Crónica del operativo policial que allanó La Sala

“… La fase expansiva de la ciudad concluye y se inaugura otra de recuperación de los centros urbanos por parte de las clases medias por medio de toda una serie de políticas urbanísticas encaminadas a una «vuelta al centro» que tendrá en el diseño urbano y en la gentrificación la excusa para desplazar a las clases trabajadoras y/o marginales a los espacios residuales de las viviendas en bloques”. Andeka Larrea (1)

Motivaciones que motivaron la virulencia

Sabido es que el G.C.B.A. uso la excusa (para arrasar a oscuras y sin previo aviso la Huerta Orgazmika), reproducida automatamente por Marcelo Iambrich, Jefe del CGPC N°6 y por los voceros cómplices de revista Horizonte, y todos los organismos e instituciones que repiten irresponsablemente los comunicados del poder fue que había un foco de dengue, ¿acaso alguna vez escucharon o vieron reportear a la persona baleada y muerta en la calle tras un ‘enfrentamiento’ con las fuerzas de seguridad? Y si de motivaciones hablamos veamos de lo que dice Luis E. Sabini Fernandez (2) al respecto:

“…Arrasamiento, con topadoras, policías, malos tratos y golpes, de una huerta vecinal, donde se había hecho florecer una cantidad de especies botánicas, bastante inhabituales en el paisaje porteño… ¿Las razones? Sanitarias: el dengue. El mosquito de marras sí que sirve para un barrido y un fregado. Claro que se trató de razones ‘sanitarias’, pero las verdaderas no son la ridícula excusa del dengue, que no existía en la Huerta Orgázmika. Si tal hubiera sido el motivo de lo que resultó el aplastamiento literal de la experiencia se podría haber solucionado con una inspección ocular o un análisis del agua allí presente. Es lo que se acostumbra en sociedades diz que democráticas. – La operación ‘sanitaria’ fue política, ideológica. Ya el mismo nombre de la huerta, debe despertar las más terribles reacciones en vecinos bienpensantes… – El baño seco instalado y ya listo para funcionar puede resultar subversivo… para las cloacas de la ciudad y quienes las administran; imaginen si el 15 % de los hogares con jardín de la capital se decidieran a instalar baños secos para compostar en sus terrenos, hacer verdura orgánica y achicar así la contaminación acuática… – el trabajo de herboristería que venía realizando la huerta es peligrosísimo; imaginen si trajinando con yuyos se descubren algunas mejoras en la salud como se lograba en siglos o milenios anteriores… el mundo de los laboratorios y su producción no tanto de medicamentos sino de enfermos, podría flaquear… – en la Huerta Orgázmika se construyó un horno de ladrillo y a leña… si tuviera efecto ejemplarizante podría hacer temblar los cimientos de la comida preparada… ¿qué van a decir Findus, AGD, Knorr si se extendiera la costumbre, –se recuperara– de “hacer la comida” en lugar de (sólo) consumirla? La gente sabría mejor qué come y eso nos haría más autónomos y menos heterónomos… que es el pecado mayor en que podríamos caer. Esta vez dijeron la palabra correcta aunque con un significado falso: la salud de los que tienen la sartén ‘y el mango también’ es nuestra enfermedad”.

La protesta y posterior cacería

El operativo conjunto de La Policía Federal y La Guardia de Infantería no cabe en los discursos demócratas del poder neoliberal que arrasó, en este caso, el C.C. La Sala (3) en busca de personas a las que (además) les habían quitado de cuajo la huerta (4) desde donde pensaban, sentían y habitaban el mundo; ni mas ni menos que eso, pero con otro golpe artero: después de manifestarse unos minutos en el CGPC N°6 en busca de algún gesto, alguna disculpa, alguna palabra siquiera, un grupo aproximado de 20 personas fueron perseguidas por efectivos policiales hasta Avellaneda al 600 donde lograron refugiarse, al menos por unos instantes.

Estuvieron, muchos de los perseguidos, intentando frenar la embestida por la puerta principal del local cultural. Claro esta que la única respuesta que puede ofrecer un gobierno es esta, no llegaron las palabras, no se le puede pedir nada -mucho menos hechos- al mausoleo laberíntico del poder: neofascista, intolerante, agresivo, neoliberal, derechista, ilegalista, patoteril del ingeniero civil Mauricio Macri, que es el responsable máximo del atropello cotidiano -que no es nada nuevo- contra las personas y grupos que molestan a la vista, al paso y/o a los intereses del imperturbable ascenso de la construcción de cárceles del consumo, el control, el hacinamiento y la dependencia: torres que harán mas desgraciados (pero felices) a los seres que allí vivirán, mas cercados, mas dependientes de todo tipo de ‘servicios’ (de los ‘favorecidos’) a costa de derrumbar, arrasar, demoler lo que sea a su paso, como un huracán de grueso calibre, pero con intención y mucha estupidez.

