La ayuda no existe

Por favor, escuchen esto. Nosotros buscamos ayuda porque vivimos en un estado de desdicha, de confusión, de conflicto, y queremos que se nos ayude.

Queremos que alguien nos diga lo que debemos hacer, queremos alguna guía, tomarnos de la mano de alguien que en esta oscuridad pueda conducirnos hacia la luz. Estamos tan confundidos que no sabemos hacia dónde volvernos.

La educación, la religión, los líderes, los santos, todo eso ha fracasado por completo; no obstante, a causa de que sufrimos, de que hay conflicto y confusión, acudimos a alguien para que nos ayude. Y probablemente sea por eso que están aquí casi todos ustedes, esperando captar de algún modo una vislumbre de la realidad, ser conducidos de algún modo hacia esa belleza de la vida.

Ahora bien, si tienen la bondad de escuchar con su oído interno, verán que la ayuda no existe. Quien les habla no puede ayudarles, rehusa hacerlo. Por favor, comprendan esto, síganlo despacio. Él se niega totalmente, completamente, a ayudarles.

Lo que ustedes desean es mantener la corrupción, vivir en la corrupción y que se les ayude en esa corrupción. Quieren que se les ayude a vivir un poco más confortablemente, a seguir con sus ambiciones, con su estilo de vida, con sus envidias, sus brutalidades; quieren continuar con su existencia cotidiana, pero un poco modificada: volverse un poco más ricos, tener un poco más de bienestar, ser un poco más felices. Eso es todo lo que desean: un empleo mejor, un automóvil mejor, una mejor posición. En realidad, no desean estar completa, totalmente libres del sufrimiento. No quieren descubrir qué es el amor, la belleza e inmensidad del amor. No quieren descubrir qué es la creación.

Lo que realmente quieren es que se les ayude a continuar, de una manera modificada, en este desdichado mundo, con la fealdad de sus vidas, con la brutalidad de su existencia, con su conflicto cotidiano. Eso es todo lo que conocen; se aferran a eso y quieren modificarlo. Y de cualquiera que les ayude a vivir en ese campo, ustedes piensan que es un gran hombre, que es un santo, un salvador maravilloso.

Por lo tanto, quien les habla dice que no les está dando ayuda. Si esperan ayuda de él, están perdidos. No hay ayuda de nadie, no hay ayuda de ninguna clase, ésa es una cosa terrible de comprender por uno mismo. Tienen que comprender el hecho pasmoso, alarmante, de que cada uno de ustedes, como ser humano, tiene que permanecer completamente solo sobre sus propios pies; no hay Escrituras, ni líderes, ni nada que pueda salvarlos; tienen que salvarse por sí mismos. ¿Saben qué ocurre cuando comprenden ese hecho? Es un hecho. Cuando se dan cuenta realmente de ese hecho, o bien se hunden más todavía en su corrupción, o ese hecho mismo les da una energía tremenda para abrirse paso a través de la red que implica la estructura psicológica de la sociedad; se abren paso, la hacen trizas por completo. Entonces nunca buscarán ayuda, porque son libres.

Jiddu Krishnamurti
Bombay, 1 de marzo de 1964

fuente: Extracto del libro Sobre la Libertad, de Jiddu Krishnamurti, página 103, Ed. Edaf, 1994

http://mimajestad.blogspot.com.ar/2011/11/la-ayuda-no-existe-jiddu-krishnamurti.html

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