Carta de un ciclista a un automovilista

Señor automovilista. Tenemos que hablar porque pensamos muy diferente. Usted piensa que no es lícito que yo marche a contramano o pase con luz roja. Mientras que yo pienso que no es lícito que usted ande en auto.

Por cada persona que llega al Mundo hay que plantar dos árboles para que recuperen todo lo que respira. Así esta persona no es un estorbo en la naturaleza. Si se trata de un deportista o ciclista hay que plantar tres. La potencia máxima de un hombre es 1/5 de HP. Por ese motivo, si me compro un caballo debo plantar 15 árboles más. Y si me compro un automóvil de 100 HP debo plantar 1.500 árboles. Yo no creo que usted haya plantado 1.502 árboles antes de comprar su auto. Por eso le digo que usted no tiene derecho de andar por la calle ni siquiera con luz verde.

Un automóvil de 100 HP lleva en promedio 1,2 pasajeros, eso es aproximadamente 100 Kg. Un camión de 400 HP lleva 40.000 Kg. Una locomotora de 1.000 HP lleva 2.000 Tn.

Automóvil: 1 HP = 1 Kg.
Camión: 1 HP = 100 Kg.
Tren: 1 HP = 2.000 Kg.

El 60 % de las ventas de las petroleras * es Nafta común y super. Sume a esto los automóviles a Gasoil y a gas. Creo que el 80% del cambio climático se debe al automóvil. El Planeta va a la hecatombe porque a usted le queda cómodo usar el auto para ir a la panadería, para hacer sociales, para ostentar. Esto no se dice porque los científicos, los ecologistas con poder, los empresarios, los políticos, los que hacen libros y películas, los periodistas son automovilistas o aspiran a serlo.

Le voy a decir por qué voy en dirección contraria. Es muy peligroso marchar en bicicleta entre los coches que vienen de atrás y pueden equivocarse o calcular mal y los coches estacionados que pueden abrir la puerta en cualquier momento. Hay una ley muy vieja y olvidada que dice que los que caminan por las vías o por los caminos deben ir en dirección opuesta al tránsito para que haya contacto visual con el vehículo que viene. No hay una ley nueva ni vieja que diga lo contrario. De modo que lo que hago todavía es lícito.

Le voy a decir porqué cruzo con roja. Yo no confío en ninguna barrera ni semáforo. Miro siempre para los dos lados aún en las calles de mano única, no confío más que mi propia percepción y buen tino. No cruzo con verde si para mí no se dan las condiciones mínimas según mi criterio. Después de todo soy yo el que hay que cuidar ¿No?

Le cuento todo esto porque hay automovilistas que se ponen furiosos al verme, porque creen que estoy haciendo uso de un derecho que ellos no tienen. Ya que hablamos de derechos, le cuento que hay una manera de medir cuanto de esto tiene cada uno. Observe un peatón y un automovilista que se van a cruzar en una esquina, el patón está a 1,5 m. del punto de intersección, el automovilista a 15 m. Esa es la distancia de la duda para ambos. Ahí tiene el cociente de la geometría del derecho. Haga la cuenta y se pondrá contento.

La geometría del presupuesto tiene un coeficiente mayor. Divida lo que gastan los gobiernos para la comodidad y seguridad del ciclista y lo que gastan en autopistas, pavimento, reparación de pavimento, viaductos, túneles, pasos sobre nivel, bajo nivel, señalización, semáforos para automóviles no para peatones y la orgía de luces de las autopistas.

Cuando un intendente toma la lapicera para ir a firmar un gasto para automovilistas no se ponga adelante porque lo puede atropellar y caminar por arriba. No es porque sea malo, es que no lo ve. Cuando los funcionarios gastan dinero en confort para automovilistas no conocen ni a su madre, sufren una mutación. Como el Increíble Hulk, como Mr Kent. Y firman gastos terribles. Eso es porque ellos mismos son automovilistas, ven el Mundo a través de un parabrisas y desde ahí no se ven las aulas, los quirófanos, los consultorios.

El motivo de esta carta es pedirle que no se enoje conmigo. Hay algunos que matan o asustan a los ciclistas como un acto didáctico, para que sirva de escarmiento. Yo creo que lo hacen para diferenciarse. Para que se note que ellos no son ciclistas. Como el policía pobre que le pegan a los pobres para que quede claro que no es uno de ellos. Usted no conoce un proyecto de vida que no sea el del auto propio. Por eso usted ve en cada ciclista un automovilista fracasado. Si lo que le digo aquí no alcanza para calmar su rabia, piense que yo no tengo la dicha de poseer una máquina tan maravillosa como la suya. Esto solo es suficiente. ¿No le parece?

Antonio Urdiales Cano

* Los datos de las petroleras son de 1990. Cuando todavía trabajaba en YPF

fuente http://permacultura.com.ar/pensamiento/carta-de-un-ciclista-a-un-automovilista

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El planeta y nosotros ¿La técnica para el hombre o el hombre para la técnica?

1. Nos parece innegable que el desarrollo tecnocientífico está cada vez más implicado en la problemática planetaria.
2. Definimos como problemática planetaria la de los límites del planeta y consiguientemente sus recursos (en rigor, los que calificamos como “nuestros”), y su relación con nosotros, con el factor antropogénico en las diversas e inevitables transformaciones.

Y son esas transformaciones las que entendemos que tienen que estar cada vez más bajo la lupa, porque consideramos que cada vez más se las puede calificar como peligros, en primer lugar para la misma especie, y también, inescindiblemente para todo el planeta. Porque somos inseparables y cada vez se hace más cierto que “todos estamos en el mismo barco”.

3. Consiguientemente, se trata de abordar las políticas que procuren enfrentar o eludir dichos problemas.

Andrew Kimbrell, un intelectual estadounidense, convertido al catolicismo, fundador de un centro internacional de evaluación de lo tecnológico (INAC), autor de un texto, Technotopia,(1) nos dice: “A todo lo largo del siglo XX hemos sido testigos de cómo la tecnología se ha ido haciendo omnipresente en nuestras sociedades, permeándose en la inmensa mayoría de nosotros y nuestras vidas privadas. Nuestros hogares, lugares de trabajo, medios de transporte, alimentos, energía, entretenimientos, ocios, educación, gobierno, todo se ha ido constituyendo como elementos integrantes del circuito tecnológico.

[…] Cada uno de nosotros vive cada vez más en una suerte de concha o bóveda donde mucha de nuestra acción y comunicación está mediada por máquinas o instituciones tecnocráticas.

En tanto nuestros antecesores vivían plenamente en el medio natural, y nuestros más recientes antepasados lo hacían en un medio social, el hombre contemporáneo vive en lo que el sociólogo Jacques Ellul denomina un medio tecnológico. Para nosotros es la tecnoesfera, no la naturaleza, ni siquiera los otros serres humanos, lo que constituye la fuente de nuestra subsistencia, energía, alimento, educación y visión del progreso.”

Por su parte, el filósofo alemán Walter Benjamin acuñó la frase: “El automóvil es la guerra” y nos anunciaba: “Toda guerra venidera será a la vez una rebelión de esclavos de la técnica”.

Aunque Benjamin, que se suicida en 1940, seguramente retenía en su retina la imagen de una tecnocracia burda y despiadada, como la del nazismo, magníficamente preanunciada en la Metropolis de Fritz Lang a mediados de los años veinte, un pensador como Miguel Amorós rescata en los noventa las imágenes de Benjamin para ilustrar como él dice, “el hecho de que los instrumentos técnicos, no encontrando en la vida de las gentes un hueco que justifique su necesidad, fuerzan esa justificación entrando a saco en ella. Si la realidad social no está madura para los avances técnicos que llaman a la puerta tanto peor para la realidad, porque será devastada por ellos. El resultado es que la sociedad entera queda transformada por la técnica como tras una guerra.”(2)

En rigor, la formulación de Benjamin no hace sino recoger un viejo apotegma que Karl Marx, formulara magistral y dramáticamente: “Cada progreso económico es al mismo tiempo una calamidad social.” (3) Si reparamos en las privatizaciones y la modernización de los noventa en Argentina, con la biotecnología agraria a la cabeza de casi todo el mundo, y junto con ello, la generalización del hambre en las capas empobrecidas, tenemos un ejemplo contundente de las observaciones de Marx (y concomitantemente, de Benjamin y Amorós).

Pero Marx escribía a mediados del siglo XIX, cuando todavía lo futuro estaba por venir y por eso se podría entender la actitud fáustica –apuesta a tenerlo todo, un contrato con el diablo–que con acierto le atribuye Berman.

En el caso nuestro, como bien aclara un pensador de presuntas ficciones, Ray Bradbury, lo futuro ya está entre nosotros, “hace rato que llegó”. (4) Y tenemos entonces otra mirada, tendríamos que tener otra mirada, si somos capaces de sobrepasar las identificaciones y los corralitos ideológicos: una mirada que observe las secuelas inesperadas de un devenir histórico que no sigue etapas, por más objetivamente que se pretenda formularlas sino que sigue, más bien, la ilegalidad o la legalidad propia del aforismo popular y anónimo, pero por lo visto mucho más sabio que la pretensión cientificista de embretar lo por venir: “la liebre salta por donde menos se espera”.

Kimbrell agrega algo que constituye un desolador correlato de sus observaciones, las que repasamos in extenso al principio: aquel señorío del universo tecnológico en nuestras vidas, relaciones y configuraciones: el dominio de la dimensión tecnológica en nuestras vidas no se hace superando o ampliando nuestra raíz natural o nuestra sociabilidad, nuestros impulsos vinculares: no, se hace a costa de ellos, se hace acompasándose de modo misterioso pero implacable con el deterioro del mundo natural y con el de nuestro mundo social, se hace castigando lo que llamamos la naturaleza y el ambiente, que jamás han estado tan amenazados como en la actualidad y destruyendo nuestra sociedad; familias, comunidades, pero también nuestros estados psicológicos, tanto individuales como colectivos. Jamás ha habido tantas alteraciones psíquicas en los humanos como en los últimos tiempos (Kimbrell maneja datos de su país, EE.UU., pero con cierta ponderación, podemos generalizar este juicio).

Que Kimbrell registre tan pesarosa realidad en EE.UU. no significa que no nos pertenezca, que estos deterioros pertenezcan únicamente al Primer Mundo. Me parece que el diagnóstico de Kimbrell nos atañe, aunque con diferencias de intensidad y ritmo, a todos,  a todos los continentes, estados, localidades, individuos. Uno de los corolarios de la “globalización”, que en francés se la denomina “mundialización”.

Pero hablar de las ataduras creadas por el universo tecnológico, o tecnocientífico, nos obliga a hablar de sus titulares, lo cual es un tema habitualmente escamoteado al reflexionar sobre el desarrollo vertiginoso de los “adelantos” tecnocientíficos. Referirnos a la situación, a las actitudes de los mismos científicos. Que procuran permanentemente legitimar sus hallazgos por el hecho de haberlos hallado. Lo cual es una petición de principio no sólo desde el punto de vista ético sino también lógico.

Lo que nos dicen con esta arrogancia epistemológica es que lo único válido es el pensamiento científico, algo que se ha cultivado incondicionalmente en todo el espectro político, quiero decir expresamente, a derecha e izquierda. Y que una frase de José Ortega y Gasset ilustra lapidariamente: «¿Es el científico un “ignorante instruido”? [. . . ] No es un sabio porque ignora formalmente cuanto no entra en su especialidad; pero tampoco es un ignorante, porque es “un hombre de ciencia” y conoce muy bien su porciúncula de universo. Habremos de decir que es un sabio ignorante, cosa sobremanera grave, pues significa que es un señor el cual se comportará en todas las cuestiones que ignora no como un ignorante sino con toda la petulancia de quien en su cuestión especial es un sabio». (La rebelión de las masas, cit. p. Frank, Phillip, Filosofía de la ciencia, Méx., Herrero Hnos. Suc., 1957).

A la derecha, desde el liberalismo aristocratizante de los albores del industrialismo, cuando el dominio tecnocientífico empieza a hacerse notar, hasta llegar a sus aplicados discípulos y admiradores, los nazis, que extremaron las condiciones de florecimiento de pensamientos como la eugenesia, la salud y la higiene social (para los cuales se inspiraron, vale la pena recordarlo, en las ideas dominantes en EE.UU y el Reino Unido). Y a la izquierda, porque la coartada del progreso histórico estableció un teleologismo legitimador de toda acción o labor científica per se.

Podemos observar el desarrollo de una ciencia y técnicas acordes totalmente ideologizadas en el mundo académico y empresario estadounidense. El investigador norteamericano Vance Packard ha hecho una estremecedora recorrida por los intentos de diseñar a los humanos e ir constituyendo una humanidad “mejor”, más “apta”. El texto de Packard tiene una única limitación y son los casi treinta años de antigüedad, algo que en el territorio de la biotecnología, por ejemplo, es una inmensidad. Pero así y todo, veamos lo que Packard registraba en 1977: “Administración del talante, Producción de gente más vivaz… o más chata […] modificación de nuestras características genéticas,  control de calidad de los nuevos seres humanos, producción de individuos superiores,  copias humanas de un modelo deseado, el hombre con piezas totalmente reemplazables, construcción de hombres-animales y hombres-computadoras, etcétera”.(5)

Tal vez la frase del genetista molecular estadounidense Robert Sinsheimer resuma con su “ingenuidad” la actitud predominante: “Con el Homo Sapiens […] algo nuevo apareció en este pequeño globo. A nosotros nos compete dar el próximo paso en la evolución. Debemos proyectar un nuevo surgimiento de una especie más hermosa, en este dulce planeta.” (6)

Sinsheimer es precisamente el pionero de una “nueva eugenesia”, que recoge el legado anterior al nazismo, que debió esperar décadas para reaparecer públicamente sin escozor (el replanteo eugenésico de Sinsheimer es de fines de los sesenta).

La eugenesia se promueve para alcanzar la perfección “humana”, para derramar “lo bueno” sobre toda la humanidad. En Engineering & Science, este autor escribió: “La nueva eugenesia permitiría en principio la conversión de todo lo inaceptable al nivel genético más alto […] Puede que algunos sonrían y sientan que esto no es más que una nueva versión del viejo sueño sobre la perfección del hombre. Es esto, pero también es algo más […] Potenciar sus características mejores  y dominar las peores a través únicamente de medios culturales ha sido siempre algo no del todo imposible aunque muy difícil en muchos casos. En la actualidad entrevemos otra ruta, la posibilidad de facilitar las tendencias internas y curar las imperfecciones internas directamente […].” (7)

La exigencia de perfección de un investigador como Sinsheimer no se queda en chiquitas: ya sabe en qué nivel juega. “A lo largo de la historia algunos individuos han buscado vivir en contacto con lo eterno [… antes] lo intentaron a través de la religión [… Hoy] aquel contacto se persigue a través de la ciencia, a través de la búsqueda de la comprensión de las leyes y estructuras del universo […] Quizás esta necesidad sea […] una negación de la mortalidad humana […] Las vidas de la mayoría de la gente están llenas de elementos sin importancia […] sin embargo hay entre nosotros unos pocos afortunados que tienen el privilegio de vivir con lo eterno y explorarlo.” (8)

Sinsheimer nos ha aclarado el panorama: está claro que lo suyo es una función sacerdotal y no menor, sino de sumo sacerdote, que la ciencia funciona como una religión y que está investido de una arrobadora modestia; no se incluye nosísticamente entre los “pocos afortunados”.

El perfeccionismo presupone la infinita maleabilidad de lo humano. Lisa y llanamente, la supresión de la naturaleza humana, que constituiría un límite a una maleabilidad infinita, a una perfectibilidad infinita. Como en el espectro ideológico contemporáneo ha sido la Iglesia Católica la abanderada del concepto de naturaleza humana, ha resultado fácil para progresistas de izquierda y derecha, “superar” ese concepto y postular la maleabilidad como proyecto político-cultural. Pero como muy bien ha observado Noam Chomsky, la supresión de la idea de naturaleza humana da rienda suelta a la manipulación infinita, sin límites. Es el fundamento pretendidamente ontológico de un totalitarismo radical.

La idea de inmutabilidad genética, vigente y dominante hasta la década del 20, trastabilló “cuando el genetista Herman J. Müller notificó que había modificado pautas hereditarias mediante los rayos X y que habían aparecido mutaciones en la generación siguiente. Esta circunstancia lo impulsó a abogar por la explotación de la aparente maleabilidad del hombre, para modificarlo y mejorarlo con manipulaciones genéticas.” (9)

En el caso de Müller el nervio motor para emprender un gran proyecto de manipulación genética es un pesimismo fuerte respecto del destino humano, que si no es reencauzado marcharía según Müller, a un “cataclismo genético”. Lo que importa destacar aquí es cómo una visión, es decir una mirada ideológica de lo futuro, crea las coartadas psíquicas para encarar y legitimar, hasta con la urgencia, un proyecto de reconfiguración de lo humano, la construcción de hombres nuevos.

Así, propone la creación de una red de bancos de esperma, cuidadosamente registrado y dejando siempre un plazo de veinte años: “para poder emitir un juicio ponderado sobre las cualidades del donante. De este modo los hombres que adquirieran prestigio definitivo [sic] podrían ser «utilizados muchas veces» y «destinados a reaparecer en épocas sucesivas» hasta que el conjunto de la población hubiera llegado a su nivel.” (10) Müller no se anda haciendo problema con la cosificación de los humanos fabricados ni por cierto le hace asco al más crudo pragmatismo.

Tanto perfeccionismo no es sino la contracara del profundo desprecio que despierta en este tipo de pensadores el hombre real y concreto, el hombre cualquiera, que somos todos nosotros.

Ese pesimismo está también presente en las visiones desde el progresismo de izquierda como lo revela el prestigio de la idea de “hombre nuevo”, tan al uso entre guevaristas, castristas, maístas, comunistas e incluso algunos anarquistas (aunque también se haya usado el término, la consigna, desde el nazismo, por ejemplo).

Sirva como ilustración este pasaje de una conferencia dictada por León Trotsky, ya en el exilio, en Dinamarca: “¿Quién se atreve a afirmar que el hombre actual sea el último representante, el más elevado de la especie homo sapiens? No, tanto física como espiritualmente, esta todavía lejos de la perfección  este aborto biológico, de pensamiento enfermizo y que no se ha creado ningún nuevo equilibrio orgánico […] La antropología, la biología, la fisiología, la psicología han reunido verdaderas montañas de materiales para erigir ante el hombre […] las tareas de su propio perfeccionamiento […]. Buzos sabios descienden al fondo del océano y fotografían la fauna misteriosa de las aguas. Para que el pensamiento humano descienda al fondo de su propio océano psíquico debe iluminar las propias fuerzas misteriosas del alma y someterlas a la razón y a la voluntad. Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre se integrará en los morteros, en las retortas del químico. Por primera vez la Humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como una semifabricación física y psíquica. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad en el sentido de que el hombre de hoy, plagado de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz.” (“Qué fue la Revolución Rusa”, Copenhague, 1931).

Trotsky se nos presenta como un bastión y un adelantado del tecnocientificismo más radical. Si fueran sinceras y hubiesen sido contemporáneas, las empresas actuales de ingeniería genética lo habrían tratado de contratar como agente de Relaciones Públicas…

Trotsky no está, ni remotamente, solo. Nuestro ya conocido Müller, en plena década del 30, sostenía que “ninguna mujer inteligente y con sensibilidad moral rehusaría tener un hijo de Lenin” (se refería a los genes, claro, no a la cama).

Es importante tener presente que simultáneamente los nazis enviaban a los conscriptos con cunas a las aldeas del Reich para que fecundaran a las sanas y rollizas campesinas alemanas sobre la base de los mismos presupuestos.

Müller, por su parte, abogaba persuadir a la población para que voluntariamente se apresten a “procurar a los «hijos» el patrimonio genético óptimo en lugar de los apreciados genes personales.” Un racionalismo sobrecogedor.

Reparemos que ya estábamos en la década de las grandes represiones masivas (del nazismo en Alemania, del estalinismo en todas las Rusias y desde mucho antes, las del colonialismo en el mundo ajeno a Europa y el norte atlántico…), pero también podríamos decir apenas estamos en los treinta, si tomamos en cuenta el desarrollo de las técnicas de ingeniería genética desde entonces a ahora.

Para completar la visión pragmática de izquierda, valga el aparente oxímoron, bueno es también recordar que los esfuerzos eugenésicos han corrido tanto desde la derecha más señorial y racista, en los centros de poder ideológico de EE.UU. , Suiza, Suecia y Alemania (para adquirir su monstruosa configuración dentro de la pesadilla nazi), pero que muchos biólogos y científicos de ideología socialista apoyaron y desarrollaron planes eugenésicos también en los países nórdicos hasta las décadas de los sesenta y setenta. Nos dice Jacques Testart al respecto en El racismo del gen: “Es políticamente interesante ver como dos partidos opuestos justificaron su aval [el de la eugenesia]. A la derecha, entre los conservadores, jugaba el imperativo de la pureza racial; a la izquierda, entre los socialdemócratas lo que se ponía de manifiesto era el control de los nacimientos y la calidad de la política social [… para] prevenir los problemas sociales.” (11)

Tendríamos que agregar, nosotros, que para la izquierda dura la prevalencia de la economía tamiza sus ojos y legitima todo progreso, incluido el genético. Así, cuando surgen las técnicas de fertilización asistida con toda la batería; gestación in vitro, bancos de esperma y óvulos, vientres alquilados, úteros artificiales, el diario comunista chino Jemmin Jih Pao, en los ’70, no tiene mejor comentario que hacer que: “Si se pudiese procrear sin tener que soportar el embarazo, los partos no afectarían necesariamente a las madres trabajadoras. Ésta es una buena noticias para las mujeres.” (12) El comentarista deja entrever aquí su sueño de “vivir para trabajar”, el sueño que la intelectualidad socialista le dispensa al proletariado, claro, y como acota Packard “cualquier tecnología que ofrezca una reducción de los años-mujer perdidos por los embarazos siempre es una buena noticia” , en el universo del “socialismo real”, claro.

Al día de hoy las clonaciones parecen ser el monopolio al menos mediáticos de una secta como la raeliana o de médicos efectistas; sin embargo en la década de los sesenta, muchos investigadores soviéticos se estaban afanando por lograr seres humanos totalmente gestados en laboratorio. Que no lo hayan logrado, hablaría en todo caso de una saludable aunque involuntaria limitación del socialismo “real”…

Esta maleabilidad que hemos procurado presentar y criticar, esta maleabilidad de la naturaleza humana, postulada, introyectable, instrumentable, nos ha llevado a un cambio radical en nuestra relación con lo tecnocientífico.

Kimbrell nos recuerda que el optimismo tecnológico ha sido crecientemente cuestionado a medida que más y más gente, que nuevas investigaciones han ido revelando el alcance del descalabro planetario provocado precisamente por el despliegue tecno. Por eso nos recuerda que en los setenta Ernst Schumacher, por ejemplo, abogaba por una “tecnología a escala humana”, sustentable, compatible con el mundo físico que estaba siendo crecientemente dañado por una tecnología agresiva y devastadora.

Pero ante la crisis cada vez más comprometedora e imparable, Kimbrell aclara que: “La élite de poder tecnológico tiene una solución muy diferente. Aunque muy lentamente, las corporaciones, los académicos y los investigadores han ido llegando a la conclusión de que la tecnología edificada hasta entonces no era compatible con la vida, que las contradicciones entre la tecnoesfera y la supervivencia de la naturaleza y la sociedad estaban ahondánose irreversiblemente. Se dieron cuenta, ellos también, finalmente, que se imponía una solución y a la brevedad”.(13)

Lo que nos advierte Kimbrell es que, una vez más, en lugar de “detener el juego”, de revisar autocríticamente lo actuado, en lugar de desmontar una construcción tecnocientífica que nos lleva al abismo, lo que se ha ido diseñando desde los centros de poder corporativo, privado y público, es un desarrollo de ingenierización (engineering) “de la vida, de la propia realidad para mejor adaptarla al sistema tecnológico.”
Así interpreta Kimbrell el ensanche incontenible de técnicas de alta complejidad destinadas a adaptarnos y conformarnos con y en este “sistema tecnológico deshumanizado”.

Kimbrell da ejemplos de esta orientación en la política presupuestaria, concreta, en EE.UU. : “más de 50 millones de dólares en psicofármacos, una buena parte dedicados a lograr que se pueda cumplir la jornada laboral. Otro tanto destinado a que se pueda “pasar la noche”. Y hay unos cinco millones de niños estadounidenses tratados con psicofármacos para que puedan sobrellevar la institución escolar. Poco importa si se necesitan todo el tiempo dosis crecientes o si tales fármacos dejan de funcionar cuando el usuario opta por el alcohol o la adicción a drogas ilegales. Mientras tanto, hay afanes crecientes por encontrar los genes de la depresión, la ansiedad, el alchololismo y hasta el de la timidez y nos prometen su inminente hallazgo.”

[…] Proliferan en los cientistas electrónicos el proyecto de hacernos totalmente «virtuales» descargándonos en piezas de silicio, unificándonos, por así decir, con nuestros dispositivos computarizados. Es la solución final al dilema tecnológico.”  (Ob. cit.)

Podremos preservar nuestro deshumanizado sistema de producción si nos deshumanizamos nosotros mismos.

Bueno es advertir desde ya, aunque Kimbrell no lo mencione en estos pasajes, que estas “avanzadísimas” transformaciones para usar la terminología del optimismo tecnológico, son irreversibles: un hombre transgénico, un ser transgenetizado no tiene marcha atrás, su descendencia estará configurada con esa dotación genética modificada, no otra.