Voces y gritos de la persecución

Tras descartar a la puerta principal como posible lugar de ingreso, la policía recurrió al acceso por edificios y casas aledañas. Tras dudar unos instantes, ya en el piso de la terraza, los uniformados ingresaron con la fuerza por la puerta de la terraza (4), repartiendo gritos, palos, pisotones, amenazas y otras sutiles acciones. Uno a uno, una a una fueron cayendo en los brazos de estos imbéciles serviles que a fuerza de disfraces, pura obediencia y entrenamiento psicológico de amedrentamiento rompieron instrumentos musicales -sobre todo-, se hicieron con una cámara digital, y como si esto fuera un eufemismo, se llevaron comida de la cooperativa Consumando que funciona en el lugar.

Las suelas de las botas sobre los cuerpos de los infortunados fueron una constante en los 15 minutos que duro la razzia, golpes de puño fueron repartidos a piacere mientras estaban maniatados/as en el piso y algo que no podía faltar a la cita: el chiste idiota del verdugo policial, practicando el sadismo que Eric Fromm (5) veía en el movimiento que apoyo el nacionalsocialismo de la Alemania nazi (en particular) y en la vida humana en general. Finalmente, muchos de los presos (de 22) fueron capturados en La Sala. Posteriormente trasladados a la comisaria N° 11 donde continuaron los hostigamientos, primero con reiterados insultos y cargadas varias (aunque cuesta imaginar que nivel humorístico puede tener un policía en funciones), después con filmaciones y fotos. Inclusive a muchos y muchas las hicieron desnudar, lo que se agrega a la lista de procedimientos ilegales y sobre todo ilegítimos.

Pero el sadismo no termino ahí, ya que Martín, uno de los 6 heridos del día martes, presentaba una hemorragia interna (ocasionadas por los golpes) que no fue atendida hasta pasada los noventa minutos dentro de la comisaria, que finalmente accedió a sacarlo por la puerta de atrás de la comisaria, en un auto particular con vidrios polarizados y sin registrar la entrada en la guardia del Hospital Durand donde quedo internado alrededor de dos días. A esa altura, en el recinto policial comenzaron a transpirar de nervios, ya que en la puerta se había congregado un buen numero de personas que a base de cánticos, aplausos e insultos hizo decaer el fervor represivo. Lucas, uno de los veintidós detenidos, fue al que peor parte le toco, ya que le abrieron una causa por daños y lesiones; todos y todas las demás salieron de la comisaria sin causa alguna.
Cabe destacar que algunos de los médicos que atendieron a los lastimados comentaron que la policía les había sugerido de mala manera (¿de que otra forma sino?) que no los atendieran.

La encuesta de los precarios mentales

Se comento en el barrio que, días después del megaoperativo, se vio a varios sujetos, con métodos ostensiblemente policiacos, preguntar con avidez a vecinos lindantes con La Sala sobre la actitud e intenciones de las personas que trabajan y/o habitan el Centro Cultural La Sala, como si estuvieran recabando pruebas en contra de los varios veces reprimidos y atacados. Se dice también que la fuerza policial entro sin orden de allanamiento al domicilio de varios vecinos y vecinas con el conocido fin de ingresar al lugar por la terraza (6). También se supo que antes de arremeter en el centro cultural los policías allí presentes avisaban que ahí vivía gente que los podía lastimar (sic) y que los dejaran pasar de inmediato.

Un anuncio de lo que ya es (hace mucho) una gran maquinaria de recaudación y control

“Casi desde su primer momento de existencia, la ciudad, a pesar de su apariencia de protección y seguridad, fue acompañada no sólo de la previsión de un asalto desde afuera sino también de una lucha intensificada en su interior: un millar de pequeñas guerras se hicieron en la plaza del mercado, en los tribunales…. Heródoto fue testigo ocular de una sangrienta lucha ritual con garrotes entre las fuerzas de la Luz y las de las Tinieblas, que se celebraba en el interior de un templo egipcio. Ejercer el poder en todas las formas era la esencia de la civilización; y la ciudad halló decenas de modos de expresar la lucha, la agresión, la dominación, la conquista… y la servidumbre” Lewis Mumford (7)

