla en mercancía. Las más grandes compañías químicas, agro/biotecnológicas y de energía están formando empresas de innovación tecnológica para poder aprovechar toda la vegetación antes considerada marginal (que se había mantenido fuera del mercado mundial) para mercantilizarla.

Las materias primas (por ejemplo el algodón, el cobre, el caucho) tienen ahora un futuro incierto. Hoy hay nuevos materiales que podrían eliminar el comercio y las formas de supervivencia de las comunidades más pobres y los trabajadores más vulnerables. Las naciones que más dependen de las exportaciones de recursos naturales o productos agrícolas son las que sufrirán los impactos más graves.

La erosión de suelos y la pérdida de biodiversidad agrícola y pecuaria, la contaminación de las aguas, la creciente crisis de salud humana y animal no tienen precedentes en la historia de la humanidad. Y de esto las grandes empresas también hacen gran negocio: la crisis climática y los altos precios de los combustibles son ahora argumentos de la industria para sustituir la economía del petróleo por una nueva “economía del azúcar” cuya materia prima sería la biomasa a la que se le extraigan azúcares, que fermentados se pretenden convertir en combustibles o directamente en plásticos y otros materiales nuevos. Entrar en una era de “la economía del azúcar” implica mercantilizar el 76% de la naturaleza que no está todavía en manos de las industrias.

Las nuevas tecnologías no sustituyen la justicia social

Las nuevas tecnologías necesitan funcionar para ser rentables. Sólo necesitan destruir la competencia y torcerle la mano a los gobiernos. Una vez que el mercado está monopolizado, poco importa cuáles son los resultados de una nueva tecnología. Los fracasos tecnológicos no son una barrera para las ganancias. Una ciencia descuidada y unas malas tecnologías pueden ser rentables si los gobiernos les hacen leyes a la medida. Todas las tecnologías pueden resultar un fracaso y ocasionar catástrofes, pero eso no implica que dejen de usarse.

Los promotores de las nuevas tecnologías prometen el paraíso: que resolverán los problemas de hambre y pobreza, encontrarán la cura del cáncer y limpiarán el ambiente. Que pueden diagnosticar enfermedades de modo más barato y eficiente; mejorar la purificación del agua y la eficiencia de las celdas solares, reducir la demanda de materias primas y bajar drásticamente los costos de trasporte y energía. Pero ¿acaso la investigación financiada por las empresas se enfocará en los problemas de los desposeídos?, ¿serán accesibles a todos los productos patentados de las nuevas tecnologías? La verdad simple es que las nuevas tecnologías no pueden resolver viejas injusticias. Ningún remiendo tecnológico novedoso sustituye políticas sociales sanas y efectivas. Al contrario, aplicadas en sociedades injustas, las nuevas tecnologías abren más la brecha entre los poderosos y los necesitados, entre las oligarquías (económica, científica, intelectual) y la inmensa mayoría de la población trabajadora.

El control de las nuevas tecnologías permanece en manos de los ricos, porque los regímenes de propiedad intelectual y los oligopolios de mercado, junto con la complicidad de los gobiernos, siempre han logrado imponer qué tipo de tecnologías salen al público y a qué intereses sirven.

Todas las nuevas tecnologías tienen en común la falta de regulaciones, la ausencia de un debate serio y abierto sobre su desarrollo, la imposición de decisiones por parte de las empresas y un aparato propagandístico con ejércitos de periodistas y medios de comunicación. La ciencia en la que se basan no es independiente y carece de la rigurosa metodología que la ciencia siempre reivindicó como base de su nivel de confianza. Finalmente, los remedios tecnológicos son la solución menos apropiada para resolver los problemas provocados por la propia tecnología.

La resistencia existente

Las nuevas tecnologías acechan nuestras vidas cotidianas independientemente de los campos en que trabajemos.

El modo industrial de pensar se coló al quehacer de la ciencia y es ahora la tecnología, consentida por las grandes empresas, la que se apoderó de la visión del futuro y su control.

Si no confiamos en los gobiernos, corporaciones o los científicos, ¿qué hacemos?

Como individuos y sociedades tenemos que dejar de pensar únicamente en términos industriales. Comparar diversos modos de pensar y de hacer técnica, revisando la historia de la ciencia y el saber. Imaginar modos respetuosos que definan o limiten por consenso común las dimensiones, la escala y la intensidad de cualquier procedimiento tecnológico.

Tenemos que exigir cambios drásticos en los procesos de producción y los patrones de consumo para que la naturaleza descanse. Que ya no se hagan cosas que empeoran el calentamiento global. Restaurar los ecosistemas para que la Tierra pueda respirar de nuevo. Respaldar los saberes de las comunidades campesinas y pesqueras en un intento por descentralizar la ciencia. Fortalecer la resistencia de las comunidades urbanas para que resuelvan sus necesidades básicas, por lo que será crucial impulsar una reforma agraria verdadera y una soberanía alimentaria con soluciones locales basadas en saberes propios, colectivos. Trabajar desde nuestras regiones soluciones creativas, de escala humana, que enfrenten los desastres climáticos en el planeta, luchar por la alimentación, el agua, la salud, la vivienda y los saberes compartidos.

Existen soluciones reales y son diametralmente opuestas a los remiendos tecnológicos o los delirios de nuevas ciencias.

Hasta ahora, por ejemplo, son los agricultores campesinos, los pescadores artesanales, los pastores y pueblos indígenas quienes producen la vasta mayoría del alimento mundial. Lo hacen sin la erosión y contaminación de los sistemas industriales y custodian la fortaleza genética necesaria para hacer frente a la pérdida de biodiversidad y logran mucha soberanía alimentaria a partir de economías agrícolas locales, descentralizadas, diversas, libres de patentes, basadas en saberes y culturas campesinas. El 85% de los alimentos mundiales sigue produciéndose cerca de donde se consumen, y escapa en gran medida al sistema formal del mercado. De los 450 millones de establecimientos agrícolas del mundo, 85% son predios pequeños de menos de 2 hectáreas.

Tres cuartas partes de los agricultores del mundo (1 400 millones de personas) siguen guardando semillas de su cosecha y cultivan variedades mejoradas localmente.

La mitad de la población mundial vive ahora en ciudades, y los problemas asociados con la pobreza urbana son profundos. Pero entre 15 y 20 por ciento de la comida mundial se produce en áreas urbanas; la agricultura en las ciudades, ahora practicada por 800 millones de personas, aumenta cada día.

Pese a los monopolios farmacéuticos y la biopiratería, 70% de la población mundial depende de medicinas tradicionales para el cuidado de su salud.

Necesitamos tecnologías de bajo impacto, saberes que no persigan la ganancia sino el bienestar de la gente. Debemos recuperar el control social y político de nuestras soluciones prácticas y de la visión a la que están asociadas: debemos rechazar los llamados “imperativos tecnológicos” (la idea de que sólo la tecnología, y su producción industrial, nos puede salvar), y fijar entre todos unas fronteras humanas a la ciencia, más allá de las cuales en vez de impulsar entendimiento y justicia se promueve sinsentido, zozobra, riesgos al planeta y enajenamiento político y social.

Grupo ETC

fuentes: Toda la información basada en documentos del Grupo ETC: http://www.etcgroup.org
¿De quién es la naturaleza? El poder corporativo y la frontera final en la mercantilización de la vida, noviembre de 2008
Pruebas personales de ADN y el mito de la medicina personalizada. Informe especial sobre genómica humana, marzo de 2008
Jugando con Gaia. Informe sobre Geoingeniería, febrero de 2007

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Plaguicidas naturales

El mecanismo de acción de los organofosforados consiste en inhibir la enzima que detiene los impulsos nerviosos, provocando una serie de espasmos mortales. Por suerte, los organofosforados se utilizan en insectos, aunque funciona de la misma manera si se aplica en humanos, ya que nuestros impulsos nerviosos se regulan con el mismo mecanismo. Claro que la dosis debe ser mayor.

El temor surge, empero, porque nuestras defensas van a ir cediendo a medida que vivamos rodeados en número creciente de aparatos y sustancias contaminantes, aspecto morboso de la sociedad consumista. Los laboratorios y empresas que comercializan estos productos no nos van a cuidar, nosotros mismos tenemos que hacerlo. Los “fitoterapéuticos” o, simplemente, venenos son siempre sustancias peligrosas y evitarlos resulta una necesidad.

A continuación presentamos al lector una serie de preparados caseros para matar bichos o frenar plagas que compitan con nosotros, si así lo considera, en el aprecio por las flores o los productos de la huerta:

Para combatir insectos (pulgones, cochinillas, mosca blanca, entre otros)

Purín de ortigas: se realiza dejando reposar en medio litro de agua dos o tres puñados de ortigas, durante cuatro o cinco días. Luego se hace una dilución de una parte del purín con diez partes de agua y se aplica.
Purín de tabaco: se mezcla un puñado de tabaco en agua. Filtrar al día siguiente y aplicar. Esta preparación también combate la arañuela roja. Estos preparados se aplican sobre hojas con algodón o pulverizando. Para favorecer la adherencia se puede agregar una cucharada sopera de jabón blanco rallado.

Para ahuyentar insectos y controlar hongos (royas, mancha negra, oidium, entre otros)

Infusión de cáscara de cebolla: se separan las cáscaras de dos o tres cebollas a las que se agrega un litro de agua caliente. Se deja reposar durante 24 horas.
Alcohol de Ajo: colocar seis dientes de ajo picado en medio litro de alcohol fino y medio litro de agua, y revolver unos minutos. Envasar en una botella tapada y colocar en heladera una semana. Previo filtrado, estos preparados se pulverizan sobre las plantas y el suelo, realizando varias aplicaciones. También se puede agregar ralladura de jabón a esta aplicación.

Para combatir las hormigas

Se machaca y macera en agua por 15 días “venenitos” de paraíso (Melia Azedarach) y se riega con ese fermento. También se puede mezclar pimienta blanca y agua en partes iguales, pulverizar y pintar los troncos de las plantas. Otra solución es hacer una infusión de 300 gramos de hojas frescas de lavanda con un litro de agua y pulverizar.

Plantas que previenen

Si se entierran dientes de ajo o se planta ciboulette (Allium Schoenoprascum), su presencia tiene efecto benéfico sobre otras plantas, evitando hongos como la mancha negra, oidium y no permite que se acerquen insectos dañinos. Varias plagas se combaten plantando ajo, copetes y perejil entre medio de las plantaciones que se desea proteger. Mientras que los crisantemos, las dalias, aster, taco de reina y aromáticas en general, repelen insectos y funcionan como plantas trampas. La menta peperina aleja hormigas por su fuerte olor y los malvones las atraen para sí, evitando que consuman otras plantas.

Fermín García Coni

Fuente: Ing. Ernesto Romero.
publicado en revista futuros nº10 www.revistafuturos.com.ar

¿Se está muriendo la Naturaleza?

Es misterioso y todavía no hay explicación científica: desde los últimos días del año pasado se registran muertes casi simultáneas de peces, aves y otras especies en cuatro continentes.

El primero de estos fenómenos que se hizo público aconteció en Maryland, a fines de diciembre: dos millones de peces aparecieron muertos en las playas de la bahía de Chesapeake. Días después, en Arkansas: amanecieron 5000 mirlos muertos en las calles y 200.000 peces muertos en el río Arkansas. Noticias parecidas comenzaron a venir de diferentes rincones del mundo.

En la playa inglesa de Thantet, condado de Kent, se encontraron estrellas de mar, cangrejos, esponjas, langostas, caracoles y anémonas sin vida; en Nueva Zelanda, centenares de peces y decenas de pingüinos; en el sur de Vietnam, 150 toneladas de peces; pulpos en el puerto de Vila Nova, Portugal, centenares cada mañana desde el 3 de enero; 400 tórtolas caídas de los árboles, muertas, en Faenza, al norte de Italia, el 6 de enero; pérdidas similares en Argentina (100 toneladas de peces en el río Paraná), Brasil (15 toneladas de sardinas, corvinas y peces gato), en Chile (más de un millón y medio de langostinos en la playa de Quenchi, Chiloé), en Canadá, Alemania y otros países. Son hechos que se han registrado antes. Lo que hoy llama la atención es su coincidencia en el tiempo.