La ingeniería genética es entonces la respuesta a los problemas generados por el desarrollo previo. Si la combustión de fósiles llegó a sobrepasar la capacidad planetaria natural para reabsorber, por ejemplo, el dióxido de carbono (el metano y otros gases de los causantes del efecto invernadero), y eso provoca el calentamiento planetario, y con dicho calentamiento se provocan proceso de desertificación, por ejemplo, no hay problema: se construyen plantas que se adapten a esos nuevos biomas, a esas condiciones de existencia, con menos agua, por ejemplo. Análogamente, se proyectan animales que no necesiten del vínculo matri-filial, etcétera.

Esto es lo que Thomas Berry,(14) uno de los llamados eco-teólogos, define como que “la naturaleza ha sido transformada de una comunidad de sujetos a una colección de objetos.”

Cuando hablamos aquí, Berry, nosotros, de naturaleza, tenemos que incluirnos, incluir a los seres humanos, la especie, aun con toda su construcción trascendente respecto de los reinos naturales.). Con razón Carl Rogers, psicólogo estadounidense tuvo que formular tan ominosa afirmación: “Podemos adoptar la decisión de usar nuestros crecientes conocimientos para esclavizar a las personas en formas no soñadas hasta hoy, para dominarlos por medios elegidos con tanto cuidado, que tal vez  jamás se den cuenta de la pérdida de su personalidad.” (15)

Este futuro posible, sin embargo, está todavía en nuestras manos.

Luis E. Sabini Fernández
Noviembre de 2005.

notas:
1) En internet, Technotopia. The Dark Side of Technology. texto que glosamos a lo largo de esta nota.
2) “¿Dónde estamos? Algunas consideraciones sobre el tema de la técnica y las maneras de combatir su dominio”, artículo aparecido en la revista española Maldeojo (s/f).
3) Cit. p. Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire, México, S. XXI, 1988.
4) Presentación del autor por J.J. Dimilta, “Ray Bradbury: El futuro llegó hace rato”, Lea, Buenos Aires, no 25, julio 2003.
5) Los moldeadores de hombres, Buenos Aires, Huemul-Crea, 1977.
6) Cit. p. V.  Packard, ob. cit., p.224.
7) Cit. p. David Noble, La religión de la tecnología, Barcelona, Paidós, 1999.
8) The Strands of Life, Berkeley, University of California Press, 1994. Cit. p. D. Noble, ob. cit.
9) V. Packard, ob. cit., p. 225.
10) Guidance, cit. p. Paul Ramsey, P., El hombre fabricado, p. 59.
11) Buenos Aires, FCE, 2001.
12) V. Packard, ob. cit., p. 200.
13) De aquí en adelante las citas de Kimbrell provienen del trabajo ya citado al principio.
14) Cit., p. A. Kimbrell, ob. cit.
15) Cit. p. V. Packard, ob. cit., p. 7.

fuente: Cuadernillo de la Cátedra Libre de Derechos Humanos. Introducción a los Derechos Humanos. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires (agosto de 2009).

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África. Saqueo y esclavitud eternas

A lo largo de la historia África ha sido desangrada por «plagas» sucesivas: la esclavitud, el colonialismo, el fin de las colonias, los ajustes estructurales forzados por las instituciones de Bretton Woods (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional), el neoliberalismo, las transnacionales,…

Conquistas de África

La presencia europea en África no comenzó a ser significativa hasta el siglo XVI y estuvo relacionada principalmente con el tráfico y comercio de esclavos. Esta actividad estuvo ligada a las necesidades de mano de obra barata en las plantaciones de caña, tabaco, cacao, café y algodón de las colonias americanas. Se calcula que entre 24 y 28 millones de personas fueron capturadas en África, la mitad de las cuales murieron antes y durante el transporte. La mayor parte de esos muertos y deportados eran jóvenes en su mejor edad productiva. Las deportaciones masivas y las matanzas causadas por los esclavistas fueron responsables de la despoblación de regiones enteras y de un fuerte impacto sobre la agricultura, la artesanía y el comercio locales.

Muchas de las fortunas que se hicieron en el comercio colonial entre Europa y América están manchadas con la sangre y el sufrimiento de millones de personas. ¿Qué justificaciones hacía de una actividad tan abominable la sociedad esencialmente cristiana? Lo primero que hay que hacer es negar la esencia de la persona del esclavo que pudiera ser una base para sustentar derechos y reclamar el respeto de otros seres humanos. Según la mentalidad de los esclavistas, además de ser paganos, adoradores de ídolos y dioses falsos, supersticiosos, y por tanto carentes de la entidad moral que da el cristianismo, eran ignorantes, insensibles, medio-hombres, que «no se preocupaban de nada más que de no ser capturados», en frase del ministro de la iglesia y traficante de esclavos John Newton.

En 1807 el parlamento del Reino Unido aprobó la ley que abolía el tráfico de esclavos «abolition of the slave act». El comercio de esclavos en las colonias francesas sólo fue prohibido en 1905 y la esclavitud tardó todavía algunos años en extinguirse. La esclavitud abierta fue sustituida entonces por la esclavitud disfrazada, a través del trabajo obligatorio. En definitiva, lo que acabó con el tráfico de esclavos no fueron las acciones de las potencias europeas en los países africanos, sino la progresiva disminución de la demanda de esclavos al otro lado del Atlántico, al descubrir los patronos que los trabajadores asalariados podían ser obligados a trabajar como esclavos, sin tener que alimentarlos, cuidarlos y convivir con ellos.

Colonialismo

En el siglo XIX el capitalismo y la revolución industrial se habían asentado en Europa y necesitaban expandirse en busca de regiones que le proporcionasen materias primas y mercados. Surgió así el colonialismo como doctrina de desarrollo y la idea de que todo gran país debía tener un imperio colonial.

Después de los exploradores, misioneros, colonos y comerciantes llegaron a África los políticos y los militares, cuyos nombres y acciones se han aupado al cuadro de honor de la historia militar de las colonias en sus respectivos países. Europa llevó a cabo la conquista de África a sangre y fuego frente a poblaciones que se opusieron a ellas. Los imperios de la revolución industrial pretendían explotar el territorio, por medio de la extracción o recogida de materias primas de las regiones no desarrolladas y de la exportación de los productos elaborados a estas mismas regiones, con un valor añadido muy superior.

El colonialismo destruyó la economía africana y el sistema agrícola y los reemplazó por sistemas, infraestructuras y estructuras de clase diseñadas para la exportación de bienes y explotación de mano de obra y recursos primarios africanos para beneficio europeo. Se constituyó una economía basada en el monocultivo de la exportación. Los cultivos alimentarios tradicionales, que garantizaban la subsistencia de las poblaciones locales, fueron abruptamente sustituidos. El resultado inmediato fue la expansión, en una escala nunca vista con anterioridad, de las epidemias de hambruna.

La ocupación efectiva implicaba tener una administración en la región y desplegar un ejército que controlase el país. Las únicas inversiones que se hicieron en las colonias fueron las de empresas privadas para explotar minas, plantaciones; así como las inversiones de los colonos europeos para mejorar sus tierras y el embarque de sus cosechas. Millones y millones de horas de trabajo no pagado e infinidad de recursos constituyeron el principal tesoro que Europa extrajo de África.

La repartición del continente tuvo que ser resuelta con la celebración de la Conferencia de Berlín (celebrada entre 1884 y 1885), debido a los conflictos surgidos entre los Estados europeos en su afán expansionista. El reparto de África que estos llevaron a cabo no sólo cambió la geografía política, las divisiones políticas y administrativas que existían en el continente africano, sino que alteró su etnografía y su demografía, y reinterpretó su cultura a la vez que transformaba y pervertía con los contra-valores coloniales el predominio de la violencia, de la avaricia, del desprecio a los que se juzga inferiores, de la irresponsabilidad y la impunidad de los poderosos. En una palabra, Europa inventó de nuevo África.

Fin de las colonias

A partir de 1945, el proceso de descolonización adquirió un ritmo frenético. Los últimos reductos del colonialismo cayeron a mitad de los años setenta, a través de importantes movimientos nacionales revolucionarios. Pero la ruptura con el colonialismo no significó la pacificación de África.

Los colonialistas, tras las convulsiones de las dos guerras mundiales, hicieron su análisis costo-beneficio y, al ver que el negocio de las colonias ya no era rentable, decidieron que lo mejor era largarse, dejar la administración sobre el terreno de las colonias, para, como habían hecho antes del reparto de África, seguir explotándolas desde la seguridad de su propio país. Las élites coloniales, que habían servido a los intereses europeos, normalmente se mantenían en el poder. Élites europeizantes o europeizadas, educadas, ricas, armadas, conectadas con las empresas que trabajan en el país, en situación de absoluto privilegio.

Cuando algunos líderes africanos intentaron emprender un camino de desarrollo independiente, fueron derrocados por golpes apoyados desde Occidente. Por ejemplo, el caso de Angola, destacado, cuyo gobierno, «después de la liberación tuvo que enfrentarse a grupos contrarrevolucionarios apoyados desde otros países africanos, tras los cuales se ocultaba EEUU».

O el de Congo: en 1961, fue asesinado Patrice Lumumba, que había sido elegido primer ministro en 1960. Lumumba buscó lograr un desarrollo independiente para África. Pero Bélgica apoyó un levantamiento en Katanga, una provincia del Congo rica en recursos naturales, e intervino violentamente. Hay evidencia de que EEUU fue cómplice en el asesinato en 1961. Una guerra civil larga y brutal siguió al asesinato. Al fin de la guerra, Mobutu Sese Seko, un sangriento y delictivo dictador, llegó al poder. Mobutu fue reemplazado a mediados de los noventas por Laurent Kabila, otro dictador, cuyo hijo es actualmente el dueño del poder en el Congo. O Ghana donde un golpe militar, también apoyado por Occidente, derrocó a Kwame Nkrumah, un líder pan-africanista en 1966. Nkrumah también buscaba un desarrollo independiente. El golpe fue seguido por una ola de privatizaciones.

Los gobiernos que no fueron derrocados y que deseaban diversificar la economía de sus países y construir servicios públicos, lo hacían por medio de préstamos dados por instituciones financieras internacionales. África ingresó en una crisis de deuda que se utilizó para seguir influyendo en las decisiones soberanas. Y de la cual es herencia una de sus grandes «plagas» de la actualidad: la deuda externa.

Las plagas de África hoy

Las nuevas naciones fueron obligadas a convivir con una sociedad internacional muy dinámica y soportando el peso de la inferioridad de su atraso tecnológico, las contradicciones de sus Estados unitarios, la fuerza desestabilizadora de sus militares, la falta de educación y salud y la interferencia de los poderes mundiales. En conjunto, sus gobernantes se enfrentaron con unas difíciles tareas que los sobrepasaban.

Los europeos dejaron bien inculcada en África una lección: que la fuerza de las armas es el último y definitivo recurso para la conquista del poder. No hay nada como la fuerza aplastante del poder militar.

Cuando se fue a la conquista de África, a mediados del siglo XIX, se esgrimió el argumento de la «civilización», porque en Europa se tenía la certeza de que civilización, como madre, no hay más que una, que era -faltaría más- la europea. Hoy se habla de «ayuda al desarrollo», a veces de «solidaridad». Son dos conceptos políticamente correctos, pero cargados en ocasiones de tanto cinismo como cuando antaño se hablaba de «civilización».

África es la madre nutricia de la mayoría de las materias primas que hay en el mundo y vuelve a interesar por lo que siempre atrajo a Occidente y ahora también a Oriente: por sus recursos naturales. Existe en África una doble injerencia, política y económica, que está convirtiendo a los países africanos en meras sucursales del Norte. Las amarras son tan fuertes que cuando un dirigente intenta cortar alguna cuerda para liberarse de la presión, se encuentra inmediatamente con una revuelta bien organizada y armada hasta los dientes. Esta injerencia, no tiene origen ya sólo en los países europeos, sino que la presión viene también de EEUU, China, Rusia, India, Brasil,… Incluso el propio coronel Gadafi animó a los libios a que vayan a «hacerse ricos» al África negra.

Con estas actuaciones de penetración en África se sigue asistiendo a la tercera colonización del continente.

Áfricá esta inundada de armas. Las armas en los países africanos entran legal e ilegalmente o, mejor dicho, por canales oficiales y por mercados informales. Hay intereses comerciales muy importantes en la provisión de armas a la región.

El continente ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear estos países y enriquecerse al precio de la muerte de millones de personas. La depredación de recursos ha sido la causa de las guerras más virulentas en países como Angola, Sierra Leona, Sudán y República Democrática de Congo. En estos países no se ha luchado por ninguna idea, ni por suplantar un poder despótico para mejorar la situación de los ciudadanos, sino pura y simplemente para controlar y explotar petróleo, oro y diamantes, casi siempre en conexión con empresas transnacionales que han suplantado a los propios Estados. Y han actuado como proveedores, en muchos casos, de las armas necesarias para desestabilizar comunidades, regiones, países enteros. Un ejemplo claro de esto es el caso de la República Democrática del Congo, respecto a uno de sus recursos -el coltán-, materia usada para la fabricación de móviles u ordenadores.

Un área particularmente vulnerable en toda África subsahariana es la agrícola. La agricultura es un sector vital para África. Representa el 70 por ciento de la economía de los países del continente. El mayor problema radica en la competencia desleal de las importaciones de los países del Norte. Es anormal, por ejemplo, que el arroz importado cueste menos en África que el arroz producido en sus países. Lo mismo sucede con el algodón. Los programas de ajuste estructural (PAE) del Banco Mundial y del FMI -estas instituciones internacionales que se nos venden como las «hermanitas de la caridad» y, sin embargo, sus actuaciones se pueden comparar con las técnicas más macabras y sofisticadas utilizadas durante el holocausto nazi- están directamente relacionados con el proceso que conduce a la creación de situaciones de hambre, porque atentan de manera sistemática contra todas las actividades económicas que no sirven a los intereses del sistema de mercado mundial.

Los Programas de Ajuste Estructural consisten en la imposición de unas condiciones económicas y financieras a los países endeudados, para ajustar el comercio exterior, suprimir los desequilibrios financieros y conseguir nuevos préstamos. Es decir, el BM entrega préstamos (evidentemente con elevados intereses que engrosan la deuda externa letal de los Estados) a condición del cumplimiento de sus Programas de Ajuste Estructural. Programas que se dirigen claramente a la construcción y mantenimiento del sistema capitalista mundial: fundamentalismo económico o lo que es lo mismo, la priorización del sistema financiero y de mercado sobre la vida humana.

El hambre presente en Somalia o Mozambique, por ejemplo, es atribuida mecánicamente a factores políticos y climáticos externos: la ausencia de nubes cargadas de lluvia y anomalías en la presión del aire… Se tergiversa la historia y sólo se enseña lo superficial. Somalia, sin embargo, fue autosuficiente en alimentos hasta los años 70. ¿Qué precipitó el colapso de la sociedad civil? ¿Por qué se destruyó la agricultura de producción de alimentos y el pastoreo nómada?

El continente africano se ha convertido en la región donde más se han aplicado los PAE. A la sombra de ellos, la explotación rural familiar es llevada a la bancarrota, el productor agrícola pierde el control de la tierra que trabaja. Los ingresos de los agricultores -y esto tanto en los países ricos como pobres- quedan reducidos a una mínima expresión bajo el asedio de un poderoso grupo de empresas mundiales agroindustriales que simultáneamente controlan los mercados de cereales, de insumos agrícolas, de semillas y de alimentos procesados.

Las consecuencias de los PAE en África son aumento de los niveles de pobreza urbana y rural, la disminución de los salarios en el sector moderno, la desaparición de escuelas subvencionadas por el Estado, la privatización de la sanidad, etc. Los resultados inmediatos son el aumento del analfabetismo, la reducción de la esperanza de vida y la reaparición de las epidemias erradicadas en otras partes del planeta.

La incidencia de enfermedades constituye otra de las plagas que azotan al continente africano: SIDA, tuberculosis, malaria, cólera, ébola… ¿Cómo puede un pueblo con una salud tan precaria recomponer un país, desolado por la guerra, alcanzar la paz, trabajar los campos, comerciar internacionalmente y progresar? El círculo vicioso de la mala salud es una de las trampas que mantienen a los pueblos de África en su estado de postración. Se está llevando a efecto el plan más acabado de saqueo total que hubiese conocido la humanidad en su ya larga existencia. Se está exprimiendo a niveles inconcebibles a pueblos ya hambrientos y empobrecidos al máximo por concepto de una deuda que jamás pidieron ni usufructuaron. Pero esto no es todo. Resulta probablemente el preludio de otro previsible mayor y último super genocidio que se consumaría con el brote intensivo de las enfermedades originadas en retrovirus de laboratorio para extinguir físicamente a las masas hambrientas todavía sobrevivientes. Resulta perceptible que todo lo detallado no es sino parte de un tenebroso plan de dominio y apoderamiento total del mundo, diseñado por las grandes corporaciones y círculos financieros del planeta.

África bate espeluznantes récords: el de mayor número de enfermos de SIDA del mundo (se estima que unos 26 millones de personas), de malaria, el mayor número de casos de tuberculosis (el 20% del total mundial), el mayor número de niños soldado (calculados más de 150.000), el mayor número de armas ligeras, millones de personas desplazadas por conflictos armados; los 10 países con un menor índice de Desarrollo Humano son africanos,… y suma y sigue. El presidente ugandés, Yoweri Museveni, lo explicó así, en 2005, en el Centro de Estudios de Política Internacional con sede en Washington: «Se suele decir que los gobiernos occidentales ayudan a África; la verdad es que África está ayudando a los países de Occidente; los donantes son los africanos… Se habla mucho de pobreza en África, pero África no es pobre; es muy rica en recursos naturales; el verdadero problema está en la exportación de materias primas».

«No son países subdesarrollados, sino arrollados», como dice Eduardo Galeano.

revista Ekintza Zuzena nº37
www.nodo50.org/ekintza

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Poder tecnológico: ¿autonomía o heteronomía?

Vamos a aproximarnos al concepto de “poder tecnológico” buscando sus raíces, de dónde proviene. Propongo el par conceptual de esta presentación, autonomía o su opuesto, como otro hilo conductor de lo que vayamos examinando. Vemos de inmediato que lo tecnológico no viene solo, está íntimamente ligado a lo científico. Y que la dimensión tecnocientífica funciona como religión en nuestra sociedad. Digo religión en sentido etimológico, lo que liga a los hombres entre sí. Lo tecnocientífico como una dimensión inescindible de la cultura vigente. Un sentido común que a todos nos gobierna.

Luis E. Sabini Fernández

nota completa en http://revistafuturos.com.ar/ciencia-tecnica-y-poder/303-poder-tecnologico-autonomia-o-heteronomia o  en PDF

Geopiratería. Argumentos contra la geoingeniería

Este informe revela la verdadera cara de esta “Plan B” para afrontar la crisis del clima: se trata de una estrategia política que permitiría a los países industrializados evadir su deuda climática.

Desde ajustar el termostato global hasta modifica la química de los océanos, éstos remiendo ténicos a mega escala son una amenaza para la humanidad y el planeta. El informe contiene un panorama histórico, científico y de los intereses que están detrás del rápido desarrollo de la geoingeniería, así como la disputa por quien puede decidir el destino de esta riesgosa aventura.

Grupo ETC
www.etcgroup.org/es

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Nuevas tecnologías: modas, mentiras y peligros

Por todos lados escuchamos noticias preocupantes sobre los distintos aspectos de la crisis: las finanzas, el clima, la salud, la escasez de alimentos y agua.

Frente a ello, los gobiernos y empresas que propiciaron la crisis insisten en que la solución no está en cambiar radicalmente los modos de producción y consumo ni terminar con el acaparamiento de tierras, la injusticia social, o con la relación explotadora y contaminante con el ambiente y la naturaleza. Que lo necesario es promover remedios tecnológicos nuevos.

Nos encontramos ante un triple ataque a la humanidad y al planeta: por un lado, hambre, caos climático, contaminación y enfermedad ocasionados por la industrialización; por otro, riesgos de salud, ambientales y económicos provocados por nuevas tecnologías (biotecnología, nanotecnología, geoingeniería, biología sintética); finalmente, la tiranía de las corporaciones —que imponen estas tecnologías como “necesarias” para salir de las crisis. Muchos gobiernos tienden a aceptar los remiendos tecnológicos impuestos por las corporaciones y las subsidian con recursos públicos. Este triple ataque ocurre en distintas versiones, en todos los rincones del planeta.

Las tecnologías de moda

Las universidades, los medios de comunicación y el mercado pregonan los nuevos descubrimientos sobre el genoma humano, las infinitas posibilidades de chips electrónicos cada vez más pequeños, la inminente creación de nuevas formas de vida, el dominio sobre los átomos y las moléculas, el control de las condiciones climáticas. Quieren convencernos de que todas las modas tecnológicas son buenas para todos y de que no aceptarlas es una necedad porque la humanidad y el planeta necesitan de ellas para resolver sus problemas. ¿Cuáles son estas modas tecnológicas y porqué debemos considerarlas y evaluarlas de un modo crítico?

El delirio por dominar la materia

Cuando escuchamos “nanotecnología”, “nanopartículas”, “nanómetro”, “nano”, nos hablan del reino de lo inmensamente pequeño, más pequeño aún que lo microscópico. Nanotecnología es el conjunto de técnicas utilizadas para manipular la materia desde de los átomos y las moléculas. Un nanómetro equivale a la millonésima parte de un milímetro. Un cabello humano mide unos 80 mil nanómetros de grosor.

Y es que los bloques de construcción de toda la materia son así de minúsculos. Son los átomos y las partes de los átomos que forman los elementos químicos. Por eso, los instrumentos y procesos de la nanotecnología se pueden aplicar a casi cualquier cosa fabricada en algún sector de la industria. La materia manipulada desde sus moléculas puede mostrar propiedades que antes no aparecían: mayor conductividad eléctrica, elasticidad, resistencia, o reactividad. Con tecnologías que manipulan lo inmensamente pequeño se están produciendo computadoras más rápidas, medicamentos dirigidos a sitios específicos del cuerpo humano, materiales a prueba de balas, cosméticos, filtros solares, insumos agrícolas, aditivos para los alimentos, embalajes, textiles, enseres electrodomésticos.

Hay en el mercado más de 700 productos que contienen nanopartículas, sin regulación en ningún país y sin etiqueta (es decir, sin que sepamos que las contienen) aunque cada vez hay más evidencias de sus posibles impactos en la salud y el ambiente y de que son un riesgo para los trabajadores que las manipulan. El sistema inmunológico no detecta las nanopartículas, por eso pueden atravesar la barrera sanguínea que protege al cerebro, llegar a la placenta o depositarse en otros órganos, intoxicando las células, causando tumores y cáncer.

Por si fuera poco, la posibilidad de trabajar con los pedazos de los átomos y de inventar moléculas, ha provocado una absurda fiebre de patentamiento de los elementos químicos, que son el punto de partida de todo lo existente, de lo vivo y lo inerte (lo “no vivo”).

Jugar a Dios

Otra moda tecnológica es la biología sintética, que busca construir en laboratorio nuevas formas de vida para desempeñar tareas particulares. La biología sintética quiere reescribir la vida ensamblando grupos de genes de modos nuevos y hacer organismos “diseñados a la medida” que produzcan compuestos químicos, fármacos o combustibles.

Las compañías de biología sintética, que reciben muchos fondos de los gobiernos, se promueven alegando que producirán la cura para la malaria, plásticos biodegradables, bacterias que limpien los desechos tóxicos, árboles especiales para producir etanol. El poder para crear vida artificial se está concentrando en manos de las mayores corporaciones petroleras, farmacéuticas, semilleras y agroindustriales, cuestionadas por su modo salvaje de usar los derivados del petróleo y ocasionar gran parte del calentamiento global.

La vida no es un diseño electrónico ni un código de cómputo: los errores podrían ser letales e irreversibles. Las compañías buscan ganancias en vez de preocuparse por las necesidades sociales o por el mal uso de sus inventos, deliberado o accidental. Con esa actitud pueden provocar nuevas y desconocidas catástrofes.

Pretenden “mejorar” a los humanos

La genómica estudia el funcionamiento, origen y evolución de la herencia biológica. La genómica humana, especialmente, promete un nuevo paraíso de salud basado en el conocimiento profundo de esta herencia personal. A partir de entender las diferencias en esta herencia, la genómica humana pretende desarrollar una medicina personalizada y fármacos, para según ellos, mejorar el desempeño humano.

La medicina personalizada se basa en la creencia de que podemos detectar, prevenir y curar las enfermedades según los genes de cada quien y, aunque todavía este argumento está muy lejos de demostrarse, ya están a la venta más de mil pruebas genéticas personales diferentes (sin regulación alguna) para detectar identidades raciales, tendencias a enfermedades, deficiencias o genialidades de personalidad y supuestos defectos de crecimiento físico. La publicidad de las empresas pretende hacernos creer que nuestros genes marcan absolutamente nuestro destino, pero pueden ser la llave de la salud, el bienestar y ¡hasta el éxito!, si se manipulan mediante los remedios que nos promete esta nueva moda científica.

La información derivada de estas pruebas le sirve sobre todo a las empresas que quieren demostrar la relación entre las enfermedades o “deficiencias” y las variaciones genéticas. Además, estas pruebas son costosas y con ellas ya hay instancias privadas y gubernamentales en varias partes del mundo que violan la privacidad y promueven la discriminación.

La idea de “mejorar el desempeño humano” es una idea exitosa para las empresas porque al convencernos de que podemos ser mejores, más precisos, más agudos, más eficientes, con fármacos y “alimentos especiales”, pueden obtener más ganancias. Son entonces medicamentos para gente sana, que espera ser más guapa o más feliz a punta de pastillitas. Las drogas para personas sanas son mucho más rentables que los medicamentos para los enfermos. La genómica sueña con un futuro de personas diseñadas para ser perfectas. Millones hoy en día están ansiosos de superar limitaciones reales o imaginadas (incluidas las emocionales) mediante remedios genómicos. ¿Serán considerados buenos ciudadanos los que no se “mejoren”? ¿Serán discriminados aquéllos que no se sometan a los tratamientos de mejora? Tenemos ante nosotros un panorama aterrador donde las empresas y el mercado tal vez lleguen a definir qué es un ser humano “normal”.

