Entrevista con Miguel Grinberg: “El crecimiento económico ilimitado nos está llevando al suicidio.”

Miguel Grinberg dialogó en un programa de radio de la provincia de Córdoba, Argentina, sobre el cambio climático y la connivencia entre instituciones locales, nacionales e internacionales y la sociedad de consumo. Y dejando en claro que el comercio y el mercado están al servicio de la producción de miles de cosas inútiles que la gente verdaderamente no necesita.

Por Fabiana (Bajo el Mismo Sol)
21-10-2013

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_Fabiana: A diario en este programa hablamos acerca de conflictos socioambientales y ponemos aquí a los protagonistas, decimos esos ciudadanos que se ven afectados en su barrio, en su comunidad, en su ciudad por distintas cuestiones que tienen relación con el modelo productivo actual, que va por todos nuestros bienes naturales. Sabemos porque te hemos leído de tu perspectiva ciertamente esperanzadora, cuando decís ‘somos la generación que estábamos esperando’ un poco habla de eso, verdad?

_Miguel Grinberg: Efectivamente y… la experiencia me dicta que la situación es tan compleja y tan intimidante a veces oye la palabra ecología y se desenchufa porque, generalmente, y eso debido a la prensa amarilla, se ha vuelto esto una especie de sintomatología. La palabra ecología va acompañada ahora de malas noticias, si?, entonces lo que de verdad hay que tratar de entender es que nuestro planeta es un planeta finito, finito quiere decir que tiene límites, no está en condiciones de producir más allá de lo que la naturaleza permite y al mismo tiempo no está en condiciones de absorber toxinas y basura que la humanidad produce en su expansión en lo que se da por llamar desarrollo o progreso.

Entonces eso nos remite a una ciencia que viene siendo promovida desde hace años por algunos pioneros, no con mucho éxito, que se llama la ciencia del diseño, que se requiere así como uno planifica su hogar, cuando va a vivir con su familia y mira las ventanas y mira el estado de las cañerías y mira el estado del techo para no tener goteras y no le llueva cuando hay tormentas; del mismo modo que uno planifica su casa tiene que planificar el planeta; y eso es una responsabilidad que lamentablemente no están cumpliendo ni desde Naciones Unidas, ni desde los gobiernos particulares en todo el planeta por la simple razón de que estamos, como ciudadanos de nuestros respectivos países, sujetos a una carrera hacia un concepto, repito, que se llama el desarrollo, el crecimiento económico ilimitado que nos está llevando al suicidio, por lo tanto el hecho de planificar una ciudad, un país, una provincia, requiere tomar los problemas uno por uno, por ejemplo: en Argentina se practica la política del bombero, no se hace ecología preventiva, se sabe que en algún momento va a haber un incendio de bosques o un derrame de petróleo o una camada de gas venenosos que se escapa de algún lado y se busca resolver en el momento en que sucede, mientras no sucede los responsables de turno miran hacia otra parte; y dos o tres cosas que en Argentina habría que fomentar, primero es una campaña de reforestación masiva, mientras que al revés, está sucediendo todo lo contrario, hay una deforestación masiva, con lo cual hemos oído hablar muchas veces la imagen de que los bosques son los pulmones del planeta, las selvas son los pulmones del, además son los riñones del planeta, son fundamentales para la retención del agua de lluvia y cuanto más se deforesta más se fomenta la desertificación y nuestro país.

Si uno se fija en los mapas del Programa de Naciones Unidas Para el Medio Ambiente (PNUMA) (1), aparece en negro que es la peor situación y al mismo tiempo hay algo descontroladísimo en Argentina que son los efluentes cloacales, de los cuales nadie habla, los efluentes se tiran a los ríos, a los lagos y ya, a medida que aumenta la población, una cosa es un país con quince millones de habitantes, otros países con cuarenta millones de habitantes y si seguimos en esta proporción y con la enorme inmigración que tenemos ahora de los países limítrofes, que están sobresaturados de gente, al 2050 probablemente estemos con 60 millones de habitantes y uno pregunta ¿de dónde vamos a extraer el agua potable? y estamos ahí en medio de un baile a merced de los intereses políticos sectoriales y no de los intereses sociales masivos, yo no sé si fui claro.

_Fabiana: Clarísimo Miguel, clarísimo. Bueno qué hacemos?

_Miguel Grinberg: Bueno, qué hacemos? Tenemos inminentemente una campaña electoral donde los candidatos de todos los partidos omiten la problemática ecológica, primero porque es demasiada compleja y segundo porque no saben qué se puede hacer; y la presión que hay que poner sobre los políticos en campaña y una vez que sean electos, es un cuerpo a cuerpo empezando a reclamar medidas de prevención para el agua potable, para que se cumpla la Ley de Basura Cero con el reciclaje perentorio y obligatorio donde se empiece a invertir en el manejo de los residuos cloacales, que a su vez son una fuente de abono, se usa como abono el excremento del ganado, de las vacas, de los caballos, y no se usa el humano que, pasando por una purificación química está en condiciones de servir también como abono y también servir como biogás, productor de gas metano. En India y China no se perfora para sacar gas de la tierra sino que se usan los biodigestores que procesan las materias fecales, y se fermentan y producen gas metano; son una serie de tecnologías que están totalmente probadas pero que exigen decisión política, inversiones proporcionales y profesionales capacitados para manejar todo eso, por lo cual urgiría también la creación de una universidad nacional para el medio ambiente para formar profesionales y no políticos que de oído le encargan a algún investigador un documento y repiten como loro en los micrófonos en las entrevistas de televisión. Y vuelvo a lo del principio, es la ciencia del diseño, pero eso hay que enseñarlo antes de practicarlo, no se puede improvisar.

_Fabiana: Se está hablando mucho… nosotros, u otro tipo de ciudadanos más concientes o los afectados de cambiar la matriz energética, esto no está en el discurso de los políticos a los que hacías referencia, cuando se está cuestionando, por ejemplo, duramente, sobre todo la comunidad mapuche en la Patagonia, en Neuquén, en Río Negro, sobre el fracking, este modo de explotación no tradicional o convencional del gas o del petróleo que va a traer muchísima más contaminación y más daño y no solamente al ambiente, sino a los ciudadanos; no se habla, no se cuestiona la matriz energética ni en los políticos, ni esté en la boca de los ciudadanos comunes.