No es de extrañar, entonces, que este nuevo auge de la construcción no sea un fenómeno local. Hay ciudades como Valencia, España, que están siendo objeto de parecidas embestidas del capital de la construcción y especulación inmobiliaria. Y no hay que irse tan lejos de la ciudad de Buenos Aires para percibir el mismo desplazamiento de casas bajas, lugares verdes y sitios ‘improductivos’ para el emplazamiento compulsivo de torres, negocios ‘top’, lo que configura un aterrador espectáculo social, pero un gran show estético, habilitado para todo habitante bienpensante que se precie de tal: Lomas de Zamora, Adrogue, Banfield… Rosario, Córdoba también avanzan en este sentido de verticalización de lo social. Santiago y Sao Paolo son también dos muestras latinoamericanas de una onda expansiva que parece que no tener freno.

“La experiencia en la ciudad posmoderna es un habitar en lo incierto, en la falta de identidad, en el fragmento y en la velocidad… la desaparición de la geografía y de la posibilidad de establecer un vínculo con la naturaleza (con la humana, propiamente). La permanente confusión entre el mundo de las imágenes y la realidad es la nota característica de muchas de las grandes aglomeraciones urbanas de nuestros tiempos. En sus espacios (¿calles?) es difícil distinguir el simulacro urbano de la ciudad misma, la imagen publicitaria lo invade todo, la experiencia del ciberespacio se hace cada vez más presente. Es imprescindible estar conectado permanentemente para habitar en el sueño de la indiferenciación digital. Sin embargo, este sueño es sólo una parte muy pequeña del mundo de las realidades contemporáneas contra el que se levanta: Pobreza, miseria, desmantelamiento del estado de bienestar, terrorismo empresarial, exclusión, vigilancia, violencia institucional… Precisamente la realidad”. Andeka Larrea (1)

Autómatas serviles o de la vieja costumbre de ‘ser alguien’ pisando o otro

“… Es necesario notar lo siguiente: la mecanización y la sistematización no son fenómenos nuevos en la historia: lo que es nuevo es el hecho de que esas funciones hayan sido proyectadas e incorporadas en formas organizadas que dominan todos los aspectos de nuestra existencia.” Lewis Mumford (8)

“… Las multitudes como tales tienen sus propias formas de diversiones colectivas: las luces que brillan en las avenidas, las que iluminan las fachadas de los teatros y los escaparates de los restaurantes y de los cabarets son para ellas, aun cuando no les sea permitido el acceso a estos centros; los millares de bulbos eléctricos coloreados de los anuncios comerciales son para ellas, tentándolas a beber wiski, comprar este automóvil, o renovar su vitalidad endeble con ‘píldoras rosadas para personas pálidas… Sin esas exhibiciones las realidades amargas de la pobreza y de la impotencia serían casi intolerables para la masa de los metropolitanos; esos espectáculos contribuyen a compensar el sentido inferior de masculinidad y de femineidad que se desarrolla bajo la presión de la mecanización, y asimismo contribuyen a anestesiar, debido a que las masas participan en ellos, el sentido de soledad que obsesiona al individuo atómico de la gran ciudad” Lewis Mumford (9)

Se sabe que el control que pretende ejercer el Estado-empresa por doquier es oculto, aunque a veces es mas bien explicito, máxime si se trata de espacios o rubros aun no colonizados para los que se usara el aparato ‘legal’ (si se cree que es posible la victoria) o el aparato para-legal en casos o situaciones donde o no es posible vencer o no se puede ‘blanquear’ la actividad extracurricular, extorsión por impuesto a cambio de seguridad extra (tarea que ya fue ocupada por las agencias de seguridad privada, otro sector polifuncional al servicio de la ‘inmóvil’, es decir del poder). Impuesto que pagan muchos comerciantes en la ciudad de Buenos Aires a la Policía Federal Argentina, a cambio de silencio y protección contra zonas liberadas y/o potenciales (y muy posibles) robos.