Burlándose del planeta

La geoingeniería es la manipulación intensa y/o radical del ambiente en gran escala, y hoy se intenta con ella combatir el caos climático provocado por las actividades industriales. La geoingeniería propone, entre otras cosas, alterar los ciclos del agua o aumentar artificialmente la vegetación del océano. Es real que existe la posibilidad de alterar el clima de la Tierra: por ello padecemos el actual desastre en el clima. Sin embargo, pretender que se corregirán los daños con más manipulaciones planetarias a nivel industrial es totalmente irresponsable, ya que con cualquier alteración en una región, otros sufrirán los desequilibrios provocados en el planeta, que funciona integralmente, como totalidad.

Las grandes industrias y los gobiernos poderosos son los mayores culpables de la contaminación, la devastación ecológica y el calentamiento global, y ahora son los principales promotores y financiadores de la geoingeinería. Quienes más sufrirán las consecuencias, nuevamente, serán los países de Sur que seguramente tendrían que cargar con los “efectos secundarios” de la geoingeniería.

Actividades antiguas que alteran radicalmente el mundo y que hoy podríamos llamar geoingeniería:

• Talar la mayoría de los bosques.
• Convertir selvas, sabanas y “tierras marginales” en grandes parcelas de monocultivo.
• Construir grandes y pequeñas represas. Poner diques a las cascadas, desviar ríos, secar humedales y drenar acuíferos, trasvasar cuencas completas.
• Emitir miles de millones de contaminantes industriales, desechos de automóviles y otros químicos tóxicos a la atmósfera y a los suelos cada año.
• Eliminar especies y diversidad biológica de ganado y cultivos.
• Sobreexplotar y contaminar tierras de cultivo y tierras marginales, ocasionando erosión del suelo y desertificación.
• Contaminar prácticamente todas las reservas de agua dulce del mundo.

Algunas acciones de la geoingeniería:

• Producir agrocombustibles o “carbón vegetal” (biochar) a partir de devastar los territorios considerados “marginales” o de crear vastas plantaciones de árboles (desiertos verdes).
• Crear vastas plantaciones de árboles para producir agrocombustibles.
• Promover la construcción de nuevas plantas de energía nuclear.
• Estimular nubes para provocar lluvias.
• Contaminar los centros de diversidad genética con cultivos transgénicos.
• “Fertilizar” el océano con hierro y urea para ocasionar florecimientos acelerados de la minúscula vegetación marina y supuestamente capturar dióxido de carbono.
• Cubrir desiertos con película reflejante para rebotar los rayos solares

Las mismas industrias que han destruido el planeta encabezan la farsa de la geoingeniería, y exigen que les paguemos por aplicarla para “salvarnos a todos”. Éste es otro aspecto del mercado de bonos de carbono, que es la venta de “permisos de contaminación”. Con el dinero obtenido de tales permisos, las compañías que promueven la geoingeniería realizan experimentos con poca crítica y una validez científica muy pobre.

Amenazas de las nuevas tecnologías

La estrategia de los científicos y la industria de combinar la acción de estas nuevas tecnologías es amenazante para nuestras comunidades, nuestras organizaciones y para cada uno de nosotros en nuestras vidas cotidianas.

Con la nanotecnología sobrevienen nuevos peligros tóxicos para nuestros cuerpos, ambientes, naturaleza. La gente usa bloqueador solar para protegerse del cáncer de piel y no sabe que los filtros solares que usan nanotecnología pueden ser cancerígenos. Con la biología sintética, estudiantes pueden construir nuevas especies casi como sus padres jugaban con casitas para armar.

En vez de discutir abiertamente los riesgos de las nuevas tecnologías, los gobiernos y las empresas cambian el diálogo por mayor control. Con el pretexto de las distintas crisis, del bioterrorismo y el caos climático todos nos volveremos sospechosos y la diferencia de opiniones políticas o las alternativas de producción y consumo pasarán a ser criminales.

¿De quién es la naturaleza?

Hoy, las corporaciones globales controlan 24% de la vegetación (productos agrícolas comestibles, fibras textiles, caucho, madera, las primeras generaciones de agrocombustibles) al transformarla en mercancía. Las más grandes compañías químicas, agro/biotecnológicas y de energía están formando empresas de innovación tecnológica para poder aprovechar toda la vegetación antes considerada marginal (que se había mantenido fuera del mercado mundial) para mercantilizarla.

Las materias primas (por ejemplo el algodón, el cobre, el caucho) tienen ahora un futuro incierto. Hoy hay nuevos materiales que podrían eliminar el comercio y las formas de supervivencia de las comunidades más pobres y los trabajadores más vulnerables. Las naciones que más dependen de las exportaciones de recursos naturales o productos agrícolas son las que sufrirán los impactos más graves.

La erosión de suelos y la pérdida de biodiversidad agrícola y pecuaria, la contaminación de las aguas, la creciente crisis de salud humana y animal no tienen precedentes en la historia de la humanidad. Y de esto las grandes empresas también hacen gran negocio: la crisis climática y los altos precios de los combustibles son ahora argumentos de la industria para sustituir la economía del petróleo por una nueva “economía del azúcar” cuya materia prima sería la biomasa a la que se le extraigan azúcares, que fermentados se pretenden convertir en combustibles o directamente en plásticos y otros materiales nuevos. Entrar en una era de “la economía del azúcar” implica mercantilizar el 76% de la naturaleza que no está todavía en manos de las industrias.

Las nuevas tecnologías no sustituyen la justicia social

Las nuevas tecnologías necesitan funcionar para ser rentables. Sólo necesitan destruir la competencia y torcerle la mano a los gobiernos. Una vez que el mercado está monopolizado, poco importa cuáles son los resultados de una nueva tecnología. Los fracasos tecnológicos no son una barrera para las ganancias. Una ciencia descuidada y unas malas tecnologías pueden ser rentables si los gobiernos les hacen leyes a la medida. Todas las tecnologías pueden resultar un fracaso y ocasionar catástrofes, pero eso no implica que dejen de usarse.

Los promotores de las nuevas tecnologías prometen el paraíso: que resolverán los problemas de hambre y pobreza, encontrarán la cura del cáncer y limpiarán el ambiente. Que pueden diagnosticar enfermedades de modo más barato y eficiente; mejorar la purificación del agua y la eficiencia de las celdas solares, reducir la demanda de materias primas y bajar drásticamente los costos de trasporte y energía. Pero ¿acaso la investigación financiada por las empresas se enfocará en los problemas de los desposeídos?, ¿serán accesibles a todos los productos patentados de las nuevas tecnologías? La verdad simple es que las nuevas tecnologías no pueden resolver viejas injusticias. Ningún remiendo tecnológico novedoso sustituye políticas sociales sanas y efectivas. Al contrario, aplicadas en sociedades injustas, las nuevas tecnologías abren más la brecha entre los poderosos y los necesitados, entre las oligarquías (económica, científica, intelectual) y la inmensa mayoría de la población trabajadora.

El control de las nuevas tecnologías permanece en manos de los ricos, porque los regímenes de propiedad intelectual y los oligopolios de mercado, junto con la complicidad de los gobiernos, siempre han logrado imponer qué tipo de tecnologías salen al público y a qué intereses sirven.

Todas las nuevas tecnologías tienen en común la falta de regulaciones, la ausencia de un debate serio y abierto sobre su desarrollo, la imposición de decisiones por parte de las empresas y un aparato propagandístico con ejércitos de periodistas y medios de comunicación. La ciencia en la que se basan no es independiente y carece de la rigurosa metodología que la ciencia siempre reivindicó como base de su nivel de confianza. Finalmente, los remedios tecnológicos son la solución menos apropiada para resolver los problemas provocados por la propia tecnología.

La resistencia existente

Las nuevas tecnologías acechan nuestras vidas cotidianas independientemente de los campos en que trabajemos.

El modo industrial de pensar se coló al quehacer de la ciencia y es ahora la tecnología, consentida por las grandes empresas, la que se apoderó de la visión del futuro y su control.

Si no confiamos en los gobiernos, corporaciones o los científicos, ¿qué hacemos?

Como individuos y sociedades tenemos que dejar de pensar únicamente en términos industriales. Comparar diversos modos de pensar y de hacer técnica, revisando la historia de la ciencia y el saber. Imaginar modos respetuosos que definan o limiten por consenso común las dimensiones, la escala y la intensidad de cualquier procedimiento tecnológico.

Tenemos que exigir cambios drásticos en los procesos de producción y los patrones de consumo para que la naturaleza descanse. Que ya no se hagan cosas que empeoran el calentamiento global. Restaurar los ecosistemas para que la Tierra pueda respirar de nuevo. Respaldar los saberes de las comunidades campesinas y pesqueras en un intento por descentralizar la ciencia. Fortalecer la resistencia de las comunidades urbanas para que resuelvan sus necesidades básicas, por lo que será crucial impulsar una reforma agraria verdadera y una soberanía alimentaria con soluciones locales basadas en saberes propios, colectivos. Trabajar desde nuestras regiones soluciones creativas, de escala humana, que enfrenten los desastres climáticos en el planeta, luchar por la alimentación, el agua, la salud, la vivienda y los saberes compartidos.

Existen soluciones reales y son diametralmente opuestas a los remiendos tecnológicos o los delirios de nuevas ciencias.

Hasta ahora, por ejemplo, son los agricultores campesinos, los pescadores artesanales, los pastores y pueblos indígenas quienes producen la vasta mayoría del alimento mundial. Lo hacen sin la erosión y contaminación de los sistemas industriales y custodian la fortaleza genética necesaria para hacer frente a la pérdida de biodiversidad y logran mucha soberanía alimentaria a partir de economías agrícolas locales, descentralizadas, diversas, libres de patentes, basadas en saberes y culturas campesinas. El 85% de los alimentos mundiales sigue produciéndose cerca de donde se consumen, y escapa en gran medida al sistema formal del mercado. De los 450 millones de establecimientos agrícolas del mundo, 85% son predios pequeños de menos de 2 hectáreas.

Tres cuartas partes de los agricultores del mundo (1 400 millones de personas) siguen guardando semillas de su cosecha y cultivan variedades mejoradas localmente.

La mitad de la población mundial vive ahora en ciudades, y los problemas asociados con la pobreza urbana son profundos. Pero entre 15 y 20 por ciento de la comida mundial se produce en áreas urbanas; la agricultura en las ciudades, ahora practicada por 800 millones de personas, aumenta cada día.

Pese a los monopolios farmacéuticos y la biopiratería, 70% de la población mundial depende de medicinas tradicionales para el cuidado de su salud.

Necesitamos tecnologías de bajo impacto, saberes que no persigan la ganancia sino el bienestar de la gente. Debemos recuperar el control social y político de nuestras soluciones prácticas y de la visión a la que están asociadas: debemos rechazar los llamados “imperativos tecnológicos” (la idea de que sólo la tecnología, y su producción industrial, nos puede salvar), y fijar entre todos unas fronteras humanas a la ciencia, más allá de las cuales en vez de impulsar entendimiento y justicia se promueve sinsentido, zozobra, riesgos al planeta y enajenamiento político y social.

Grupo ETC

fuentes: Toda la información basada en documentos del Grupo ETC: http://www.etcgroup.org
¿De quién es la naturaleza? El poder corporativo y la frontera final en la mercantilización de la vida, noviembre de 2008
Pruebas personales de ADN y el mito de la medicina personalizada. Informe especial sobre genómica humana, marzo de 2008
Jugando con Gaia. Informe sobre Geoingeniería, febrero de 2007

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Turismo, consumo y “acorralamiento” de recursos nativos

En la actual conformación social la vida de verano suele tener lugar como tal siempre y cuando permita la concreción de ciertas aspiraciones burguesas como la autoridad económica que canaliza derroche, opulencia, cierto capricho.

Entre el inmenso cúmulo de mercancías que se ofrece para su ávido consumo, se mercantilizan incluso aquellos recursos naturales nativos que ya se presentan como escasos: de ser propios a un lugar determinado, adquieren valor comercial por haberse tornado extraños. Los ejemplos más visibles son sólo el ápice perceptible de la irracionalidad inherente a los parámetros de consumo moderno-occidentales. Pues el propio sistema capitalista-neoliberal explota hasta la extinción los insumos que necesita para generar las mercancías que hacen a su esencia. ¿Se escribirá el fin del capitalismo en paralelo a los límites “físicos” del planeta?

Temporada estival: miles de familias huyen del agobio de las grandes metrópolis hacia los destinos que prometen distensión y relax. Respetando sus habituales parámetros de abundancia, determinado sector social permuta el diario consumo propio a la vida en la inmensa ciudad por otros pintorescos objetos: artesanías, adminículos para la playa, platos extravagantes, ropa de colores excéntricos y un inacabable catálogo de enseres “imprescindibles”.

La mercantilización de la vida profundizada con las transformaciones económicas de la década del ’90 trastocó los sentidos de muchas prácticas sociales. Entre otros, los de la recreación veraniega. El turismo de los estratos relativamente acomodados y de las clases medias –muchas veces auto representadas como portadoras de aspiraciones, valores y privilegios burgueses-, parece materializarse “objetivamente” sólo si adquiere el estatus de espacio y tiempo de consumo. Excede, de esta manera, al simple ocio y descanso familiar.

¿Cuántos paradisíacos lugares aparecen como desolados, no son anotados como destino de plácido descanso en las respectivas guías ni beatificados con el título de “paisaje”, si no cuentan con una feria fenicia que garantice el paseo comercial diario, dador de sueños y de pasajera felicidad?

Voraz e inescrupulosa, la economía neoliberal se caracteriza entre otras cosas por producir mercancías –en diferentes escalas y ámbitos- sin importar los costos sociales, culturales y ecológicos de ello.

Respecto de estos últimos, y considerando el caso de las serranías cordobesas, uno de los más promocionados destinos turísticos argentinos, es tan llamativo como variado el abanico ofrecido de mercaderías y servicios elaborados con “insumos” de la flora y fauna nativas que por distintos motivos hoy resultan escasos o casi extintos en la región(2). (Irracionalidad que se adosa, por cierto, a la tan común dilapidación de recursos naturales en general).

“Muebles de algarrobo”, peperina (y distintas especies aromáticas y de uso medicinal francamente amenazadas por la extracción compulsiva), “Carbón de quebracho blanco”, escabeches de liebre y de pato silvestre, “Cabrito a la leña” (léase madera de monte nativo), labores con cueros de animales no domésticos, “Cabañas de troncos”. Estos y otros insólitos placeres son anunciados por carteles y volantes. Parecen sólo unos ítems dentro del exhaustivo menú preparado para satisfacer la avidez de los comensales. Pero, tanto los mencionados como muchos más, son amasados con los pocos especimenes del tipo que la explotación intensiva del hombre permite subsistir en la región (3).

Extrañas, inhallables exquisiteces que otorgan a los apetitosos compradores cierta distinción social; o el particular deleite individual de estar allí en donde otros no, ni en el presente ni a futuro.

¿Se ofrece sólo un plato caliente que se digiere ingenuamente, sin sopesar la inevitable destrucción supuesta en esta transformación de recurso natural a producto de mercado? ¿O se trata por parte de quien lo consume de la obtención de un souvenir, de un simbolismo que se fundamenta en el acceso y la conquista de lo más recóndito y último del medio nativo, vivo desde tiempos inmemoriales hasta el momento de aparecer etiquetado en la góndola?

Como sea, por unos pocos pesos generosamente el sistema permite participar del singular (y quizá no dimensionado) privilegio de maltratar al ambiente, de desbaratar su equilibrio.

Dentro de la lógica del consumo indetenible e irreflexivo, el gozo se erige sobre el cadáver de lo virgen. La vida es momento, es presente y yo: no hay ni tiempo ni sentido de la alteridad para reparar en las bellas y diminutas lumbres que se manifiestan frente a los ojos, que si bien pequeñas, son en fin las que hacen al indescifrable rompecabezas de la biodiversidad planetaria. Los ejemplos antes referidos son sólo pequeños testimonios distinguibles entre tantos gestos inciertos, borrosos. Pero permiten certificar con nitidez la triste insensatez del modelo de hombre dominante en esta época de la historia. Pues cuanto menos sustentable son las acciones humanas, más evidente se hace la formulación de Franz Hinkelammert según la cual la globalización del capitalismo constituye una conformación caníbal respecto del sujeto y del entorno. Aunque también, suicida, en tanto para asegurar su existencia socava los propios basamentos en los cuales se asienta la humanidad(4).

En las antípodas del sistema y fuera de esta factibilidad autodestructiva –y de la consecuente eliminación de los hombres que lo padecen a la vez que sostienen- sólo puede pensarse en una posibilidad para evitar este escenario: la sensibilidad por la sencillez de la vida; y la consciencia colectiva, revolucionaria, emancipatoria.

Emiliano Bertoglio

Notas:
(1) Por Emiliano Bertoglio. Sierras de Punilla (Córdoba, Argentina). Enero, 2010.
(2) Anótese que las diferentes especies amenazadas son valiosas en sí mismas, pero tanto más en tanto parte de un conjunto (considerar a los ejemplares de la flora y de la fauna como existentes independientemente de los demás, es contemplarlos desde una perspectiva excesivamente “técnica”, aislados del contexto en el cual desarrollan su vida). Dentro del conjunto que componen, cada acción violenta del hombre altera la delicada necesidad mutua entre quienes conforman la biodiversidad, y no sólo a tal o cual animal o planta.
(3) Además de estas delectaciones autóctonas, como goces exóticos o provenientes de ignotas regiones, los locales de venta de “productos regionales” ofertan “opciones” como ciervo ahumado y salames de jabalí, entre otros. (En sintonía con las anteriores graficaciones, un selecto restaurant de la Capital Federal honra a sus comensales con un plato formado por carne de yacaré asada).
Debe considerarse que en las serranías cordobesas los ofrecimientos constituyen o alternativas de economía de subsistencia para los auténticos lugareños, en donde la explotación generalmente es menos intensiva; o relativamente importantes emprendimientos comerciales de los migrados capitalinos que buscan en los nuevos aires una vida lejana al vértigo de la ciudad.
(4) Franz Hinkelammert, El nihilismo al desnudo. Los tiempos de la globalización. 2001. Colección Escafandra. Santiago de Chile. En sintonía con esta expresión, dice Ceceña que “El mercado, por sí mismo, es autodestructivo. (…) (Con muchos de) los desarrollos tecnológicos que se han conocido en los últimos 30 años, se traspasó el umbral de la mayor catástrofe ecológica registrada en el planeta. Esta lucha del capitalismo por dominar a la naturaleza e incluso intentar sustituirla artificialmente, ha terminado por eliminar ya un enorme número de especies, por provocar desequilibrios ecológicos y climáticos mayores y por poner a la propia humanidad, y con ella al capitalismo, en riesgo de extinción” (Ana Esther Ceceña, El posneoliberalismo y sus bifurcaciones. Artículo publicado en http://www.rebelion.org, el 5 de enero de 2010 y días ss.).

fuente: www.rebelion.org/noticia.php?id=100607

Los avatares de la cultura como mercancía

La palabra “cultura” deriva del latín colere, que significa cultivar, cuidar, preservar. El primero en referirse a ella en el sentido de cultivar el espíritu, mejorar las facultades intelectuales y morales, fue Cicerón. Se ha sugerido que quizás los romanos inventaran el concepto para traducir la palabra griega paideia. Según Hannah Arendt los romanos concibieron la cultura en relación con la naturaleza y la asociaron al homenaje y respeto a las obras pasadas. “Culto” comparte raíz con cultura. Todavía hoy, cuando hablamos de cultura nos vienen a la mente esas ideas de naturaleza trabajada y monumento del pasado, aun cuando la realidad haga mucho que no tiene nada que ver.

La cultura como esfera separada de la sociedad donde se ejercita la creación libremente, como actividad justificable en sí y por sí misma, es una imagen idealizada. Su autonomía tiene un momento falso. La cultura pasó por las cortes de los reyes, se alojó en los monasterios e iglesias, fue protegida por los mecenas de los palacios y los salones. Cuando éstos la abandonaron la compró el burgués. El goce de la cultura ha sido el privilegio de la clase ociosa, liberada de la obligación de trabajar. Hasta el siglo XVIII la cultura fue patrimonio de la aristocracia; después, ha formado parte del acervo de la burguesía.

Los escritores y artistas han tratado de preservar su libertad manteniendo independiente el proceso de creación, viviendo ellos mismos al margen de las convenciones sociales, pero a fin de cuentas es el burgués quien paga por el resultado final, es decir, por la obra. El burgués le pone precio, tanto si le complace como si le provoca y da pasmo. Tanto si sirve para algo como si es perfectamente inútil. Para el burgués la cultura es objeto de prestigio; quien la posee asciende en la escala social. La demanda de la clase dominante determina pues la formación de un mercado de la cultura. Para el burgués la cultura es un valor como los otros, un valor de cambio, una mercancía. Incluso las obras que rechazan la condición de mercancías, cuestionan la cultura mercantilizada e imponen sus reglas son también mercancías. Su valor consiste precisamente en ser rupturistas, ya que impulsan la renovación, esencial para el mercado. La cultura en conflicto con la burguesía es la cultura burguesa del futuro.

Por haberse atrincherado aparte en tanto que producción especial del espíritu humano, por no haberse involucrado en la transformación de la sociedad, es por lo que la cultura bajo el dominio burgués ha fracasado. Las vanguardias de comienzos del siglo XX -futuristas, dadaístas, constructivistas, expresionistas, surrealistas- trataron de corregir ese error ideando y difundiendo nuevos valores subversivos, nuevos comportamientos disolventes, pero la burguesía los supo trivializar y expropiar.

El secreto consistió en impedir la formación de un punto de vista general. Los mejores descubrimientos eran esterilizados al separarse de la investigación global y de la crítica total. Los mecanismos comerciales y la especialización conseguían levantar una barrera entre el creador y el movimiento obrero revolucionario, el que le podría servir de base para acentuar todos los aspectos subversivos contenidos en su obra. Así renunció a cambiar el mundo y aceptó su trabajo como disciplina fragmentada, productora de obras degradadas e inofensivas.

Resulta significativo que cuando el pueblo llano se proletariza, desaparezca la cultura popular. El sistema capitalista somete al pueblo a la esclavitud asalariada y la burguesía culta descubre y se apropia de su folklore. La primera cultura específicamente burguesa es la cultura romántica. Como corresponde a un periodo revolucionario, es al mismo tiempo apologética y crítica; ensalza los valores burgueses y los cuestiona. Ese aspecto crítico influirá en la clase obrera. Cuando el proletariado concibe el proyecto de apropiarse de la riqueza social para ponerla al servicio de todos se percata de su aislamiento cultural y reivindica la cultura -principalmente en su vertiente romántica- como instrumento imprescindible de emancipación.

Las bibliotecas, los ateneos, las escuelas racionalistas, las publicaciones formativas revelan la voluntad de los obreros por tener una cultura propia, arrebatada a la burguesía y puesta fuera del mercado en provecho de todos. Dependía de la vanguardia cultural, movimiento que hace tabla rasa con el pasado, que ese detournement obrero de la cultura burguesa no introdujese sus taras ideológicas en el medio proletario y desembocara en valores realmente nuevos y revolucionarios.

Entonces hubiera podido hablarse de una auténtica cultura proletaria. No fue así. Las propias victorias obreras, especialmente las que acarreaban una disminución del tiempo de trabajo, fueron usadas en contra de los trabajadores. El ocio se volvía de alguna manera proletario y la vida cotidiana de millones de trabajadores se abría al capitalismo. La dominación dispuso de dos poderosas armas creadas por la racionalización del proceso productivo: el sistema educativo estatal y los medios de comunicación de masas, el cine, la radio y la televisión. Por un lado teníamos una cultura burocrática, destinada a trasmitir las ideas de la clase dominante, por el otro, una expansión sin precedentes del mercado cultural, determinando la aparición de una industria de la cultura.

El creador y el intelectual podían escoger entre la poltrona del funcionario o el camerino del animador. “Para conferir a los trabajadores el estatuto de productores y consumidores “libres” del tiempo-mercancía, la condición previa fue la expropiación violenta de su tiempo” (Debord). El espectáculo empezó a hacerse realidad con esa desposesión llevada a cabo por la industria cultural. Por una astucia técnica de la dominación la abolición del privilegio burgués no introdujo a las masas trabajadoras en la cultura, las introdujo en el espectáculo. El ocio no las liberó sino que culminó su esclavitud.

El tiempo “libre” es tal sólo de nombre. Nadie puede emplear su tiempo libremente si no posee los instrumentos adecuados para construir su vida cotidiana. El tiempo llamado libre existe en condiciones sociales de falta de libertad. Las relaciones de producción determinan absolutamente la existencia de los individuos y el grado de libertad que han de poseer. Esta libertad se ejerce dentro del mercado. En su tiempo de ocio el individuo desea lo que la oferta le impone. A más libertad, mayor imposición, o sea, más esclavitud.

El tiempo libre es ocupación constante; es pues una prolongación del tiempo de trabajo y adopta las características del trabajo: la rutina, la fatiga, el hastío, el embrutecimiento. Al individuo la diversión le viene impuesta no ya para reparar las fuerzas gastadas en el trabajo sino emplearlas de nuevo en el consumo. “La diversión es la prolongación del trabajo en el capitalismo tardío” (Adorno).