_Miguel Grinberg: Bueno, yo escribí un libro hace algunos años que ahora lo ha reeditado la Fundación Ros, de Rosario, que es una librería tradicional que se llama Ecofalacias, donde, por un lado, señalo de qué manera las corporaciones transnacionales se han apoderado de los poderes decisorios en la organización de Naciones Unidas, que está completamente copada por las corporaciones transnacionales, por un lado y nosotros, en un momento donde se debería estar negociando la minimización de la emisión de gases carbónicos por quema de petróleo, de gas y de carbón, estamos yendo en dirección de la quema del petróleo, de gas en la misma medida en que los países avanzados han contribuido a crear el efecto de invernadero y los cambios climáticos y los fenómenos extremos que el planeta entero está padeciendo, estamos en una disonancia absoluta, por falta de conocimiento y por falta de información y más que nada por falta de responsabilidad.

Porque el tema del fracking, si bien en sí mismo, es una tecnología nociva hay que tener en cuenta lo siguiente: no se trata de producir energía eléctrica para hacer funcionar miles y miles más de fábricas, sino de buscar la posibilidad de replanificar lo que es la producción industrial y lo que es el consumo para aprovechar las fuentes naturales, solamente con el sol no podemos hacer funcionar el planeta, porque con el sol no podemos reemplazar los noventa millones de barriles de petróleo que se queman por día en la tierra para que la tierra funcione. Yo no soy tan tonto como para decir que hay que dejar de quemar petróleo, porque si dejamos de quemar petróleo en dos meses muere la mitad de la población del mundo por falta de alimento, por falta de comunicación, por falta de electricidad, tiene que ser progresivo, gradual, no solamente para un gobierno sino para la política integral de la nación y nuestra nación, lamentablemente, está metida tanto en lo coyuntural, en la próxima elección, en la próxima campaña, que verdaderamente, no sólo no tenemos políticos dotados, sino que a nadie se le ocurre que hay que ir en esa dirección. Y ese es el desafío que tenemos los comunicadores sociales de reclamar a los candidatos electos que empiecen a protagonizar el futuro, pero aquí y ahora, no esperando que pasen las tragedias.

_Fabiana: Pero al igual que pasa, digo, que ni siquiera se cuestiona la matriz energética una alternativa o entrar en un proceso de transición, de la misma manera tampoco se cuestiona ni se piensa en entrar en un proceso de transición cuando hablamos, por ejemplo, del monocultivo de la soja, que está mañada a nuestra economía y que está directamente, o al menos eso nos hacen creer, que el presupuesto nacional o el Producto Bruto Interno está directamente relacionado con el ingreso del agro.

_Miguel Grinberg: Fabiana, voy a ser muy claro, los lucros de la soja transgénica no se reparten entre el pueblo sino entre las compañías detentoras de las patentes de las semillas y los intermediarios que están en el negocio de la producción y de la exportación. Entonces todo lo que podamos decir al respecto está sujeto a una irregularidad jurídica que es el país al servicio de las corporaciones y de los inversores. Entonces decididamente el pueblo que supimos conseguir que tiene pasta de espectador tiene que empezar a asumir que mientras no se haga escuchar en función de las necesidades reales de la gente, del bienestar, de la salud, de la alimentación y no del lucro de las corporaciones, vamos a ir de mal en peor, es decir, la electricidad, los combustibles son necesarios para que la sociedad funcione pero no hay un diseño de sociedad, no hay un diseño de país, todo es a merced del mejor postor.

_Fabiana; Cuando planteamos el tema del decrecimiento como los hacés vos, como lo hacen muchos otros pensadores en el mundo, también te corren por izquierda y te dicen, bueno, pero de qué van a trabajar los obreros, los laburantes de las fábricas, qué le vamos a dar de comer a la gente?

_Miguel Grinberg: Fabiana, la sociedad, el comercio y el mercado están al servicio de la producción de miles de cosas inútiles que la gente verdaderamente no precisa y… de qué va a trabajar la gente, yo al contrario, estoy pensando que hay que diseñar una sociedad y una industrialización que requiera que en vez de trabajar 8 horas por días, haya que trabajar 4 horas por día y la gente se pueda dedicar al cultivo de su alma, lo que pasa es que eso no tiene rentabilidad en el mercado ni se pueden imprimir título en las bolsas de valores y a los detentores del poder no les interesa, pero lo que hay que replantear es por completo para qué estamos en la tierra, estamos en un desafío en este momento filosófico y estructural de enorme envergadura, hemos llegado al límite del despilfarro y de la destrucción, de la contaminación y de la explotación de los recursos naturales y, además, le prueba candente que a nosotros nos está empezando a tocar es que de los 7 mil millones de habitantes que hay en la tierra, mil trescientos millones de habitantes, y esto lo dicen todas las agencias de Naciones Unidas, todos los bancos de desarrollo, todos los funcionarios de la ONU, hay mil tresciento cincuenta millones de personas que pasan hambre todos los días de todos los meses de todos los años, entonces estamos en medio de una hipocresía tan grande a lo cual contribuyen los grandes medios de comunicación, y es eso lo que hay que poner sobre el tapete, es eso lo que hay que discutir, es eso lo que hay que llevar a la política cotidiana, en el trabajo; las universidades están completamente aparte de todo esto, hay una omisión terrible.

_Fabiana: A pesar de todo este panorama que parece tan lamentable, podemos tener esperanza de que está naciendo una nueva conciencia, Miguel?

_Miguel Grinberg: Totalmente de acuerdo! permanentemente… la internet está contribuyendo a la creación de redes, se están fomentando redes de permacultura, que es agricultura permanente, tenemos gente que están prestando atención al sentido de la vida, no al lucro de la vida y esto uno lo puede comprobar poniendo las palabras ‘permacultura’ o ‘pueblos en transición’ por darte dos ejemplos, hace 6 años un permacultor europeo imaginó los pueblos en transición que redujeran su consumo y se atuvieran a la defensa de los medios naturales y ya hay mil lugares en el planeta donde hay gente que está tomando esta idea y viviendo una vida simple. Lo que pasa que la vida simple no tiene que ser una vida de carencias, tiene que sea una vida proporcionada, frugal, ajena al despilfarro, pero eso requiere la reeducación radical de la humanidad y es eso lo que exige en primera instancia también, no poner a los chicos en la escuela primaria y secundaria a estudiar botánica y zoología a medida que desaparecen las especies, sino a diseñar una sociedad ecológica; y estamos, en este momento, viendo que están apareciendo brotes en todos lados, aunque no sale una palabra en los diarios ni en la televisión.