La Huerta Orgázmika representaba, para el orden establecido, un caso casi imposible de sortear por vías legales, cuando la gente de la huerta lo demostró’ con pruebas y el Juzgado Nacional en lo Correccional N°5 ratifico que la huerta no había incurrido en delito de usurpación, es entonces cuando el poder de turno recurre a la opción B, o sea la conquista por la fuerza (y por la noche), del espacio recuperado en 2002 por los y las huertistas. En definitiva, la fuerza es la única oportunidad viable para convertir el ex-baldío y ex-huerta en una extensión de la plaza Giordano Bruno y/o en otro proyecto estático-comercial. Todo esto posibilitado por dos grandes actores: el primero, formado por parte del vecindario quebrado y disperso de seres que, fueron co-participes y cómplices en la destrucción de la huerta, y que además alentó y aplaudió cada desalojo y ‘puesta en valor’ de cuanto espacio de Caballito estuviera ‘afeado’ por pobres, linyeras, cartoneros; que por otra parte (para esa visión del mundo), nunca alcanzaron ni alcanzaran la categoría de seres humanos. Otra parte del vecindario, la mas numerosa quizá, formada por una gran masa gris de gente que ‘no sabe ni contesta’ en los asuntos que no los atañan a ellos mismos. Solo un minúsculo grupo, fue el que aporto fotos, videos, (10)lamentos, apoyos varios y cartas, como las que escribió el Secretario General de AASIPRO Jorge Garcia Roel (11), del Hospital Julio Mendez, ante el patoteril procedimiento policial también dentro del hospital después de la cacería en La Sala.

El día de la violencia (con topadoras incluidas al mejor estilo israelí)(12) entre sombras llego un lunes 18 de mayo. Atrás quedaron los intentos de la gente de la Huerta por permanecer en ese pequeño terreno sembrando un gran variedad de plantas, armando hornos de barro, baño seco, intercambio de semillas, cursos de permacultura, proyecciones de cine y mucho mas. Llego el tiempo del silencio, de las armas y de la repartija de las personas e instituciones participantes en el atraco.

¿Un mundo que no desea otros mundos?

“Decir: prefiero tal régimen a tal otro, es flotar en lo vago; sería más exacto afirmar: prefiero tal policía a tal otra. Pues la historia, en efecto, se reduce a una clasificación de policías; porque, ¿de qué se trata el historiador sino de la concepción del gendarme que se ha hecho el hombre a través de los tiempos?” Emile M. Cioran

Ya no hubo tiempo de análisis, hipótesis, ideas, planes, pero la rueda siguió girando, los bolsillos de varios funcionarios se siguen agrandando, así como también la cuota de responsabilidad, ¿pero a quienes le imputamos responsabilidad? ¿Se puede señalar al status quo inmoral, indiferente, psicópata? ¿Es posible buscar responsabilidad sin tener que recurrir a la vía legal del pasillo, el turno, el forreo y, finalmente, la desilución y el hastío? ¿Es necesario recordar que todo el gran aparato de organismos de Derechos Humanos enfocado hacia el encarcelamiento de ex-represores haya podido lograr solo 28 condenas de mas de mil causas abiertas? (13) ¿Es acaso miope no ver a donde llegó (y a donde va a llegar sobre todo) el pedido de Justicia por los 194 muertos de la causa de la tragedia de Cromañón? ¿Y de los 62 muertos y 34 heridos que dejó el vuelo 3142 LAPA en 1999? (14)

¿No es tal vez, el caso de Enrique Piñeyro (15) una excepción de lucidez y responsabilidad poco frecuente en las sociedad tecnológicamente modernas? ¿No es quizá cotidianas, este estilo de vida, que tiene muchos siglos de existencia, una compleja red de complicidad la que permite la mas variada gama de exacciones, vejamenes y arbitrariedades que bajan desde el poder unimodo y que son aceptadas, y muchas veces, alentadas y patrocinadas por las ‘clases’ conservadoras primero y por las demás capas sociales después, las que en definitiva perpetuán los actos mas vandálicos e inhumanos de esta nueva guerra global que se retroalimentan y entrecruzan fatídicamente?

¿Se puede creer seriamente que el estado de Israel (o el de Estados Unidos, o el de Inglaterra, etc) es solo una dirigencia desquiciada, mafiosa y militarista la que ocupa, cerca, persigue, mutila y asesina a las poblaciones palestinas? ¿O es que acaso la estructura empresario-gubernamental sionista israelí mantiene en el terror y el engaño, al mejor estilo de Eurasia (16) a su propia población con tal de ejecutar el plan sin inmutarse? ¿Que cosas motivaron los cientos de genocidios, limpiezas étnicas, desplazamientos a lo largo del tiempo (17) en todo el planeta? ¿Las ganas de poseer mas solamente? ¿La sensación que produce ver sufrir a un otro diferente, molesto, eliminable? ¿El capricho de un loco, algunos, muchos? ¿O es el deseo de identificarse con el lastimador, el agresor (el que ostenta el poder) mas fuerte que otras pulsiones humanas? ¿O el Síndrome de Estocolmo esta muy arraigado en el alma humana que imposibilita que cualquier intento de modificación sustancial (mínima, pequeña, grande) de la situación sea percibida como una amenaza que  vale la pena borrar del mapa sin que ello represente siquiera un pequeño rubor en las mejillas del terrorismo de ocasión? (18)