Abundan las explicaciones más diversas de esta supuesta anomalía, aunque lo cierto es que las investigaciones no han arrojado resultados firmes. Más bien al revés: despiertan nuevas preguntas. ¿Una suerte de envenenamiento general? No se han hallado hasta ahora elementos que confirmen esta hipótesis. ¿El uso de pesticidas? Esto se podría aplicar a las aves, difícilmente a los peces. Hay inferencias místicas: se acerca el año 2012, portador del Apocalipsis. Otras son francamente disparatadas. Un veterinario sueco explicó así las muertes de unos cien grajos en Suecia: “Nuestra teoría principal es que los fuegos artificiales asustaron a las aves y éstas se posaron en la ruta, pero el cansancio les impidió levantar vuelo y las atropelló un coche” (1) Debe haber sido un automóvil formidable.

Algunos expertos proponen que la causa radica en la brecha abierta en el polo norte del campo magnético de la Tierra, que la envuelve y protege de los vientos solares y de la caída de asteroides y otros objetos que vagan en el espacio (2). Para las aves, va. ¿Y los peces? El vocero de la Comisión de Pesca de Arkansas, Keith Stephens, opina que los peces tambor que terminaron en Chesapeake podrían haber sido víctimas de una enfermedad, dado que todos pertenecían a la misma especie. No deja de ser una especulación. También se menciona el calentamiento global y es bien probable que todos esos factores influyan. Pero el problema de base radica en otro lugar.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) acaba de dar a conocer una lista de las diez especies que corren el mayor peligro de extinción: el tigre, el oso polar, el gorila de la montaña, el pingüino magallánico, el rinoceronte de Java, entre otras (3). Son víctimas desde hace años, siglos, de la depredación humana. La tortuga laúd, la más grande de todas, que ha logrado sobrevivir 100 millones de años sobre este planeta, está diezmada por la caza y su hábitat corre peligro por el aumento del nivel de los mares. Hay peces cuyo destino es convertirse en sushi: “Un solo ejemplar de atún rojo se subastó en Tokio al precio record de 32,49 millones de yenes, aproximadamente 400.000 dólares por un solo pescado” (4). ¿Cuánto tiempo le quedará al atún rojo antes de desaparecer?

Unas 900 especies vegetales y animales se han extinguido en los últimos 500 años, según una infografía del sitio Mother Nature Network, y más de otras 10.000 corren el peligro de seguir su suerte (5). Pero es de un siglo a esta parte que este lance se acelera: la acción del hombre es más rápida que el ritmo de reproducción natural de la flora y la fauna. La ballena gris no está precisamente a salvo y tampoco ecosistemas como el mayor arrecife de coral del mundo, la Gran Barrera de Coral, a veces calificada como el ser animal vivo más grande del planeta. Ubicado frente a la costa australiana de Queensland, se extiende a lo largo de 2600 kilómetros y es visible desde el aire. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1981, pero no faltan los que prefieren el patrimonio propio.

La súbita muerte de aves y de peces era en la antigüedad un presagio seguro de catástrofe que no siempre se cumplía. En el siglo XXI es una realidad tangible. La Naturaleza, ¿se muere o la están matando?

Juan Gelman
27-1-2011

notas:
1) www.rawstory.com, 5-1-11
2) www.earthfrenzyradio.com, 6-1-11
3) www.telegraph.co.uk, 25-1-11
4) www.treehugger.com, 15-1-10
5) www.mnn.com, 6-1-11

fuente www.alternativas-prensa.info

Donde esconder tantas manos

Que yo no soy que es el
que yo actue bien y el no
ah no, de acá yo no me muevo
que por cuestion de piel, de sexo, religión
tus zapatos no me los pruebo.

¿A quién le vamos a tirar una pared
cuando ya no nos quede nadie?
tal vez un perro fiel a cambio de comer
soporte hasta lo insoportable.

Temiendo ser peor, temiendo ser mejor,
temiendo al fin, siempre temiendo.
viviendo en el ayer, aletargando el hoy,
sí, Victor, sí, sobreviviendo.

Juzgando al por mayor,
te alejas mas y mas
del juicio que mas importa.
que es el juicio interior
que es el que hay que afrontar
siendo parte de esta torta.

La tribu dice el groove de un riff,
ciento por ciento
a la paz de la nicotina
hipocondria maternal y paternal
hereditaria vitamina.

Los placeres te acortan la correa
y vos que te pensas un indomable
¿Que gracia tiene andar por esta sociedad
jactandose de insobornable?

Si como un pulpo vas,
tirando piedras,
no hay donde esconder tantas manos..
es mejor asumir
la cobardia de huir,
a la responsabilidad de vivir.

No importa cuanto me puedas alejar de la realidad
yo siempre vuelvo,
psicologia infernal, Picante dulce y sal
pero despierto y ya no vuelvo.

Pasado el tiempo al fin
el espejo devuelve
una imagen mas familiar.
voy eligiendo a gusto
y alternando puede haber picante dulce y sal.

Me bato a duelo con quien diga que voy bien
porque hay rachas en la vida,
soy grande y que señor no vaya a confundir
la soberbia con la autoestima!

Que la soberbia mira desde mas arriba
y no llora penas ajenas
en cambio el autoestima se transmite
y contagia a cualquier persona buena.

Juzgando al por mayor,
te alejas mas y mas
del juicio que mas importa
que es el juicio interior
que es el que hay que afrontar
siendo parte de esta torta.

Si como un pulpo vas,
tirando piedras,
no hay donde esconder tantas manos..
es mejor asumir
la cobardia de huir,
a la responsabilidad de vivir.

Tema musical de Las Pastillas del Abuelo, del álbum Crisis (2008)

Información sobre Las Pastillas del Abuelo

El final del estado de derecho

Introducción

La lucha antiterrorista no tiene sentido en sí misma, en cuanto que sólo muestra a dos adversarios miméticos: el Estado y la organización terrorista; la violencia “legítima” contra la violencia redentora. Hay pues que invertir este discurso de tipo religioso de lucha del «bien contra el mal» para destacar lo que verdaderamente está en juego, que es una profunda modificación en la organización del poder, un cambio de régimen político. Para ello hay que quitarle el velo a esta realidad virtual y acudir a los hechos, pues de lo que se trata es de destacar el conjunto de las modificaciones que se han producido en las relaciones sociedad/Estado. Esta transformación se registra en el campo del derecho penal, cuya función es doble, pues formaliza y legitima los cambios producidos y se convierte en el instrumento privilegiado para esa mutación.

El 11 de septiembre

Los atentados del 11 de septiembre aceleraron enormemente la transformación de los códigos penales y de procedimiento penal vigentes desde hacía muchos años. En los meses posteriores, incluso días, los gobiernos tomaron medidas que restringieron las libertades públicas y privadas. Resulta sorprendente la rapidez con la que se votaron las diferentes leyes. Esto se comprende más fácilmente si se tiene en cuenta el hecho de que la mayoría de estas modificaciones se habían realizado o previsto mucho antes de los atentados. Así, para la Unión Europea, de las once proposiciones presentadas inmediatamente después de los atentados, seis ya habían sido examinadas antes del 11 de septiembre y otras cuatro estaban en preparación. Sólo se añadió un nuevo punto, que proyectaba modificar las leyes sobre el derecho de asilo y la emigración para adaptarlas a la lucha antiterrorista.

El correo electrónico que una consejera del ministerio de Comercio británico envió a unos colegas del ministerio una hora después del ataque puede resumir lo que estaba en juego en estas disposiciones: «Hoy es un día muy bueno para sacar y aprobar discretamente todas las medidas que debemos tomar».

Las medidas adoptadas con ocasión de los atentados ultimaron la mutación del derecho penal y le confirieron legitimidad. Y es que se puede hablar de una verdadera mutación, ya que lo que se estaba reconsiderando era la propia existencia del Estado de derecho. Lo que se había llevado a cabo en silencio salía a plena luz del día y quedaba justificado de forma retrospectiva. Esto no significa que los procesos de decisión se volvieran transparentes. Al contrario, todas las leyes se votaron sin ser debatidas en la sociedad civil o en el Parlamento. La ausencia de confrontación sobre el contenido de las legislaciones dio lugar a un discurso paradójico: se trataba de medidas justificadas por la urgencia pero que se inscribían en una guerra de largo recorrido contra el terrorismo.

De esta forma, el estado de urgencia se estaba inscribiendo en la duración como una nueva forma de régimen político que tenía por vocación la defensa de la democracia y de los derechos humanos. En otras palabras, durante un largo período de tiempo el ciudadano debía estar dispuesto a renunciar a sus libertades concretas para mantener un orden democrático autoproclamado y abstracto.

El hecho de que la mayoría de estas actuaciones adopten la forma de la ley indica claramente que el poder se compromete a largo plazo. Y para ello busca tanto nuevas legitimidades como que las propias poblaciones den su consentimiento al desmantelamiento de sus garantías constitucionales. El ejemplo de Estados Unidos confirma la eficacia de esta política. Los sondeos indican que cada vez hay más personas dispuestas a tolerar la creciente vigilancia y a hacer concesiones respecto a los derechos que garantizan su vida privada.

Como escribe Didier Bigo, «definir el terrorismo es definir lo que es democrático y lo que no lo es». Se considera que son naturalmente democráticos los regímenes establecidos que colaboran con una política antiterrorista organizada a nivel internacional. En cambio, todo movimiento político de oposición radical a un régimen insertado en una política internacional de lucha contra el terrorismo puede ser criminalizado. Por ejemplo, la lista de las organizaciones terroristas promulgada por el Consejo de la Unión Europea incluye al PKK, partido kurdo que preconiza la lucha armada contra el Estado turco. Esta disposición europea criminaliza a un movimiento de oposición armada al poder y legitima así a un gobierno conocido por sus sistemáticas violaciones de los derechos humanos.

La lucha antiterrorista se convierte en un instrumento privilegiado para la legitimación del poder. Cualquier gobierno, sea cual sea su política, y siempre y cuando se una al «campo del bien contra el campo del mal», es investido con la misión de la defensa de las libertades fundamentales. Así que el poder se plantea como algo que es esencialmente democrático. Un buen ejemplo de este reconocimiento recíproco y automático por parte de los Estados miembros de la Unión Europea, es el establecimiento de la orden de detención europea.

Un acto constituyente

Tradicionalmente era la guerra la que hacía a un país soberano. Y eso mismo ocurre hoy con la «guerra contra el terrorismo», aunque en este caso, la guerra son varias cosas al mismo tiempo: operación policial, gestión de la sociedad mediante la coacción, y acto de guerra. La lucha antiterrorista abole la distinción entre enemigo y criminal y la guerra se reduce a una simple operación policial contra unos Estados canallas. Cualquier movimiento social puede ser criminalizado en nombre de la acción contra el terrorismo, y los textos legales permiten perseguir cualquier acción radical de un movimiento que tenga por objetivo influenciar la política gubernamental o presionar a una organización internacional.

La lucha antiterrorista es una lucha de larga duración contra un enemigo virtual que se redefine constantemente. Su objetivo es redibujar la organización de la sociedad, y en ese proceso el derecho penal adquiere un papel constituyente. Es un acto de autoridad suprema.

Las legislaciones antiterroristas tienen por objeto establecer procedimientos penales derogatorios a todos los niveles del proceso penal, desde el momento de la investigación al del juicio, consagrando la primacía del procedimiento sobre la ley, y tratando de que domine el procedimiento de excepción. En cuanto a las medidas asociadas, éstas establecen un control de la vida privada mediante la retención de datos relacionados con el tráfico de internet y la violación del secreto del correo electrónico. La mutación es tan significativa que trasbalsan completamente la norma y las derogaciones se convierten en regla. Como forma de organización política, el procedimiento de excepción sustituye a la Constitución y a la Ley.

Las últimas leyes antiterroristas ya no surgen –como ocurría con las legislaciones precedentes– de iniciativas nacionales relativamente independientes unas de otras, sino que son promovidas por instituciones internacionales como el G8, el Consejo de Europa o la Unión Europea. Esto tiene como efecto la generalización de este tipo de leyes al conjunto de los Estados, incluso a aquellos que nunca se han visto enfrentados a una amenaza terrorista. Las últimas legislaciones son una respuesta de los Estados nacionales a sus obligaciones internacionales, o sea y esencialmente, a las demandas estadounidenses. Porque una de las características específicas de la situación actual es el lugar ocupado por Estados Unidos en este proceso, en el que la lucha antiterrorista es constitutiva de su dirección imperial.