_Fabiana: Y cómo nos preparamos desde el alma, desde la espiritualidad, sabemos que sos un iniciado en meditación, cómo a través de las palabras y de los pensamientos, cómo nos limpiamos también nuestras cabezas.

_Miguel Grinberg: Y bueno, hay que esclarecerse, no digo iluminarse porque es una palabra mucho más compleja. Hay que salir de la caravana de esclavos que siguen reproduciendo el sistema porque es lo único que conocen, y por eso yo escribo libros y traduzco y hago programas de radio, escribo artículos y participo en congresos y hay mucha gente que lo está haciendo y yo estoy comprobando que en todas partes hay núcleos de personas que están, es como la lucha contra la infección en una herida del cuerpo, los glóbulos blancos y las células reconstructivas van recreando el tejido para reemplazar el tejido muerto, el tejido emponzoñado o el tejido que ya cumplió su función y eso está pasando en el cuerpo de la sociedad, sólo que lo van a identificar los historiadores dentro de 200 años y van a decir: “Al principio del siglo XXI hubo una revolución espiritual portentosa en la tierra”, y está sucediendo, yo hago mi modesto trabajo en mi jardincito.

_Fabiana: No sé si te habrás enterado que hay un grupo de vecinas y vecinos, ciudadanos y ciudadanas que están realizando un bloqueo en la localidad de Malvinas Argentinas, aquí a escasos kilómetros de la ciudad de Córdoba a la empresa Monsanto, que quiere instalar, una de las semilleras más grandes del mundo. Podría mandarles un mensaje a todos ellos?

_Miguel Grinberg: Yo no me opongo a las menifestaciones de repudio, pero considero que respresentan apenas la mitad del trabajo a realizar, hay una pregunta que todo ciudadano, además de protestar, reclamar y denunciar tiene que hacerse ante sí mismo, qué queremos poner en el lugar de lo que no queremos? Si no queremos a Monsanto, qué ponemos en el lugar de Monsanto? Cómo creamos fuentes de trabajo? Cómo hacemos la producción de alimentos seguros? Cómo dejamos de comprar en los supermercados cosas que no deberíamos estar comprando? Si nosotros y los de Malvinas Argentinas y todos los argentinos, seguimos reproduciendo el sistema en los términos en que está planteado, por más que protestemos hasta el siglo XXIV vamos a ir derecho al tacho, ese es mi mensaje.

_Fabiana: Muchísima gracias Miguel!

_Miguel Grinberg: Un gusto enorme! Hasta pronto!

notas:
1) https://www.un.org/ruleoflaw/es/un-and-the-rule-of-law/united-nations-environment-programme

Fuente (del audio): https://www.ivoox.com/entrevista-a-miguel-grinberg-audios-mp3_rf_2470251_1.html

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Economía extraña: ¿Qué es el neuromarketing?. Entrevista con Daniel Arias Aranda

Averigua qué es el neuromarketing y cuales son sus principales técnicas. Cada año, las empresas gastan una ingente cantidad de dinero en investigación sobre neurociencia para descubrir nuevos métodos que les permitan influir en la mente de sus consumidores. 

Por Días Extraños / Santiago Camacho (24-01-2018)

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fuente: http://www.ivoox.com/economia-extrana-neuromarketing-audios-mp3_rf_23338586_1.html

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El asesor de seguridad de Jimmy Carter: ¡Yo creé el terrorismo yihadista y no me arrepiento!

Dejé la mitad de mi vida en mis tierras persas, y cuando aterricé en esta península de acogida, entrañable plataforma de reclamo de pan y paz para todos, me puse a ejercer el desconcertante oficio de exiliado: conocer, aprender, admirar, transmitir, revelar y denunciar, estos últimos aprovechando las clases de la Universidad, los medios de comunicación y una docena de libros como ‘Robaiyat de Omar Jayyam’ (DVD ediciones, 2004), ‘Kurdistán, el país inexistente’ (Flor del viento, 2005), ‘Irak, Afganistán e Irán, 40 respuestas al conflicto de Oriente Próximo’ (Lengua de Trapo, 2007) y ‘El Islam sin velo’ (Bronce, 2009).

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, muestra la foto de Younes Abouyaaqoub, identificado como el conductor que conducía la furgoneta de La Rambla. EFELos Mossos abaten al autor del atentado en Barcelona y mantienen abierta la operación YounesYounes Abouyaaqoub fue el autor del atentado de Barcelona, se fugó con un coche robado y mató a su dueño Momento de la concentración celebrada en las Ramblas en la concentración contra el terrorismo y en repulsa por los atentados. – EFELa comunidad musulmana se manifiesta para condenar la “barbarie” del terrorismo Mireia Boya, con Carles Puigdemont. / EFELa CUP irá a la manifestación del sábado tras lograr que Felipe VI quede en segundo plano Juana Rivas comparece junto a la responsable del área de Igualdad del centro de la mujer de Maracena (Granada). EFEJuana Rivas se dirige en una nueva carta a Rajoy: “Por favor, ayúdenme”

20 Agosto 2017

“¿Qué es lo más importante para la historia del mundo? ¿El Talibán o el colapso del imperio soviético?” Es la respuesta de quién fue el asesor de seguridad del presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski, a la pregunta de la revista francesa Le Nouvel Observateur (del 21 de enero de 1998) sobre las atrocidades que cometen los yihadistas de Al Qaeda. Una escalofriante falta de ética de individuos como él que destruyen la vida de millones de personas para alcanzar sus objetivos.

En esta entrevista, Brzezinski confiesa otra realidad: que los yihadistas no entraron desde Pakistán para liberar su patria de los ocupantes infieles soviéticos, sino que seis meses antes de la entrada del Ejército Rojo a Afganistán, EEUU puso en marcha la Operación Ciclón el 3 de julio de 1979, enviando a 30.000 mercenarios armados incluso con misiles Stinger a Afganistán para arrasar el país, difundir el terror, derrocar el gobierno marxista del Doctor Nayibolá y tender una trampa a la URSS: convertirlo en su Vietnam. Y lo consiguieron. A su paso, violaron a miles de mujeres, decapitaron a miles de hombres y provocaron la huida de cerca de 18 millones de personas de sus hogares, casi nada. Caos que continúa hasta hoy.

Esta ha sido la piedra angular sobre la que se levanta el terrorismo “yihadista” y al que Samuel Huntington dio cobertura teórica con su Choque de Civilizaciones. Así, consiguieron dividir a los pobres y desheredados de Occidente y de Oriente, haciendo que se mataran en Afganistán, Irak, Yugoslavia, Yemen, Libia y Siria, confirmado la sentencia de Paul Valéry: “La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para el provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran” .