La cultura entra en el campo del ocio y se convierte en cultura de masas. Si la sociedad burguesa clasista utilizaba los productos culturales como mercancías, la sociedad de masas los consume. Ya no sirven para perfeccionarse o para mejorar la posición social; su función es la de divertir y pasar el rato. La nueva cultura es entretenimiento y el entretenimiento es ahora la cultura. Se trata de distraer, de matar el tiempo, no de educar y menos liberar el espíritu. Divertirse es evadirse, no pensar, por consiguiente, estar de acuerdo.

Así se hace soportable la miseria de la vida cotidiana. La cultura industrial y burocrática no enfrenta al individuo con la sociedad que reprime sus deseos, sino que doma el instinto, embota la iniciativa y acrecienta la pobreza intelectual. Busca estandarizar cambiando al individuo por un estereotipo, el que se corresponde con el súbdito de la dominación, a saber, el espectador. La cultura industrial convierte a todo el mundo en “público”.

El público por definición es pasivo, procede por identificación psicológica con el héroe televisivo, con la vedette, con el líder. Son los modelos de la falsa realización propios de una vida alienada. La imagen domina sobre cualquier otra forma de expresión. El espectador, no interviene, hace de bulto; tampoco protesta, más bien es el decorado de la protesta. Es más, si las conductas rebeldes se vuelven moda cultural es porque la protesta se ha vuelto mercancía. Sirva de ejemplo reciente la “movida” madrileña o su homóloga, la contracultura barcelonesa de los setenta.

La verdadera función del espectáculo contestatario es integrar la revuelta, revelando el grado de docilidad o el nivel de idiotez de los participantes. El espectáculo extiende al máximo los momentos vulgares de la vida disfrazándolos de heroicos y únicos. En plena derrota de las ideas de igualitarias y libertarias, el espectáculo es el único que construye situaciones, aquellas en que los individuos ignoran todo lo que no divierte. Así se incuba el espectador, ser disperso a quien el régimen cotidiano de imágenes “ha privado de mundo, cortado de toda relación y vuelto incapaz de fijar la atención” (Anders).

Además de frívolos los productos de la cultura industrial son efímeros, pues la oferta ha de renovarse constantemente ya que el dominio sobre la vida cotidiana sigue las pautas de la moda, y en la moda la inconstancia es la regla. La moda siempre vive en presente. Incluso el pasado parece actual: el márketing consigue presentar a El Quijote como un libro acabado de escribir y a Goya como un pintor de la jet. El diluvio informativo que soporta el espectador está descontextualizado, privado de perspectiva histórica, dirigido a mentes preparadas para recibirlo, maleables, sin memoria y, por lo tanto, indiferentes a la historia.

Los espectadores no viven más que en el instante. Sumergidos en un perpetuo presente son seres infantiles, incapaces de distinguir entre distracción banal y actividad pública. No quieren madurar, quieren pararse eternamente en la edad del pavo. Creen que la farsa lúdica es la conducta pública más apropiada, la única que surge espontáneamente de su existencia pueril. Esa valoración espectacular de la parodia juguetona hace del mundo de los niños un absoluto, donde han de ser confinados los adultos. La infantilización separa definitivamente al público espectador de los verdaderos actores, los dirigentes. El hecho es más que perverso; difícilmente la protesta puede sobrevivir a las maniobras de los recuperadores infiltrados, pero nunca sobrevivirá a una versión cómic. La ideología ludista es la buena conciencia de las mentes infantilizadas bajo el espectáculo.

El espectáculo integrado reina donde la cultura estatal y la cultura industrial se han fusionado. Las mismas normas rigen las dos. La creciente importancia del ocio en la producción moderna ha sido una de las causas que han impulsado el proceso de terciarización económica característico de la globalización. La cultura, en tanto que objeto de consumo en tiempo ocioso, se ha desarrollado como fuerza productiva. Crea empleos, estimula el consumo, atrae visitantes. El turismo cultural es mayoritario ya que la oferta cultural es prioritaria en las ciudades. La industria cultural se ha diversificado y ahora el mercado de la cultura es global. Se exporta y se importa cultura, como se importan y se exportan pollos. Los adelantos técnicos en el transporte favorecen esa mundialización; la basura, como los medios de comunicación nos muestran, es igual para todos. En las cuatro esquinas del mundo se oye “Macarena”.

Los nuevos sistemas técnicos -internet, video, DVD, fibra óptica, televisión por cable, telefonía móvil -han acelerado el proceso globalizador de la cultura burocratico-industrial; también le han proporcionado un nuevo territorio: el espacio virtual. En esa nueva dimensión el espectáculo efectúa un salto cualitativo. Todas las características de la susodicha cultura, a saber, banalización, unidimensionalidad, frivolidad, superficialidad, ludismo, eclecticismo, fragmentación, etc., se hallan realizadas a niveles insuperables.

La cultura del monitor culmina a la carta la colonización de la vida cotidiana proyectando en la nada virtual la realización de los deseos. La “interactividad” que permiten las nuevas tecnologías rompe en el éter electromagnético alguna de las reglas del espectáculo, como la pasividad o la unilateralidad, y gracias a eso el espectador puede comunicarse con otros y participar activamente, pero sólo en tanto que fantasma.

El alter ego virtual puede ser dentro de la matriz tecnológica todo lo que quiera, especialmente todo lo que el ser real no será jamás en el espacio real, de forma que a través de ese desdoblamiento del ser, el individuo contribuye a su propia imbecilidad y por lo tanto, a su aniquilamiento. La alienación moderna se descubre a través de los nuevos mecanismos de evasión como una modalidad de esquizofrenia.

En la actual fase histórica y en la medida en que un proyecto contra el sistema dominante es concebible, recobrar la cultura como cultura animi ciceroniana no significa dedicarse a una paciente erudición, o a una habilidosa cultura artesanal, o a una restitución militante de la memoria. Es ante todo práctica del sabotaje cultural inseparable de una crítica total de la dominación.

La cultura murió hace tiempo y la sustituyó un sucedáneo burocrático e industrial. Por eso todo aquél que hable de cultura -o de arte, o de recuperación de la memoria histórica- sin referirse a la transformación revolucionaria de la vida social tiene en la boca un cadáver. Toda actividad en ese campo ha de inscribirse en un plan unitario de subversión total; por consiguiente toda creación será fundamentalmente destructiva. No ha de rehuir el conflicto, ha de plantearlo y permanecer en él.

Miguel Amorós

fuente: www.caosmosis.acracia.net

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Desposesión

(Recogemos aquí parte de nuestra intervención en Can Masdeu sobre “Implicaciones de la desposesión humana por parte de la sociedad industrial”, al hilo de sus encuentros sobre crítica de la sociedad industrial).

Antes de entrar a ver y analizar algunos aspectos de esta desposesión por parte de la sociedad industrial, situemos estos dos conceptos, estas dos realidades:

Desposesión

Problematicemos un poco el término para no hacer de él una lectura ideológica que atribuiría al pasado virtudes que no tiene (para decirlo de forma fácil, para no caer en aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor), como si las formas de vida preindustrial fueran mejores que las actuales y en las que la desposesión no hubiera llegado tan lejos.

En primer lugar, no podemos comparar el grado de desposesión entre épocas: si vivía mejor un campesino medieval o un obrero del siglo XVIII…, no hay parámetros comunes para hacer tal comparación. Y, en segundo lugar, sabemos que en nuestro pasado hay formas de desposeimiento atravesadas por un discurso religioso, atávico, heterónomo, formas de vida organizadas en torno a la iglesia, sometidas al trabajo esclavo…
Todo lo cual no quiere decir que no podamos rastrear en el pasado para ver formas de vida comunitaria, revueltas para no perder aquello que de más humano hay en nosotros, para saber de nuestra historia y no de la historia escrita desde el poder, pero sin convertir la historia en ideología. La crítica a la civilización industrial no la hacemos desde el pasado sino desde el presente, o, mejor dicho, desde el futuro, desde el porvenir que viene a modificar la sociedad existente.

Hay otro concepto que puede ayudarnos a ensanchar ese de desposesión y es el de alienación. A mediados del siglo XIX, los primeros críticos del modo de producción y de vida capitalista, utilizaron el término de alienación. Bauer, Hess, Feuerbach, Marx.., hablaron de alienación religiosa (el hombre proyecta fuera de sí su ser y se pierde en la ilusión de un mundo trascendente), de alienación política (el hombre se pierde en la ficción de un espacio separado –el Estado– donde todos seríamos iguales: ciudadanos), de alienación económica (el hombre separado de su producto).
Y hablaron también del fin de la alienación, lo cual puede interesarnos al hablar ahora de desposesión. El fin de la alienación es su realización. “Aufheben” es a la vez suprimir y realizar. Suprimir la propiedad privada es realizar la propiedad colectiva; suprimir la religión es realizar el deseo humano que hay detrás de la pregunta por lo maravilloso y lo poético; suprimir el dinero no es la vuelta a un pasado miserable sino la realización de una vida exuberante…

Sociedad industrial

Hablamos de la sociedad industrial como sociedad capitalista y técnica, y vamos a fijarnos en aquellos rasgos que mejor nos ayuden para entender de qué desposesiones hablamos al decir que la sociedad industrial nos desposee.
• Capitalista:
En esta forma de sociedad, lo productos del trabajo humano toman la forma de mercancías y las relaciones que se establecen entre las personas toman la forma de relaciones sociales entre cosas. Del objeto mercancía interesa su valor de cambio, no el de uso; no su valor para satisfacer unas necesidades sino para crear estas necesidades que demandarán la producción de objetos.
• Técnica:
El capital propicia un espectacular crecimiento de la técnica y este crecimiento está regido por el principio de la máxima eficacia. En esta sociedad la eficacia va a situarse por encima de cualquier otra dimensión. La técnica no es pues tanto el reino de las máquinas sino el privilegio de la dimensión de la eficacia.

Formas de desposesión

Intentaremos dar unas pinceladas, a modo de ejemplo, sobre algunas formas de desposesión: la desposesión de la tierra, la desposesión del lenguaje y sobre el papel de la imagen en esta sociedad. Todas estas desposesiones comportan la pérdida de determinados saberes y formas de vivir.

• La desposesión de la tierra
En primer lugar puntualizemos que adueñarse de algo y poseerlo en exclusividad, suele ir unido a desposeer a otros de algo. Y ambos conceptos, son producto de una determinada forma cultural, de una civilización con una determinada estructuración social que impone una sociedad jerarquizada, bajo un Estado, dividida en clases y donde el concepto de propiedad privada es primordial. La propiedad privada tiene como principal condición transformar a los seres humanos en seres “privados de”: de libertad, de autonomía, de poder de decisión, etc. Finalmente privados del deseo de aprender a vivir su propia vida.

Es importante remarcar que una sociedad así, estratificada piramidalmente, basada en la imposición del trabajo a muchos para el beneficio acumulativo de unos pocos, es un hecho reciente respecto a la existencia total de la humanidad en el mundo. En realidad hará aproximadamente unos 10.000 años que unos núcleos de sociedades estatalizadas lograron imponerse en algunas áreas fluviales, junto a ríos como el Nilo, el Tigris y el Eufrates, el Indo o el Amarillo.

Es evidente, pues, que de la misma manera que la historia de la dominación corre   paralela a la historia de la explotación, la historia de la acumulación de riquezas por unos pocos corre paralela a la historia de la desposesión o alienación de otros muchos.

No hace ni 200 años que la idea de propiedad privada era aún extraña para una gran parte de la humanidad. La relación con la tierra y demás medios naturales era para muchos pueblos del planeta, a lo sumo, lo que Marx denominaba “la relación de su comunidad con sus condiciones de producción”; cultivaban o cazaban para poder vivir, no para acumular y especular usureramente, obligando  a la mayor parte de la sociedad a malvivir.
En el año 1855, los pueblos Dewamish, que vivían en lo que ahora es el Estado de Washington, contestaron a los invasores europeos que querían comprar sus tierras: El Gran Jefe Blanco de Wáshinton ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar estas tierras. ¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esta es para nosotros una idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

El triunfo del sistema capitalista simbolizado en la llamada Revolución industrial inglesa y en la toma de Estado por la burguesía en Francia (1789), es en realidad el resultado de un proceso en el tiempo, que dura más de dos siglos, en el que se solapan formas del sistema feudal y formas de un capitalismo iniciático con la burguesía comercial como clase que lo impulsa.

Precisamente en Gran Bretaña, se inicia en el siglo XVII el proceso de cercar las tierras que durante siglos habían sido comunales y de “campos abiertos” y que habían escapado al control feudal. Este proceso, de cercar tierras, tuvo su culminación en el siglo XIX. Esto significaba que las tierras pasaban, tras ser compradas por la corona (el rey era propietario por la gracia de Dios), a ser propiedad privada, la mayoría, de unos pocos terratenientes procedentes de la burguesía enriquecida que vallaron las tierras y expulsaron masivamente de ellas a los campesinos de unos lugares donde habían vivido durante generaciones.

Los cercados representan uno de los factores que suponen el inicio de un proceso que significará la transformación acelerada de las condiciones de existencia, de las relaciones humanas, de las técnicas de dominación y de las formas de poder, así como las relaciones económicas entre las personas y con las cosas. Los campesinos se transforman en trabajadores que pueden vender su tiempo y su fuerza en el mercado de trabajo por un salario, serán una mercancía más, un objeto que espera ser comprado por un precio. Los cercados ayudaron a sentar las bases del capitalismo moderno, pues todas las tierras pasaron a ser propiedad privada y los campesinos expulsados se trasformarán en los nuevos proletarios. El capitalismo esperaba, y en gran parte ha logrado, poner al mundo entero a trabajar asalariadamente y no olvidemos que la obligación del trabajo para beneficio de otros, es la primera gran alienación del ser humano, es decir, la primera desposesión que sufre.

A partir del siglo XVI, los europeos inician la colonización del mundo. Pero no será hasta los siglos XIX y XX que el capitalismo triunfante, empleando como método la expansión colonial, no logrará apoderarse y  saquear el mundo entero. Rosa Luxemburg nos lo señalaba en su texto “La acumulación de Capital”: Cada nueva expansión colonial viene acompañada, como parte del proceso, de una batalla despiadada del capital contra los lazos económicos y sociales autóctonos a quienes también roba con violencia sus medios de producción y fuerza de trabajo. La acumulación capitalista, por su expansión espasmódica, emplea la fuerza como arma permanente. Este proceso de acumulación de capital mediante el colonialismo supuso y supone (actualmente el colonialismo ha adoptado nuevas formas para continuar la acumulación por desposesión), la muerte de millones de personas y el fin de sus culturas y sus sociabilidades. También en Europa, cuyos habitantes fueron los primeros en sufrir la explotación y la dominación del Capital.

El sistema capitalista, partiendo de Europa, puso en marcha una sucesión de cercados y privatizaciones de tierras que extendió por todo el mundo, desde America hasta África, Asia y Oceanía, no escapando a su codicia ni las regiones más inaccesibles, las árticas, las selvas o los desiertos. Todo en la naturaleza se ha convertido en mercancía, la tierra, el bosque, el agua, la vida y la existencia; todo reducido a patrones abstractos de valores económicos y únicamente reconocidos por el lugar que ocupan en el libro de balances de beneficios. Actualmente todo el planeta es propiedad privada de empresas o personas y lo que no es de ellas está bajo control del Estado del Capital.

Pero no es descubrir nada nuevo el constatar el carácter totalitario del Capital, su forma de desarrollarse es apoderarse y dominarlo todo en el mundo, en busca del máximo beneficio, el cercado total de la Naturaleza y la vida.
El cerco a la vida por parte del capitalismo está llegando a unos límites que pone en cuestión la propia pervivencia (también la de los suyos), hallándonos hoy confrontados a la pregunta: no de cómo viviremos, sino si viviremos (Günther Anders). El proceso de mundialización del Capital ha llegado hasta la vida misma a través de la agroindustria, de la industria química y nuclear, de la biotecnología, etc. El sistema técnico generado por el capitalismo transforma todas las ramas de la vida, la comunicación la salud, la alimentación, etc., y modifica todo el medio que la circunda: el clima, el aire, el agua; sometiéndolo todo a un proceso de apropiación, rentabilización y devastación. Siendo tanta la nocividad que desarrolla, acumula y expande que está llevando la vida a los límites de su extinción.

A la Naturaleza la sabemos más sometida y a las diversas especies que en ella vivimos más alienadas. Todos los seres que poblamos el planeta somos contemplados como objetos útiles, como forma de valor para este gran experimento capitalista, verificando lo que señalo Gunter Anders de que “actualmente el laboratorio tiene la misma extensión que el globo”.
Por ejemplo, las ya grandes empresas productoras de fármacos, químicas, petroleras, de agrotóxicos, de alimentación, de comercialización de semillas y granos, de biotecnología, se han fusionado formando enormes conglomerados mundiales. Tan sólo Cargill, gigante del grano, ahora en poder de Monsanto, controla el 60% del comercio mundial de cereales y sus transacciones igualan el Producto Nacional Bruto de un Estado como Pakistán.
La vida humana está siendo cada vez más cercada y los individuos estamos más alienados, más aislados, en esta masificada y gregaria sociedad.

• La desposesión del lenguaje
Otra de las formas más sutiles de alienación a la que nos vemos sometidos es la desposesión del significante del lenguaje y los sentimientos. Ya Freud nos indicaba que “la palabra es poderoso instrumento por medio del cual podemos comunicar nuestros sentimientos a los demás”.
Llegamos a las cosas a través del lenguaje. Por medio de él nos representamos y explicamos el mundo y a nosotros mismos: quienes somos y donde estamos. Somos a la vez sujetos que miramos y objeto de la mirada del otro, es a través de esta mirada transformada en palabras que nos construimos como individuos sociales, como comunidad. Venimos al mundo como seres hablantes y el lenguaje nos precede como estructura y como hecho social, y en cierta forma nos determina.

Al poder expresar el pensamiento, las palabras adquieren trascendencia. La potencia de poder crear comunicación entre y con los demás, facilitando la expresión de lo pensado por uno y saber lo pensado por el otro.
Y sin embargo es sabido y actualmente se constata más que nunca, que la lengua (como la técnica) no es tan sólo una herramienta neutra que permite la comunicación entre individuos, sino que está atravesada por una multiplicidad de condicionamientos que permiten múltiples manipulaciones ideológicas. Actualmente ya no queda ninguna duda de la importancia que reviste el control del discurso para asegurar y afianzar el control del orden social.

Se domina también a través del lenguaje. El poder por medio de la técnica de la información: radio, prensa, educación, libros, Internet, pero sobre todo la TV, nos precipita un aluvión de flujos continuos de mensajes y consignas, de señales ordenadas jerárquicamente de manera unidireccional, sin posibilidad de responder y contestarlos. Logrando imponer mucho más que una opinión o un discurso determinado, se impone una manera de comportarse socialmente.

Las cuestiones y los temas de los que hablar y como hemos de hablarlos son, señalados, divulgados y ratificados por la voz autorizada y autoritaria de los mas-media, imponiendo un discurso sin réplica. Los términos mil veces repetidos se vuelven comunes y son repetidos mil veces por la gente, sin cuestionarlos, cada vez que hablamos y nos hablan. Así, como loros se repite: “efectos de la burbuja económica”, “volatilidad de la bolsa”, “el efecto nocivo del sistema financiero”, o  “elementos radicales violentos”, “terroristas”, “efectos colaterales”, en lugar de asesinados por la guerra, “conflicto laboral” en lugar de huelga; sin olvidar las grandes palabras mágicas: Democracia y Economía (todo el mundo es demócrata de antes de nacer y un experto en el índice nikkei). O bien se suprimen palabras, casi nadie habla de capitalismo, en su lugar se habla de “neoliberalismo”, de globalización, es decir, se hablan de los efectos sin nombrar la causa.

En lugar de solidaridad se nos calienta el coco con “acciones humanitarias”. Solidaridad incluye la noción de igualdad: describe aquellas acciones individuales o colectivas en pro de otros iguales, esperando una reciprocidad cuando sea el caso. Las “acciones humanitarias” lanzadas por la TV o por empresas asalariadas como son las ONGs parten desde el punto de vista capitalista de la no igualdad, del yo superior que merece recoger los beneficios económicos y el otro como víctima  que espera las migajas de nuestra caridad.

Actualmente la información es directamente propaganda. Ya Jacques Ellul en su libro “Propagandes” (1960), mostraba cómo la primordial función de esta no es sólo la de difundir unas ideas y hacérnoslas asumir, que también, sino sobre todo, crear o provocar una “ortopraxis”, es decir, un comportamiento correcto que por sí mismo fundamentará una determinada ortodoxia, pensar y hablar correctamente. Gracias al adecuado manejo y manipulación del lenguaje y de la lógica, se produce la verdad y se configura la realidad. La sumisión voluntaria es una de las conductas que mayoritariamente se acepta y se asume como forma de conducta propia.

• La desposesión a través de la imagen
Otra desposesión es la que se realiza a través de la imagen. Sociedad de la imagen frente a la sociedad del conocimiento.
Una de las categorías principales de este mundo capitalista y técnico es que la imagen pasa a ser, como dice Günther Anders, la categoría principal, hasta el punto de poder afirmar que si antes había imágenes en el mundo, hoy hay el mundo como imagen.

Siguiendo a Anders,  podemos decir que la información televisiva a través de la imagen nos desposee de la experiencia, al darnos a conocer el mundo, no directamente, si no a través de imágenes servidas como un bien de consumo más a domicilio, perdiendo pues, por nuestra parte, cualquier posibilidad de reflexión y de toma de posesión.
A través de la imagen televisiva nos encontramos con la imposibilidad de distinguir entre realidad y apariencia. La realidad, el acontecimiento se exhibe en un escenario y se convierte en espectáculo. La representación del acontecimiento es lo que cuenta. Pensemos por ejemplo en el evento barcelonés de la cursa del Corte Inglés: su importancia no le viene del acontecimiento en sí, si no de su retransmisión por TV3. Es lo que Karl Kraus sintetizó con el aforismo: “Al principio era la prensa, después vino el mundo” y lo llevó más allá afirmando que la vida no es más que una copia de la prensa.

Otra consecuencia de la imagen televisiva es la desposesión de nuestra capacidad de intervención. Frente a la pantalla somos pasivos, no podemos hablar, sólo escuchar. Como muy bien explica el cineasta Peter Watkins, el mismo dispositivo televisivo impide la participación. (Monoforma: dispositivo narrativo que utiliza la TV, ráfaga fracturada estructuralmente, repetitiva, hermética a cualquier intento de participación, sin tiempo para reflexionar aquello que se nos representa).

Etcétera, junio 2010
extraído de la revista Etcétera nº47

El universo técnico y su exterior

Elementos para una comprensión de nuestro universo técnico.

1. La organización social de los humanos, su forma de vivir en común ha variado a lo largo de su historia, pasando de unas formas de relación a otras; formas creadas por ellos mismos y que a la vez modifican su comportamiento. La forma mercancía es una de estas formas que ha configurado la relación entre los hombres a lo largo de los últimos siglos, lo que llamamos civilización capitalista, modo de producción de mercancías, bien descrito por Marx a mediados del siglo XIX. Sólo en una sociedad determinada los productos del trabajo humano toman la forma de mercancías.

Lo peculiar de esta forma mercancía es que en la producción de objetos (mercancías) se busca no tanto su valor de uso como su valor de cambio, valor que en el desarrollo del modo de vida capitalista tiende a aumentar al tiempo que el valor de uso de la mercancía tiende a disminuir. El valor de uso es pues, en este sistema, la coartada del valor de cambio. No es pues tanto un sistema de producción de objetos para satisfacer unas necesidades, sino un sistema de creación de necesidades que demandarán la producción de objetos (esquematizando, diremos que si produce bebidas no será tanto para apagar la sed como para propiciarla). Produce pues la necesidad misma; a ello concurren la imagen (Kraus, Anders), la propaganda (Ellul), la publicidad (Voyer). En este sistema, escribe Marx, la producción no solamente proporciona materiales a la necesidad sino que proporciona también una necesidad a los materiales, de modo que la producción no solamente produce un objeto para el sujeto, sino también un sujeto para el objeto (1857, “Introducción general a la Crítica de la Economía Política”).

El objeto producido es, para el capital, un objeto abstracto, cuya utilidad es el beneficio. La lógica que preside este sistema de la forma mercancía es la de la obtención del máximo beneficio (valorización / acumulación de capital), lógica que ha de atravesar la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, lo que sitúa la crisis de este sistema no en su mejor o peor funcionamiento sino en su funcionamiento mismo, en su misma esencia. Es esta misma lógica la que preside la tendencia de esta forma mercancía a ocupar todo el espacio, su tendencia a convertir cualquier cosa en mercancía, cualquier actividad en trabajo asalariado, cualquier actividad artística en espectáculo; su tendencia a capitalizarlo todo, a que no quede nada exterior a esta relación mercantil, hasta convertir las relaciones que en la producción de mercancías se instauran entre los hombres, en la forma de relaciones entre cosas.

Esta tendencia es cuestionada por la subjetividad humana que en su lucha contra esta cosificación afirma el límite y la contingencia de esta forma mercancía, al considerarla como algo histórico, y no natural y para siempre, afirmando así la existencia de un espacio exterior al dominio de esta forma mercancía, al dominio del capital. Subjetividad que vemos aparecer, en determinadas circunstancias, a lo largo de todo este periodo regido por la forma mercancía, mostrando una actividad no reducida a espectáculo, un hacer no reducido al trabajo, una resistencia al trabajo asalariado, buscando una asociación más allá de la forma Estado.

2. Esta forma mercancía propicia un espectacular crecimiento de la Técnica, crecimiento regido por el principio de la máxima eficacia. La eficacia va a situarse por encima de cualquier otra dimensión y va a erigirse en el criterio clave de nuestra época.