Por lo que se refiere a la intervención legal de las comunicaciones, los textos legales más recientes responden en gran medida a las especificaciones reclamadas desde hace muchos años por el FBI. En materia de criminalidad informática, esta policía federal estadounidense tiene la posibilidad de organizar directamente a las policías de la mayoría de los demás países. La capacidad de que dispone Estados Unidos para influir en el contenido de los textos legales de los demás países respecto a la lucha antiterrorista confirma su papel de vanguardia en la modernización del poder a nivel mundial.

Las disposiciones adoptadas a raíz del 11 de septiembre permitieron al ejecutivo estadounidense subordinar aún más al sistema político estadounidense los aparatos policiales y judiciales europeos. Los acuerdos de extradición y de cooperación judicial, firmados recientemente entre Estados Unidos y la Unión Europea, hacen de los tribunales especiales estadounidenses la base sobre la que se constituye el nuevo orden mundial. Por lo que sabemos, estos acuerdos –la mayoría de los cuales siguen siendo secretos– están construidos de tal manera que las autoridades estadounidenses pueden plantear y conseguir permanentemente nuevas exigencias. La cooperación policial con Estados Unidos autoriza también un intercambio y una utilización incontrolable de los datos personales.

Las medidas antiterroristas desvelan un aspecto más del papel desempeñado por Estados Unidos: el del dominio directo de una superpotencia sobre los demás Estados. El primer elemento de esta relación de poder se inscribe en la capacidad legal de privilegiar la nacionalidad estadounidense, concediéndole unos derechos especiales. Esto se manifiesta fundamentalmente en el trato diferenciado que las legislaciones estadounidenses establecen entre los nacionalesy los residentes de nacionalidad extranjera. En materia de terrorismo y de criminalidad organizada, los tribunales estadounidenses se otorgan una competencia universal, así como derechos extraterritoriales. La posición estadounidense en relación a Iraq –es decir, el derecho que se confiere Estados Unidos para derrocar cualquier régimen no alineado–, constituye el aspecto militar de esta relación.

El desarrollo de la cooperación transatlántica en el marco de la lucha contra el terrorismo revela el carácter orgánico del derecho penal en la formación de la estructura imperial. La Unión Europea se sitúa bajo la hegemonía estadounidense en lo que se refiere a la organización del control de las poblaciones. Y respecto a Estados Unidos, sus exigencias se refieren más bien a la capacidad de sus instituciones policiales o judiciales para eludir las estructuras formales de los poderes ejecutivos y judiciales europeos. Por consiguiente, para este Estado se trata de reclamar unos
derechos particulares, directamente relacionados con su estatuto de potencia dominante.

La guerra contra Iraq y la lucha contra el terrorismo representan dos aspectos complementarios de la organización del poder a nivel mundial. La creación de un mando integrado –el Imperio–, es una cuestión compleja. Adquiere la forma de una contradicción entre el dominio ejercido por un Estado nacional concreto, Estados Unidos, y la capacidad de este Estado para representar políticamente a la fracción dominante del capital multinacional.

El Imperio no hace desaparecer la forma nacional del Estado, pero la dirección imperial la ejerce el Estado norteamericano, que es el único en conservar todas las prerrogativas –ejército, moneda, policía, aparato judicial– propias de este tipo de Estado. Los demás Estados nacionales subsisten, pero bajo una nueva forma, que sólo incluye las materias de mantenimiento del orden y de control social, de tal modo que se integran en el orden imperial como estructuras subalternas.

Pero esta compleja articulación plantea problemas, especialmente en lo que se refiere a las guerras preventivas que deben asegurar la perpetuidad del mando integrado. Es en este punto en donde se manifiestan las divergencias entre las distintas naciones. Por ejemplo, los intereses petrolíferos de Estados Unidos son diferentes de los de las compañías francesas. Tampoco comparten todos los Estados la voluntad de la administración Bush de desestabilizar el conjunto de Oriente Próximo y de proceder a políticas de ocupación directa de los territorios conquistados. El éxito de la política imperial supone que, como en la Guerra del Golfo de 1991, los Estados nacionales abandonen sus intereses específicos en beneficio de los de Estados Unidos.

A los diferentes Estados no les resulta tan problemático el desarrollo del segundo aspecto de la dirección imperial, que es el control de las poblaciones, y, por lo tanto, este aspecto crea menos tensiones en el ejercicio de un mando globalizado. Y aunque haya tenido mucho menos eco mediático, este proceso ya se había iniciado hacía tiempo. En el curso de los diez últimos años Estados Unidos ha venido proclamando un conjunto de reivindicaciones en materia de lucha contra el crimen organizado y el terrorismo. Y estas exigencias se han ido teniendo progresivamente en cuenta por parte de los demás Estados, que han ido transformando poco a poco –aunque en profundidad– sus enfoques penales.

El 11 de marzo

Cuando se produjeron los atentados del 11 de marzo de 2004 en España, vimos aparecer en las pantallas de nuestras televisiones a un conjunto de «especialistas» en terrorismo que creaban una amalgama entre al Qaeda, ETA y distintos refugiados políticos, convirtiendo al terrorismo en un término genérico que debía sustituir al conjunto de las situaciones concretas.

Una de las medidas unánimemente reclamada para conjurar este peligro uniforme, fue la inmediata creación de una orden de detención europea. La orden de detención europea permite una entrega casi automática por parte de un Estado miembro de una persona reclamada por una autoridad judicial de otro Estado miembro. En comparación con los procedimientos de extradición, esta orden suprime todos los controles políticos y jurídicos que se refieren al fondo y la legalidad del requerimiento, así como los posibles recursos contra éste. Así, la petición es satisfecha y legitimada incondicionalmente por los demás países, sea cual sea su legalidad o su conformidad con los principios de un Estado de derecho.

La orden debería entrar en vigor el 1 de enero de 2004. A pesar de ser adoptada por la Unión Europea y estar ya integrada en la mayoría de las legislaciones nacionales, a esta medida le costaba ponerse en marcha. Una de las primeras consecuencias de los atentados del 11 de marzo fue acabar con las últimas reticencias que había respecto a la utilización de este procedimiento, así como el reforzamiento de medidas incontrolables tomadas en el marco de la cooperación judicial y policial entre los países europeos. Así que se produjo una aceleración del procesode suspensión de las garantías constitucionales que se había establecido el día después al 11 de septiembre.

Las primeras medidas previstas se referían al refuerzo de la cooperación policial y judicial. Una «capacidad de información» cuya función sería analizar las informaciones proporcionadas por los servicios secretos y las policías de los Estados miembro. También se trataba de adoptar legislaciones que permitieran a los investigadores de varios países trabajar en equipos comunes, así como ratificar una convención de ayuda mutua judicial en materia penal. Igualmente, estaba previsto favorecer el intercambio de datos dehuellas dactilares y de lecturas biométricas.

El Consejo de jefes de Estado y de gobierno también quería implantar para antes de 2005 pasaportes y documentos de identidad con datos como la fotografía del iris del ojo y las huellas dactilares. En ese mismo sentido, las compañías aéreas tendrían la obligación de comunicar a las autoridades aduaneras y policiales europeas informaciones varias sobre sus pasajeros. Esta medida ya estaba en vigor –para beneficio de las autoridades estadounidenses– en los vuelos trasatlánticos.

Pero esto no era nuevo. Ya desde hacía tiempo se venían discutiendo estas diferentes medidas, como los pasaportes o los documentos de identidad con un microchip que contuviera datos biométricos. Así que los atentados fueron simplemente una oportunidad para vencer las resistencias a estas medidas liberticidas. Si nos referimos a los atentados de Madrid, la eficacia de estas medidas resulta muy dudosa, puesto que las personas detenidas llevaban mucho tiempo instaladas en España y no andaban cruzando las fronteras, de modo que no podían ser localizadas por esos medios. En cambio, esas medidas resultaban perfectamente adecuadas para una gestión policial de las poblaciones.

La organización Statewatch demostró que, de las 57 medidas previstas por el Consejo de jefes de Estado y de gobierno del 25 y 26 de marzo de 2004, 27 de esas propuestas no tenían nada o muy poco que ver con el terrorismo. Su objetivo no era asegurar la vigilancia de grupos determinados, sino del conjunto de las poblaciones a través del control de las comunicaciones.

Los atentados de Londres

A raíz de los atentados del 7 de julio de 2005 y de los ataques fallidos del 21 de julio en Gran Bretaña, el gobierno de este país presentó toda una serie de medidas para afrontar la amenaza terrorista. Como escribió The Guardian, la respuesta de los políticos y de la policía fue crear pánico e histeria. Patrullas armadas iban y venían por las calles deteniendo a decenas de personas. Un hombre inocente fue abatido por ocho balas, siete de ellas en la cabeza.

El portavoz de la policía, al tiempo que justificaba su acción por el hecho de que supuestamente el individuo se estaba dando a la fuga, reclamó el derecho de abatir públicamente a cualquier presunto terrorista. Incluso después de que las cámaras de videovigilancia revelaran que las autoridades habían mentido descaradamente y que la persona abatida no sólo no huía sino que estaba inmovilizada en el suelo, la policía siguió manteniendo la reivindicación de «tirar a matar».

En materia de terrorismo, el gobierno británico tiene el proyecto de proceder a audiencias judiciales sin jurado, en el curso de las cuales se podría detener a un sospechoso sin que haya sido inculpado. «Lo que se sugiere es un período prudente de detención de los sospechosos para llevar a cabo la investigación satisfactoriamente», indicó el ministro de Asuntos Constitucionales, Lord Falconer. Se trataría de establecer un lugar cerrado, al abrigo de los medios de comunicación y del público, en donde no pudieran divulgarse las informaciones sensibles. Los sospechosos estarían representados por abogados que hubieran superado una investigación de seguridad, es decir, admitida por la acusación. Así, los derechos de la defensa se verían especialmente reducidos, puesto que estos abogados no podrían revelar a su cliente las pruebas en virtud de las cuales estaban detenidos.

Estas informaciones «sensibles» sólo serían examinadas por un juez especializado. Así, el proyecto del gobierno sería instalar un procedimiento de «pre-proceso» y, por medio de éste, un tribunal de excepción, presidido por este juez especializado en materia de terrorismo, que no dispondría de ningún poder de investigación, que sería competencia exclusiva de la policía. Este procedimiento permitiría ampliar la detención preventiva al menos a tres meses. Pero esto sólo sería una primera etapa, puesto que el gobierno ya proyecta la posibilidad de establecer una detención preventiva de duración indeterminada.

La ampliación de la prisión preventiva también es una de las medidas contenidas en el nuevo proyecto de ley antiterrorista, Terrorism Bill, presentado el 15 de septiembre de 2005 por el ministro del Interior, Charles Clarke. El texto crea nuevas incriminaciones, como la «glorificación» del terrorismo o la «propagación» de publicaciones terroristas. Este último delito tendría como objetivo las librerías islamistas, pero podría tener un uso muy amplio. También aumenta considerablemente las penas vinculadas a actos que ya eran perseguidos legalmente. Así, la «preparación» de atentados se castigaría con la detención de por vida; la «incitación indirecta» a actos terroristas podría suponer una pena de siete años y la «incitación» al terrorismo una encarcelación de diez años.

Para favorecer la expulsión de los extranjeros sospechosos de tener relación con el terrorismo se hacía necesario modificar la legislación británica sobre derechos humanos. El 24 de agosto el ministro del Interior (Home Secretary) Charles Clarke publicó un conjunto de comportamientos considerados inaceptables y que justificarían la expulsión del territorio británico. Esta lista no era exhaustiva y podía ser completada por el gobierno en cualquier momento, e incluía especialmente hechos como «fomentar, justificar o glorificar la violencia terrorista», «incitar a provocar actos terroristas», o «favorecer la violencia inter-étnica en Gran Bretaña». Así, en este contexto, «escribir, producir, publicar o distribuir material, tomar la palabra en público (el hecho de predicar inclusive), visitar una página web o utilizar un puesto de responsabilidad como la de profesor o de dirigente de una comunidad», podrían llevar a un individuo a su expulsión.