Una guerra final y total contra todo lo que represente una molestia (que no tiene un limite preciso), ya que la Luna y Marte están siendo estudiados por expertos de agencias internaciones y gobiernos poderosos (que casi con seguridad libraran batallas por el control del espacio extraterrestre)(19) ‘preocupados’ por la situación global de una especie que le pone precio a la vida, a la muerte, a la destrucción y reconstrucción de ciudades, a los órganos, al placer, al amor, a la solidaridad…

En la antigua China, hacia el siglo VI, la creencia popular (20) aseguraba que a los gobernantes, que incurrieran en actos deshonestos y/o de corrupción probada, por acción de los espíritus infortunados, se les caía literalmente el techo encima (mientras dormían) como acto de justicia. Visto como involuciono aceleradamente el mundo, tendríamos que acomodar esa fabulosa creencia a estos tiempos.

“Idiota: Un miembro de una enorme y poderosa tribu cuya influencia en los asuntos humanos se ha ejercido siempre de manera dominante y autoritaria. La actividad del Idiota no está restringida a un campo especial del pensamiento o de la acción, sino que ‘invade y regula el todo’. Tiene la última palabra en todo; su decisión es inapelable. Establece las modas de opinión y de gusto, dicta las limitaciones de lo que debe decirse y circunscribe la conducta con firmeza” Ambrose Bierce (21)

raas / raas(@)riseup.net
24-5-2009

notas:
1) La ciudad invernadero, revista Ekintza Zuzena N° 35 www.nodo50.org/ekintza/article.php3?id_article=457
3) Los mensajes de los poderosos: a propósito del doble discurso: Parole, parole, parole… www.argentina.indymedia.org/news/2009/05/672890.php
3) www.cclasala.blogspot.com
4) Desalojo de la Huerta Orgázmika de Caballito www.anred.org/article.php3?id_article=2991
5) El arte de la vida , compilación de entrevista radiales, de 1983
6) www.flickr.com/photos/glifosato
7) De la protección a la destrucción www.revistacontratiempo.com.ar/mumford.htm tomado de La Ciudad en la Historia (The City in History) de 1961
8) Técnica y Civilización (Technics and Civilization) de 1934
9) La Cultura de la Ciudad (The Culture of Cities) de 1938
10) www.youtube.com/watch?v=1kwQmo8WBSI
11) No se difundió la carta digitalmente, pero si se hizo en el hospital y en La Sala, sita a escasos metros del mismo.
12) Revista futuros N°11 ‘Topadoras israelíes abren camino a colonos en Cisjordania’, de Nora Barrows-Friedman www.revistafuturos.com.ar/index.php/los-pueblos-palestinos-e-israelies/39-los-pueblos-palestinos-e-israelies/67-topadorasisraeliesabrencamino
13) Revista Devenir N°13, ‘Perdiendo en Juicio’ www.colectivodevenir.com.ar//index.php?option=com_content&task=view&id=179&Itemid=2
14) www.es.wikipedia.org/wiki/Vuelo_3142_de_LAPA
15) Piloto de avión, que renuncio un año después de haber entrado en LAPA,  y denuncio con probada documentación  las severas irregularidades y connivencia de la Fuerza Aérea Argentina y la empresa LAPA. Película Whisky Romeo Zulu, de Enrique Piñeyro, de 2004 www.es.wikipedia.org/wiki/Whisky_Romeo_Zulu
16) 1984, de Geroge Orwell, de 1949 www.es.wikipedia.org/wiki/Eurasia_(1984)
17) Relaciones entre limpieza étnica, migración forzosa y genocidio en el caso palestino-israelí, de Luis E. Sabini Fernandez www.argentina.indymedia.org/news/2008/12/643443.php
18) Destruyeron con topadoras la Huerta Orgazmika de Caballito, de raas www.argentina.indymedia.org/news/2009/05/671947.php
19) La Guerra Fría continúa en el espacio, de Roberto Palmitesta D. www.analitica.com/va/internacionales/opinion/8675840.asp
20) La Venganza de los Espíritus, de Yan Zhitui www.lenguadetrapo.com/00005-RE-ficha.html
21) El Diccionario del Diablo (The Devil’s Dictionary) de 1911

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