Consiguieron neutralizar la oposición de millones de personas a las guerras y convertir en odio la empatía. Con el método nazi de «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»:

· El atentado del 11S no lo cometieron los talibanes afganos. La CIA en 2001 había implicado al gobierno de Arabia Saudí en la masacre. ¿Por qué, entonces, EEUU invadió y ocupó Afganistán?
· Las armas de destrucción masiva no las tenía Irak. El único país en Oriente Próximo que las posee, y de forma ilegal, es Israel y gracias a EEUU y Francia.
· Tampoco EEUU necesitaba invadir a Irak para hacerse con su petróleo. Demoler el estado iraquí tenía varios motivos, como eliminar un potencial enemigo de Israel y ocupar militarmente el corazón de Oriente Próximo, convirtiéndose en el vecino de Irán, Arabia Saudí y Turquía.
· Las cartas con ántrax que en EEUU mataron a 5 personas en 2001, no las enviaba Saddam Husein como juraba Kolin Powell, sino Bruce Ivins, biólogo de los laboratorios militares de Fort Derrick, Maryland, quien “se suicidó” en 2008.
· Ocultaron la (posible) muerte de Bin Laden agente de la CIA, hasta la pantomima organizada el 1 de mayo del 2011 por Obama, en el asalto hollywoodiense de los SEAL a un domicilio en Abottabad, a pesar de que la ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, ya había afirmado el 2 de noviembre del 2007 que el saudí había sido asesinado, por un posible agente de MI6 (quizás en 2002). Benazir fue asesinada casi un mes después de esta revelación. Mantener “vivo” a Bin Laden durante 8-9 años le sirvió a EEUU aumentar el presupuesto del Pentágono (de 301.000 millones de dólares en 2001 a 720.000 en 2011), incrementar los contratos de armas de Boeing, Lockheed Martin, Raytheon, etc. y vender millones aparatos de seguridad y cámaras de vídeo-vigilancia, montar cárceles ilegales por el mundo, legitimar y legalizar el uso de la tortura, practicar asesinatos selectivos y colectivos (llamados “daños colaterales”) y concederse el derecho exclusivo de invadir y bombardear al país que desee.

Una vez testados en Afganistán, la OTAN envió a éstos “yihadistas” a Yugoslavia con el nombre del Ejercito de Liberación de Kosovo; luego a Libia y les puso el nombre de “Ansar al Sharia, y a Siria, donde primero les denominó “rebeldes” y luego les dio otros 5-6 nombres diferentes. En esta corporación terrorista internacional, la CIA se encarga del entrenamiento, Arabia Saudí y Qatar de “cajero automático” como dijo el ministro alemán de Desarrollo, Gerd Mueller, y Turquía, miembro de la OTAN, acoge, entrena y cura a los hombres del Estado Islámico. ¡Son los mismos países que forman la “coalición antiterrorista!

¿Cómo decenas de servicios de inteligencia y los ejércitos de cerca de 50 países, medio millones de efectivos de la OTAN instalados en Irak y Afganistán, que han gastado miles de millones de dólares y euros en la “guerra mundial contra el terrorismo” durante 15 largos años, no han podido acabar con unos miles de hombres armados con espada y daga de Al Qaeda?

Así fabricaron al Estado Islámico

Siria, finales del 2013. Los neocon aumentan la presión sobre el presidente Obama para enviar tropas a Siria, y necesitan una casus belli. El veto de Rusia y China a una intervención militar en el Consejo de Seguridad, la ausencia de una alternativa capaz de gobernar el país una vez derrocado o asesinado el presidente Asad, el temor a una situación caótica en la frontera de Israel, eran parte de a los motivos de Obama a negarse. Sin embargo, el presidente y sus generales pierden la batalla y los sectores más belicistas del Pentágono y la CIA, Qatar, Arabia Saudí, Turquí y los medios de comunicación afines asaltan la opinión pública con las imágenes de las decapitaciones y violaciones cometidas por un tal Estado Islámico. Una vez que el mundo acepta que “hay que hacer algo”, y al no tener el permiso de la ONU para atacar Siria, el Pentágono, el bombero pirómano, diseña una especial ingeniería militar:

· Traslada en junio de 2014 a un sector del Estado Islámico de Siria a Irak, país bajo su control, dejando que ocupe tranquilamente el 40% del país, aterrorizando a cerca de ocho millones de personas, matando a miles de iraquíes, violando a las mujeres y niñas.
· Organizó una potente campaña de propaganda sobre la crueldad del Estado Islámico, semejante a la que hicieron con las lapidaciones de los talibanes a las mujeres afganas, y así poder “liberar” a aquel país. ¡Hasta la eurodiputada Emma Bonino cayó en la trampa, encabezando la lucha contra el burka, mirando al dedo en vez de la luna!
· Afirmó que al ubicarse el cuartel general de los terroristas en Siria, debían atacar Siria.
· Obama cesó de forma fulminante al primer ministro iraquí Nuri al Maliki, por oponerse al uso del territorio iraquí para atacar a Siria.
· Objetivo conseguido: EEUU por fin pudo bombardear, ilegalmente, Siria el 23 de septiembre del 2014, sin tocar a los “yihadistas” de Irak. Gracias al Estado Islámico, hoy EEUU (y Francia, Gran Bretaña y Alemania) cuentan con bases militares en Siria, por primera vez en su historia desde donde podrán controlar toda Eurasia. Siria deja de ser (tras la caída de Libia en 2001 por la OTAN) el único país del Mediterráneo libre de bases militares de EEUU.
· Y lo sorprendente: desde esta fecha hasta el julio del 2017, el Estado Islámico mantiene ocupado el norte de Irak sin que decenas de miles de soldados de EEUU hayan hecho absolutamente NADA. Al final, el ejército iraquí y las milicias extranjeras chiítas liberan Mosul, eso sí, cometiendo terribles crímenes de guerra contra los civiles.

El terrorismo en la estrategia del “Imperio del Caos”

El terrorismo “yihadista” cumple cuatro principales funciones para EEUU: militarizar la atmósfera en las relaciones internacionales, en perjuicio de la diplomacia; arrebatar las conquistas sociales, instalando estados policiales (los atentados de Boston, de París e incluso el de Orlando) y una vigilancia a nivel mundial; ocultar las decisiones vitales a los ciudadanos; hacer de bulldozer, allanando el camino de la invasión de sus tropas en determinados países, y provocar caos, y no como medio sino como un objetivo en sí.