Este tipo de disposiciones permiten atacar a cualquier persona que defienda una acción violenta contra cualquier gobierno constituido, sea cual sea la naturaleza de su régimen político. Mientras ejercía la presidencia de la Unión Europea, el gobierno británico trató de acelerar –y, sobre todo, de orientar– la cooperación policial y judicial en el seno de la Unión. En varias ocasiones anunció su intención de reconsiderar la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la protección de los refugiados.

Al prohibir la tortura y los tratos inhumanos y degradantes, el Tribunal –que se ocupa de aplicar la Convención Europea de los Derechos Humanos–, siempre se ha opuesto a la devolución de los refugiados cuando sufren la amenaza de recibir tales tratos. Charles Clarke considera que esta lectura de la Convención impide a los Estados europeos expulsar a los extranjeros sospechosos de terrorismo bajo el pretexto de que podrían ser torturados o maltratados en sus países de origen.

De modo que esta interpretación del artículo 3 de la Convención Europea de los Derechos Humanos se opone al plan del gobierno británico destinado a expulsar a su país de origen a los extranjeros acusados de apología del terrorismo, o a deportarlos a países terceros en donde podrían ser torturados.

Pero la idea del gobierno no es atacar directamente a la Convención, sino hacerla inoperante, «reequilibrando» la jurisprudencia del Tribunal para que tenga en cuenta la nueva situación creada por el terrorismo, lo que el ministro Clarke llama las «circunstancias del mundo moderno». Y en ese camino, el ministro británico ha encontrado aliados: los gobiernos de Italia, Lituania, Portugal y Eslovaquia. Estos países esperan persuadir al Tribunal de Estrasburgo para que revise sus juicios, que estipulan que el derecho de una persona a no ser torturada es absoluto y que ese derecho no puede anularse por una cuestión de seguridad nacional.

El final del estado de derecho

Durante una conferencia de prensa celebrada el 5 de agosto de 2005, Tony Blair proclamó claramente que «nadie debe dudar de que las reglas del juego han cambiado».Y aunque Blair justificó estas reformas por la existencia de atentados, las reglas ya habían sufrido mutaciones antes de que se produjeran los mismos.

Lo específico de los atentados de Londres en relación a los perpetrados en Nueva York o Madrid era el hecho de que los supuestos autores poseían la nacionalidad del país en el que se habían producido los hechos. Generalmente las leyes, por ejemplo, la estadounidense USA Patriot Act o la británica Anti-terrorism, Crime and Security Act 2001, prevén medidas arbitrarias de encarcelación de aquellos extranjeros que el poder ejecutivo considere terroristas.

Sin embargo, la Prevent Terrorism Bill, que entró en vigor en marzo de 2005, autorizaba al gobierno británico –aunque no tuviera pruebas– a tomar medidas administrativas privativas de libertad, como el arresto domiciliario o el brazalete electrónico, contra cualquier persona simplemente sospechosa de haber participado en actividades terroristas. Este procedimiento ya no afectaba sólo a los extranjeros sino también a los nacionales. La entrada en vigor de la ley, que suprimía el habeas corpus de los ciudadanos ingleses, fue anterior a los atentados de Londres. Se había anticipado a los hechos que le servían de justificación.

Las medidas privativas de libertad son el aspecto más espectacular de las leyes antiterroristas. Sin embargo, también van acompaña-das de disposiciones que permiten controlar la vida privada y pública del conjunto de los ciudadanos.

Asistimos a un desmantelamiento del Estado de derecho, tanto en su forma –como «disposición jerarquizada de normas jurídicas»–, como en su contenido –un conjunto de libertades públicas y privadas garantizadas por la ley. La reconsideración de la manera en que la sociedad es dirigida por el Estado sólo puede llevarse a cabo mediante una inversión de la primacía de la ley sobre el procedimiento. Lo que es específico de la situación actual no es tanto la acentuación de la tutela ejercida por el ejecutivo sobre el Parlamento como la estrecha instrumentalización del poder judicial y, en la práctica, su subordinación a la policía.

Ya no se trata simplemente de una suspensión del derecho ni de una restricción de los mecanismos de protección de las libertades fundamentales de ciertas categorías de individuos o de capas sociales situadas al margen de la sociedad. La especificidad de estas últimas legislaciones reside en su alcance general, y afectan no sólo a unos individuos y a unas organizaciones determinadas sino al conjunto de la población. De modo que se produce un cambio radical del derecho penal. Contrariamente a lo que generalmente se nos dice, los atentados terroristas, sean cuales sean, no son el elemento fundador de la modificación del orden de derecho. Ni la mutación de los modos de organización del poder puede explicarse mediante un elemento externo, sino analizando su estructura interna. La mutación del derecho es quien mejor revela la transformación global de la relación sociedad/ Estado.

Aunque es cierto que «lo político adquiere hoy la apariencia de lo jurídico», el hecho de que este estudio se centre en las transformaciones penales no indica una voluntad de quedarse en el fenómeno, ahí donde se presentan las cosas. El derecho no es sólo ideología sino también un modo efectivo de regulación de la sociedad. Su mutación indica el establecimiento de una nueva estructura política y es su legitimación. Así, el análisis jurídico no se referirá tanto a la relación de dominio en un sentido estricto como a la relación de hegemonía.

Por consiguiente, el estudio que aquí se propone se presenta como una contribución al análisis de la forma actual del Estado, y aunque descansa en el estudio de las leyes, eso no significa de ningún modo que se base en una concepción del poder que lo reduzca todo a un conjunto de relaciones jurídicas. Constatar la juridización de las relaciones sociales no significa dejar de tener en cuenta las transformaciones sociales y políticas operadas por la globalización del poder económico. Al contrario, pondrá en evidencia el enorme impacto que la globalización financiera ha supuesto en la formación de lo político.

Jean-Claude Paye

Introducción del libro «El final del Estado de derecho», ed. Hiru (2008)
Extraído del Dossier Leyes de excepción, represión y control sobre las poblaciones aparecido en la revista Ekintza Zuzena nº36 http://www.nodo50.org/ekintza

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Algunos químicos son mas dañinos de lo que jamás nadie sospechó

Están apareciendo nuevas evidencias que sugieren que muchos químicos industriales son más peligrosos de lo que se sabía anteriormente.

Durante la década de 1990, fue una sorpresa que muchos químicos industriales pudieran afectar los sistemas hormonales de muchas especies, incluyendo los seres humanos. Las hormonas son químicos que circulan por el torrente sanguíneo a niveles muy bajos (en “partes por billón” [en los EE.UU.: 1 ‘billón’=mil millones], y en algunos casos en “partes por trillón” [en los EE.UU.: 1 ‘trillón’=1 billón]), actuando como interruptores; encendiendo y apagando procesos corporales. Desde el momento de la concepción y pasando por toda la vida, nuestro crecimiento, desarrollo e incluso muchas clases de comportamientos son controlados por las hormonas.

Ahora se están acumulando nuevas evidencias que muestran que algunos de estos cambios relacionados con las hormonas pueden pasar de una generación a la siguiente por un mecanismo que sigue siendo poco entendido, llamado epigenética.

Hasta hace muy poco, los científicos habían pensado que los rasgos heredados siempre involucraban mutaciones genéticas –cambios físicos en la secuencia de nucleótidos que forman la propia molécula de ADN. Ahora ellos saben que existe un “segundo código genético” que de alguna manera afecta la manera en que funcionan los genes, y que a través de algún mecanismo poco entendido puede pasarse a las generaciones sucesivas.

Los científicos médicos esperan aprovechar la nueva ciencia de la epigenética para manipular el comportamiento de los genes con propósitos beneficiosos. Pero el lado oscuro de este nuevo conocimiento es que el estrés, el hábito de fumar y la contaminación pueden causar cambios epigenéticos –incluyendo muchas enfermedades serias como el cáncer y la enfermedad renal- que aparentemente pueden pasarse a nuestros hijos e incluso a nuestros nietos. Por ejemplo, las mujeres holandesas que padecieron hambre durante la segunda Guerra Mundial tuvieron bebés pequeños. Estos bebés, a su vez, tuvieron bebés pequeños a pesar de que ellos mismos tuvieron suficiente de comer. “Esto cambia toda nuestra manera de pensar sobre la herencia biológica”, dice el Dr. Moshe Szyf de la Universidad McGill en Toronto.

Apenas el mes pasado, el profesor Michael Skinner en la Universidad del Estado de Washington en Spokane anunció los resultados de unos experimentos de laboratorio que muestran que la contaminación ambiental podía reprogramar permanentemente los rasgos genéticos de una línea familiar de roedores, creando un legado de enfermedad. Esta investigación “subraya el peligro a largo plazo de la contaminación ambiental”, dijo el profesor Skinner. El Dr. Skinner mostró que una sola exposición a un químico tóxico en el útero podía producir una camada de crías enfermas, las cuales a su vez podían producir sus propias crías enfermas. “Es una nueva forma de pensar acerca de la enfermedad”, dijo el Dr. Skinner.

“Una analogía humana sería si su abuela hubiese estado expuesta a un tóxico ambiental en medio de la gestación; usted puede desarrollar un estado enfermo aunque usted mismo nunca haya estado expuesto directamente, y usted puede pasárselo a sus bisnietos”, dijo Skinner.

“Introduce el concepto de la responsabilidad en la genética”, dice el Dr. Szyf. Como lo resumió un artículo reciente en el periódico Toronto Globe & Mail: “La epigenética puede revolucionar la medicina, dijo el Dr. Szyf, y también podría cambiar la manera en que pensamos en las decisiones diarias, como por ejemplo pedir o no papas fritas con una comida, o ir a caminar o quedarnos frente a la televisión. Usted no come y se ejercita para usted mismo, sino para su linaje”.

En promedio, cada año se registran 1800 químicos nuevos en el gobierno federal y unos 750 de ellos logran entrar en los productos, todos casi sin ninguna prueba de sus efectos sobre el medio ambiente o la salud.

Las sustancias bromadas para retardar la combustión, los ftalatos, el bisfenol-A, el PFOA (relacionado con la fabricación del Teflon) son las toxinas que han acaparado nuestra atención en este momento. Trabajando horas extras durante 10 ó 15 años de la manera ambientalista tradicional, podemos prohibir media docena de ellos. Pero durante esos 10 ó 15 años la industria química (y la agencia federal EPA) habrá introducido entre unos 7,000 y 10,000 químicos nuevos en el comercio, casi sin ser probados. Esta vorágine destructiva está acelerando.

Enfrentados a las evidencias de daños, los gobiernos tienden a responder inicialmente llevando a cabo “evaluaciones de los riesgos” para mostrar que no hay problemas. La función principal de la evaluación de los riesgos es hacer que los problemas químicos desaparezcan, casi como por magia. Como nos los recordó el primer administrador de la EPA, William Ruckelshaus, “Deberíamos recordar que los datos de la evaluación de los riesgos pueden ser como el espía capturado: si usted lo tortura suficiente tiempo, le dirá lo que quiera oír”.

Así que las malas nuevas acerca de la contaminación química se están acumulando continuamente, a medida que el número de químicos nuevos aumenta constantemente. Como hemos venido reportando regularmente en Rachel’s Precaution Reporter, la Unión Europea ha respondido a esta situación intentando aprobar una nueva ley llamada REACH, que exige que se prueben los químicos antes de que puedan venderse. Como dicen en Europa, “Sin datos, no hay mercado”. Las industrias químicas de los EE.UU. y Europa -y la Casa Blanca- han trabajado horas extras para minar la campaña europea que busca aprobar REACH. Pero ahora parece que REACH –de una u otra forma- pronto será una ley. Será vinculante para todas las corporaciones que quieran vender químicos en Europa, incluyendo las empresas con sedes en los EE.UU.

