Las 120 mejores frases de Facundo Cabral
por Adriana Méndez
5 de abril de 2022
Una recopilación de reflexiones y frases de Facundo Cabral interesantes e inspiradoras.
https://psicologiaymente.com/reflexiones/frases-facundo-cabral
Aniquilando un planeta por vez…
Lo que en general no se busca, no se ve y que muy pocos encuentran
Las 120 mejores frases de Facundo Cabral
por Adriana Méndez
5 de abril de 2022
Una recopilación de reflexiones y frases de Facundo Cabral interesantes e inspiradoras.
https://psicologiaymente.com/reflexiones/frases-facundo-cabral
“La austeridad, cuando es impuesta por los poderes, es la gran condena para el ser humano. La austeridad libremente aceptada, buscada y consolidada por tu propia voluntad es el acto de mayor liberación que un ser humano puede llevar a cabo”. Joaquín Araújo
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Expusimos en este artículo la naturaleza del narcisismo en general, que forma parte de la condición humana. Pero ahora veremos algunas de sus manifestaciones concretas cuando sus niveles son altos o muy altos. Es decir, las conductas que suelen caracterizar a las personas predominantemente narcisistas. (Aunque por comodidad lingüística usaré aquí el genérico masculino, lo expuesto se referirá obviamente a hombres y mujeres).
Por José Luis Cano Gil*
«La destrucción primitiva de la maternidad sobre la que se levantó el patriarcado y la dominación, es lo que diversos autores han llamado ‘matricidio primitivo’, que se fijó social y culturalmente, con una abundante mitología general y, en particular, con la generalización de diferentes mitos sobre nuestros orígenes.
La malformación o deformación del ser humano (la pérdida de sus cualidades fundamentales) fue y es un requerimiento de esta civilización esclavista, patriarcal, basada en relaciones de dominación y promotora del fratricidio humano. Por más invisibles que sean hoy la dominación y la esclavitud, su esencia es la misma.» Casilda Rodrigañez Bustos
“Infinidad de personas viven permanentemente atormentadas por distintas clases de miedos, ansiedades, bloqueos, culpas, paranoias, iras, tristezas, envidias, desamparos, desesperaciones, etc. No ‘a ratos’, no ‘a veces’, sino continuamente.
Cada minuto de sus vidas. Puede notárseles más o menos, o pueden esforzarse en ocultarlo; pero ahí está su infierno crónico bajo sus adicciones, sus depresiones, sus narcisismos, sus ‘trastornos’ (así los llamamos) psicológicos, sus obras creativas, sus ideas o compulsiones excéntricas, sus violencias contra sí mismos y/o los demás, etcétera. Para quien sepa o quiera reconocerlos, son los desamados de la tierra. Los violentados, los malheridos, los mutilados del alma de esa guerra invisible y atroz que son millones de infancias”. José Luis Cano Gil (2022)
Seguir leyendo «La guerra invisible y atroz que se cobra millones de infancias…»
En la película «El hombre de Alcatraz» (John Frankenheimer, 1962), hay una escena, un motín suicida de algunos presos, donde uno de ellos dice poco antes de morir: «No he sido feliz ni un solo día de mi vida». Y esta frase se me grabó para siempre. Porque es cierta.
Por José Luis Cano Gil*
septiembre 2022
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El biólogo argentino habla sobre el futuro de la bioesfera, el peligro del crecimiento descontrolado y la necesidad de ensuciarse los zapatos con barro.
Por Rodolfo Chisleanschi
30 de agosto de 2021
Seguir leyendo «Raúl Montenegro: “Nuestro fracaso como especie es inexorable”»
«Los problemas principales del mundo son el resultado de la diferencia entre cómo funciona la naturaleza y cómo piensan las personas.» Gregory Bateson
Seguir leyendo «El ser humano a contramano de la naturaleza…»
¿Estamos dispuestos a cambiar de civilización para reconectarnos con la animalidad, pensando en el animal tal como es y no como fantaseamos sobre él?, se pregunta el filósofo y etólogo francés Dominique Lestel en su libro Nosotros somos los otros animales (FCE), y su reflexión lo lleva a terrenos polémicos, a ideas audaces y a conclusiones incómodas.