Si durante la Guerra Fría Washington cambiaba los regímenes en Asia, África y América Latina mediante golpes de Estado, hoy para arrodillar a los pueblos indomables recurre a bombardeos, enviar escuadrones de muerte, y sanciones económicas, para matarles, debilitarles dejarles sin hospitales, agua potable y alimentos, con el fin de que no levanten cabeza durante generaciones. Así, convierte a poderosos estados en fallidos para moverse sin trabas por sus territorios sin gobierno.

EEUU que desde 1991 es la única superpotencia mundial, ha sido incapaz de hacerse con el control de los países invadidos, debido al surgimiento de otros actores y alianzas regionales que reivindican su lugar en el nuevo mundo. Y como el perro del hortelano, ha decidido sabotear la creación de un orden multipolar que intenta gestarse, provocando el caos: debilita BRICS conspirando contra Dilma Russef y Lula en Brasil; impide una integración Económica en Eurasia, propuesta por Rusia a Alemania archivada con la guerra en Ucrania, y mina el proyecto chino de la Nueva Ruta de la Seda y una integración geoeconómica de Asia-Pacífico que cubriría dos tercios de la población mundial, y en cambio crea alianzas militares como la “OTAN sunnita” y organizaciones terroristas con el fin de hundir Oriente Próximo en largas guerras religiosas.

Anunciar que ha diseñado un plan para el “cambio de régimen” en Irán –un inmenso y poblado país-, ante la dificultad de una agresión militar, significa que pondrá en marcha una política de desestabilización del país mediante atentados y tensiones étnico-religiosas. La misma política que puede aplicar Corea del Norte, Venezuela, o Bolivia, y otros de su lista del “Eje del Mal”, y todo el servicio de perpetuar su absolutista hegemonía global: que intentase derrocar a su aliado Tayyeb Erdogan es el colmo de la intolerancia.

Antes de los trágicos atentados en Catalunya, el Estado Islámico atacó a la aldea afgana de Mirza Olang. Llenó varias fosas comunes con al menos 54 cadáveres de mujeres y hombres y tres niños decapitados, y se llevó a unas 40 mujeres y niñas para violarlas.

Conclusión: que el “yihadismo” no es fruto de la exclusión de los musulmanes, ni siquiera se trata de la lógica de los vasos comunicantes y el regreso de los “terroristas que hemos criado en Oriente”. “Vuestra causa es noble y Dios está con vosotros”, dijo Zbigniew Brzezinski a sus criaturas, los yihadistas.

Nazanín Armanian
Público.es
20-08-2017

fuente http://blogs.publico.es/puntoyseguido/4143/el-asesor-de-seguridad-del-presidente-jimmy-carter-yo-cree-el-terrorismo-yihadista-y-no-me-arrepiento

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“La ciudadanía cree que está informada cuando está sólo entretenida”

Entrevista con Rosa María Calaf. La periodista mantiene su defensa del periodismo comprometido en conferencias y clases: “Es el único periodismo que conozco”.

La periodista Rosa María Calaf me recibe y despliego ante ella un folio con mis preguntas, siendo consciente de que nos faltará tiempo. Optamos por guardarlo y conversar, aunque me advierte: “Hay un problema y es que hablo mucho”. Los veinte minutos previstos se convierten en una hora donde Calaf señala claves de la situación en la que vivimos. Respuestas donde no guarda silencio ante ningún tema, por delicado que sea: desde la democracia débil, pasando por los refugiados, la Unión Europea, Venezuela, Siria, el feminismo o la posverdad. Tras su despido en el ERE de TVE en 2009, confiesa que hay días en los que agradece no estar en primera línea, pero mantiene su defensa del periodismo comprometido en conferencias y clases porque, en el fondo, es “el único periodismo que conozco”.

Tras su jubilación ha tenido un descanso muy relativo pero, desde esa situación, ¿cómo ve el mundo?

_Estamos en un momento de incertidumbre donde la ciudadanía cree que está informada cuando está solo entretenida, en realidad. Y eso es muy grave. La calidad de información que recibe es tan aceleradamente deteriorada que puede construir una sociedad muy indefensa. El no saber, no conocer…

_Pero los ciudadanos creen que saben.

_Claro, esa es la falacia. Porque si no sabes, intentas saber. Pero cuando ya te han convencido de que sabes todo, te das por satisfecho. Crees que con tantas pantallas, Twitter y Facebook ya es suficiente. Primero, eso no es verdad. Y segundo, piensa con qué calidad recibes la información. La información es cada vez más sesgada, menos independiente y menos rigurosa. Y así la ciudadanía se forma opinión en base a errores o mentiras. Una serie de parámetros extraordinariamente peligrosos porque con esa opinión tienes mucho riesgo de equivocarte y, en consecuencia, las decisiones que vayas a tomar van a afectar a ti, a tus hijos y a la construcción del mundo.

_Según usted, el periodismo tiene una responsabilidad fuerte en este resultado.

_El periodismo es un pilar fundamental de la construcción social y del modelo social. Una sociedad que no está bien informada corre el riesgo de equivocarse al tomar decisiones. Va a ser involuntario porque desconoce lo que está pasando realmente, ni tampoco cómo la están conduciendo e induciendo a creer determinadas cosas y hechos que son falsos. Así acabas decidiendo en contra de tus intereses, pero a favor de los intereses de unos pocos.

_Porque nuestros intereses van más allá de votar cada cuatro años.

_Claro. La democracia, hasta que se demuestre lo contrario, es el menos malo de los sistemas pero lo es siempre que se ejerza como tal. Para ejercer la democracia tienes que saber qué votas. Votar sin saber qué votas no tiene ningún valor. Y ahí te preguntas. ¿Somos demócratas? ¿Estamos en una democracia? Con esas premisas no es verdad que estemos en una democracia.

_La ciudadanía también tiene una responsabilidad…

_Sí, y darse cuenta de que están siendo manejados y de que la democracia cada vez está más vacía, es una cáscara, una apariencia de democracia. Pero el núcleo interno no es una democracia. Y los poderes están mezclados, cosa que es evidente. Eso es muy peligroso porque deja al ciudadano en una indefensión absoluta.

_Al principio de la crisis vimos una mayor movilización social que ahora. ¿Tienen los medios que ver en ello?