En esta época capitalista –cuyo dominio no tiene más de 300 años–, la técnica se ha convertido en el fenómeno esencial. La técnica es el fenómeno más importante del mundo moderno, porque el acelerado desarrollo e implantación a la que la ha sometido el sistema productivo capitalista, la ha transformado en algo mayor que otro fenómeno más. La técnica es capaz de generar todo un universo simbólico por sí y en sí misma, una concepción del mundo que ocupa y determina el pensamiento, la conciencia y el espíritu humano. En realidad, el fenómeno técnico se ha convertido en la centralidad de ésta civilización capitalista, pasando a ser más que una ideología, una metafísica que impone una determinada interpretación de la realidad: una manera de cómo el ser humano ha de estar, comprender e interpretar el mundo.

Una rápida incursión en los análisis de Marx, de Mumford, de Ellul y de Anders sobre la Técnica nos pueden ayudar a problematizar y a entender el fenómeno técnico y nuestra actual civilización técnica.

(Marx) El hombre al no encontrar en su medio lo que le puede satisfacer sus deseos y necesidades, lo produce artificialmente, transforma el mundo artificialmente; la Naturaleza no produce arados, ni tractores, ni locomotoras, ni automóviles, ni pianos…, ni ninguno de los muchos artefactos que conforman nuestra artificialidad. Al producir el mundo, al realizarlo y moldearlo para lograr satisfacer necesidades, el hombre realiza el acto propiamente humano, no sólo se adapta al medio, al mundo, sino que es capaz de adaptar el medio para él, creando el hábitat, alterando el mundo. El mundo pasa a ser para el hombre un medio que se puede transformar según las conveniencias.

Marx denuncia, clara y reiteradamente, que cuando las máquinas toman el mando en las fábricas, el obrero, inevitablemente, se convierte en apéndice y servidor de éstas, es decir, en un simple engranaje más de los muchos que conforman la máquina. “La máquina destruye todos los límites morales y naturales de la jornada de trabajo. (…) En un sistema mecánico el trabajador colectivo aparece como el sujeto dominante y el autómata mecánico como su objeto; lo que caracteriza el empleo capitalista de la máquina es que el autómata es el sujeto y los trabajadores son simplemente órganos subordinados a la fuerza motriz central. (..) En el oficio y en la manufactura, el obrero se sirve de su instrumento; en la fábrica el obrero sirve a la máquina. El medio de trabajo convertido en autómata se erige ante el obrero en la forma de capital, de trabajo muerto que domina y bombea su fuerza viviente” (El Capital, cap. XV). Sin embargo, será, como la mayoría de pensadores del siglo XIX (y casi todos los del siglo XX), deudor de lo que Georges Sorel calificó como “la ilusión del progreso”. Para Marx la técnica es un medio, cuya mediación, bajo el control de la clase obrera, logrará satisfacer los deseos y las necesidades humanas. Y sin embargo el sistema capitalista y su técnica, más que satisfacer, crea necesidades. Necesidades a las que nos vemos sometidos y somos determinados por ellas. Para Marx la técnica (fuerzas productivas) no es solo neutra sino positiva. Marx no cuestiona ni los objetos producidos ni los medios de producción, sino solo la apropiación que de ellos hace el capital. Llega un momento que las relaciones de producción devienen un freno al desarrollo de la técnica (fuerzas productivas). El capital en contra de la técnica. El desarrollo técnico conducirá, ya fuera de la relación social capitalista, a la abundancia y al comunismo.

(Mumford) Para Lewis Mumford, con el actual avance de la técnica el hombre se convierte en un animal pasivo y sin finalidades y pasa a ser una pieza de la máquina. Cifra las características de la civilización técnica en la supeditación a la regularidad temporal (importancia decisiva de la invención del reloj); la eficiencia; desaparición de la distancia en el espacio y en el tiempo; uniformidad y estandarización; supeditación a la máquina y al consumo obligatorio que ella dicta. Pero el consumo no significa para Mumford un máximo de eficiencia vital. La sociedad dominada por la máquina se orienta hacia las “cosas” y sus miembros tienen toda clase de posesiones excepto la posesión de sí mismos.

La máquina es ambivalente, es al mismo tiempo instrumento de liberación y de represión, ha economizado energía humana pero no ha sabido dirigirla. De lo que se trata es de usarla en un sentido liberador. Cuando el automatismo se generalice y los beneficios de la mecanización se socialicen, los hombres se encontrarán de nuevo en un estado paradisíaco. Es imperativo construir una nueva sociedad en la que los propósitos de la industria se desvíen del propósito de hacer ganancias, e imaginarse que un sistema basado en la falta de ganancias es imposible, es olvidar que durante miles de años la humanidad no ha conocido otro sistema. Contra el mito maquinista y progresista del siglo XIX, debemos buscar un equilibrio dinámico y no un progreso indefinido, por otra parte imposible, pues el progreso mecánico está limitado por la naturaleza del mundo físico. Mumford distingue dos clases de tecnologías, una totalitaria y centralizada y la otra democrática y dispersa, basada en operaciones artesanales a pequeña escala, que desarrolla nuestra humanidad.

(Ellul) Hasta la revolución industrial (s. XVIII) la técnica sólo se aplicaba a campos restringidos; los medios técnicos que se aplicaban eran limitados; su espacio era local; era limitada en el tiempo, su evolución era lenta; al hombre le quedaba la posibilidad de escoger. Todos estos caracteres desaparecen en el actual desarrollo técnico. En nuestra civilización, la Técnica no tiene límite, se extiende a todos los campos, recubre toda la actividad del hombre, engloba toda la civilización. Seis caracteres: artificialidad (la Técnica se opone a la naturaleza); automatismo de la elección (es la técnica y no el hombre la que elige. “The one best Way”); autocrecimiento (progresa sin intervención del hombre, por acumulación, la evolución es causal); indivisibilidad (no hay distinción entre técnica y su uso); autonomía (respeto a la economía y a la política y a la moral; la máquina ocupando el lugar del hombre). En este proceso la técnica se ha autonomizado. Ante el fenómeno técnico desaparecen la ética, la búsqueda de un sentido, la metafísica y el lenguaje. El hombre pre-técnico vive en un escenario humanista donde imperan la finalidad y el sentido; la técnica carece de finalidad y de sentido, funciona, progresa de manera puramente causal, por autocrecimiento, receptiva sólo a la intro-información. Proponerle un fin, pensar que la técnica no es más que un conjunto de medios al servicio de unos fines, es no entender el significado de la técnica. Es ilusorio pues distinguir entre un buen uso y un mal uso de la técnica: sólo tiene un uso, el uso técnico. Pedirle a la técnica otro uso es pedirle que no sea la técnica: no hay diferencia entre la técnica y su uso. Hoy la técnica se ha vuelto autónoma respecto a otras instancias. Lo que se puede hacer se hará. El progreso técnico es ambivalente, no es bueno ni malo, mezcla de elementos positivos y negativos: todo progreso técnico tiene un precio; el progreso técnico causa más problemas que los que soluciona; los efectos favorables y los nefastos son inseparables; todo progreso técnico conlleva efectos imprevisibles.

(Anders) Günter Anders analiza la esencia de la máquina y la cifra en las siguientes consideraciones. La sed de expansión que tienen las máquinas es algo innato y es insaciable; se trata de una tendencia expansionista que se reproduce cada vez al nivel superior y no tiene límite. Por otra parte, por absurdo que parezca, el número de máquinas existente disminuye pues, por lo afirmado con anterioridad, pasa a ser parte de otra máquina mayor. Las máquinas se degradan, más allá de que su obsolescencia sea programada desde su construcción, en el sentido de que dejan de ser máquinas para pasar a ser componentes de sistemas (es lo que nos pasa a los seres humanos que perdemos nuestra personalidad al ser reducidos a simples engranajes del sistema). Así las máquinas se transforman en una única máquina hasta llegar a un estado final totalitario donde todo sea maquínico. Ante esto no basta protestar diciendo que se debería utilizar la técnica para fines buenos y no malvados. Lo que hemos de preguntarnos hoy es si podemos disponer libremente de la técnica. Es posible que el peligro que nos amenaza no resida en un mal uso de la técnica sino en su misma esencia.

Confrontados con el Apocalipsis a partir del desarrollo nuclear, la cuestión que la humanidad tiene planteada, según Anders, no es ya cómo vivir sino si continuará la vida. Como Ellul, niega cualquier neutralidad de la técnica respecto a su uso: el conjunto (sistema) de instrumentos (el macro-instrumento) que se nos imponen no son meros medios a nuestro alcance para obtener unos fines previamente decididos por nosotros, sino que determinan ya, por su estructura y por su función, su utilización. Hoy ya no es el artesano (como en tiempo de los ludditas) el que es amenazado por la máquina sino que somos todos, víctimas de las máquinas y de sus productos. A partir de todos estos instrumentos (Anders analiza en especial la radio y la televisión, cuya forma de mostrar el mundo lo oculta) deviene imposible nuestra experiencia del mundo, del que sólo vemos su fantasma. El hombre entra en el mundo de los instrumentos dejando detrás su humanidad (como el niño que deja su niñez al entrar iniciáticamente en el mundo de los adultos). Ya desposeído de sí mismo, no puede alienarse más.

3. La naturaleza de la Técnica consiste en abarcarlo todo, hacer un mundo técnico en el que todo lo que está en él, toda la Naturaleza –incluyendo, por supuesto, los seres humanos– sean simples objetos a su disposición, disponibles de ser utilizados técnicamente, para extraer el máximo beneficio posible. El fenómeno técnico ha configurado por sí mismo una nueva Fenomenología, pues actualmente la técnica representa el “devenir de la ciencia en general o del saber”. La técnica ha llegado a ser, en el mundo actual, un Ideal Absoluto: “la idea que se piensa a sí misma”. Representa para la mayoría de los que sobrevivimos en ésta sociedad, toda la “existencia contenida en sí misma”. Todo ha de ser contemplado, representado y pensado técnicamente: para el amor hay técnicas, se utilizan técnicas del pensamiento y técnicas del control del pensamiento, técnicas sexuales y técnicas reproductivas, técnicas políticas y técnicas de control, técnicas de dominación y mando y técnicas de obediencia y sumisión, la producción, la educación, la salud están técnicamente organizadas, etc. Como señala S. Giedion, cuando “la mecanización toma el mando”, la técnica llega a lo orgánico, a la agricultura y a la comida, se adueña del nacimiento, de la enfermedad y la muerte, determina la manera de desplazarse y hacia donde hacerlo, y también se ha introducido en cada rincón del hogar… La concepción del universo se ha hecho mecánica, técnica.

La técnica, como la economía, se ha convertido en uno de los puntos fundamentales del discurso ideológico capitalista. La ideología capitalista ha fabricado, desde sus inicios (aún antes de que la burguesía tomara el Estado), una serie de mitos que, finalmente, determinan nuestra conciencia, nuestra percepción y representación del mundo que nos conforma y en el que deambulamos. El primer mito de esta época fue el de la Razón, seguido por el progreso, la civilización capitalista como sinónimo de la razón del progreso; le siguieron el mito del progreso, el de la economía y el dinero, el de la utilidad, etc. y principalmente el de la Técnica que rápidamente logró abducir a la ciencia.

La técnica se ha convertido en un fenómeno de tal importancia que cualquier mirada sobre la actual conciencia del ser humano ha de tenerla en cuenta como factor primordial en la conformación y estructuración de dicha conciencia. La técnica de la información, mediante todos sus soportes tecnológicos, es actualmente tan poderosa que es capaz de estar presente, multiplicada en varios formatos, en cada hogar y propagar uniforme y universalmente la información-propaganda, y sus efectos no son tan sólo factores reificantes y desnaturalizadores del ser humano, sino que son factores constitutivos de una determinada conciencia en los humanos. La industrialización masiva de la cultura (la cultura como gran negocio económico), despliega nuevas tecnologías de la memoria. La técnica marca y construye los modos de significación y los símbolos contemporáneos.

Quizás la invención técnica que más ha marcado nuestra civilización sea el reloj, la máquina más importante que ha hecho posible todo el progreso moderno. El tiempo, es tiempo del Capital, y el espacio se ha reducido a ser, todo él, un bien material para la explotación capitalista. Con el sistema de fábricas, las mujeres, los hombres y los niños tuvieron “que adaptarse a la celeridad regular de la máquina”. La electricidad hizo posible el trabajo continuo las 24 horas de cada jornada, sin distinción entre día y noche. Mediante la disciplina de los horarios de trabajo en la fábrica primero, y después mediante el sometimiento al control del cronómetro en la cadena de montaje, los obreros se sometieron definitivamente al tiempo del Capital. El sistema capitalista introduciendo al trabajador a la cultura del consumo y mediante el dominio de la industria cultural, logró colonizar y determinar su ocio. Así pues, el tiempo del Capital –el tiempo dominado y determinado por el Capital–, salía de los talleres y de las fábricas y se adueñaba de todo el tiempo de los trabajadores y de la gente en general. Marcaba sus pautas y señalaba los ritmos y los horarios a cumplir, adueñándose del tiempo de los trabajadores en su vida cotidiana, fuera de la esfera del trabajo, en el taller, la fábrica o la oficina. Actualmente el único tiempo contable y gastable es el tiempo marcado y señalado por el Capital. El espacio, en el cielo y en la tierra, es tenido como un dominio capitalista, para la extracción de la mayor cantidad de beneficios posibles que aseguren la continua acumulación y ganancia para el Capital.

La técnica de la modernidad capitalista ha posibilitado la transformación del espacio y del tiempo, comprimiendo el primero y acelerando el segundo, haciendo de ellos un continuum de tiempo homogéneo y vacío que transcurre por espacios cada vez más equiparables, de la misma manera construidos y destruidos. Esta nueva configuración de un espacio-tiempo similarmente continuo, comprimido y acelerado, origina una sincronía globalizadora entre el ritmo productivo y el flujo de las conciencias. La técnica ha posibilitado que el ritmo de la producción: su ideología económica, la deificación del dinero y del consumo, su realidad y su verdad, simbología, etc, se haya sincronizado y constituya el flujo de la conciencia de una gran mayoría de los humanos.

Las Técnicas de la Información y de la Comunicación (TIC), configuran una determinada noción de la Realidad. Conforman la imagen de la realidad que el consumidor-receptor debe asumir, al ser capaces de fabricar y reproducir masiva y uniformemente, los emisores del poder, unas opiniones y una disposición cognitiva determinada. Como señaló Baudrillard, la técnica posee un poder genésico capaz de engendrar lo hiperreal, el simulacrum, una suerte de realidad producida por matrices y modelos, con lo cual la distinción entre ser y apariencia queda abolida. La realidad virtual, hace lo virtual real.

Los penúltimos artefactos –nunca podremos hablar de los últimos debido a la velocidad de su generación e implantación– del actual desarrollo técnico respecto al sistema electrónico de comunicación, el móvil, la pantalla, suprimen la distancia entre sus usuarios: ya no hay separación, y sabemos que la separación es necesaria para la constitución del sujeto, y sabemos que para relacionarnos necesitamos una distancia que el artefacto elimina. La inmediatez hace perder el sentido de la duración, todo está colocado en el espacio, sin temporalidad, sin pasado y futuro. En la comprensión del mundo se subraya la dimensión espacial a expensas de la dimensión temporal

El mito de la independencia de la técnica cae por si sólo al dedicarle una simple mirada. La técnica forma parte, de una manera trascendental, del sistema de poder y dominación de la civilización capitalista. Los instrumentos técnicos dejan de estar al servicio del hombre para ser éste el que está a su servicio. Podemos servirnos de unas pinzas, no de las máquinas que son servidas por los obreros, que a su vez desconocen el producto que fabrican. Hoy la técnica nos abre un mundo que no podemos comprender, podemos hacer más de lo que podemos imaginar. La capacidad de producción, que es ilimitada, ha superado la capacidad de imaginar que es limitada. No nos podemos representar los efectos de los productos que hacemos, no sabemos lo que hacemos cuando fabricamos los productos.

4. La contundencia de la crítica a la Técnica aquí apuntada no pretende conducir a una demonización de la técnica y del progreso técnico que les negaría cualquier efecto positivo; sería absurdo no considerar su aportación en el mejoramiento, por ejemplo, de muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, ahorrando esfuerzo y energía, aunque también es cierto que tales efectos positivos van acompañados de efectos negativos. Inseparables ambos, la categoría que mejor definiría esta complejidad sería la de ambivalencia, de la que ya hemos hablado. Tampoco se pretende, con esta crítica de la técnica, reivindicar con nostalgia un pasado pre-técnico lleno de valores humanos ya perdidos…; sabemos de este engaño y de esta ilusión. Lo que la crítica aquí apuntada pretende es comprender de raíz el fenómeno técnico y el universo por él creado: nuestra sociedad actual.

Hemos visto pues cómo la técnica de un medio que era tiende a ser un fin, que el hombre pasa de ser sujeto a ser predicado, pasa a ser un instrumento de la técnica, quedando el ser humano reducido a objeto al servicio de lo que él ha creado y que, como al aprendiz de brujo de la balada goethiana, se le ha escapado de las manos y es amenazado ahora con su autodestrucción. No estamos hablando de un relato de ciencia ficción si no de lo que el desarrollo técnico tiende a construir. Realidad tendencial a la que se opone nuestra humanidad, lo que de más humano hay en nosotros, impidiendo que esta realidad tendencial se convierta en toda la realidad: si así fuera, el universo técnico carecería ya de exterior, la banda de Moebius bastaría para representarlo.

Este rápido recorrido por algunas de las características y los significados del universo técnico, señala una tendencia: la tendencia de la Técnica a carecer de límites, a abarcarlo todo, a no dejar nada fuera de su dominio. Pero tiene límites; primero, el límite físico, evidente, de una expansión ilimitada de la máquina, aunque, es cierto que este límite puede estar a años vista, lo que bastaría para un posible fin apocalíptico; después el límite interno del capital que la propicia: su misma capacidad productiva lo desvaloriza; y por último y sobre todo el límite humano: la subjetividad humana. En efecto, la resistencia a la técnica desarrollada por el capital atraviesa toda su historia, desde las primeras luchas ludditas, hasta la actual resistencia indígena en México, pasando por todas las afirmaciones individuales y colectivas, teóricas y prácticas contra la ilusión del progreso, contra la visión desarrollista de la técnica que en demasiadas ocasiones se ha mostrado como una brutal barbarie, o simplemente rechazando la reglamentación mecanizada de nuestras vidas.

Hoy, nuestra sociedad no es un sistema técnico total, una megamáquina. Los hombres no son simples engranajes de la máquina, se comunican, entran en relación y rompen cuando y cuanto pueden el cerco a la vida que la civilización técnica y capitalista les impone. Siempre queda valor de uso en la mercancía producida buscando el valor de cambio; queda relación humana en las relaciones marcadas por la cosificación; queda creación, en la actividad convertida en espectáculo. Hay exterior a la técnica; hay exterior al capital. Es decir, que aún dentro de la relación social que introduce el capital hay vida y hay un sujeto que se resiste a devenir objeto. No se trata de recuperar los vacíos que la técnica y el capital ya han colonizado, inútil pensar una vuelta atrás, sino de constatar la vida que se les escapa e impide la total dominación. Este sistema técnico es, como toda nuestra sociedad capitalista, contingente, no es naturalmente necesario, es simplemente histórico y es el interés del poder capitalista el que pretende convertirlo en natural y necesario.

Etcétera, noviembre 2010
extraído de la revista Etcétera nº47

Deuda pública

«La deuda pública, vale decir la enajenación del Estado, ya sea despótico, constitucional o republicano, imprime su sello a la era capitalista. La única parte de la llamada riqueza nacional que entra realmente en posesión colectiva de los pueblos modernos es su deuda pública. Por lo tanto, no hay que asombrarse de la teoría moderna según la cual un pueblo es tanto más rico cuanto más se endeuda. El crédito público es el credo del capital; la falta de fe en la deuda pública, desde que esta se incuba, pasa a reemplazar al pecado contra el Espíritu Santo, el único imperdonable antaño.

La deuda pública actúa como uno de los agentes más enérgicos de la acumulación primitiva. Como por arte de magia, dota de virtud reproductiva al dinero improductivo convirtiéndolo así en capital, exento de los riesgos y problemas inherentes a su empleo industrial e incluso a la usura privada. En realidad, los acreedores del Estado no entregan nada, ya que su capital principal, convertido en títulos de la deuda pública, fáciles de negociar, sigue obrando en sus manos como el dinero en efectivo. Pero, aun prescindiendo de la clase de rentistas ociosos creada de esta forma, y de la riqueza improvisada de los financistas intermediarios entre el gobierno y la nación, así como de los arrendatarios de impuestos, comerciantes, manufactureros particulares, a quienes una buena parte de cualquier empréstito estatal les aprovecha como un capital caído del cielo, la deuda pública ha impulsado a las sociedades anónimas, al comercio de toda clase de documentos negociables, a las operaciones aleatorias, al agio; en resumen, a las especulaciones bursátiles y la bancocracia moderna.»

Karl Marx, El capital, I. 1867.

fuente: revista Etcétera nº46
http://www.sindominio.net/etcetera/REVISTAS/NUMERO_46/DEUDA46.htm

“El automóvil genera problemas no previstos ni resueltos todavía”

Entrevista a Roxana Kreimer, filosofa.

Ciudades colapsadas por embotellamientos y altas tasas de accidentes de tránsito son el efecto no buscado de un medio de transporte que nació como instrumento de confort y expresión de poderío.

Pocas relaciones parecen más intensas que la del hombre con el automóvil. ¿Por qué cree que ocurre?

—El auto es una suerte de hogar ambulante. De hecho, como el automóvil ha sido tan identificado con lo masculino, hay muchos relatos que revelan hasta qué punto, para el varón, el automóvil es incluso más que su propio hogar. Es aquel reducto en donde puede tener un dominio absoluto y con el que puede fugarse hacia donde lo desee. Macedonio Fernández decía: “Los autos estarían muy bien utilizados como morada, como habitáculo, si sólo fueran utilizados por dentro y no por fuera”. El problema aparece cuando empezamos a medir la cantidad de muertes que provoca esta morada tan hecha a imagen y semejanza del sujeto moderno.

¿La autonomía del sujeto moderno es condensada en el automóvil?

—Es así. Las palabras que empiezan con auto, hasta más o menos el siglo XIX, tenían que ver con la autonomía del ser humano. Luego, están todas relacionadas con la autonomía de la máquina. Y el automóvil, no casualmente llamado así, pretende una autonomía que habría que ver si es tal, por cuanto también presupone, como señaló Adam Smith, que si cada uno procura su propio interés, eso va a coadyuvar al interés general. Y lo que se ve es que este presupuesto a veces proclamado como democrático —todos podrían tener su automóvil y ser autónomos— es falso, porque si todos fueran al mismo tiempo al centro de la ciudad con su automóvil, no sería posible circular. Si todos los seres humanos que habitan este planeta tuvieran un automóvil, sería imposible circular, por más grandes que fueran las autopistas que construyeran. Cuanto más crece el parque automotor, aumentan las muertes proporcionalmente. De hecho, si en la actualidad hay por año un millón doscientos mil muertos por accidentes de autos en el mundo (según indican organismos internacionales), en veinte años la cifra se va a duplicar.

Pero todas no pueden ser desventajas…

—Es que el automóvil genera problemas no previstos ni resueltos todavía. Por ejemplo, el espacio público se degradó, porque se ha convertido en un espacio de y para los autos. La ciudad antes era un lugar mucho más habitable para el peatón. Todos somos peatones, pero no todos somos automovilistas. Nuestras ciudades están al servicio del automóvil; se han convertido en un pasadizo de vehículos y estacionamientos. Pero la ciudad, desde los griegos, siempre fue vista como el lugar de la política, de la comunicación y la sociabilidad. De modo que, además de convertir a las ciudades en lugares tóxicos para la salud y pletóricos de ruidos, lo que ha hecho el automóvil es producir más aislamiento.

¿No es paradójico?

—En muchos lugares, el automóvil disolvió la ciudad por completo. Y como éstas se convirtieron en lugares inhabitables, la gente quiere ir a vivir fuera de ellas, lo cual produce la paradoja de que el automóvil amplía las distancias. Porque, en tanto existe el automóvil, se supone que uno puede trabajar lejos y desplazarse durante mucho tiempo. El ideal que muchos urbanistas han sustentado es el de no estar demasiado lejos del trabajo ni del lugar donde están los amigos. El automóvil parecería acortar distancias, pero en conjunto, las amplía. Los embotellamientos, que son cada vez más frecuentes en el mundo entero, hacen que uno demore cada vez más en llegar a su destino.

¿En vez de celeridad, el auto produce demoras?

—En muchos lugares el automóvil marcha a la misma velocidad que una persona caminando. No olvidemos además los costos y cargas que tiene. Esta es otra de las paradojas que produce el automóvil: le consume mucho más tiempo al individuo que el que le ahorra.

¿Por qué pone tanto énfasis en las muertes que el auto provoca?

—Porque la gente suele creer que hay accidentes porque se maneja mal. No se sabe que aun en los países en donde se respetan las señales de tránsito, que es el caso de Alemania o Japón, hay miles y miles de muertos por año. Por eso proponen —y ya la Unión Europea está en esto— una reducción gradual del parque automotor y que se suspendan facilidades para la construcción de rutas y la fabricación de autos. Es cierto que la fabricación de autos aparece como un signo central de la salud de la economía. Pareciera que si se venden menos autos, la economía desciende. Pero es una idea muy reduccionista de lo que implica una economía sana.

¿No es apropiado, entonces, hablar de “accidentes”?

—No. El resultado llamado “accidental” es intrínseco al funcionamiento del transporte automotor, porque el automóvil se fabrica en base a un arquetipo de sujeto moderno que nunca se distrae y que goza plenamente, en todo momento, de todas sus facultades. Y tal individuo no existe. Las personas se distraen, a veces beben un vaso de alcohol, no tienen una racionalidad del ciento por ciento todo el tiempo. De modo que el automóvil fue construido al servicio de un ser que no existe.