Peter Montague
12 de octubre de 2006

www.lvejo.org/rachel
Environmental Research Foundation (Fundación para Investigaciones Ambientales)

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Degradación de la Biosfera

La Ciencia intenta desentrañar y comprender las pautas, leyes, y constantes universales que rigen el Cosmos, las energías que le mueven, las relaciones entre la materia y la energía, etc. Estudia el planeta Tierra en el que vivimos, que está sujeto a las constantes universales del Cosmos, pero que tiene unas características sustanciales y específicas que son todas las que están relacionadas con la vida constituyendo la Biosfera. (1)

Los estudios e investigaciones realizados en todos estos campos tienen un volumen inmenso, que se ha encasillado en diversas disciplinas que a su vez se van ramificando sucesivamente en numerosas especialidades.
El estudio de la tierra comprende, además de sus características físico-químicas y morfológicas actuales, la historia evolutiva de las variables terrestres y, particularmente, la evolución de la vida. Algunas de las variables se pueden considerar como constantes si las referimos a la corta escala de tiempos de la humanidad, recién llegada a la vida sobre la tierra.

Se pueden considerar constantes terrestres, a efectos prácticos: el volumen la masa y, por tanto, la gravedad de la tierra, aunque varían ligeramente; el calor interno de la tierra, aunque se vaya enfriando; las coordenadas de los diversos puntos de los continentes y océanos, aunque las placas continentales se van desplazando, etc.

En lo referente a la vida, a la biología y la Biosfera, se pueden considerar leyes biológicas o constantes bióticas las que han permanecido inmutables desde la aparición de la vida sobre la Tierra hace más de 4.000 millones de años ( única vida conocida), como son: el lenguaje del ADN y las cinco bases que son sus ladrillos elementales, la “barrera entre especies” que defiende la integridad de los genomas de organismos superiores contra la agresión por elementos extraños que le desnaturalicen y desequilibren, o las leyes que rigen los procesos evolutivos, que apenas comienzan a vislumbrarse (basadas en la selección natural; las mutaciones aleatorias o adaptativas; las reorganizaciones de la expresión genómica debidas a las alteraciones genéticas, epigenéticas y ambientales).

Nos interesan principalmente para la supervivencia los factores que, aunque son variables, permanecieron constantes desde la aparición humana hasta la actualidad, (aunque han comenzado a variar desde hace unas décadas por la actividad humana). Estos nos definen las condiciones que fueron necesarias para que apareciesen el homo sapiens y los mamíferos superiores sobre la Tierra, y que deben mantenerse para que estos sobrevivan.

El número de seres vivos existentes es enorme, y el número de las interrelaciones entre ellos y con los cambiantes factores ambientales es de un orden de magnitud prácticamente infinito (en relación a la capacidad del cerebro para procesar datos, y a la que puedan llegar a desarrollar los ordenadores). La ecología de la biosfera es de una complejidad inabarcable, y en su estudio participan la mayor parte de la ciencias físicas, químicas, y biológicas.

El estudio de la Biología tiene características diferenciales respecto a las ciencias física y química por estudiar un sistema abierto en el que el principio de entropía no es aplicable y que responde a una organización jerárquica.
los sistemas biológicos no pueden ser caracterizados tipológicamente tal como sucede en las ciencias físicas, sino a través del concepto de biopoblación. Estudia un conjunto de poblaciones variables sometidas a un proceso de evolución que opera según un principio de causalidad, al que los individuos de las poblaciones responden condicionados por sus programas genéticos.
La selección natural consiste en el éxito reproductivo diferencial, junto a la capacidad de adaptación de su genoma

Errores en el estudio y la percepción ecológica de la Biosfera:

A) Los Bárbaros especialistas. El estudio de las Ciencias es interminable y complejo (cada nuevo campo estudiado, como la genómica, abre un inmenso ámbito de investigaciones que originan nuevas especialidades). Por ello se estudia en sectores cada vez más estrechos, especializados y numerosos.

Se forman académicamente “bárbaros especialistas” que son llamados a dictaminar cuestiones complejas, ( todo lo biológico es complejo, aún mucho más lo ecológico, y es ya inabarcable cuando se refiere a la ecología de todo el planeta). El resultado de esos dictámenes, aunque fuesen correctos dentro de los estrechos límites de su especialidad, suelen ser insuficientes e inútiles cuando, como ocurre en la realidad, interaccionan con los demás factores y procesos que se desarrollan simultáneamente en la biosfera.

B) No es una constante la composición gaseosa de la atmósfera. Es un grave error considerar constantes los factores implicados en los procesos biológicos de la biosfera, puesto que evolucionan (ahora rápidamente) y dependen de la propia actividad de los seres vivos; y por tanto, de la cualidad, cantidad y proporción relativa de esos seres vivos que integran las biocenosis de los ecosistemas, y finalmente de las interacciones entre los diversos ecosistemas del planeta.

La composición gaseosa de la atmósfera no es una Constante Universal, aunque haya permanecido constante desde la aparición y durante la existencia de la especie humana hasta ahora. ”En anteriores épocas geológicas hace millones de años existía otra atmósfera con otros gases (como el metano y el CO2, sin que existiera oxígeno hasta hace 2.000 millones de años, en que aparece por la actividad fotosintética de unas bacterias). La proporción ha ido variando sucesivamente hasta llegar a la composición actual. Igualmente, la proporción de metano es tres veces superior a la que existía durante la época histórica de la humanidad, y son decenas de miles los nuevos productos químicos que se encuentran como gases o aerosoles en la atmósfera actual. A cada composición distinta de la atmósfera iba correspondiendo otro espectro bacteriano y otros seres vivos primitivos (animales y plantas). (2)

La proporción actual de los gases de la atmósfera (21 % de oxígeno, 78 % de nitrógeno, 0.032 % de CO2) es vital para nuestra supervivencia (solo pudo aparecer el “homo” y los mamífero superiores cuando se alcanzó); siendo muy estrecho el margen de variación que podemos tolerar. Esta atmósfera es la que ahora se está modificando por las actuaciones antrópicas. Los registros del contenido de CO2 (que se remontan hasta hace 800.000 años) indican que actualmente la proporción es la mayor que existió durante todo el tiempo registrado, y sigue aumentando continuamente por encima de lo previsto por los científicos. También se está acelerando el deshielo en los polos y glaciales mucho más rápidamente de lo previsto (3). Estamos induciendo otras condiciones de los ecosistemas, que corresponden a otra biosfera en la que no se pueden desarrollar muchos de los actuales seres vivos, lo que está provocando una extinción masiva de especies que, esta vez, de debe a la actividad humana.

C) La falsa percepción del tiempo. Se tiende a evaluar el transcurso del tiempo por la duración de la vida humana o de una generación. Esta consideración cortoplacista nos hace insensibles ante cambios sustanciales en la evolución de la Biosfera que está produciendo la actividad humana, (a pesar de que su aceleración es miles de veces superior a la evolución previsible naturalmente) “sin que haya ocurrido ninguna catástrofe como algunos pronosticaban”, lo que da una falsa sensación de seguridad para despreciar el Principio de Precaución. La aparición de signos ostensibles de alteración significativa de la Biosfera es lenta, por la gran inercia debida a los mecanismos que la estabilizan y autorregulan.

Sería ingenuo pensar que se puede producir una catástrofe inmediata, pero sería ceguera no querer percibir que se están produciendo alteraciones muy sustanciales y significativas, y serían estúpidos o sicópatas los científicos que no quieran entender que cuando la estabilidad de la autorregulación se rompe y empieza a moverse hacia un cambio orientado, más allá de la capacidad de resiliencia (en este caso hacia la regresión) la regresión es ya imparable.

La biosfera tiene gran estabilidad frente a las agresiones por la complejidad de relaciones que la autorregulan (si se produce la pululación de una plaga, inmediatamente se produce la de los predadores que la controlan, etc).

El hombre ha desplazado paulatinamente la situación de este equilibrio hacia condiciones que consideraba más favorables. Actualmente la cualidad, magnitud y velocidad de las agresiones antrópicas al ambiente está rebasando los mecanismos de regulación de la biosfera. Cuando la degradación de la biosfera se hace ostensible e inocultable, es siempre demasiado tarde para evitar la regresión: indica que ya se ha quebrantado la autorregulación y se produce un cambio orientado hacia otro estado.

Pérdida de la homeostasis (mejor decir homeocinesis). Tenemos ahora una biosfera desreglada, evolucionando hacia una nueva situación de equilibrio en la que se estabilice, que será regresiva y nociva para el hombre y otras especies animales. La regresión es lenta para la escala de la vida humana, pero tiene una velocidad inédita en la historia de la biosfera.

Cuando se rompe la autorregulación y se establece una situación metaestable, la reposición al estado anterior implica una cantidad de factores, y necesitaría la aplicación de unos recursos que están totalmente fuera del alcance de la capacidad tecnológica. La biosfera está descendiendo irreversiblemente a un hoyo que no podemos remontar (al menos en la escala de tiempos humana y de nuestra capacidad tecnológica ).

La cuestión es si en el hoyo al que estamos cayendo ( hasta que se estabilice en una nueva situación de equilibrio autopoiético) seguirá siendo posible la vida humana. La humanidad se puede extinguir con mayor velocidad con que se expandió por todo el planeta de seguir ahondando el hoyo que está cavando.

– El cambio climático. Es una de las manifestaciones de la quiebra del equilibrio autorregulado de la biosfera, cuya evolución ha sido tan rápida que sus consecuencias ya son visibles; pero serán más amplias de lo que suele señalarse y más aceleradas de lo que se preveía.

* Éxodo sin precedentes de población, y pérdidas de terreno agrícola. La elevación del nivel del mar afecta algunas de las zonas más pobladas del planeta (afectadas por los tsunamis) y de gran producción agrícola. Desaparición de islas de coral, amplias zonas europeas (Países bajos, Venecia, playas y complejos turísticos), etc.

Esto irá provocando gigantescos movimientos migratorios que sucederán a los que ya se están produciendo por las sequías y el hambre, que seguirán aumentando.

* Hay que reinventar la agricultura puesto que el cambio climático altera los ciclos fenológicos (cambios fisonómicos, fisiológicos y conductuales que sufren los organismos vivos a consecuencia de la variaciones climáticas) Estos cambios afectan al desarrollo de los cultivos, y al comportamiento y composición de las adventicias y las plagas.

* Propagación de pandemias, extendiéndose a medida que van colonizando nuevos espacios las bacterias patógenas (o la entomofauna que es vector de enfermedades bacterianas o víricas).
* Cambio de las corrientes oceánicas, alterando las condiciones climáticas de amplias zonas que estaban reguladas por las corrientes hasta ahora constantes, lo que altera la distribución de cultivos; con la aparición de plagas y hierbas adventicias antes desconocidas en esa zonas. Particularmente grave es la alteración de la fauna marina. Muchas especies oceánicas de gran importancia para el equilibrio de la cadena trófica, no toleran mínimas variaciones de la temperatura del agua.

* Desaparición de numerosas especies de flora y fauna. La primera gran extinción de especies de origen antrópico, debida tanto a la magnitud y naturaleza de las agresiones ambientales, como a la velocidad del cambio que impide la posibilidad de adaptación.

– Lovelock afirma que “el desarrollo sostenible hubiera sido una buena idea hace cuatro o cinco decenios, pero que ahora ya es inevitable una catástrofe de dimensiones enormes. El movimiento ecologista, o parte de él, no transmite a la sociedad con suficiente énfasis la gravedad de la situación. El sistema está moviéndose rápidamente hacia uno de esos momentos críticos. Nos veremos reducidos a quizá 500 millones de humanos, viviendo allá arriba, cerca del Ártico. Y tendremos que empezar de nuevo”.

Pero aún siendo la modificación del clima una gran catástrofe (temperatura, lluvias torrenciales y sequías etc) no es por si sola motivo suficiente para exterminar a toda la especie humana y a todos los vertebrados, que pueden aclimatarse a sobrevivir entre un amplio límite de temperaturas (entre -60º y +60º aproximadamente), de no concurrir otras circunstancias simultáneamente.