_Por supuesto. Tenemos que hacer autocrítica porque los medios ahí no han sabido defender el espacio que debe tener el periodismo y la información en la ciudadanía. En ese momento, de extremo peligro, la gente era consciente de hacer algo. Ahora la gente lo cree pero piensa que, cuando toma la decisión, lo hace con una base sólida de conocimiento y no es así. Ahora estaba viendo unas encuestas sobre los datos de la Red de Periodismo Europeo y los informes ponen los vellos de punta con la campaña de Trump, del Brexit, sobre Europa, de cómo los medios sistemáticamente han mentido, algunos más y otros menos. Pero han difundido una cantidad de mentiras tremendas y están haciendo un proceso de cerrar a la gente en burbujas, donde no son conscientes de que se retroalimentan con sus propios pensamientos, sin contrastar con lo que pasa alrededor.

_¿La prensa también guardó demasiado silencio antes de llegar la crisis?

_Sí, porque los medios convencionales en su momento se alinearon al pensamiento único, de lo políticamente correcto, de mensajes como esto es lo mejor que puede haber, resígnate, no puedes hacer nada, ten cuidado, ten miedo…

_El miedo es muy eficaz en democracia.

_Claro, y la prensa en lugar de combatir la instalación de esos métodos tan peligrosos, para que la gente se diera cuenta de que se les ocultaba la verdad, pues no lo hizo. Y, además, se alineó en la mayoría de los casos con los mismos intereses que promueven este mundo. La mayoría de los medios, aquí y fuera, está con grupos de poder económicos. Porque en este momento el peligro no es el poder político, es el poder económico.

_Es el que manda.

_El que manda. El poder económico ha fagocitado a la política y los medios.

_La periodista Rosa María Calaf me recibe y despliego ante ella un folio con mis preguntas, siendo consciente de que nos faltará tiempo. Optamos por guardarlo y conversar, aunque me advierte: “Hay un problema y es que hablo mucho”. Los veinte minutos previstos se convierten en una hora donde Calaf señala claves de la situación en la que vivimos. Respuestas donde no guarda silencio ante ningún tema, por delicado que sea: desde la democracia débil, pasando por los refugiados, la Unión Europea, Venezuela, Siria, el feminismo o la posverdad. Tras su despido en el ERE de TVE en 2009, confiesa que hay días en los que agradece no estar en primera línea, pero mantiene su defensa del periodismo comprometido en conferencias y clases porque, en el fondo, es “el único periodismo que conozco”.

_Este discurso, en muchos sectores, lo etiquetan de rebeldía.

_Te ven como un antisistema. Pasa con la igualdad de género o quienes no quieren una sociedad igualitaria. Siempre tratan de confundir, engañar y manipular el mensaje; y para eso nos dicen antisistema. No, no. Yo lo que estoy diciendo es que no estoy de acuerdo con lo que en el sistema funciona mal. Quiero reformar el sistema. Es como la Unión Europea. Hay unas grandes fuerzas que quieren que la UE desaparezca. Porque la UE si funcionara como debiera sería una protección para el ciudadano, porque legislaría en favor de las personas. Pero eso a los poderes económicos no les interesa. ¿Qué manera hay para desarticular la UE? Hacer lo que antes se hacía en la política: yo quiero conseguir los recursos de tal país. ¿Qué hago? Pongo un dictador, mato gente, hago un golpe de Estado y la gente se queda muerta de miedo. Pero ahora eso ya no es necesario porque con las redes, y lo que hemos aprendido sociológicamente, puedes hacer que la gente crea y logre convencerse de que hay que cargarse la UE y hay que planear campañas de descrédito. Hacemos grandes multinacionales que meten mucho dinero, te convencen que te cambies de móvil cada año a pesar de que para eso hayan vendido a 200 niños para trabajar en las minas y mujeres violadas… Vas perdiendo los valores. Cuando las víctimas dejan de considerarse víctimas, has ganado.

_¿Un síndrome de Estocolmo?

_Sí, porque se ponen de tu lado. En la igualdad de género se promueve esto. Que los machistas vendan que atacamos a los hombres y sustituirlos. No, sólo queremos defender los derechos de las mujeres que somos la mitad de la población, y tener los mismos derechos y opciones. Es tan simple como eso. Entonces se desacredita al feminismo poniéndonos de locas, poniendo sólo las imágenes de quien se manifiesta sin sujetador, dicen que queremos destruir la familia… ¿Perdón? No queremos eso para nada. Pero si incluso ahí convences a muchas mujeres de que ese mensaje de mentira es el verdadero… ya has ganado. Has conseguido que las víctimas estén de tu lado, trabajando en contra de sus propios intereses.

_Ese es el mayor triunfo.

_Por supuesto y se da en la sociedad también. Es igual. La gente cree que es libre porque vota. Y que es demócrata. Y si reclamas otro orden más igualitario, te dicen que eres un antisistema y te mandan a Venezuela. Y dices… oiga, perdone. Nada más lejos de mi intención que defender a Maduro, por favor, pero no todo es blanco y negro. Porque los que no son Maduro no hacían nada por la gente. Esta cosa de que antes era la gloria y ahora un desastre, pues no. Era la gloria para unos pocos, que son los que ahora se quejan porque no pueden seguir mangoneando. Los anteriores no eran mejores. La gente vivía muy mal en Venezuela.

_Pero no salía en primera página cada semana.

_Claro que no. Ocurre igual con los refugiados. ¿Piensan que cuando se van de sus casas es que no hay otra cosa mejor que hacer? Mientras no entendamos de dónde viene nuestro “bienestar” de despilfarro y de desprecio por los derechos humanos… La sociedad tiene que saber que el bienestar de una parte de la sociedad tiene que ver con la miseria de otra parte. Debemos defender que puedan vivir en sus países y trabajar con sus recursos, que estén al servicio de sus intereses y no de los nuestros. Es la única forma de que todos mejoremos. Nadie quiere más que vivir con dignidad. Pero si, además, abusamos de la mitad del mundo, esa mitad del mundo se volverá contra nosotros. Y encima te dicen: ¿entonces se vienen todos aquí? No estamos diciendo eso sino que seamos justos, solidarios, igual que nosotros tenemos derecho a vivir.

_Solidaridad, que no caridad.

_Claro, eso de darles… No. Ellos tienen sus recursos. Y los emigrantes son sujetos de derecho, igual que cualquiera de nosotros. No se puede traer a todo el mundo, eso es evidente. Pero sí que eso se haga de otra forma. Y la gente cree que se van de sus países como si se fueran de vacaciones. El problema es que todo se intenta simplificar demasiado, en blanco y negro, en buenos y malos… Y hay muchos grises. Cada vez vivimos más en un mundo no de opinión pública, sino de emoción pública. Y eso es muy peligroso. Basar las decisiones en las emociones tiene un riesgo extraordinario porque las emociones son muy difíciles de controlar. Y claro que hay una parte emocional, de empatía, pero esa emoción debe estar anclada en un conocimiento y una parte racional. No dejarse llevar por lo primero que te dicen.