«El dinero es el bien supremo, luego es bueno su poseedor; el dinero me evita, además, la molestia de ser deshonesto, luego se presume que soy honesto; soy estúpido, pero el dinero es el verdadero espíritu de todas las cosas, ¿cómo podría carecer de ingenio su poseedor? El puede, por lo demás, comprarse gentes ingeniosas, ¿y no es quien tiene poder sobre las personas inteligentes más talentoso que el talentoso? ¿Es que no poseo yo, que mediante el dinero puedo todo lo que el corazón humano ansía, todos los poderes humanos? ¿Acaso no transforma mi dinero todas mis carencias en su contrario?.” Karl Marx* (1844)
«Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. (…) Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras de sí sólo un desierto». Noah Sealth* (1855)
«Es imposible la salud psicológica, a no ser que lo esencial de la persona sea fundamentalmente aceptado, amado y respetado por otros y por ella misma.» Abraham Maslow*
«Deseo, codicia y la presión permanente que tanto malestar y agresividad conllevan son para la filosofía budista el estado resultante de una persona que constantemente quiere ver algo que no es verdad». Jetsün Khandro Rinpoche*
Poder y dinero, ¿pueden hacernos felices? Nuestro deseo constante de más es parte de nuestra naturaleza humana. ¿Cuál debería ser el límite?. Unos dicen que es un legado útil de la evolución; otros, que es un error en el programa genético. El viejo pecado capital de la codicia parece más actual que nunca. ¿Por qué algunos seres humanos no tienen nunca suficiente? ¿A dónde conduce tal desmesura? ¿Se puede romper el círculo vicioso de la satisfacción de las necesidades?
Seguir leyendo «(video) Codicia, un deseo fatal: poder, dinero y felicidad»
«(Lewis) Mumford insistió en la realidad de la megamáquina*: la convergencia de la ciencia, la economía, la técnica y el poder político como una comunidad unificada de interpretación que proporciona valores inútiles y excéntricos para la vida. La subversión de este reino autoritario comienza con esa área de contacto humano con el mundo que no puede ser reprimida con éxito: los sentimientos de uno mismo sobre uno mismo». Lewis Freid, Hacedores de la ciudad (1990)
La historia de la civilización ha sido, en muchos aspectos, la historia de la concentración del Poder. Este proceso de unir y concentrar fuerzas humanas en estructuras cada vez mayores, mediante una organización piramidal y jerarquizada, ha dado lugar a lo que Mumford nombraba como Máquina o Megamáquina. Esta Megamáquina, una de cuyas caras es el Estado-Nación, comprende no sólo formas eficaces de oprimir y esclavizar a masas enteras de individuos, sino igualmente la posibilidad de coordinarlos mecánicamente para edificar proyectos fabulosos que rematan la misma existencia del Poder.
Por José Ardillo
Ekintza Zuzena
Seguir leyendo «De la construcción de la megamáquina. Lecturas de Lewis Mumford»
“Al convertirse en bienes encauzados, el ser humano ha perdido la fe en su propio poder político, que se deriva de su capacidad de caminar y hablar. Creen que la actividad política consiste en exigir más de esos servicios que fusionan humanos y mercancías. No exigen más libertad para los ciudadanos autónomos sino mejores servicios para los consumidores sumisos. No lucha por su libertad de movimiento y expresión sino por su derecho a ser transportados e informados». Ivan Illich, Energía y equidad* (1973)
«Pocas personas le hicieron caso (a James Lovelock) y se impuso nuestro complejo de dioses. Ahora, cuando las abejas y otros insectos están desapareciendo, todo aquello de lo que él advirtió hace décadas parece mucho más urgente. Con nuestra arrogancia estamos destruyendo las condiciones para la vida avanzada. Si no paramos pronto, el planeta se deshará de nosotros y retornará a una etapa anterior de su evolución. Empezará de nuevo, sin nosotros, mientras la flora y los microbios vuelven a recrear gradualmente –a lo largo de eones– las condiciones favorables para formas de vida superiores. Pero la relación mecánica y abusiva que tenemos con nuestro planeta reproduce la que tenemos con nuestros cuerpos y nuestra salud. El dualismo nos ha animado a pensar que el cuerpo es un vehículo carnoso que, al igual que los de metal, necesita intervenciones regulares desde el exterior, un servicio de mantenimiento, un repintado o una renovación. La pandemia solo ha servido para subrayar estas tendencias malsanas». Jonathan Cook* (2021)
En la década de 1880, el matemático y teólogo Edwin Abbott trató de ayudarnos a comprender mejor nuestro mundo describiendo uno muy diferente al que llamó Flatland (Planilandia). Imagine un mundo que no es una esfera que se mueve a través del espacio como nuestro propio planeta, sino más bien una gran hoja de papel habitada por formas geométricas planas y conscientes. Estas personas de forma pueden moverse hacia adelante y hacia atrás, y pueden girar a la izquierda y a la derecha. Pero no tienen sentido de arriba o abajo. La sola idea de un árbol, un pozo o una montaña no tiene sentido para ellos porque carecen de los conceptos y experiencias de altura y profundidad. No pueden imaginar, y mucho menos describir, objetos que nos son familiares.