Todas las previsiones catastróficas sobre la velocidad del deshielo han quedado superadas por la realidad de los hechos y por los nuevos estudios. publicados en The Guardian.
– Un articulo en The Guardian afirma que el crecimiento de los niveles de metano es causa de preocupación. Su proporción en la atmósfera ha crecido dos veces y media desde la revolución industrial, siendo su efecto como GEI 20 veces mayor que el del CO2. El temor es que el calentamiento global desencadene la erupción de impredecibles millones de toneladas de metano desde las profundidades marinas. (Se conoce como la hipótesis del ‘fusil de clatratos’).(4)

– Otro artículo en The Guardian de George Monbiot señala la inusitada aceleración del deshielo en el Ártico, como indican los últimos datos científicos. Hace sólo un año el IPCC avisaba que “el hielo marino a final del verano en el Ártico desaparecería casi completamente a finales del siglo XXI… según algunos modelos.”, pero como muestra el nuevo informe publicado por el Public Interest Research Centre (PIRC) los científicos climáticos están prediciendo el fin del hielo ártico a finales de verano dentro de entre tres y siete años. Esta capa ártica contiene el doble de carbono que toda la atmósfera del planeta. Los géiseres de metano ya se están produciendo en algunos lugares con tanta fuerza que mantienen el agua abierta en los lagos árticos durante el invierno.

Se pregunta si nuestra generación será conocida como “la generación que salvo a los bancos y dejó que la biosfera colapsara”. “Los eventos que la Cumbre de la Tierra y el tratado de Kyoto se suponían debían haber evitado, ya están comenzando”.
– Un estudio con 11.000 plantas del hemisferio sur demuestra que están tan especializadas que no podrán adaptarse al cambio climático.(estudio de la Universidad Nacional de Canberra publicado en Nature. 16/2/2009.
Las advertencias de los científicos y las previsiones de los “ecologistas catastrofistas” son rebasadas siempre por la realidad. Así pasó en otros casos (la resistencia de las plagas a los cultivos plaguicidas está ocurriendo mucho antes de lo anunciado, etc) (5)

La contaminación genética

Actualmente la alarma por la degradación de la biosfera se centra principal y casi exclusivamente en el cambio climático (y se va difuminando, por una información engañosa afirmando que se están tomando medidas que lo pueden controlar), pero, con ser muy grave, no es el principal peligro que amenaza a la biosfera: es más grave el peligro de la contaminación genética, y su influencia decisiva en la alteración de los sistemas microbianos.

La base de la autorregulación de la biosfera son las bacterias cuya masa es enorme, mucho mayor que la masa y volumen de todas las plantas y animales de la tierra. El conjunto de seres vivos microscópicos (bacterias, amebas, protozoos, algas unicelulares) regula las condiciones de la biosfera y, entre otras variables, la composición gaseosa de la atmósfera.

Las bacterias

Continuamente están intercambiando genes y captando plásmidos y segmentos de ADN por THG (transferencia horizontal de genes), por lo que rápidamente son afectadas por la contaminación genética, trasmitiendo a otras bacterias (de la misma o distinta especie) los genes o fragmentos de ADN adquiridos, y difundiéndoles por todo el planeta. Se ha comprobado que las bacterias captan con especial avidez aquellos genes o secuencias genéticas que las confieren mayor agresividad, virulencia, o defensa ante las perturbaciones, por lo que las secuencias captadas suelen hacerlas más letales, facilitar su resistencia a ser agredidas por los antibióticos, y facilitar su salto a otros hospedadores distintos de aquellos sobre los que actuaban específicamente. Por lo tanto tienden a capturar los módulos o secuencias de ADN que facilitan atravesar “la barrera entre especies” , difundidos por la liberación ambiental de cultivos transgénicos, lo que amplia la gama de posibles hospedadores de las bacterias.

La enorme variedad, versatilidad y masa de las bacterias, que aseguraron su supervivencia y expansión a lo largo de millones de años se debe también a otros factores:
* Velocidad de reproducción exponencial: el Staphylococus dobla su número cada 20 minutos, (otras con mayor rapidez: si no tuvieran ningún factor limitante, cubrirían la tierra con una capa de dos metros en menos de una semana).
* Capacidad de supervivencia, se han reactivado bacterias de fósiles de hace miles de años, también pueden sobrevivir mucho tiempo en biofilmes quiescentes.
* Colaboración para intercambiar o ceder material genético para su captura y uso por otras bacterias, incluso dispersándolo cuando se sienten amenazadas.

– Las bacterias son la base de la vida, si desaparecieran todas la bacterias la Biosfera colapsaría y desaparecería inmediatamente toda la vida vegetal y animal del planeta.

– “Los sistemas microbianos aseguran el mantenimiento de la vida en el planeta, pueden ser excelentes sensores para detectar las alteraciones ecológicas. Sin bacterias la vida humana no sería posible: los sistemas microbianos son los que aseguran los ciclos de carbono, oxigeno y nitrógeno”. (Fernando Baquero, del H.U Ramón y Cajal).

– Puesto que las bacterias intervienen en todos los procesos fisiológicos y bioquímicos vitales, todo lo que altere el comportamiento bacteriano repercute a través de ellas en los seres vivos.

– Las bacterias son ubicuas y extraordinariamente poderosas, la tierra es “su planeta” y nosotros existimos por que las bacterias nos lo permiten” (Bill Bryson).

– Todos los organismos, han descendido de las bacterias, y son en cierto sentido bacterias. De hecho muchos tipos de bacterias son esenciales para la vida humana y se encuentran en grandes cantidades, en una relación simbiótica. (Margulis y Sagan). Son bacterias simbióticas fijadas hace millones de años las encargadas de proporcionar energía al ser humano en las mitocondrias, que conservan su propio ADN bacteriano: es el ADN mitocondrial, independiente del ADN cromosómico y que se transmite solamente por la vía materna. Igualmente, los cloroplastos de los vegetales son bacterias fijadas que proporcionan la energía de las plantas mediante la función clorofílica de fotosíntesis

– Creación de patógenos nuevos. Científicos, genetistas, y microbiólogos alertaron de que las casetes insertadas en las plantas transgénicas facilitaban la creación de patógenos nuevos y la mutación de los ya existentes.

Para atravesar la “barrera entre especies” y poder insertar transgenes que no son compatibles con el genoma de la planta receptora que se modifica, la ingeniería genética utilizan plásmidos, parásitos genéticos y agentes virulentos que son potenciados por síntesis de ADN recombinante.

Estos vectores y promotores que consiguen que los transgenes se inserten y se expresen violando la “barrera entre especies” están presentes en las casetes insertadas en las plantas para su transformación, integrándose constitutivamente en las plantas transgénicas.(6) .

Aunque estos vectores o promotores están “mutilados” (eliminadas algunas de las secuencias de ADN), sí que contienen y difunden en el ambiente las secuencias o módulos básicos que facilitan las THG y las recombinaciones víricas; además de que pueden recuperar las secuencias suprimidas por THG primarias o secundarias . Afirma la genetista M. W.Ho, “los cultivos transgénicos abren verdaderas autopistas para las THG, que antes ocurrían por caminos estrechos y tortuosos”.

Mientras el virus del mosaico de la coliflor natural (CaMV) es infectante específico, el sintético CaMV 35S usado en la mayor parte de los cultivos transgénicos es activo en múltiples especies vegetales, así como en algas, líquenes, coníferas, en bacterias como la omnipresente E. coli; en células humanas, etc.

Actualmente se observan recombinaciones víricas y salto de enfermedades hacia especies distintas de las afectadas habitualmente; aparecen mutaciones letales en bacterias habituales en nuestro organismo que eran inofensivas, como la mutación E. coli Ol5H7, la recombinación del virus de la gripe: coronavirus H5N1, la repentina virulencia del Helicobacter pylori, las formas de tuberculosis multirresistente, los brotes de Acinetobacter baumanii resistente a los antibióticos que han surgido en varios hospitales con efectos letales (en el Hospital 12 de Octubre afectó a 252 pacientes, de los que 101 fallecieron), etc.

– Alteración por contaminación genética de la composición gaseosa de la atmósfera. La fácil captura por la bacterias de módulos genéticos añadidos a los cultivos transgénicos, induce alteraciones en el universo bacteriano, que se trasmiten a los organismos simples de amebas, protozoos, algas unicelulares oceánicas, etc; cuyo conjunto es responsable de la autorregulación que mantenía la composición gaseosa de la atmósfera constante y respirable para los seres humanos.

La contribución de las plantas superiores (selvas amazónicas, o del sureste asiático, etc) es solo una parte de la regulación, que no sería suficiente por sí sola para sostener la autorregulación gaseosa de la atmósfera ( también la productividad de la masa vegetal de los bosques depende, además de la fotosíntesis, de procesos bacterianos edafógenos). La alteración repentina y artificial del espectro bacteriano (“contra natura”, al violar la barrera entre especies) conduce inexorablemente a otra situación de equilibrio y a otra composición gaseosa de la atmósfera.

En conclusión, la composición gaseosa de la atmósfera está amenazada:

* Ante todo por la alteración de los sistemas bacterianos debida a los promotores y vectores artificiales fabricados por síntesis del ADN recombinante. Esto afecta directamente a la actividad fotosintética que realizan las bacterias, y también afecta indirectamente a la fotosíntesis, por la intervención bacteriana en el desarrollo de los vegetales y en la formación de los nutrientes del suelo necesarios para su desarrollo..

* Por alteración en la composición, distribución y eficiencia de los sistemas bacterianos debida al cambio climático y la contaminación química, radiactiva y electromagnética.

* Por la presencia de nuevos compuestos químicos, caracterizados en general por tener intensa actividad catalítica, mutágena, o disruptora de procesos bioquímicos a los que las diversas especies de bacterias (como también los organismos superiores) tienen muy distinta sensibilidad, por lo que se altera la composición cualitativa y cuantitativa de los sistemas bacterianos, y con ello la naturaleza y proporción de los gases emitidos que pasan a ser componentes de la atmósfera.

Fertilidad de la tierra

El suelo fértil es la única fuente sostenible de la corteza terrestre, pero depende de la materia orgánica (que se está extrayendo para biomasa combustible) y de las bacterias edafógenas, cuya cantidad y naturaleza es alterada en los suelos por la agroquimia, el Roundup y los transgénicos (afectando también a todos los demás por la contaminación genética difusa). Se está incrementando en todo el planeta la perdida de suelo fértil por desertización, erosión, laterización irreversible, o arrastrado por las lluvias torrenciales sobre el suelo desprotegido de los bosques tropicales que han sido deforestadas en los últimos años. La superficie ya deforestada es la cuarta parte de toda la que existía hace tan solo dos o tres décadas.

Fertilidad de los océanos

Mares y océanos sufren el mismo problema, derivado de la alteración del espectro bacteriano por THG y mutaciones, lo que repercute seguidamente en la degradación del nivel siguiente que constituye el plankton o el krill,(7) (protozoos, algas, pequeños crustáceos, etc) que es la base de la alimentación de los peces y de algunos mamíferos marinos, y también de la fijación del CO2 por las algas unicelulares y superiores.

A las modificaciones de los genomas bacterianos por la contaminación genética se suma:

* Es muy acusado el Impacto sobre los sistemas bacterianos marinos debido al cambio climático, lo que afecta al comportamiento de las bacterias y de pequeños organismos del plankton. Algunos son muy sensibles a mínimas variaciones de la temperatura. (8) La composición y distribución de las especies marinas resulta alterada al cambiar los recorridos, la temperatura, la acidez, y las demás características de las corrientes oceánicas.
En el Pacífico Norte se ha observado una disminución de los fitoplacton productores de oxígeno de un 30% respecto a los años 80.

* La contaminación radiactiva. Su fuerte impacto en la alteración de los ecosistemas oceánicos se observó tras las pruebas atómicas en el Atolón de Bikini: desaparecieron numerosas especies y la cadena trófica resultó descoyuntada totalmente. Las estrellas de mar mostraron gran resistencia y proliferaron. Son enormemente voraces y dañinas para las especies valiosas, y terminaron de exterminar a los corales residuales.

La contaminación radiactiva sigue aumentando (pese a la muy tardía prohibición de las pruebas atómicas en la atmósfera) por liberación de residuos de los toneles con residuos que fueron arrojados al mar, accidentes de submarinos con reactores nucleares, etc.