_Hoy, 3 de mayo, es el Día Mundial de la Libertad de Prensa y Naciones Unidas lo enfoca al papel de los medios en la creación de sociedades más justas y pacíficas. ¿Lo estamos consiguiendo? Recuerdo que leí en una entrevista una frase con la que siempre enfrentaba sus reportajes: ¿a quién beneficia?

_Esa pregunta viene por mi formación en Derecho. Siempre, en cualquier delito, hacerse esa pregunta tira de quién está detrás. Por ejemplo, ahora lo del ataque de las armas químicas en Siria. Tampoco voy a defender a Bashar al-Ásad. No estoy de acuerdo con él. Pero no va a ser tan imbécil. ¿Qué consigue matando a 73 personas con armas químicas si eso le puede servir de pretexto a los otros? Es absurdo. Al único que beneficia es a los propios EEUU y la industria armamentística. Aquellos que quieren seguir en el enfrentamiento del problema y no en la solución.

_Como el Estado Islámico, que hacen creer que sale de la nada.

_Claro, cómo van a ser cuatro vándalos fanáticos que salen de repente con un armamento carísimo y complicadísimo. ¿Quién paga eso? ¿Quién les enseña a manejar eso? Y consiguen que los periodistas se vayan de allí porque ellos mandan la información. Ellos hacen unos vídeos espectaculares. ¿Quién les hace los vídeos, que parecen de una empresa de Hollywood? ¿Quién hace algo? Esa es la pregunta y es lo que la prensa debería de responder, en lugar de páginas llenas de odio o de impacto sentimental e ir a por lo fácil. Debemos informar, que el ciudadano se haga preguntas y que, cuando se las haga, busque responsabilidades y se dé cuenta de la parte de responsabilidad que también tiene en todo lo que sucede. Hay muchos intereses que no quieren una sociedad justa y eso es lo que hay que desenmascarar. El ciudadano debe darse cuenta de no hacer el juego precisamente a quienes no les conviene.

_¿La precariedad en el periodismo forma parte de ese juego?

_La precariedad es una manera de control porque si tus redactores trabajan en situación de estrés y angustia, y no tienen los recursos para ejercer bien su trabajo, el resultado tendrá peor calidad. Este grado de precariedad es muy peculiar de España y no ocurre tanto en otros países donde, aunque existe, no a este nivel. Y eso lleva a dos conclusiones: ningún respeto por la profesión y ninguna voluntad de excelencia informativa. ¿Quieres hacer buena información? Entonces tienes que invertir en buena información. Vender que la precariedad fue producto de la tecnología o de un momento económico es una cortina de humo. Lo que existe detrás es una voluntad de que las redacciones no hagan el periodismo que deben hacer, el riguroso y de investigación.

_De ahí el copia/pega de la nota de prensa o el periodismo de declaraciones.

_El copia/pega y publicar siete temas que ni profundizas. Eso es convertir al periodismo en una apariencia de información. Hacemos el papel de periodistas, pero no lo ejercemos porque no tenemos ni recursos y, en muchos casos, ni la formación para ejercerlo. No es un coyuntural. Forma parte de una intención de no dar información de calidad. Y convertimos a los periodistas en lectores de comunicados que no se confirman, ni contrastan ni comprueban. O en comparsas de ruedas de prensa sin preguntas. Hacemos el papel en una peli de periodistas. Sólo hay que ver que gran parte del periodismo de investigación se hace con crowdfunding o fundaciones, que no son los métodos que deben ser.

_Y, entre medias, tenemos la figura del periodista “estrella”.

_Es muy evidente en televisión y redes. El periodista no puede ser más importante que lo que cuenta porque entonces hacemos del periodismo un espectáculo. Muchas veces se abre un informativo diciendo: “tenemos un equipo en un sitio donde es difícil de transmitir…” Lo importante es saber. Vale, está allí, lo he escuchado, ¿pero me vas a contar qué pasa allí? ¿O sólo importa que esté? Casi toda la información se rodea de una estética cinematográfica. Lo mismo ocurre con las tertulias. Los periodistas nunca deben discutir con un político, sino preguntar. Esto confunde a la audiencia porque confunde los géneros. Da audiencia, pero no informa.

_En esa caza por la audiencia, ¿qué papel tiene la dictadura de la imagen, sobre todo, entre las mujeres periodistas?

_En el sentido general de la igualdad estamos retrocediendo y nos preocupa entre las mujeres que hemos luchado. En las sociedades donde la sociedad está más reprimida, se les hace llegar el mensaje de que no hay nada que hacer. Pero en nuestro mundo, donde hemos avanzado mucho, nos dan la idea de que no hay que hacer nada porque está todo hecho. Y cuando ocurre eso se van las ganas de luchar. Y si no luchas, vas para atrás. Ahora vuelve una sexualización de la mujer, sobre todo en los medios visuales, donde se prioriza la apariencia física y la edad. Cuando dije lo de Sara Carbonero justo publicaron lo contrario de lo que quería decir. Yo no dije nunca que porque es guapa es tonta. Lo que dije fue se ha valorado que es guapa, no si hace bien el trabajo. Es decir, haciendo el trabajo muy bien, si no fuera guapa no estaría ahí. Por lo tanto, no se valora que lo haga. ¿Qué importa la belleza en una periodista? Estamos hablando de información. En el entretenimiento puede ser relativamente diferente, pero en la información no se está valorando si lo hace bien, sino que se suma la valoración del patrón físico.

_¿Cómo hacía frente a los estereotipos en su trabajo?