Por Jonathan Cook*
19 de abril de 2021
“El ‘no’ ha quitado de nuestra vista un polo, pero no lo ha eliminado. El polo descartado vive desde ahora en la sombra de nuestra conciencia. Del mismo modo que los niños creen que cerrando los ojos se hacen invisibles, las personas imaginan que es posible librarse de la mitad de la realidad por el procedimiento de no reconocerse en ella. Y se deja que un polo (por ejemplo, la laboriosidad) salga a la luz de la conciencia mientras que el contrario (la pereza) tiene que permanecer en la oscuridad donde uno no lo vea. El no ver se considera tanto como no tener y se cree que lo uno puede existir sin lo otro.
Llamamos sombra (en la acepción que da a la palabra Carl Gustav Jung) a la suma de todas las facetas de la realidad que el individuo no reconoce o no quiere reconocer en sí y que, por consiguiente, descarta. La sombra es el mayor enemigo del ser humano: la tiene y no sabe que la tiene, ni la conoce”. Thorwald Dethlefsen- Rüdiger Dahlke, La enfermedad como camino (1983)
«Contento con tener lo que por sí solo llega
más allá de los pares, liberado de envidia
sin apego al éxito o al fracaso,
aún cuando actúe, no se encadena.
Hay que reconocer como enteramente libre
a quien no abomina ni anhela:
porque quien se ha liberado de los pares,
fácilmente se libera del conflicto». Bhagavad-gītā
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«Treinta radios convergen
en el centro de una rueda,
pero es su vacío
lo que hace útil al carro.
Se moldea la arcilla para hacer la vasija,
pero de su vacío
depende el uso de la vasija.
Se abren puertas y ventanas
en los muros de una casa,
y es el vacío
lo que permite habitarla.
En el ser centramos nuestro interés,
pero del no-ser depende la utilidad». Lao-Tse, Tao Te Ching
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«Una gran parte de la Psicología convencional está involucrada en el encubrimiento del maltrato emocional infantil y, por tanto, en la incomprensión y perpetuación del sufrimiento psicológico adulto. Miles de personas van de terapeuta en terapeuta, sin que nadie les muestre jamás las obvias conexiones entre su neurosis actual y los graves desamores familiares que sufrieron e incluso siguen sufriendo. La violencia emocional infantil, destructora de millones de personas, es la única violencia del mundo cuyos perpetradores son indultados y protegidos por las instituciones». José Luis Cano Gil (2022)
“La tristeza no vuelve inteligente. En la tristeza estamos perdidos. Por eso los poderes tienen necesidad de que los sujetos sean tristes. La angustia nunca ha sido un juego de cultura, de inteligencia o de vivacidad. Cuando usted tiene un afecto triste, es que un cuerpo actúa sobre el suyo, un alma actúa sobre la suya en condiciones tales y bajo una relación que no conviene con la suya. Desde entonces nada en la tristeza puede inducirlo a formar la noción común, es decir, la idea de algo común entre dos cuerpos y dos almas.” Gilles Deleuze
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«Con la inteligencia en primer lugar, gracias a los métodos de la ciencia, el hombre aplicaría a todos los organismos vivos, sobre todo a sí mismo, las mismas reglas que ha aplicado al mundo físico. En la búsqueda de la economía y el poder, crearía una sociedad sin otros atributos que los que podrían asociarse a la máquina. En realidad, la máquina es, precisamente, la parte del organismo que puede ser proyectada y regulada por la inteligencia sola. Al establecer su organización fija y su comportamiento predecible, la inteligencia producirá una sociedad similar a la de ciertos insectos que no han cambiado en sesenta millones de años: porque cuando la inteligencia llega a una forma definitiva, no permite ninguna divergencia a su solución acabada». Lewis Mumford*