Con el auto, funciona un mecanismo de reproducción y de iniciación. Así como los adolescentes son iniciados en el cigarrillo, para alcanzar a ser adultos, dueños de sí mismos, ¿necesitarían también del automóvil?

—Mucho antes de la adolescencia, de niños, lo que se les regala a los varoncitos son autos de juguete, y lo que se les regala a las nenas, todavía hoy son muñecas. A ellos se los prepara para ser conductores, y a ellas para ser madres. Hay una socialización desde muy temprano para la existencia del automóvil que, en cuanto a su simbología, reemplazó muy fielmente lo que representó el caballo para la cultura medieval. El caballo era el signo viril del señor feudal. Hoy hay una verdadera identificación de la masculinidad con el automóvil. Y aun con la liberación femenina, estos refuerzos se siguen produciendo desde la infancia. No hay duda de que hay toda una educación para el automóvil.

A hombres y mujeres se los prepara de manera distinta para el auto. ¿Unos y otras son causantes parejos de accidentes?

—No, las mujeres conductoras son mucho más prudentes. Los hombres son educados, más allá del automóvil, en una cultura de la agresividad. Son más educados para la ira y las mujeres, más para la tristeza.

Sigo pensando que es excesivo considerar al automóvil como responsable de una aniquilación a gran escala.

—Las peores aniquilaciones son aquellas que aún no han sido identificadas. Y ésta es una de ellas. Han muerto, en el siglo XX, más personas por accidente de auto que en muchísimas guerras. Muere más gente, en una semana, por accidentes de autos en la Argentina, que en Cromañón. Pareciera ser una catástrofe natural. A tal punto se ha naturalizado esta calamidad que pareciera que no existe forma de evitarla. La Organización Mundial de la Salud ya lo considera un problema sanitario, y no un problema vial. Pareciera que recién cuando un familiar se nos muere en un accidente de auto tomáramos conciencia de esto. Y que mientras no nos pase a nosotros, esto puede seguir como si nada. Incluso, víctimas de accidentes en automóvil creen que ha sido la fatalidad, como si fuera un designio divino y no un instrumento creado y mal manejado por el ser humano.

Casi nadie cree que maneja mal…

—Casi toda la humanidad —sobre todo los varones— cree que conduce excelentemente y que los malos conductores son los demás, y que como ellos manejan bien, van a salvar la vida. Muy pocos usan cinturón de seguridad; casi no hay, en taxis de la Ciudad de Buenos Aires, un cinturón de seguridad que funcione bien en la parte de atrás. Sin embargo, se sabe que se ahorran muchos accidentes con el cinturón.

¿Las autopistas testimonian nuestra barbarie?

—Sí, absolutamente. Por la cantidad de muertos que dejan día a día, y también porque, como dice el filósofo español Agustín García Calvo, las vías creadas por los romanos duraron siglos y siglos, pero las autopistas modernas deben permanentemente ser arregladas, consumiendo dinero que paga la sociedad entera.

A la velocidad del vigor sexual

“El automóvil adquiere una serie de representaciones simbólicas que se han arraigado poderosamente de un siglo a esta parte, especialmente identificadas con la figura masculina, con su vigor, con su potencia”, explica Kreimer.

“Hay una identificación con la sexualidad masculina. La dimensión simbólica fue un trabajo de construcción muy eficaz y logró asimilar la velocidad con la potencia. Y la velocidad es una engañifa mortal. La gente no tiene conciencia de ese peligro. Ballard escribió la novela ‘Crash’ después que un íntimo amigo suyo murió en un accidente de automóvil. Hizo una analogía entre la sexualidad y los accidentes de auto, pero no en su aspecto erótico, de atracción, sino como metáfora del tipo de explotación descarnada, porque es una sexualidad muy violenta la que muestra tanto el libro como la película que se hizo. Una sexualidad descarnada en la que los seres humanos nos esquilmaríamos los unos a otros. La Pantera Rosa, en cambio, muestra otra faceta: en varios capítulos de la serie quiere cruzar la calle y no puede. Busca mil formas distintas y nunca puede.”

Claudio Martyniuk
2006

fuente: clarin.com

La tecnofobia, de Gutemberg a Internet

Algunas impresisiones sobre nuestra realidad virtual

En toda época existió la encarnadura del mal. Aquello que nos hace “perder humanidad”, o por lo menos “la cabeza”. Y no me refiero a las tentaciones de la carne ni a la poca disponibilidad interna de muchos sujetos para recibir la salvación. No.

Me refiero, sí, a aquellos fenómenos que “sirven” para ver afuera de los individuos razones muy potentes que explican desvíos de lo “correcto”, alienación y adicciones diversas. Puntualmente voy a hablar de las tecnologías. De lo que hoy se llaman las nuevas tecnologías en el campo de la comunicación.

A lo largo del siglo XX aparecieron diversos inventos tecnológicos que modificaron radicalmente el mapa cotidiano de la gente: la radio, el cine, la televisión, la computadora y, recién sacada del horno, Internet.
Obviamente que no son tecnologías salidas de la nada y sin historia. Son producto del largo desarrollo de la experiencia cotidiana, de la ciencia y la técnica, que reconoce innumerables hitos de los cuales la creación de la imprenta y el teléfono son solo dos de los más impactantes y relativamente cercanos en el tiempo.

¿Encarnadura del mal la imprenta?…

La pregunta viene bien para empezar por que hoy en día el libro, principal producto de aquella tecnología, es un objeto de culto en nuestra sociedad, así como los diarios y revistas en general. ¿Pero que pasó cuando Gutemberg dio a luz las primeras copias de la Biblia desencadenando uno de los fenómenos de multiplicación mas impresionantes después del de los panes y los peces?

Se alzaron las voces cultas de la sociedad de entonces, los monjes cuidadores del saber y de los libros manuscritos, alegando que la imprenta, la reproducción de los libros, iba a llevar a la humanidad a la perdición.

No estaba la gente preparada para leer, alegaban, para leer lo que le cayera en las manos sin el filtro de los custodios del saber. En “El nombre de la rosa”, el excelente texto de Umberto Eco, el “Libro de la Risa”, supuesto tercer tomo de la Poética Aristotélica, era guardado por el Venerable Jorge para que nadie tomase contacto con un texto que negaba las sagradas escrituras, que era portador de otra moral y otra filosofía. Así también en la trama de esa novela, los monjes copistas eran asesinados uno a uno por la curiosidad de lectura del libro prohibido. La imprenta vino patear el tablero de la exclusividad del saber y de su almacenamiento.
Hoy sabemos que fue un arma imprescindible en la lucha por la democratización de la sociedad y empuñado por las clases y grupos progresistas y revolucionarias de cada época.

¿Que se dijo del libro en el momento de su nacimiento?
Que era un arma del diablo que enfermaba las mentes de las personas, que les cambiaba hasta el color de piel y ensombrecía el semblante -piénsese que se leía a la luz de velas, muchas veces a escondidas-. Además era un objeto que venia a destruir la comunión de la gente que hasta ayer nomás formaba rondas para escuchar las narraciones orales y hoy se aislaba para establecer contacto con un objeto: el libro. ¿Les suena ésto?

El sujeto y un objeto…¡horror!. Un evidente ataque al vinculo de las personas perpetrado por un aparato que apareció hace quinientos años y todo indica que tiene para largo aun: la imprenta. Y su producto preferido: el libro. De ahí en más cada nueva tecnología en el campo de las comunicaciones fue recibida no solo con impacto y expectativas. Siempre era, para ciertos círculos ligados al saber, un elemento de engaño para las masas, un peligro que ellos debían detener o al menos denunciar ya que la gente “compraba” acriticamente.

¿Recuerdan las infinitas polémicas acerca de la televisión? La caja boba, la inductora de violencia para las criaturas, la estupidizadora, la fragmentadora, la manipuladora, etc, etc.

Cada tanto reaparece, aunque sin la fuerza de otrora, en algún articulo de nuestros periódicos, en algún debate… televisivo o en los congresos de los científicos sociales y psicólogos, puestos a custodiar el Libro de la Risa de Aristóteles u Olmedo. Y aparecieron los “apocalípticos y los integrados”, los fanáticos de los medios en sí y los críticos a izquierda y derecha.

En nuestros ámbitos Psi, es casi el “tiro al pichón”: la TV empobrece los vínculos, aliena al sujeto, inyecta violencia y sadomasoquismo… “Yo no veo televisión” era casi un guiño en la década del ’70 de un buen número de intelectuales y de gente de ideas.

Y claro, ¿como compartir los gustos con la masa, no?. Algo debía de andar mal ahí, claro. La TV fue un blanco exquisito del ataque de la inteligencia durante más de treinta años hasta que apareció (sonido de clarines, por favor) la computadora.

Otra vez el mal encontraba una manera de seguir robando la mente y la voluntad de los niños inocentes e incautos, otro ataque a los vínculos, nuevamente el sujeto, solo, con un objeto. “¿Que va a pasar con esos chicos que pasan horas jugando solos con los videogames?”. “Ya no necesitan de un otro, se vuelven autistas”, se desesperan los profesionales del diván.

Y los pibes, y no tan pibes, siguen frente a las pantallas como si nada. Para colmo, como si la computadora y los jueguitos fueran poco, aparece Internet, (¿red de redes o rey de reyes?) y ahora si, grandes, chicos, hombres y mujeres, todos solos con la computadora, soñando que se comunican con el mundo mientras venden, sin saberlo quizás, el alma. Como con el libro podríamos decir, que su piel se palidiza, su semblante se oscurece y pierde horas de sueño y vinculo tecleando solos frente a una pantalla luminosa.

¿El fin de la familia? ¿El fin de la comunicación cara a cara? ¿El fin del amor? Como a mi no me gustan los apocalipsis pero si las “provocaciones”, mas que contestar estas frenéticas preguntas que hoy se hacen muchos, les dejo una primera hipótesis: En la esfera de lo humano nada es más real que lo virtual.

Nuestra realidad virtual

“En la esfera de lo humano, nada es mas real que lo virtual”. Bueno, no todos los días uno tiene el privilegio de citarse a si mismo. El problema es sostener los dichos, ser racional, convencer o dar argumentos verosímiles. Y estas cuatro operaciones que acabo de enumerar, no son mas que pura virtualidad.

“Te quiero”, afirman los enamorados. Y uno que los ve a cierta distancia -sentados, como describía Roberto Arlt en un Aguafuerte Porteña, en un banco de plaza haciéndose mimos aunque diluvie- puede tener la maldita costumbre de preguntarse: “¿Será verdad? ¿Estarán viviendo una ilusión? ¿Terminaran casándose para despertar una mañana, después de 17 años, sin reconocer al ser que tienen al lado?”. Bueno. Tanto el cinismo de éstas preguntas, como el enamoramiento de aquellos jóvenes, tal vez no sean otra cosa que pura virtualidad.

Son tan virtuales como el lenguaje, las convenciones sociales o el pulgar extendido hacia arriba. Enredados en estas cuestiones virtuales vivimos. Eso si, nos pasamos buena parte del tiempo discutiendo con los demás acerca de quien tiene la verdad, quien ‘ve’ o ‘interpreta’ la realidad tal cual es.

A nuestros amigos con problemas les pedimos ‘que sean objetivos’. A los adolescentes, que crecen a razón de dos centímetros por minuto, ‘que no se confundan’. Y a los abuelos, que reclaman un poco mas de atención, les devolvemos cosas del tenor de ‘ubicate, tenes que entender como son las cosas’. ¿Y como son las cosas? Son, amigos y amigas, virtuales.

Claro, a todos nos gusta hablar de la Realidad, así, con mayúscula. Ser ‘realista’ es una virtud en nuestros días, en contraposición al soñador, al que no posa sus pies sobre la tierra, al que vive en un mundo, digámoslo así, virtual.

Pero lo que los sujetos humanos llamamos realidad, es la realidad de nuestras percepciones, el ‘mapa’ que vamos construyendo del mundo, no el mundo en sí. Alguien dijo alguna vez “el mapa no es el territorio”, lo que en nuestro caso seria como decir: lo que pensamos de la realidad no es la realidad. Es nuestra construcción, nuestra representación mental del mundo, que puede coincidir o no con la ‘realidad’ que ven y viven los demás. Así que en éste texto, estimados lectores, equiparamos la realidad subjetiva con la realidad virtual.

No fueron internet ni las computadoras las que introdujeron la virtualidad en nuestras vidas. Tal vez, sí, son responsables de haber puesto de moda el termino, como también despertar la recurrente polémica acerca de las ventajas y desventajas de la tecnología, de la reubicación de todo el mapa vincular que estos cambios traen aparejados, de polarizar a la opinión publica entre apocalípticos e integrados. ‘Opinión pública’… si ese concepto no es un himno a la virtualidad, será por lo menos su bandera.

¿Vínculos virtuales?

Volvamos.
En el comienzo de este trabajo me preguntaba qué sucederá con los vínculos humanos en la era informática y con la masificación de la internet. Sintetizaba en esa preocupación varias decenas de notas aparecidas en diarios y revistas, donde diversos especialistas alertan sobre los riesgos de una sobredosis tecnológica o de una adicción a la pantalla y a sus tentaciones en red.

¿Y que sucede? Sucede que muchos utilizan estas tecnologías para trabajar, otro tanto para entretenerse, algunos estudian y aquellos otros buscan distracción. Muchos chicos y chicas toman contacto por medio de los chat (conversaciones en vivo con participantes de cualquier rincón del planeta…o de acá a la vuelta) así como otros se especializan en la búsqueda de material erótico, educativo o comercial.

Miles y miles se suscriben a ‘listas de discusión’, foros abiertos donde se debate o intercambia información sobre un tema mas o menos especifico, encontrando no pocas veces gente afín o tercos enemigos, estableciéndose lazos que muchas veces pasan de la computadora al encuentro en un café, del café al cine, del cine al parque, etc, etc, etc.

Conforman de esta manera verdaderas comunidades virtuales, ‘cibergrupos’ donde circulan afectos, tareas y vínculos diversos. Pero el ‘corazón’ del enganche con la red tiene que ver con el uso del correo electrónico. Aquel que se estaba olvidando de escribir, o que siempre fue fiaca para las esquelas, en poco tiempo se convierte en escritor, sino nobel, por lo menos ampliamente leído. Escribir y contestar mensajes que a diario pueblan las casillas de correo (e-mail) es una nueva gimnasia que mantiene aceitadas las articulaciones de la mano y del cerebro.

A la niña bonita de la internet, sin embargo, se la identifica con las letras WWW. De alguna manera es el aspecto de mayor crecimiento que tiene la red y revolucionario como soporte de todo tipo de información. En la Web (otra manera de denominarlo) uno encuentra desde diarios y revistas ‘on-line’ hasta sitios de universidades, instituciones, empresas comerciales y paginas personales. Desde Coca-cola hasta su vecino, desde la Universidad de Buenos Aires hasta el club Colón de Santa Fe pueden, y de hecho tienen, posibilidad de ‘colocar’ su pagina en la red.

Hoy por hoy son cerca de 90 millones las paginas que están disponibles para el visitante o navegador de todos los ítems que uno pueda imaginar. Con el atractivo de que su manejo es hipertextual (posibilidad de lectura seleccionando un enlace -o link- de acuerdo al propio interés), multimediatico (combinación de texto, imágenes, animaciones y sonido) y con la posibilidad de recorrerlo ‘off-line’ , guardarlo en la propia computadora o imprimirlo.

Pero ¿qué es la internet?

Los que quieran ver en la Internet una continuación y síntesis de los tradicionales medios de comunicación están en lo cierto. Los que hablan que es una biblioteca universal, también. Quienes vislumbran que es la base de datos mas grande al alcance de cualquiera que tenga conexión, no se equivocan. Los que se entusiasman con la creación de redes al margen del poder político y la creación de verdaderas comunidades de intereses, pueden comprobarlo a diario. Y los que suponen que es algo así como un Aleph donde van converger todas las informaciones, datos, sonidos, gráficos, videos, etc. no están lejos de la verdad.

De ahí la fascinación que este nuevo medio de comunicación-herramienta despierta. Pero volviendo a aquella pregunta de que pasara con los vínculos humanos mediados en buena medida por estas tecnologías, yo respondo -y me respondo-: no sé.

¿Esperaban otra respuesta? Algunas cosas cambiaran, muchas otras sugerirán como hasta ahora. Me preocupa mas que sucederá con los vínculos con la creciente tendencia a la perdida del trabajo y la desocupación, con la brecha cada vez mas honda entre los que mas tienen y los excluidos del sistema, con la indiferencia de los gobiernos hacia la salud y la educación de la gente. Internet y sus alcances son del reino de este mundo, como la guerra y la paz. La pesadilla -ya no la virtualidad- es política, no tecnológica.

Román Mazzilli
revista Campo Grupal

fuente: www.campogrupal.com/tecnofobia.html

Contaminación sideral, basura espacial

Estados, empresas y entes como la NASA están inundando el espacio, que es de todos, de basura. ¿Qué podemos hacer ante esta gravísima agresión?

Podría dar la impresión de que la parte proporcional de espacio que rodea nuestro planeta puede acoger de forma inagotable las incipientes ciudades espaciales que hasta hace apenas unos pocos años pertenecían exclusivamente al mundo del cine y de la ciencia-ficción. Podría incluso dar la impresión de que la proliferación de restos espaciales, satélites, plataformas científicas y diferente instrumentación desechada en el frío espacio por los científicos astronáuticos tiene vía libre en la inmensidad del universo, pero esto no es verdaderamente así y, si lo creyéramos de esta manera, seríamos, desde luego, unos ilusos. La corteza espacial que rodea nuestro planeta tiene una órbita propia que atrapa de forma irremediable toda aquella chatarra espacial que se vuelve inservible para los astronautas una vez están en el exterior.

Esta chatarra no deja de producir una fuerte contaminación espacial que también se traduce en contaminación medioambiental cuando estos restos, o sus consecuentes elementos tóxicos, se deslizan paulatinamente hacia nuestro planeta. Según hemos sabido siempre, nuestra atmósfera terrestre es la campana de protección perfecta ante cualquier actividad perjudicial para el ser humano ya que su composición evita la entrada de cualquier elemento perjudicial para la vida. Se podría decir pues que es esta, más que otra, la principal causante de que la vida en nuestro planeta haya podido evolucionar a través de miles de años, teniendo, en comparación con otros planetas, sólo unos cuantos cambios evolutivos importantes. Aún así, el hecho de que la gravedad siempre venza… hace que los elementos ajenos al estado natural de su órbita, tales como meteoritos o los citados residuos, sean arrastrados hacia el interior como atraídos por la fuerza inconmensurable de un gigantesco imán, que no deja de ser otro que el núcleo terrestre.

De esta forma, se mantiene la vida, pero también corremos el riesgo de colisionar en cualquier momento con cualquiera de los elementos espaciales que rodean nuestro universo, incluidos, obviamente, los restos tecnológicos espaciales. Si a esto le sumamos el hecho de que no sólo no se ha estudiado seriamente la forma de eliminar estos residuos, sino de que campan a sus anchas y de forma arbitraria por el espacio, nos daremos cuenta del peligro real que corre nuestro planeta.

Historia

Todo comenzó con el Sputnik… En 1957, con el lanzamiento del Sputnik, comenzó a generarse basura espacial. Desde entonces se han puesto en órbita más de 5.000 ingenios, los cuales, conforme van cumpliendo su tiempo de vida útil, van siendo abandonados. Actualmente existen tres órbitas que almacenan basura: la órbita baja (LEO), la órbita cementerio, y la órbita geoestacionaria. La geoestacionaria es la más preocupante. Es donde se encuentran situados los satélites (a 36 Km. de la Tierra); se estima que hay en ella unos 3.000 fragmentos de diferentes tamaños (de entre 15 cm. y 1 metro) y donde se pueden hallar objetos de lo más diverso, desde una simple botella, hasta material de reparación y montaje, pasando por restos de satélites dañados o accidentados. El cohete Pegasus, por ejemplo, enviado al espacio en 1994, explotó dos años después y generó varios cientos de miles de fragmentos, incluso los más milimétricos son sumamente peligrosos; un astronauta que realizase un paseo espacial e impactase en su traje un diminuto fragmento de pintura, le causaría la muerte en el acto, ya que la mayoría de ellos viajan a varias docenas de miles de kilómetros por hora.

Para ejemplo aún más elocuente, en 1965 el astronauta Edward Hite perdió un guante en el espacio de unos 30 cms que se desintegró en la atmósfera un mes después, pero mientras tanto estuvo viajando a 28000 Km. por hora; a esa velocidad, si una nave interceptase el guante en su camino quedaría destruida. En el año 1979, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos (NASA) reportó que ya han sido lanzados al espacio 11.366 objetos espaciales de los cuales 4.633 objetos, y luego unos 6.733, ya habían entrado en la atmósfera de la tierra. Nueve años más tarde, en 1989, la Comisión Norteamericana de Defensa Aeroespacial (NORAD), quien tiene la capacidad de juntar objetos en el espacio del tamaño de 10 cms de diámetro, a una distancia de 500 km… reportó que habían sido lanzados un total de 19.037 objetos en el espacio, de los cuales unos 12.000 habían ingresado en la atmósfera de la tierra.

De esos objetos espaciales, si bien los mismos fueron lanzados adicionalmente constituyendo un testimonio del progreso logrado en la exploración y explotación del espacio ultraterrestre, un 95% hoy en día no funcionan, no se controlan y constituyen lo que se llama basura o desechos espaciales.

Consecuencias

También las acciones voluntarias generaron basuras. La MIR rusa, como ejemplo de negligencia, lanzó al espacio cientos de residuos durante sus 10 años de vida. No es descabellado pensar que, metafóricamente, “el cielo puede caer sobre nuestras cabezas”.

Aunque en general todos esos fragmentos y residuos que viajan sin rumbo se desintegrarían si entrasen en nuestra atmósfera, existen antecedentes de la caída a la Tierra sin control de varios de ellos; al menos han sido detectados 60 casos, algunos muy llamativos, como las 20 toneladas de chatarras procedentes del Skylab, que se dispersaron por Australia y el Índico en 1979. Otro caso significativo ocurrió en 1997, cuando el cohete Delta se estrelló en una granja de Texas a sólo 50 metros de sus habitantes.

Miles y miles de pedazos de satélites y otros objetos que se salieron de control pululan alrededor de la tierra. Según promedio, un pedazo de desecho reingresa todos los días a la atmósfera terrestre y mientras la mayoría se incendia o se desintegra, un gran número sobrevive y puede aterrizar, amenazando la vida y propiedad de las personas.

Se dice que existiría un 30% de posibilidades de que un objeto golpee la tierra, y es más remota aún la posibilidad de que aterrice en área poblada, pero como dice mi estimado colega el Prof. DOO Hwan KIM: “No estamos en el ámbito de la teoría sino en el de la realidad y, a medida que el número de objetos espaciales crece, también crece el número de pedazos o partículas, contaminando el espacio y constituyendo una seria amenaza presente y futura para la humanidad”.

En noviembre de 1960, partes de un satélite norteamericano cayeron sobre Cuba causando daños a propiedades y la muerte de una vaca. También el 5 de junio de 1969, navegantes japoneses fueron lastimados al ser golpeados por fragmentos de un satélite soviético. Rusia lanzó su satélite de poder nuclear Cosmos 954 para vigilancia naval, el 18 de setiembre de 1977; este satélite se desintegró sobre Canadá en 1978, resultando una polución radiactiva sobre un área del tamaño de Austria. Canadá pidió a Rusia que se le proveyera información sobre especificaciones del Cosmos 954. Rusia respondió ofreciéndose a limpiar los restos de su Satélite Cosmos 954. Canadá declinó la oferta soviética.

La unión de Estados Unidos y Canadá para limpiar fue lo que se llamó “Operación luz de la mañana”. Canadá facturó a Rusia por seis millones de dólares en 1979, pero no buscó que se le reintegraran los gastos norteamericanos que habían ascendido hasta los 25 millones de dólares. El incidente del Cosmos 954 en 1978 dio pautas sobre cómo deben comportarse los estados con respecto a los accidentes de satélites; esas pautas se relacionan con las obligaciones de: a) El deber de poner sobreaviso; b) El deber de proveer información; c) El deber de limpiar; d) El deber de compensar los daños.

En 1989 la NASA reportó que un satélite norteamericano estaba fuera de control y que se desintegraría sobre parte de Árica, Sudamérica, India, el Sudeste Asiático y Australia, a menos que una operación de rescate fallara al querer regresar el satélite sano a la tierra. En 1991 cayeron sobre Argentina sin causar milagrosamente ningún daño las 40 toneladas de la estación espacial Salyut. De acuerdo al informe del Grupo de Estudios de Desechos Espaciales del Japón de marzo de 1993, nosotros deberíamos observar unos 7.000 desechos de más de 10 cms de diámetro a una altura de 5.000 km. en la órbita espacial. Dicho grupo de estudios concluyó que el promedio de colisión entre desechos espaciales ya nha crecido alrededor de tres veces en el año 2005.

La NASA ha informado que entre 20.000 y 70.000 desechos espaciales dentro de una altura de 800 a 1.000 kms se encuentran girando alrededor de la Tierra. La conclusión es que existen miles de pedazos de satélites y otros objetos que salieron de control, no funcionan y están en órbita alrededor de nuestro planeta.

Causas

Los satélites inservibles, las etapas y equipos astronáuticos, o las plataformas de investigación, se pasean por nuestra órbita planetaria de forma arbitraria y sin ningún tipo de control. Cuando entran por azar, o debido al desgaste y corrosión, en el ámbito terrestre, efectúan su aparición cumpliendo con las normas físicas del rozamiento espacial. Al igual que los meteoros o rocas expulsadas al espacio, cuando se encuentran en la estratosfera, se deshacen (siempre dependiendo del material, claro: recordemos que la estación espacial rusa MIR cayó casi al completo, sobre el océano afortunadamente) y debido al rozamiento se descomponen, evitando así los males que podrían causar al caer sobre una ciudad, pero desprendiendo de esta manera ciertos elementos tóxicos perjudiciales para la vida.