_Primero, debes estar convencida de qué quieres defender, qué derechos tienes y saber que no es fácil, que tendrás que sacrificar cosas, y hay que estar dispuesto a ello. Yo tenía muy claro que iba a ser una militancia permanente, no agresiva. Pero entre ironías, no dejaba pasar ni una. Cuando llegué a Madrid era la única reportera de calle, y me decían… “oye, en la crónica de ayer estabas guapísima, la blusa te quedaba muy bien”. Cuando pasaron ocho días con estos comentarios, sin mala intención porque no era para humillarme y querían ser simpáticos, hice igual. Les decía… “oye, la corbata esa de ayer…genial”. Y claro, les descolocaba. No hay que desfallecer, no hay que tirar la toalla. Y es muy cansado, porque es dale que te pego. Por ejemplo, he tenido que pasar toda mi vida explicando por qué no he tenido hijos. No era necesario ni lo que yo quería. Pensaba que, como persona, mi realización no pasaba por la maternidad. Y tenía que explicarlo porque me veían como tarada, sin dejar de escuchar comentarios del tipo…”Le debe pasar algo”, “Qué rara es”, “Será lesbiana”… Como si ser lesbiana tuviese algo que ver. Eran las ideas más peregrinas. Me he pasado toda la vida teniendo que explicar que yo no quería una familia al uso y que mi profesión era muy importante. Que son opciones personales.

_¿Era consciente que ganaba esos espacios?

_A veces sí, pero no como algo heroico, sino como algo que nos sirviese a todas. Y eso lo hablaba con Carmen Sarmiento. No era premeditado. Sabía que era lo que había que hacer y lo que ya reivindicaban en otros sitios. He podido viajar desde muy pequeña. Me mandaron a estudiar al extranjero con 14 años, en los años 50, a Francia o Estados Unidos. Tuve una suerte brutal.

_Esos viajes le harían ver la sociedad patriarcal desde muchas perspectivas.

_Claro, mucho. Asumí que o peleas o no te regalan nada. Siempre hay que pelear. Yo dije que quería hacer esto. Y eso requería pelear por mi espacio y no dejar que lo pisoteen. Fui afortunada porque no encontré oposición frontal de mis directivos, por ejemplo. Yo cuando hice la prueba para entrar en la tele dije que quería hacerlo para crear una mejor sociedad y también para demostrar que las mujeres debíamos estar en todo tipo de programas. Que había que estar en política, economía, internacional, etc… Eso era los años 70. De las primeras cosas que me mandaron fue hacer un desfile de modas, pero le busqué un ángulo de género. Encontrarme con esos directores, como José Joaquín Marroquí, fue una suerte porque otro podría haberme machacado.

_¿Cómo dio el paso para contar el intento de violación que sufrió durante la guerra de Los Balcanes?

_Aún tengo la duda de haberlo contado. Lo comenté con mucha gente antes de dar el paso. Y lo hice porque las compañeras hacían un libro donde necesitaban casos relevantes en esta línea. Y coincidió con el momento en el que Reporteros Sin Fronteras, por la violación de una periodista en la plaza Tahrir, advirtió sobre la presencia de las mujeres periodistas en determinados sitios. Y eso es peligrosísimo porque después de ese espacio conquistado, si mandas el mensaje de que no vayan, lo pierdes. Lo que hay que hacer es que protejan tus derechos. No sólo los tuyos por ser extranjera, sino los de las periodistas locales, iguales. Pero no hice mal en no contarlo cuando ocurrió por respeto a las mujeres locales que sí violaban. La violación y el abuso se aplicaba como táctica de guerra. Había militares españoles a los que no iba a pedir que me defendieran, porque las víctimas era la población civil local. Yo no quería ser protagonista cuando hay otras, en una distancia, en verdadero riesgo y son las víctimas reales. Las mujeres periodistas sabemos que tenemos un riesgo añadido, pero no debería normalizarse.

_¿Notó el machismo más al comienzo de su carrera o al final, incluso?

_En todas las etapas. Al principio fue complicado porque de la mujer se duda y tenías que demostrar que podías. El tema de la igualdad y la perspectiva de género no estaba en la agenda. Ahora es cada vez más complicado porque se cree que no hay que luchar por ello. Ahora la idea de desacreditar es más sutil. Antes la oposición era muy burda, muy a lo bruto, a la desacreditación…

_Antes era fácil identificar el machismo…

_Efectivamente. Y ahora es más sutil. Hay que tener cuidado con el lenguaje, con las trampas en las que tú mismo caes, hay que estar más alerta. Eso vale para la igualdad como para la libertad. Porque cuando estás en una dictadura eres consciente, como ciudadano, de que tienes que estar con todas las antenas puestas porque te están escamoteando la información y la libertad. Cuando crees que los medios son libres, esas antenas las desactivas. Y es ahí donde te vuelves vulnerable.

_En esa vulnerabilidad, ¿tiene algo que ver la continua desacreditación hacia los medios públicos?

_Desprestigiar la televisión pública hace que el propio ciudadano pida que desaparezca. ¿A quién le beneficia que desaparezca? Al ciudadano, no. Una televisión pública que funcione como debe es una garantía para el ciudadano. El ciudadano debe exigir. E igual que hay una sanidad y educación pública, debe exigir unos buenos medios públicos. Quienes no quieren eso es porque saben que cuando esa televisión pública funciona bien, el ciudadano está mejor defendido. Y por lo tanto, aquellos que no quieren una ciudadanía defendida y capaz de defender sus derechos, van a ir en contra de todo lo público.

_¿Y el medio privado?

_Se le debe exigir también. Todos estamos de acuerdo de que exista libertad de empresa. ¿Pero a que no dejamos que en las latas de sardinas se ponga aceite tóxico? Eso lo vigilamos. ¿Por qué no controlamos que la calidad de la información sea la que debe ser? Y cuando decimos eso no es contradictorio con la libertad de expresión. Ni el derecho a la información. Hablamos de calidad, no de la interferencia ideológica. Hablamos de garantizar que se dé una información honesta al ciudadano. Da igual que sea pública o privada. No permitimos que una empresa nos dé a consumir sardinas en aceite de colza. ¿Pero permitimos que empresas nos den información tóxica? Cuando tienes unos medios que te dan algo tóxico mandas al hospital el cuerpo social. Y ahí es donde vivimos todos. Por la cuenta que nos trae deberíamos ser más activos a la hora de tener sentido crítico para no dejarnos arrastrar con mensajes más sencillos.

_¿Esta profesión le ha hecho llorar?

_He llorado, pero por personas. Yo creo que hay que alertar. Como decía Saramago, la situación no es pesimista, sino pésima. Pero también veo que hay una serie de movimientos y gente que quiere pelear contra esto. Debemos evitar que en 20 años no estemos peor que ahora. En los 80 pensábamos que hicimos la ruptura hacia la sociedad de la igualdad, y que el siglo XX era el de la utopía. No hagamos que el siglo XXI sea el de la nostalgia.

Ana I. Bernal Triviño
@anaisbernal
03/05/2017

fuente http://www.publico.es/culturas/calaf-ciudadania-cree-informada-entretenida.html

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