* Está aumentando rápidamente la acidez de las aguas marinas debida al exceso de CO2, causando graves trastornos ecológicos (que aumentarían con el propósito demencial de usar los mares para secuestrar CO2). Los crustáceos tienen más dificultades para la fabricación de su exoesqueleto cuando aumenta el dióxido de carbono, afecta al ritmo de crecimiento y reproducción de los peces y del plancton del que dependen para su alimentación, los corales disminuyen su fijación de carbonatos y crecimiento acelerando su muerte, ya amenazada por el aumento de temperatura y el “blanqueo del coral”, etc. [Jean-Pierre Gattuso, Centro Nacional de Investigaciones Científicas. Carol Turney, Laboratorio Marino de Plymouth. Ken Caldeira & Michael Wicett, del NL de California].

Otra experiencia negativa ha sido la siembra de hierro en el mar para incrementar la actividad fotosintética de las algas, comprobándose que los efectos se expandían mucho más lejos de lo previsto, y que el hierro inducía otros nuevos desequilibrios.

* Washington, 25 nov 2007 (EFE).- La elite de los científicos oceánicos pide que la comunidad internacional ponga en marcha un sistema de observación marino a nivel mundial ante la precaria salud de los océanos y la importancia que estos tienen en el bienestar económico y social.

* El informe de WWF (Jochen Lamp, Hamburgo) señala que 200.000 kilómetros cuadrados de fondo marino están prácticamente muertos, casi cuatro veces más que hace trece años. Estamos utilizando los océanos como vertedero de basura y quitándoles el aire para respirar. La hipoxia de las aguas marítimas y continentales es dramática, supone el fin de la pesca. Está provocada en gran parte por los vertidos procedentes de la agroquimia.

* Hay aplastante evidencia de que los océanos están sufriendo una degradación acelerada, especialmente durante este lustro, que los está llevando al “umbral del colapso”. Declaraciones de Carlos M. Duarte, uno de los biólogos más reconocidos en ecosistemas marinos y codirector del Primer Congreso Mundial de Biodiversidad Marina. Se está produciendo una erosión global de su biodiversidad “que puede encontrar en el cambio climático su golpe de gracia que cause un deterioro catastrófico”. “Hace ya varios meses, destacados economistas advertían de que nos enfrentábamos a una crisis financiera sin precedentes y les tacharon de agoreros y catastrofistas, y de trasladar un estado de pesimismo social generalizado. (El País, 12-11-08).

Geoingeniería

La soberbia, imprudencia e ignorancia ecológica de “los nuevos amos del mundo” y sus equipos técnicos y científicos, les ha llevado a diseñar y ejecutar actuaciones sobre el planeta de gran magnitud y a gran escala. Pretenden solucionar con “más y más potente tecnología” las disfunciones y desequilibrios que ellos mismos han originado. El resultado suele tener efectos nulos o contraproducentes para el objetivo concreto (regenerar lo alterado en cierto aspecto), pero siempre cada actuación desencadena indefectiblemente nuevas disfunciones más graves.

-Jugando con GAIA. etcgroup nº 93. Enero 2007. www.etcgroup.org/upload/publication/607/03/geoengineeringcom93_spanish.pdf
– Argumentos contra la geoingeniería. www.etcgroup.org/upload/publication/pdf_file/Geopiracy_Spanish_4webNov25.pdf
– ¿Geoingeniería o geopiratería? Informe de la Sociedad Real sobre geoingeniería y el clima: www.etcgroup.org/en/node/4770
– Geoingeniería Coalición global exige prohibirla 16-5-10. www.rebelion.org/noticia.php?id=105921
– Geoingeniería Negación a escala global. www.rebelion.org/noticias/2009/6/87053.pdf
– Geoingeniería Rediseñar la órbita de la Tierra  www.pieintheskycontest.org

Propiedades de los elementos y las moléculas. Cundo se describen tradicionalmente las propiedades, estas se refieren a la temperatura ambiente y a tamaños del compuesto normales y visibles. Sin embargo las propiedades de átomos y moléculas cambian profundamente cuando están sometidas a temperaturas distinta de las ambientales o se presenta en otro estado de agregación, como partículas nanométricas.

Nanotecnologías

Maneja los compuestos químicos cuando están pulverizados en partículas de milésimas de milímetros. Un nanómetro =1 x 10-9 m. En ese estado aparecen propiedades totalmente diferentes –desconocidas en su mayoría– entre las que se encuentran la catálisis de diversos procesos bioquímicos. Esta activación catalítica altera la cantidad, las proporciones y la naturaleza de los productos resultantes de reacciones bioquímicas básicas, rompiendo las situaciones de equilibrio y las compensaciones que permitían la autorregulación de la Biosfera.

A pesar de ser desconocidos la mayor parte de los efectos de los elementos y compuestos químicos en condiciones nanométricas, ya se han fabricado y comercializado en todos los sectores industriales, agrícolas y alimentarios, sin que existan previamente las investigaciones, conocimientos, y regulaciones que son imprescindibles.
En el caso de compuestos radiactivos, como es el caso del “uranio empobrecido”, su presencia como fino aerosol transforma en radiación interna letal una radiación alfa que sería prácticamente inocua como radiación externa.

Regresión e involución hacia niveles inferiores

Cuando la Biosfera está en situación de equilibrio dinámico autorregulado tiende a sostener y mejorar la homeostasis. La dinámica evolutiva tiende a incrementar la diversidad de organismos y las interacciones entre ellos, y a proporcionar mayor seguridad y estabilidad para la continuidad de los procesos biológicos mediante la redundancia de procesos bioquímicos, la apertura de nuevas vías metabólicas adaptadas a circunstancias ambientales cambiantes, los bucles de retroalimentación, las mutaciones adaptativas, etc. Todo ello proporcionaba una estabilidad creciente al superorganismo que es la Biosfera.

La dinámica evolutiva tiende además a la emergencia de nuevas especies de organismos que tengan creciente complejidad organizativa, eficiencia y adaptabilidad. En estos procesos intervienen la selección natural y las “mutaciones adaptativas”, incrementando sucesivamente la resiliencia (o inercia al cambio) de la Biosfera.

Pero una vez que se rompe la autorregulación produciéndose un cambio orientado, el sistema entra en un equilibrio meta-estable, que conduce inexorablemente a una involución o regresión hacia niveles organizativos y evolutivos inferiores. Este proceso de regresión es imparable una vez iniciado, y las acciones que se realicen solo pueden disminuir la velocidad de la regresión e intentar que el nuevo nivel inferior en que se estabilice el proceso involutivo esté lo menos alejado de la situación inicial, y sea todavía apto para la supervivencia humana. (9).

La resiliencia o inercia que presenta un proceso regresivo para que pudiera ser detenido, es proporcional a la resiliencia y estabilidad que tenía el sistema antes de producirse la regresión.

Las condiciones de autorregulación de la biosfera actual (la de hace un siglo, antes de la dispersión de nuevos isótopos radiactivos, de la agroquimia, de la contaminación química profusa y difusa omnipresente y, sobre todo, de la contaminación genética junto a la manipulación microbiológica) son el resultado de miles de siglos de co-evolución de ecosistemas muy diversificados. Resultan patéticas las declaraciones de algunos “científicos” cuando afirman que “si adoptamos una serie de medidas que proponemos [pero que no se adoptan, además de que serían ineficaces o insuficientes] se podría recuperar el planeta en algunos años”. En realidad, serían necesarios miles de años para recomponer la trama de la biosfera desde su estado actual de degradación.

Fase sísmica de la prospección de petróleo

Está causando graves perturbaciones en la biosfera que apenas son tenidas en cuenta.

* Ya en 1996 se denunciaba en Ecuador 1996 que la prospección sísmica estaba degradando la Amazonia. Se calculó en más de cien mil las explosiones que deberá ejecutar la compañía petrolera, para determinar dónde van a estar ubicadas las estaciones de extracción La actividad petrolera en la región amazónica se ha extendido a tal punto que en la actualidad existen 3 200 millones de hectáreas concesionadas tras 8 rondas petroleras. Y si sumamos los campos marginales la cifra se acerca a los 5 millones de hectáreas.

* En este año 2008 se denuncia nuevamente desde Ecuador “La invariable trayectoria recta de las líneas sísmicas y el uso de explosivos cada 50 metros, genera procesos erosivos en laderas pronunciadas, afectando a arroyos y cursos de agua. La huella territorial se amplifica con la construcción de carreteras, pozos, depósitos, aeropuertos y el trazado de oleoductos… En todo el mundo, numerosos territorios indígenas y áreas protegidas han quedado atrapadas dentro de bloques petroleros. Las compañías convierten las áreas silvestres en polígonos industriales.
Las explosiones submarinas son particularmente peligrosas y es poco conocido su impacto sobre los océanos.

* Greenpeace denuncio en 2001 que la petrolera EXXON y la compañía subsidiaria Exxon Neftegas pone en peligro la población de ballenas debido a las numerosas explosiones símicas que realiza, como también otras grandes petroleras como la Shell.

* En 2007 se anunció u programa de prospección sísmica en el mar argentino por una empresa norteamericana que ya lo ha realizado en cuencas del Golfo de México, Caribe y el oeste de África.

* Recientemente se ha señalado que la oleada de cetáceos muertos que aparecen muertos o agonizantes en todas las playas del mundo presentan los daños fisiológicos característicos de la descompresión rápida. Esto sugiere que al ser asustados o heridos por las explosiones submarinas subieron aceleradamente a la superficie. También están apareciendo muertos especies que frecuentan las aguas abisales, como el calamar gigante.

* Las expectativas son muy graves, ante la toma de posiciones de las grandes petroleras como exxón para la prospección y explotación de las plataformas continentales que resultan accesibles tras el deshielo del Ártico.

Seria imprescindible que la comunidad internacional declarase una moratoria indefinida para todas las prospecciones sísmicas (y la posterior explotación) mientras no se estudie suficientemente su impacto sobre los mares. Igualmente ocurre por el uso masivo y no regulado de potentes radares y otros medios que están diezmando a numerosas especies marinas y desorientándolas en sus migraciones.

Las previsiones “catastrofistas” de los ecologistas y los “científicos comprometidos” se han cumplido, y siempre con mayor velocidad o virulencia de las previstas en las advertencias previas, ya sean las referentes a la aparición de resistencias a los cultivos-plaguicidas, como las que se referían a la velocidad del cambio climático.
Ver: Haiti s Earthquake Natural or Engineered? 29-1-10. http://dissidentvoice.org/2010/01/haitis-earthquake-natural-or-engineered