Los residuos espaciales, al no haber sido planteados como un problema, no toman una órbita definida una vez que han dejado de ser útiles para el trabajo. Muchos de ellos se encuentran en cotas de altitud espacial relativamente bajas (unos 1500 kms. aproximadamente) y es ahí donde los peligros acechan de forma más directa. Aunque algunos ingenios constan de ajustadores orbitales que seguirán funcionado mucho tiempo después de su desmantelamiento o degradación, llegará un momento en que estos impulsores o ajustadores orbitales cedan; entonces llegará el momento decisivo, si éstos se mantienen en una órbita superior a la atracción terrestre, podrán permanecer flotando en el espacio hasta tiempo indefinido; si, por el contrario, bajan hasta donde la atracción orbital sea más poderosa, será cuestión de poco tiempo que entren en la atmósfera y comiencen con el proceso de rozamiento y desintegración. Malo lo uno y malo lo otro. Malo el hecho de quedarse flotando en el espacio dado que el peligro de choque con meteoritos, estaciones espaciales activas o naves tripuladas es tangente; malo entrar en la atmósfera porque, al deshacerse, los elementos tóxicos se expanden por encima de la vida y los que no se deshacen por completo pueden causar pequeños trastornos físicos en determinados lugares.

Información sobre la proliferación espacial

La proliferación espacial consiste en la creciente acumulación de objetos artificiales circulando en órbitas geocéntricas no controladas.

Estos objetos provienen fundamentalmente de varias fuentes, a saber:

a) Fragmentación explosiva, deliberada o no de un objeto artificial. b) Colisiones entre estos objetos. c) Permanencia en órbitas no controladas de satélites que han terminado su vida útil. Cabe distinguir la diferencia entre órbitas bajo los 5000 km. de altitud denominadas LEO (“Low Earth Orbit”) y las que originan en objetos geostacionarios, es decir que recorrían órbitas circulares en el plano ecuatorial a una altitud aproximada de 36.000 km. con velocidad angular igual a la de rotación de la Tierra. Estas últimas se denominan GEO (“Geostationary Orbit”) y son las de los satélites de comunicaciones que han superado su vida útil.

b) La mayor proliferación se produce en LEO y se estima que actualmente la masa total de circulación es del orden de las 3.000 toneladas. Por otra parte se ha podido constatar en algunas misiones del tipo “Space Shuttle” que dicha nave ha recibido un número considerable de impactos de los objetos en circulación no controlada. La proliferación originada en GEO es menos peligrosa por la altitud y menor abundancia de objetos originales.

Posibles soluciones

No existen soluciones inmediatas, ni parece que las haya en un futuro cercano, a la acumulación progresiva de la basura orbital. Independientemente de que se adopten medidas para evitar las emisiones de basuras al espacio, mientras se sigan realizando lanzamientos desde tierra… seguirán existiendo riesgos de contaminación diferida. Sólo queda observar y catalogar la basura existente, hasta que se cuente con tecnología adecuada para proceder a su destrucción sin riesgos ni costes dramáticos.

Aunque la ciencia avanza a pasos agigantados y la evolución tecnológica es constantemente perfeccionada, aún no se ha planteado seriamente una posible solución a la eliminación de todos estos desperdicios espaciales. En los últimos años, la medida máxima tomada por los gobiernos y las agencias espaciales ha sido limitar el lanzamiento anual de satélites al espacio, evitando la indiscriminada y descontrolada invasión tecnológica que parecía cernirse sobre el espacio a mediados de los años setenta. No obstante, esto no hace si no retrasar ligeramente los peligros que afectan nuestra órbita espacial, ya que todos estos ingenios tecnológicos tienen una vida limitada y atada a las condiciones climatológicas espaciales, con temperaturas exageradamente frías y la excesiva presencia de elementos químicos naturales que resultan corrosivos a la larga. El problema, pues, llega cuando estos ingenios ya inservibles comienzan a desprender elementos tóxicos o combustible residual que podrían llegar a ser peligrosos, tanto en el ámbito espacial, debido a la posibilidad de un encuentro casual entre uno de estos elementos desechados y uno en plena actividad, como a nivel terrestre, ya que, como hemos citado anteriormente, las consecuencias contaminantes pueden ser nefastas.

Si entramos en la página virtual de la NASA, podremos comprobar cómo ya hay un departamento destinado a seguir el proceso orbital de los desperdicios espaciales. No obstante, aún así, no hemos podido constatar que se plantee algún tipo de solución al respecto; se catalogan los restos con diferentes números y se pretenden seguir para evitar cualquier tipo de problema a la hora de lanzar una nave tripulada, pero lo que no hemos podido ver es que dicho departamento se esté planteando alguna solución en cuanto a la eliminación o recuperación de estos y mucho menos se plantean el problema medioambiental que esto conlleva. Tampoco en la página oficial del NORAD se habla del tema medioambiental, aunque sí parece ser que el seguimiento es más exhaustivo. Lo que sí podemos ver claramente en estos departamentos es que, aun manteniendo un control sobre el tema de los residuos espaciales, que deben sumar una cantidad de ochenta o noventa mil elementos diferentes, sólo debe haber catalogados unos quince mil aproximadamente, lo que nos da una diferencia considerable de restos de astronáuticos de pequeño tamaño que continúan girando a su libre albedrío alrededor de nuestras cabezas. Ya no hablemos de los residuos tóxicos, los cuales deben ser totalmente incontrolables.

Un futuro incierto

La otra cara de la aventura espacial no es que sea demasiado divertida, como se puede comprobar, aunque, a instancias de los grupos ecologistas, que poseen un interesante lugar en el senado americano y la comunidad europea, parece ser que se están empezando a plantear posibles medidas de precaución en el futuro, tales como controlar los residuos tóxicos que podrían formarse o la expulsión hacia cotas más lejanas y altas de los satélites que tengan su vida finalizada, o incluso controlar de forma dirigida la reentrada y el lugar de caída exactos de estos residuos, aunque, obviamente, esto no es tampoco una solución al problema de la contaminación espacial. Quizás habrá que esperar a que el hombre tome conciencia ecológica, no sólo en el ámbito terrestre, sino también universal. De ello depende nuestro futuro.

Por todo esto se han hecho numerosos estudios, investigaciones y trabajos teóricos y experimentales para el análisis y posible control de este fenómeno. En la NASA se encuentran en desarrollo un programa cuyos objetivos son los siguientes:
a) Minimización o reducción de la proliferación espacial.
b) Definición del estado actual de las proliferación, desarrollo de modelos de evolución y mantenimiento de bases de datos para agencias espaciales norteamericanas y extranjeras.
c) Desarrollo de técnicas avanzadas de protección física de futuras emisiones espaciales.
d) Estudio y desarrollo de políticas de regulación de las actividades espaciales.

Kelvin Bolivar
1-1-2010

Revista The Ecologist para España y Latinoamérica
www.theecologist.net/files/articulos/40_art4.asp

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Terremoto y tsunami social. Dos millones de chilenos más sin casa

“Se puede mentir a pocas personas durante mucho tiempo, o a muchas personas por poco tiempo, pero es imposible mentir a todo el mundo por todo el tiempo.” Lincoln

El esfuerzo del gobierno pareciera estar puesto en continuar nuestra tradición nacional de confundir las cifras con los hechos y es por esto, que en vez que intentar paliar los catastróficos daños del cataclismo, se prodigan esfuerzos desmedidos en contener las cifras de muertos y desaparecidos.

La cifra de muertos llegó a setecientos y algo antes que se arribara a Pelluhue, Dichato y Cauquenes, poblados que desde el cielo se asemejan a Hiroshima en 1945, de eso ya van 48 horas y nada ha cambiado. Todavía nadie dice una palabra sobre otras de las cientos de caletas, poblados y caseríos del Maule y Ñuble, del borde costero, de los sectores conrdilleranos y pre cordilleranos. Nada dicen de Bucalemu, Vichuquén, Hualañé, Licanten, Vilches, El Planchón, Los Queñes, etc. Ninguna información respecto al cauce de los ríos, al estado general de las cuencas hidrográficas olvidando que en el terremoto de 1960 se tuvo que hacer frente al cierre, por derrumbe, de la desembocadura del río Riñihue, lo que amenazó con destruir lo poco que quedaba en pie dos semanas después del sismo.

Parece que en este caso la presidenta está esperando, como en todos los demás, a que se despierte el interés del macro empresariado y emprendan por sí mismos las tareas de reconstrucción cuando el dulzor de la zanahoria sea el óptimo. Ha quedado demostrado, que los militares de nuestra patria, solo sirven para labores de relaciones públicas internacionales. Sin embargo todos exigen su presencia pues antes de la zanahoria es indispensable el garrote.

Un gobierno dedicado a la gestión de riesgos es incapaz de sobrellevar una catástrofe, con menor razón un cataclismo. Por ello el gobierno prefiere esconder a los muertos y desaparecer aún más a los desaparecidos, invisibilizándolos, que reconocer los alcances de lo sucedido y lo por suceder.

Ayuda nacional e internacional.

La polémica por la negativa inicial del gobierno chileno por recibir ayuda internacional contiene verdad, pero también exageración u omisión de datos importantes.

La experiencia de Haití mostró la futilidad de transportar ingentes cantidades de ayuda internacional a un estado fallido, que se encontraba incapacitado de administrar y distribuir estos bienes. Se llegó al escándalo de filas de aviones sobrevolando la pista de Puerto Príncipe por no tener espacio para aterrizar y no poder gestionarse el tráfico aéreo por daños en las comunicaciones. O de toneladas de ayuda bodegada sin poder distribuirse. Finalmente los EEUU se hicieron “cargo de la situación” excluyendo la ayuda de otras potencias, en especial la de Francia.

Negarse a recibir ayuda que no es posible entregar de inmediato a los afectados es una decisión correcta.

El error por lo tanto no se encuentra en la reticencia inicial a captar recursos foráneos, los cuales pueden aumentar inclusive el caos en ciertas zonas, lo indefendible es el modo en que se ha desplegado el estado chileno en la zona de catástrofe y su incapacidad de distribuir la ayuda que está aún guardada en nuestras bodegas.

Es grave que los haitianos no pudieran comer al faltar alimentos pero es aún peor el que los chilenos, teniendo los alimentos incluso el dinero para comprarlos, estén en la misma circunstancia.

Lula ayer hizo lo suyo, le dio un abrazo de oso a Bachelet y no aceptó un no como respuesta. Tras él han corrido Hilary Clinton y Alan García, entre otros. Este último ha dejado desplegado a un ministro de estado en nuestro país.

Es que lo que no se quiere reconocer es que se dispone de recursos pues nuestro país es rico pero uno de los más injustos del mundo. Esa es la razón de la escasez, la mezquindad, los que están esperando la oportunidad para hacerse “la América” con el dolor de todos. Y como ese es el motor de nuestra economía el gobierno no hace más que reiterar sus elusivas declaraciones llamando a la calma mientras el Titanic se hunde.

Un pescador damnificado reclamaba en la TV que Bachelet en 24 horas tenía a un avión en Haití y en la mayor parte de la zona afectada no han arrojado ni raciones de emergencia desde helicópteros.

Más que bienes lo que falta en nuestro país es una institucionalidad adecuada para distribuirlos, es decir, la zona central de Chile, la más poblada, es un Estado fallido. Si no es posible atajar el caos del sur, producido por la incompetencia de nuestras autoridades, pronto llegará a Santiago. Que no se nos olvide que existen barrios y comunas completas en condiciones similares a la de Concepción, lugares en que las autoridades han actuado con las misma desidia. Es posible que en Santiago existan tantos damnificados como en Concepción. Según el gobierno existen DOS MILLONES DE DAMNIFICADOS es decir, más del diez por ciento de la población nacional.

El ofrecimiento generoso de balas a quienes no se resignen a la lenta muerte de hambre y sed es una consecuencia del modo de relacionarse el Estado con sus ciudadanos. Si el gobierno no reacciona ahora, distribuyendo ayuda en vez que plomo, en vez que necesitar puentes mecanos y hospitales de campaña lo que nos faltará serán cascos azules de la ONU.

El gran Negocio de la Reconstrucción Nacional.

El terremoto de Tocopilla, el enjambre sísmico de Aisen, la erupción del volcán Chaiten y Llaima, el “terremoto blanco” en Lonquimay, son algunas de las catástrofes que ha debido sortear nuestra presidenta. En todos ellos ha sido su rostro de conmoción casi su único aporte.

Muchos dicen que el gobierno está en Shock y esa es la razón de su inacción. El caso es otro, las competencias del gobierno son meramente comunicacionales en un país privatizado, hecho exponenciado con el carácter titeresco de nuestros gobernantes.

Es cierto, gran parte de las actividades económicas son más eficientes cuando los privados las emprenden con la motivación del lucro. Las críticas a la privatización son otras: Primero, la trasferencia de poder público a empresas a veces es tan grande que los estados terminan subordinados a ellas, lo que impide que sean fiscalizadas, haciendo ilusorio el incremento de eficiencia pues un monopolio inadecuadamente controlado conduce inexorablemente a la corrupción; Segundo, existen actividades económicas que el Estado debe reservarse a pesar de la pérdida de eficiencia pues están comprometidos principios más importantes, es decir, se trata de empresas estratégicas.

En nuestro país se olvidó esto, presente en la propia economía dogmática neoliberal que profesan las elites, y de este modo se regala a Barrick Gold el mayor yacimiento de oro en el mundo a pesar de lo estratégico que es la posesión de este mineral o la conservación de la cuenca del río Huasco. Ya sabemos la calamidad que ha producido la privatización de la energía lo que nos tiene amarrados de manos ante la carestía mundial.

En el cataclismo que nos concentra la privatización de la producción y distribución de energía eléctrica y de combustibles, del agua potable, de las telecomunicaciones, de la venta de medicamentos, de la salud, de las carreteras, puertos y aeropuertos, transforma a las víctimas de la catástrofe en cautivos del macro empresariado quien espera el momento el momento adecuado para incrementar sus ganancias, o su poder, para asegurar ganancias futuras. El primero en pronunciarse fue Hols Paulman quien obtuvo que el gobierno le pagara los daños en sus supermercados so pretexto de abastecer a las víctimas.

La ayuda internacional o nacional, sea que venga del fisco o de las campañas solidarias, de no variar esta situación, llegará finalmente al bolsillo de las grandes empresas.

Si las carreteras son privadas ¿Quién será el beneficiado de la construcción de un puente por los EEUU o Brasil? ¿Si las telecomunicaciones son privadas quién gana con la instalación de redes redundantes, de emergencia o alternativas?

Para variar se quieren eludir las discusiones importantes arreando a la opinión pública al guarismo y al cosismo.

El tema que debe discutirse, aquel que bloquearán so pretexto el estado de catástrofe, la criminalización de toda protesta que es y será calificada de “turba” dispuesta a un saqueo, es si la calamidad pública será utilizada como el negocio del siglo -o del bicentenario- para buena parte de nuestra clase corsaria enriquecida a fuerza de la venta de agua en el desierto, o bien servirá para transformar la institucionalidad del país de modo de poder abordar adecuadamente el próximo cataclismo.

Pasen a ver el circo.

Las extensa transmisión de las cadenas de TV aumenta las posibilidades de que se filtren informaciones sin editar y contra las pautas blancas de los medios de comunicación.

Imprecaciones contra el gobierno, los empresarios, los medios. La verdad como un fluido que rebalsa los diques que en tiempos de normalidad funcionan a la perfección.

Políticos fomentando la fascista y psicótica autodefensa de sus semejantes, autoridades sobrepasadas y delirantes.

Ha sido el caso de Alejandro Navarro llamando a los militares a responder enérgicamente, antes siquiera de llamarlos a entregar agua y alimentos; los vecinos que declaraban que carabineros los autorizó a portar armas; o el saqueador que portaba un carro lleno de electrodomésticos y le gritó a Macarena Pizarro “hicimos cagar el cupo de la tarjeta”.

Pero los mejores que he presenciado merecen capítulo a parte:

Recién ayer llegó un periodista de Chilevisión a Talcahuano, ciudad a la que cualquiera podría llegar caminando desde Concepción pero que nadie había visitado. Las escenas eran conmovedoras, todo destruido, ningún tipo de ayuda, ni un sólo perro en las calles. Desde Santiago la conductora le pedía al reportero que informara en qué condiciones se encontraba el buque capturado a los peruanos, HACE CASI 150 AÑOS, que recala ahí, el Huascar. Sin duda un asunto de suma importancia.

La ministra de educación Mónica Jimenez demostró una vez más, las manos negras que permitieron que se instala en aquel cargo. En el canal 13, no soportó dos preguntas sin entrar en una crisis de histeria disparando a mansalva a todos quienes criticaban al gobierno. La ministra es la encargada de la JUNAEB, y por lo tanto de la distribución de alimentación calientes en la zona de catástrofe, pero no se trata de alguien que esté en sus cabales ni menos, alguien que posea las competencias educacionales para dirigir su cartera. Es como si nombraran al dueño de COPEVA ministro de la vivienda o a Bonbalet subsecretario de interior. Mientras se refería al maremoto dijo, entre otras brutalidades, “en el terremoto de los chinos…” refiriéndose al tsunami del océano índico. Se trata de una señora que debiera estar recaudando fondos para una organización sin fines de lucro y sin propósitos relevantes. La culpable, quién la designó, es otra señora simpática, anodina e insulsa, su excelencia la presidenta Michelle Bachelet.

A falta de agua balas.

Y mientras todos los sectores políticos, falta que hable el Partido Comunista -quizá están de vacaciones en Cuba-, exigen que el gobierno declare el estado de sitio, ni un vaso de agua le llega a los sobrevivientes.

Todos condenan a los saqueos y promueven el pandillaje de psicótica autodefensa, pero nadie con agua en su casa parece desesperado por quienes hasta hoy no pueden beber. Quizá con plomo a esos flaites se les quite el hambre, piensan, y a veces hasta lo dicen.

Los payasos.

Qué sería de un circo sin payasos.

Ya volvió de Miami el bofe de Don Francisco, en un vuelo diferente del que arribó el animador. Quieren que entreguemos dinero al diablo para que él, como en la Teletón o en el techo para Chile, se arroguen la reconstrucción “moral” y material, suculentos ingresos monetarios mediante, del país.

La acción es estos payasos es tan infame como si pintaran con el logo de Coca-cola los carros de bomberos.

Y el estado fallido, la ex república de Chile, no sólo prefiere sino que quiere que sea la “turba de saqueadores legalizados”, el macroempresariado, quién se avoque a la “ayuda”, la reconstrucción a la pinta de ellos, actuando los medios de masas como sus jureros y la ‘manu militari’ del abaleo de los disconformes.

Ariel Zúñiga Núñez

fuente: www.violenciaycontrol.blogspot.com

Google: espeluznante y malvado *

Boletín de Noticias de Febrero de 2010. Edición especial respecto a Google

El lema de Google: “no seas malo” ha sido clave en el éxito de la compañía. Cuando hizo su aparición, Google era el único motor de búsqueda que no privilegiaba los resultados de búsqueda de los anunciantes, un factor significativo en su rápido ascenso. Recientemente, su CEO (del inglés “chief executive officer”, director ejecutivo) Erich Shmidt dijo que Google está “tratando de no cruzar la línea del horror” cuando se trata de la retención de datos personales. Tal vez la nueva consigna debería de ser: “no seas espeluznante”.

Sin embargo, Eric Schmidt no perdió el tiempo en cruzar la línea del horror en Diciembre cuando dijo en una entrevista que: “si hay algo que no quieres que nadie sepa, tal vez no deberías de estar haciéndolo en primer lugar.” En efecto, el jefe de la corporación con la mayor cantidad de datos de vigilancia en el mundo apenas anunció que si eres “inocente”, no deberías tener nada que esconder. Como mucha gente habrá notado, la declaración de Schmidt es hipócrita y perturbadora. Su lógica es casi idéntica a la ‘reivindicación’ totalitaria de que si quieres libertad de palabra, tal vez no deberías decir nada controvertido.

Los comentarios de Eric Schmidt son particularmente problemáticos a la luz de los recientes cambios en la política de Google. En marzo de 2009, Google dió marcha atrás en su política, mantenida por mucho tiempo, en contra de vigilar el comportamiento [de los internautas]. Ahora, Google rastrea la conducta de los usuarios de Internet (hayas firmado contrato y entrado en Google o no) con el propósito de mostrar a la gente publicidad más enfocada. En febrero de 2010, el Washington Post reveló que Google incluso dio marcha atrás a la política existente asociándose con la NSA -(Agencia de Seguridad Nacional) el brazo espía electrónico secreto de los EE.UU.- para combatir los “ciberataques”.

En ambos casos, se nos ha dicho que no nos preocupemos por que Google sólo compartirá datos que han sido anonimizados (es decir, la información que nos identifica personalmente es retirada). Pero hay todo un caudal de razones para alarmarnos. Recientes investigaciones han mostrado como los sitios de redes sociales permiten que se filtre una gran cantidad de información personal a sus socios anunciantes y cuán excepcionalmente difícil es crear un conjunto de datos que no pueda ser des-anonimizado.

De hecho, el departamento de defensa de los EE.UU. tiene una nueva iniciativa basada exactamente en este principio. Llamada ‘ADN Digital’, El propósito es desarrollar una base de datos de huellas digitales electrónicas, muy parecida a las bases de datos de ADN que guardan muchos gobiernos nacionales. La meta es identificar con precisión individuos a partir de datos que se piensa comúnmente que son anónimos -las pequeñas huellas digitales que vamos dejando siempre que usamos una computadora.

A despecho de todo esto, Google sigue asegurando a sus usuarios que no hay nada de que preocuparse. Después de todo, si tienes tiempo, puedes usar el tablero de Google para ajustar un complejo conjunto de opciones de “autoprotección” de tu privacidad. El problema es, que esta interfaz sólo aplica a los datos ligados directamente a tu cuenta de Google y que no puede hacer nada respecto a las muchas maneras en que Google retiene datos indirectos y fácilmente des-anonimizados acerca de ti. Por ejemplo, eso no te permite eliminar los datos de localización que Google mantiene sobre ti cuando envías un correo a un usuario de gmail.

Google quiere nuestra confianza. Se nos pide tener fe en el mago -detrás de la cortina- que controla el más grande conjunto de datos que el mundo jamás haya conocido. El nuevo lema de Google es clarísimo: “no seas tan malo que la gente se empieza a dar cuenta”. Y estamos empezando a darnos cuenta.

Como proteger tu privacidad en línea.

Abordar esta cuestión es realmente un problema social, no individual. Pedir a los individuos que ocupen mucho tiempo practicando ‘higiene de privacidad’ es además de impráctico, políticamente sospechoso. Crear privacidad en línea, en nuestra opinión, debería ser hecho en comunidad y a través de alternativas de apoyo.

Sin embargo, hay algunas cosas que recomendamos que son principalmente ‘instala y olvídate’ y no requieren continuo y tedioso mantenimiento.

Si usas Firefox, un navegador que recomendamos, puedes instalar varias extensiones que usar mientras navegas. Firefox es software libre y mientras miembros de la comunidad han escrito software para añadir nuevas características, cualquiera puede descargar y usar estas extensiones (mira https://addons.mozilla.org para más información acerca de las extensiones para Firefox).

Aquí hay algunas extensiones de Firefox que recomendamos:

-Customize Google https://addons.mozilla.org/es-ES/firefox/addon/743
-TACO: Targeted Advertising Cookie Opt-Out https://addons.mozilla.org/es-ES/firefox/addon/11073
-Adblock Plus https://addons.mozilla.org/es-ES/firefox/addon/1865

Puedes también hacer búsquedas Google en la web a través de Scroogle
https://ssl.scroogle.org
Este buscador no guarda cookies. Los logueos de acceso se borran después de 48 horas. Además de búsquedas anónimas, la herramienta permite a los usuarios realizar búsquedas Google sin recibir publicidad. Scroogle tiene soporte para 28 idiomas y la herramienta también está disponible como un complemento para ciertos navegadores.
Mas sobre Scroogle? http://es.wikipedia.org/wiki/Scroogle

* Las notas del articulo fueron suprimidas por una cuestión de orden idiomatico, estaban todas en ingles. Para leer el texto con las notas
http://argentina.indymedia.org/news/2010/03/721056.php

:: Otras noticias sobre Google

Cómo espía Google, los riesgos de ingresar al buscador mas utilizado en el mundo
http://argentina.indymedia.org/news/2009/12/713713.php

Asociación entre Google y Agencia de Seguridad Nacional recibe fuertes críticas de defensores de privacidad
http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/02/05/asociacion-entre-google-y-agencia-de-seguridad-nacional

:: Sobre la Agencia Nacional de Seguridad- NSA

Cryptome sube la apuesta: “La NSA accede a los ordenadores y redes que usan productos de Microsoft”
http://www.kriptopolis.org/cryptome-sube-la-apuesta

Microsoft y la Agencia Nacional de Seguridad de los EE.UU.
http://argentina.indymedia.org/news/2010/03/721893.php

Los servicios secretos de EEUU colaboraron en el desarrollo de Windows Vista
http://argentina.indymedia.org/news/2010/03/721894.php

:: Programas de protección

Caja de Herramientas de Seguridad, incluye una Guía Paso a Paso, la cual se ocupa de varios temas de seguridad digital. También proporciona una colección de Guías Prácticas, cada una de las cuales incluye una herramienta específica de software gratuito o de código abierto, así como las instrucciones necesarias sobre cómo utilizar dicha herramienta para asegurar tu computadora, proteger tu información o mantener la privacidad de tus comunicaciones por Internet.
http://es.security.ngoinabox.org

Manual de seguridad, consejos y programas para protegerse
(en PDF)

Jacques Ellul y la revolución necesaria

La obra publicada de Ellul es muy amplia y variada, sociología crítica, teología, historia del derecho, historia de la propaganda, artículos polémicos, etc.