Rafael Alvarez Martin

notas:
(1) Una interpretación, interesadamente errónea, de la teoría Gaia de Lovelock, desprecia las cautelas del Principio de Precaución alegando que no hay que preocuparse por las agresiones ambientales humanas, pues el planeta se encarga de autorregularse. Gaia es un conjunto de modelos científicos de la biosfera que afirma que la vida fomenta y mantiene unas condiciones adecuadas para sí misma, influyendo en el entorno. Según la hipótesis de Gaia, el conjunto de la Biosfera, (la atmósfera, los océanos y la superficie externa de los suelos) se comportan como un todo coherente, donde la vida, su componente característico, se encarga de autorregular sus condiciones esenciales tales como la temperatura, composición gaseosa de la atmósfera, composición química y salinidad en el caso de los océanos, etc. Gaia se comportaría como un sistema auto-regulador retroalimentado, que tiende al mantener el equilibrio de la biosfera y conservar un entorno físico y químico óptimo para la vida en el planeta (pero lo que nos interesa es este tipo de vida, la que existe en la actual Biosfera que permite la vida humana, como resultado de unas determinadas condiciones ambientales).
La propia actividad vital tiende a conservar y regular las condiciones favorables para su desarrollo (homeostasis, o más exactamente homeocinesis); además de tender a la evolución hacia formas de vida cada vez más organizadas.
Esto es así, pero se omite que toda capacidad de regulación tiene unos límites y no puede operar ante cambios sustanciales ajenos a la evolución natural de la biosfera. Pueden proceder del exterior, como la caída de un gran meteorito o choque de un cometa; del interior del planeta, como un cataclismo por las fuerzas telúricas internas (vulcanismo, terremotos); o por las fuerzas tecnológicas desencadenadas por el hombre.
Lo que dice Lovelock es que la pérdida de la homeostasis y la regresión a otras etapas no preocupa a Gaia, que, con su infinita paciencia de millones de años, y desde el punto de equilibrio en que se estabilice, comenzaría un nuevo proceso evolutivo de la biosfera residual (sea a partir de reptiles, de hormigas o escarabajos, o simplemente de bacterias extremófilas). Pero lo que a nosotros nos interesa es la conservación de esta biosfera, en la que podemos vivir los seres humanos.
Cuando los ecologistas se refieren a la Biosfera, debe entenderse que se refieren siempre a la actual (o la que existía hace un siglo) que es la que permitió la aparición y supervivencia del Homo (y su órgano más organizada, pero también más vulnerable a los cambios químico-moleculares que es el cerebro humano). Se ha iniciado una regresión hacia la atmósfera de CO2 y metano, junto a unos niveles crecientes de algunos isótopos radioactivos que solo eran soportados por ciertas algas y líquenes primitivos, como se demostró en el experimento realizado por el Laboratorio de Brookhaven en Long Island, utilizando una fuente radiactiva de Cesio-137 (Odum y Barret).
2) Hubo una discusión científica acerca de si las especies de seres vivos de la biosfera evolucionaron para adaptarse a la evolución de la atmósfera, o si la composición de la atmósfera era consecuencia de la actividad de los seres vivos, (similar a la discusión de si es antes la gallina o el huevo). El oxigeno era inexistente en la primitiva atmósfera terrestre de hace tres o cuatro mil millones de años. Este oxígeno que necesitamos para respirar se fue liberando en la atmósfera por la emergencia de un tipo de bacterias que realizan la fotosíntesis (la bacteria Prochlorococcus es el organismo más pequeño conocido capaz de realizar fotosíntesis. Se cree que es el más numeroso del planeta. Medio dedal de agua de mar contiene unas 100.000 bacterias) seguido de la actividad fotosintética de las algas y finalmente de las plantas superiores. También la fotosíntesis vegetal depende de los cloroplastos, bacterias que en algún momento hace unos dos mil millones de años, se integraron orgánicamente como simbiosis constitutiva en las plantas actuales ( Reino Plantae) donde siguen conservando su propio ADN, independiente del ADN o código genético del vegetal, del mismo modo que el ADN bacteriano mitocondrial de los individuos animales y humanos es independiente del ADN cromosómico de ese individuo.
Por tanto, es un ADN bacteriano el origen primigenio de la atmósfera de oxígeno, y el responsable de la fotosíntesis de las plantas y de la conservación de la actual Biosfera, en equilibrio dinámico autopoiético, cuyos bucles de retroalimentación controlan y estabilizan la auto-regulación. La alteración cualitativa, cuantitativa, o proporcional de las especies de bacterias que constituyen los sistemas bacterianos, provocaría seguidamente alteraciones en las algas, protozoos, el plankton, los peces e invertebrados marinos, y la fauna y flora terrestre.
Evolución que sería simultanea e interrelacionada con la evolución de la atmósfera hacia una nueva composición gaseosa, desapareciendo la mayor parte de las especies superiores y mutando otras inferiores (más plásticas a las mutaciones), originando nuevas cadenas tróficas.
(3) No se tuvieron en cuenta varios factores, como son:
* La mayor absorción de la radiación solar al ensuciarse los hielos por la contaminación omnipresente, perdiendo su prístina calidad reflectante ( el albedo o radiación solar reflejada es muy distinto: los glaciales reflejan el 90% de calor, los hielos marinos un 40%, y las aguas superficiales un 20%. Los terrenos descubiertos por el deshielo de glaciares absorben mucho calor, lo que a su vez aumenta el deshielo).
* La existencia en la atmósfera de nuevos gases de síntesis química, cuya proporción es despreciable, pero actúan como catalizadores de reacciones gaseosas y bioquímicas que aceleran la hipoxia.
* Las emisiones reales de CO2 son mucho mayores de lo declarado por las naciones; además de que se difunden otros GEI más potentes producidos por síntesis química, y de que ahora se desprenden gases por la roturación de terrenos que retenían metano y CO2 (roturaciones con el pretexto de producir agrocombustibles).
* Disminución de la cantidad y actividad fotosintética de bacterias y algas unicelulares de los océanos, debido al aumento de temperatura, acidificación, contaminación, etc.
En general, los estudios realizados ignoraron numerosos bucles de retroalimentación que aceleran el proceso.
(4) La hipótesis del fusil de clatratos sostiene que el aumento de la temperatura del mar puede dar lugar a una liberación repentina de metano desde los compuestos de clatrato de metano situados en los fondos oceánicos. Esto provocaría una alteración del medio ambiente de los océanos y la atmósfera de la biosfera similar a la que pudo acontecer según la teoría de extinción Permiano-Triasico y en el Máximo térmico del Paleoceno-Eoceno. La teoría también pronostica que esto afectaría en gran medida al contenido de oxígeno disponible en la atmósfera terrestre.
El clatrato de metano, o hidrato de metano, es una forma de hielo formada a partir de agua que contiene una gran cantidad de metano dentro de su estructura cristalina. Estos se habrían formado por el arrastre de material vegetal particulado, como aporte a ríos y luego a los océanos. Se han encontrado depósitos extremadamente grandes de clatrato de metano bajo los sedimentos de los fondos oceánicos de la Tierra. La liberación repentina de grandes cantidades de gas natural desde estos depósitos podría ser una causa de los cambios climáticos pasados y futuros. La liberación espontánea de este metano atrapado es una de las consecuencias potenciales del calentamiento global, que se suma a las emisiones de metano originadas por la perforaciones para la prospección y extracción de petróleo.
Esto ha sido confirmado por las observaciones directas, según informa The Independent. (23/9/2008):
Millones de toneladas de metano salen a la superficie en el Ártico. Depósitos masivos de metano encerrado bajo estos fondos marinos suben en forma de grandes burbujas a la superficie, fenómeno que coincide con el calentamiento del Ártico y la desaparición de los bloques de hielo de sus aguas. Los científicos, que han recorrido a bordo de un barco de investigación ruso toda la costa norte de Rusia, han descubierto intensas concentraciones de metano en varias zonas que cubren miles de kilómetros cuadrados de la plataforma continental siberiana.
(5) (PD a 14-5-10). Ahora, con la explosión de la plataforma del Golfo de México, vemos que las medidas de seguridad se violan más de lo previsto, que las prospecciones del fondo marino es sistemática, que se realizan múltiples explosiones en el fondo marino para la localización, que las empresas ya tienen recursos técnicos para actuar a 6.000 mts. de profundidad, o sea 4 veces más que la plataforma accidentada]].
(PD a 1-6-10). La explosión en la plataforma petrolera del Golfo de México es destacable por su magnitud y por afectar a los EEUU, pero son normales y continuos las fugas de petróleo, GEI y otros contaminantes en las numerosas plataformas que explotan los fondos marinos a un ritmo que se está acelerando exponencialmente. Además, el uso de dispersantes, quema del petróleo y otras actividades realizadas para paliar la llegada a las costas de EEUU está causando un daño mayor que el ocasionado por el escape, y exportando los daños a centenares de kilómetros.
Ver: El Golfo de México plantea problemas de toxicidad sin precedentes 1-7-10. Kim Evans www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=19962
Prueba con un filtro en agua del Golfo www.youtube.com/watch?v=pcHh0dvpaHo&feature=player_embedded.
PD a 3-9-10. Se produce una nueva explosión en otra plataforma.
(PD a 10-12-10). El fracaso de la cumbre de Cancún que se suma al de Copenhague muestra que se el problema no solo no está en vías de solución, sino que además se empeora con decisiones o imposiciones ambientalmente contraproducentes y socialmente devastadoras (como e mercado del carbono).
El número de prospecciones submarinas realizadas últimamente en las costas de Latinoamérica y el Caribe crece a ritmo exponencial, además de la contaminación de las aguas marinas, la repetición continua de explosiones está desestabilizando la corteza terrestre, facilitando la actividad sísmica.
Se adjunta un mapa con algunas de las innumerables prospecciones que se están realizando en las costas de Texas y Luisiana:
www.elpais.com/fotografia/sociedad/Explota/plataforma/golfo/Mexico/elpdiaint/20100902elpepusoc_4/Ies
Las explosiones en plataformas del golfo de México han permitido conocer que las prospecciones y extracciones de petróleo de los fondos marinos difunden en el mar y la atmósfera enormes cantidades de metano, cuya concentración en la atmósfera se incrementó un 59% desde la revolución industrial, incrementándose últimamente de forma exponencial como consecuencia de la extracción de petróleo y de la minería en los fondos oceánicos, junto a la roturación para el cultivo de agrocombustibles de humedales y de tierras desheladas por el calentamiento.
(6)No hay que confundir la contaminación de cultivos agrícolas o de especies silvestres debida al “transgen de valor agronómico” que confiere al vegetal transformado un rasgo buscado (como la tolerancia a herbicidas), con la contaminación genética debida a los restantes parásitos genéticos introducidos en la casetes transformadoras como auxiliares para realizar la transformación contra natura que atraviesa la “barrera entre especies” (vectores, promotores, genes marcadores de resistencia a los antibióticos etc); los cuales también están presentes y se expresan en la planta transgénica, desde la que se trasmiten a los sistemas bacterianos del suelo y la atmósfera.
(7) Un estudio japonés publicado en Polar Biology, concluye que en aguas subantárticas las ballenas Minke han perdido un 9% de su grasa corporal en 18 años debido a la escasez del krill. El estudio tiene gran fiabilidad estadística, ya que con el pretexto del estudio y “para evitar errores estadísticos”, se cazaron 2.890 ballenas macho maduros y 1.814 hembras preñadas”.
(8) El Dr Frías Lopez, que trabaja en el MIT, ha dedicado más de ocho años al estudio las bacterias sobre las que descansa la salud de muchos ecosistemas marinos. Afirma que las bacterias son fundamentales para generar nutrientes a través de la fotosíntesis y los científicos aún ignoran importantes facetas de estos procesos. Ahora el equipo del MIT profundiza en el conocimiento de estos seres tan invisibles como esenciales que controlan cualquier ciclo de la biosfera. El modelo usado es la bacteria Prochlorococcus, clave en los ecosistemas marinos por fijar el CO2 al igual que las plantas; también fijan el oxígeno. Sin ellas el agua de los trópicos sería un desierto, no habría nada. En un año fijan 6.000 millones de toneladas de CO2. Sería muy grave que su eficiencia se reduzca por el calentamiento climático. Además de capturar ese carbono, son extraordinariamente importantes como base de la comida del resto de organismos en el océano.
Absolutamente todo lo que pasa lo generan las bacterias. También las plantas dependen de que haya bacterias que degraden materia orgánica. En el océano, si no hubiese bacterias que degradasen la quitina de los crustáceos la vida desaparecería inmediatamente. No hemos sido capaces de transmitir que en realidad los organismos más importantes en este planeta son las bacterias. Stephen J Gould decía que habíamos estado en la era de las bacterias, estamos en la era de las bacterias y en el futuro seguiremos estando en la era de las bacterias”.
Es ciertamente lamentable que ni los científicos, ni los textos escolares, ni los medios hayan querido prestar la atención que merece el estudio de las bacterias, y la consideración del organismo humano como una asociación de células y microorganismos muy sensibles a las alteraciones ambientales y la contaminación genética.
(9) La regresión debida a los nuevos isótopos radiactivos generados en las centrales nucleares(o re-generados, ya que algunos existieron hace millones de años, pero fue necesaria su desintegración para que aparecieran las especies más organizadas). El Laboratorio de Brookhaven instaló en un bosque de Long Island una potente fuente radiactiva de Cesio 137, observándose que la vegetación que sobrevivía en su entorno se iba diferenciando en círculos concéntricos alrededor de la fuente de Cs 137 en el orden de su aparición sobre la corteza terrestre, comprobándose que en las zonas más próximas a la fuente radiactiva solo sobrevivieron las especies de musgos, algas, y líquenes más primitivas, resultando eliminados los vegetales superiores.
Además, las especies que sobrevivían aparecían degradadas, disminuyendo sus defensas naturales frente a las enfermedades y las plagas de insectos. La experiencia se repitió otros sitios, como un bosque tropical de Puerto Rico y una zona del desierto de Nevada. (“Fundamentos de ecología”, Odum y Barret).

fuente: www.revistafuturos.com.ar

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