En este breve artículo nos centraremos únicamente en exponer la importancia del concepto de «revolución» en la obra de Ellul a finales de los años sesenta, tema sobre el que trata exhaustivamente en sus dos libros Autopsia de la revolución y ¿Es posible la revolución?, publicados en 1969 y 1972, respectivamente, y que en su época fueron traducidos al castellano. Ellul cerró su trilogía en 1982 con el libro Changer de revolution, libro que reviste un interés especial porque supone una inflexión con respecto a la perspectiva que Ellul había mantenido sobre la tecnología desde los años cincuenta.

La figura de Jacques Ellul (1912-1994) es un tanto desconcertante dentro del panorama intelectual francés. Teólogo protestante, cristiano y profesor de derecho, Ellul es sobre todo conocido por haber sido uno de los críticos más lúcidos de la tecnología y de la sociedad técnica o «tecnificada» ya desde comienzos de los años cincuenta, si tenemos en cuenta la aparición de su libro La edad de la técnica, publicado en 1954 y del que disponemos de una traducción al castellano reciente en la colección Octaedro. Como se sabe, este libro fue editado en Estados Unidos gracias a la mediación de Aldous Huxley y fue allí donde alcanzó una repercusión considerable. En Francia y en Estados Unidos Ellul ha sido considerado como un espíritu polémico e independiente, y sus ensayos críticos forman hoy parte de lo que muchos consideran una sociología libertaria.

Desde los años treinta, junto con su amigo Bernard Charbonneau, Ellul formará parte del pequeño movimiento personalista, corriente que en aquella época se oponía tanto al fascismo y al comunismo, como a la sociedad liberal, aunque pronto ambos autores tomarán distancia con dicho movimiento, entre otras razones, por discrepancias con su principal animador, Mounier.

Durante la guerra Ellul sería revocado de su puesto de enseñanza por el gobierno de Petain y pasaría a practicar la agricultura por un tiempo, participando en la Resistencia pero sin llegar a tomar las armas. A partir de la guerra Ellul se establecería como profesor y seguiría animando grupos de reflexión junto a su amigo Charbonneau. En 1962 enviaría a Guy Debord su libro Propagandes que sería apreciado por los situacionistas. Sin embargo, a la petición de Ellul de entrar a colaborar con ellos, los situacionistas se negaron debido a las creencias cristianas de Ellul. Y aquí debemos de hacer un inciso.

Recientemente, el filósofo lean Claude Michéa (ver su libro La pensée double) hacía alusión a las dos grandes aportaciones críticas que habían supuesto los conceptos de «sociedad del espectáculo» (Debord y los situacionistas) y «sociedad técnica o tecnificada» de Ellul. El hecho de que la colaboración entre Ellul y los situacionistas fuera abortada por un motivo tan nimio es de lamentar ya que de la unión entre ambas corrientes críticas podría haber surgido un análisis verdaderamente profundo y eficaz de los procesos sociales que estaban en marcha en aquella época. Los situacionistas se habían mostrado especialmente agudos en el desarrollo de una teoría que delataba el funcionamiento ideológico de la sociedad de consumo, sin embargo se habían quedado a las puertas de comprender cual era la importancia de la base material y técnica de dicha sociedad. Esta era la aportación fundamental de Ellul y de Charbonneau. Ambos autores habían sabido ver las implicaciones potencialmente revolucionarias de una crítica del modo de organización técnico de la sociedad y de las consecuencias que esto podría traer para la elaboración de un discurso emancipador.

El sectarismo de los situacionistas y, en general, su confianza en el aparato industrial de la sociedad, al que según ellos bastaría adaptar a la gestión de los consejos obreros, impidió que en Francia se pudiera formar un frente de pensamiento crítico que hubiera podido superar las lacras del vanguardismo y del obrerismo, y que hubiera planteado la cuestión ecológica como cuestión de primer orden. No afirmamos, claro está, que este hecho circunstancial haya sido el único impedimento para la formación de una tal conciencia, pero sí nos parece sintomático de una época, donde el extremismo izquierdista permanecía ciego al problema de la ecología. En ese sentido las aportaciones de Murria Bookchin, con las insuficiencias y contradicciones que podamos detectar en sus obras, abrieron una perspectiva necesaria para la evolución del pensamiento emancipador (1).

De 1972 a 1982, de nuevo junto a Charbonneau, Ellul participó en la formación del Comité de Defensa de la Costa de Aquitania, que pretendía salvar la costa del programa de zonificación turística del Estado. En 1977, Ellul publicaría Le System technicien, tal vez su obra más acabada sobre el fenómeno técnico, donde Ellul responde a muchas críticas lanzadas desde la aparición de su primer libro sobre el fenómeno técnico y donde el autor esboza un cuadro muy completo de la sociedad informatizada que sería la nuestra treinta años después.

Cabe decir que tanto ElIul como Charbonneau son en Francia dos referencias para la ecología radical y, aunque no se puede decir que sean autores «populares», sus escritos y aportaciones reciben una atención cada vez mayor. En fin, hasta aquí hemos dado algunas pinceladas para ayudar a situar un poco al personaje. Alguien podría preguntarnos con razón ¿por qué hablar de Ellul? ¿Cuál es su importancia? O, mejor dicho ¿por qué deberíamos leerle o interesarnos por lo que dice? ¿No estamos ya un poco cansados de tantos pensadores supuestamente revolucionarios que teorizan sobre esto y aquello y escriben libros sin parar?

Es evidente que no es en los libros de Ellul, ni de ningún otro autor donde vamos a encontrar las soluciones para nuestros problemas inmediatos ni tampoco la vía mágica para organizar la transformación social. Por el contrario, hay que darse cuenta de que muchos de los problemas que hoy se nos presentan fueron ya, de alguna forma, pensados y discutidos por las generaciones que nos precedieron. Creo que hoy falta reflexión sobre ciertas cuestiones, por eso merece la pena invertir un poco de tiempo en la lectura de Jacques Ellul, porque en su obra hay argumentos suficientes para fundamentar una crítica de esta sociedad que sea a la vez una crítica de sus modos de vida, de sus creencias, prejuicios y de su ideología progresista. Las obra de Ellul, junto con las de Charbonneau, Illich, Anders, Polanyi, Mumford, Bookchin, Goodman, etc., si se tomaran en serio, podrían servir como fuente de inspiración de un futuro movimiento de transformación que tuviera como preocupación primera el desarrollo de la libertad humana en el respeto de las demás especies y de la vida del planeta en su conjunto.

Dicho todo esto hay que señalar que no es necesario estar de acuerdo con todo lo que dice Ellul, ni con la forma en que lo dice, para darse cuenta de que grosso modo, Ellul es capaz de desentrañar cuales son las cuestiones centrales, y cuales son secundarias, dentro de las luchas políticas de la modernidad. La cuestión de la revolución es una cuestión que parece caduca, pero a la vez sigue obsesionando a todos aquellos empeñados en el debate político, en el análisis de los sistemas de dominación, en las luchas prácticas, en la acción directa, etc., El análisis del concepto de la revolución de Ellul viene en un momento considerado crucial, al final de los años sesenta del pasado siglo, cuando e! mundo occidental vivía una especie de efervescencia revolucionaria.

La autopsia de la revolución

En concreto, el libro que comentaremos aquí será Autopsia de la revolución, aparecido hace cuarenta años, en 1969. Este libro intenta hacer un recorrido sumario del concepto histórico de «revolución», para lo cual Ellul divide su libro en cinco secciones. En la primera sección, se muestran las diferencias entre las revueltas anteriores a la Revolución francesa, las llamadas revueltas populares, las revueltas campesinas, las revueltas iluministas. Para Ellul se trata sobre todo de fenómenos sociales que se oponen al curso de la historia, reclaman una vuelta al principio, un reinicio. Contienen objetivos claros y, a veces, programas, pero no un verdadero proyecto revolucionario. No hay doctrina de la revolución como tal.

En la segunda sección, con la Revolución Francesa nace el mito de la revolución. Se crea toda una religión revolucionaria, una doctrina, un modelo. La revolución se universaliza y se convierte en un esquema que se puede aplicar a otras zonas de la historia. A la vez, y lo que es más importante, la revolución se sitúa ahora en la historia, y no por oposición a ella. Se crea un progresismo de la historia donde la revolución aparece como el triunfo de la libertad. Pero con el triunfo de la revolución llega el triunfo del Estado. Se crea también la religión del Estado. Según Ellul, hasta ese momento las revueltas se habían hecho contra el poder y, en general, contra el Estado. La Revolución Francesa perfecciona y amplía al infinito los poderes del Estado. El Estado es ahora, increíblemente, el garante de la libertad. Los revolucionarios franceses se apoyaron sobre las clases populares y los clubes radicales para, una vez en el poder, instituir el Estado racional omnipotente.

En la tercera sección, todo se precipita: la racionalización del fenómeno revolucionario y su entrada en la historia como modelo lo convierte rápidamente en un fenómeno que encaja en el sentido de la historia y, es más, en un fenómeno capaz de crear la historia. La teoría marxista se apodera del concepto de revolución y convierte ésta es un mecanismo automático de la historia, en un esquema científico y objetivo. Para Marx, y para muchos de sus seguidores, era suficiente considerar la combinación de ciertos factores objetivos en la realidad histórica para determinar que esto desembocaría en un proceso revolucionario. Para el marxismo, sin embargo, no quedaba muy claro cuáles eran estos factores.

¿Por qué la revolución se había desencadenado en Rusia, un país industrializado a medias y con una estructura social que guardaba rasgos del antiguo régimen y no en países avanzados como Inglaterra o Alemania? Era necesario entonces, para Lenin y sus compañeros, el modificar un poco la teoría para que pudiera seguir siendo un instrumento científico de análisis revolucionario. Por lo demás, Ellul insiste en el hecho de que la revolución, en el sentido de la historia, no puede de nuevo sino desembocar en el reforzamiento del Estado, como ocurrió en 1917. Igual que en Francia el Estado fue el garante de las nuevas libertades burguesas, en la Rusia bolchevique el Estado, el Partido, el Comité Central, se convierten en los guardianes de la verdad de la revolución proletaria, con los resultados que conocemos.

En la cuarta sección, Ellul habla de la revolución «banalizada», es decir, la revolución que se ha convertido en un fenómeno de moda. A finales de los años sesenta todo tiene que ser revolucionario. Para Ellul la palabra «revolución» se convierte en un nuevo ídolo de masas. Analiza de manera sumaria fenómenos pretendidamente revolucionarios: el underground y el cine de Godard, el castrismo y la teología de la liberación, los movimientos sindicales y la protesta juvenil. Ellul ironiza incluso sobre el verdadero contenido revolucionario de mayo de 1968.

Finalmente, en la parte quinta del libro desarrolla el concepto de «revolución necesaria». Esta es la aportación más importante del libro y la que, a mi juicio, contiene elementos de análisis que pueden servir de inspiración en nuestros días. Ellul considera como un imperativo moral el hecho de rebelarse. Ante todo, hay que rebelarse y oponerse. Negar en su conjunto la sociedad actual.

La rebelión en sí es un hecho absurdo porque no contiene ninguna garantía de éxito, pero eso es justamente lo que lo convierte en un hecho valioso. Pero lo que es más importante: la revolución debe actuar contra las verdaderas estructuras de la sociedad. Esto es, contra la Técnica y el Estado, los dos pilares de la dominación. La revolución no puede ser movida por el deseo de justicia distributiva, ni para sacar a los pueblos de su pobreza, ni para acabar con el hambre y la guerra, con ser todos estos fenómenos muy graves, para Ellul no alcanzan la raíz del problema. Nuestro principal problema reside en la estructura misma de la sociedad que compartimos, su estructura técnica, su modo de producir y consumir, la ideología del espectáculo que la protege. Hacer la revolución contra esta sociedad requiere pues un esfuerzo considerable para combatir la misma ideología que promueve y que se apodera de nuestras mentes: hedonismo consumista, autonomía individualista, búsqueda de felicidad y de bienestar a toda costa.

Ellul señala justamente que nuestra sociedad moderna es una sociedad que cada vez más tiende a integrar, se convierte en sociedad global. Con sus técnicas de información, publicidad, adoctrinamiento de masas, ocupa cada vez más parcelas de la vida cotidiana y de la conciencia de los individuos. Señala también que es una sociedad donde el crecimiento económico es el único dogma. Para Ellul los revolucionarios de mayo de 1968 han atacado sobre todo espejismos del poder que ya habían sido desacreditados por la misma modernidad: las verdaderas estructuras del sistema quedaron intactas. El tipo de revuelta humana que preconiza Ellul exige, por tanto, una puesta en cuestión radical de la forma de vida en las sociedades avanzadas. Y, sobre ese punto, Ellul no se hace ilusiones, ya que sabe que eso significará, en muchos casos, renunciar a muchas cosas que los revolucionarios de su tiempo consideraban conquistas irrenunciables.

Ellul propone un fortalecimiento de la conciencia individual, una ascesis imprescindible para que la persona pueda sobreponerse a la disciplina de masas. La revolución necesaria exige la creación de nuevos valores, ya que toda moral ha quedado arruinada por el paso de la sociedad tecnificada. Ellul corta prácticamente toda herencia de un pasado revolucionario y habla de volver al punto de partida, de volver a comenzar. Al señalar que una verdadera revolución debería dirigirse contra las estructuras centralizadas del Estado y de la tecnificación, deja entender el enorme reto que supone este objetivo.

Dos o tres años después, en su libro ¿Es posible la revolución? completará y profundizará su estudio sobre los fenómenos revolucionarios de su época y llegará a conclusiones tremendamente sombrías sobre el futuro y la posibilidad de la revolución: «En la medida en que la revolución necesaria se opone a esa facilidad que el progreso técnico otorga al hombre, en la medida en que pone en juego la satisfacción de ciertas necesidades convertidas en vitales por costumbre y persuasión, en la medida en que rechaza el avance demasiado evidente hacia ese paraíso, la revolución necesaria no tiene ninguna probabilidad de éxito. El mito del progreso ha matado el espíritu revolucionario y la posibilidad de una toma de conciencia de la actual necesidad revolucionaria. El peso que hay que levantar es demasiado pesado. El hombre tranquilo, seguro de que la técnica le proporcionará todo cuanto pueda desear, no ve la razón para hacer otro esfuerzo que no sea el facilitar este desarrollo técnico, ni por qué habría que lanzarse a una aventura incierta y dudosa.»

En 1982 Ellul publicaría su último libro sobre la revolución Changer de revolution. L’inéluctable prolétariat. Este libro llamó la atención a los lectores de la obra de Ellul, ya que en él Ellul, contradiciendo las ideas de sus obras anteriores, anuncia una posibilidad de aprovechar la informatización y la automatización para construir un socialismo descentralizado y libertario. Es verdad que las condiciones sociales que exige Ellul para esta reorientación son inalcanzables para nuestra sociedad, a no ser que se produjera una transformación radical de todas sus estructuras. La proposición de Ellul queda pues como un elemento incongruente en su obra, y él mismo, en su último libro sobre la técnica Le Bluff technologique (1988) se encargará de renunciar a tales esperanzas puestas de manera efímera en la tecnología. Por lo demás, el libro Changer de revolution contenía reflexiones y análisis muy interesantes en cuanto a la evolución del socialismo en la sociedad industrial.

Un balance

Una obra tan amplia y ambiciosa como la de Ellul no puede evitar caer en excesos, injusticias, contradicciones. Ellul ha pretendido captar cuáles son los principales obstáculos que en la sociedad moderna se oponen a la realización de la libertad humana y a veces ha incurrido en simplificaciones o juicios demasiado categóricos. Sus ideales cristianos no suelen interferir con sus obras de sociología crítica, que son las que aquí nos interesan, pero a veces, como en Changer de revolution, su aparición ciertamente no ayuda a esclarecer ciertos puntos de su argumentación.

Al final de su libro Autopsia de la revolución Ellul hacía un balance elogioso de la última corriente que él consideraba como revolucionaria: el situacionismo. Este elogio sin embargo no dejaba de plantear problemas. Era lógico que Ellul sintonizara con el análisis despiadado y radical que los situacionistas hacían de la ideología alienante de la sociedad de consumo, del conformismo intelectual y universitario, del estalinismo, de la pseudovanguardia, etc., todo eso estaba ya de muchas formas presente en los libros de Ellul de los años cincuenta y sesenta. Ver, por ejemplo, su libro sobre la propaganda, o bien su libro L’illusion politique (1965). Ahora bien, el libro Autopsia de la revolución contiene elementos suficientes para criticar muchos de los aspectos de la filosofía revolucionaria y progresista que había detrás del situacionismo. De hecho había una parte muy importante de la teoría situacionista que estaba montada sobre la filosofía marxista de la historia y que por tanto compartía muchos de sus errores.

Toda la retórica situacionista sobre los consejos obreros, sobe la toma de conciencia de la alienación por parte de la clase trabajadora, sobre el movimiento real que suprime las condiciones existentes, etc., etc., ¿Quién podría hoy leer todo eso sin soltar una carcajada? Los situacionistas elevaron a un pedestal las revueltas de mayo-junio de 1968 queriendo ver en ellas una nueva época de la contestación social, hecho que podría ser admitido a condición de relativizar el ámbito y el alcance de esa contestación. Si Ellul desdeña la contestación de mayo, a pesar de su valoración de la crítica situacionista, es porque justamente ve su carácter limitado y banal.

Intentando no hacer una proyección revisionista sobre la historia contemporánea, uno se da cuenta de que el análisis de Ellul, aunque sólo fuera una reflexión inserta en un libro, estaba más cerca de la verdad que cualquier otra teoría radical o subversiva de la época. La revolución de la vida cotidiana anunciada por los situacionistas no tomaba cuenta de los límites materiales y ecológicos donde cualquier forma de vida colectiva debe asentarse. Y el tiempo, en general, ha dado la razón a autores como Ellul, Illich, Charbopneau, Mumford. Cuarenta años después de mayo de 1968, la sociedad ha continuado su tecnificación, su desarrollo productivista, su hundimiento en la alienación industrial y en la destrucción de la naturaleza.

El hecho de que Ellul conciba que en la edad contemporánea la revolución, en el sentido en que la piensan muchos considerados revolucionarios, es imposible, no quiere decir que todas las vías hacia la transformación de esta sociedad estén cortadas. Únicamente se trata de tener en cuenta lo que ya no se puede hacer, lo que ya carece de sentido, lo que ya es inesencial (¡cuando ya lo era hace cuarenta años!). Tiene razón Ellul cuando dice que nuestra sociedad moderna es sobre todo una sociedad de la integración, y no exactamente una sociedad de la exclusión, como pretenden muchos izquierdistas. No es una sociedad de la represión, sino sobre todo de la adaptación y del consenso. Tampoco es una sociedad de la precariedad, sino una sociedad de la abundancia. Obviamente en las sociedades industriales avanzadas hay fenómenos de exclusión, de represión y de precariedad obligatoria, pero esos no son los problemas centrales, son problemas que derivan de un sistema tecnificado, desarrollista y estatalizado, que ha logrado imponer una dominación social mediante un conjunto de estrategias diversas. En general podemos decir que el conjunto de la sociedad vive de acuerdo con el sistema político y cuando muchas personas se quejan y hablan de precariedad y de exclusión, justamente lo que reclaman es que el sistema se cure de sus errores, que se mejore, que pueda llegar a todos, que todo el mundo pueda tener un sueldo decente, una vivienda cómoda y segura, unas buenas redes de carretera, una buena sanidad, zonas verdes donde pasear y hacer jogging, etc. Lo de siempre.

Asistimos, por parte de la izquierda parlamentaria y extra parlamentaria, a una propaganda intensa y constante para que el sistema se haga menos precario y excluyente, que todo el mundo pueda tener acceso a la educación y a contratos de trabajo decentes. Por un lado, esto es comprensible, ya que las personas buscan tener una mínima seguridad material para el desarrollo de sus vidas. Por otro lado, es aberrante, porque esta supuesta seguridad material se piensa ya únicamente en la forma que ofrece la sociedad industrial estatalizada, sin tener en cuenta que dicha sociedad oculta o falsifica todos los efectos catastróficos que produce sobre la libertad humana y la naturaleza. Es por eso que la toma de conciencia crítica en nuestra sociedad es hoy un fenómeno tan absolutamente abstracto, ya que es necesario que parta del cuestionamiento de todo, lo que es increíblemente arduo.

Hay que darse cuenta que sólo grupos muy minoritarios se atreven a emprender iniciativas que ponen en cuestión la globalidad del sistema. Las personas que se implican en una lucha antidesarrollista mediante la acción directa, como puede ser la asamblea anti-TAV o la asamblea Transgenics Fora, los grupos autogestionados como el BAH, u otros grupos que buscan convivir en comunidades autónomas, gente que se implica en .la profundización de la agroecología, en la defensa incondicional de espacios naturales, en la Red de Semillas, en el asociacionismo y la ayuda mutua … Todas estas experiencias pueden servir como punto de apoyo para un futuro movimiento que ganará fuerza y que representará una oposición real.

Es verdad que si hace cuarenta años libros como Autopsia de la revolución de Ellul hubieran sido tomados en cuenta, los movimientos radicales se habrían librado de muchos falsos dilemas. Habrían ganado un tiempo precioso en la lucha contra el sistema que padecemos.

José Ardillo

Notas:
(1). Bookchin criticó también a Ellul en su época, tachándole de fatalista, entre otras cosas. En cualquier caso hay que decir que la obra de Bookchin está plagada de incongruencias. No podemos olvidar que por lo menos hasta principios de los años setenta del pasado siglo fue un defensor de la energía nuclear y de la agricultura con pesticidas. Para una amplia crítica de Bookchin es imprescindible acudir al libro de David Watson Beyond Bookchin. Preface for a future social ecology (Autonomedia 1996).

Extraído de Ekintza Zuzena. Nº 36. www.nodo50.org/ekintza

publicado en www.argentina.indymedia.org/news/2009/12/708939.php

Destruyeron con topadoras la huerta Orgázmika de Caballito

Desalojaron por la fuerza, y sin ninguna orden judicial, el predio de la huerta que un grupo de vecinos/as y asambleístas había construido sobre escombros -y desechos de todo tipo- hace siete años. La excusa para el violentísimo desalojo fue un foco de Dengue que supuestamente podría haber producido una bañadera con aguas submarinas, que eran parte de las mas de cien especies de plantas que coexistían en el lugar.

“Mientras la ciudad avanza, la tierra se muere” Graffiti en pared del tren Roca en Lomas de Zamora.

“Nadie puede nada contra esta circularidades las masas y de la información. Cada uno de los dos fenómenos esta hecho a la medida del otro: ni la masa tiene opinión, ni la información la informa: una y otra siguen alimentadonse monstruosamente: la velocidad de rotación de la información aumenta el peso de las masas, y no es en absoluto su toma de conciencia” Jean Baudrillard (1)

:: ¿Ilegal dijo?

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presidido por el oscuro mega-empresario Mauricio Macri , que titulo honorable!, no pudo desalojar por la vía legal a la gente de la huerta en 2008 y ahora paso todos los tiempos y tramites legales con dos topadoras como si nada hubiera pasado. Estropeo en pocas horas un esfuerzo conjunto de un grupo incontable de gente que, a su manera, colaboro con la formación, mantenimiento y ampliación de algo que ya no existe mas. Lo que vendrá, casi con seguridad en ese lugar, mas presupuesto para rejas, cemento, control y pasividad ciudadana.

Maria, la abogada de la ex-huerta escribía (2) lo siguiente unas horas después de la ‘desertificacion’ del espacio verde: “Sin informes técnicos, y como una vil excusa para aunar la uniformidad de los espacios verdes: el desalojo es ilegitimo, ilegal y violento, ya que un compañero fue golpeado brutalmente por efectivos de la PFA. No existe titulo alguno en poder del GCBA que autorice el desalojo que no tiene base legal ni legitimidad, no hubo orden administrativa ni judicial para el paso de las topadoras, no hubo presente ningún fiscal ni funcionario judicial que garantice el ilegitimo desalojo.”

Rodolfo Enrique Diringuer (3), mientras tanto, agrega mas información al respecto: “En noviembre del 2007 el Juzgado Nacional en lo Correccional N°5 falló en favor de los vecinos que desempeñaban tareas en dicho emprendimiento constituidos en Asociación Civil “Casa de Desarrollo Social y Cultural Giordano Bruno”. Dicho Juzgado ordenó seguidamente, el archivo de la causa por inexistencia del delito de usurpación.”

También hablo de la fundamentacion sin argumentos de los funcionarios del gobierno para desalojar entre gallos y medianoche el predio de la huerta:
“Las autoridades que lo encabezaron no presentaron ninguna documentación que respalde la medida. El subcomisario de la comisaría 13° sólo atinó a decir que ‘hay un pedido de la secretaría de Salud Pública que pide la urgente intervención de las autoridades para combatir el peligro de dengue; y en la huerta se constató que existe una bañera en desuso la cual podría ser un foco de peligro para los vecinos’”

“Así pues, dado que todo ser, que tiene el sentimiento de su existencia, percibe la desgracia del sometimiento y busca la libertad (…), ¿qué vicio desgraciado ha podido desnaturalizar a los seres humanos de tal manera que, siendo los únicos nacidos verdaderamente para vivir en libertad, llegan a perder el recuerdo de su estado natural e incluso el deseo de recuperarlo?” Étienne de la Boetie (4)

:: Los golpes, las topadoras, los disfraces y los funcionarios

La información que no dio nadie en el lugar de los hechos vandálicos del gobierno de la ciudad, los dio la revista Horizonte (4) horas después en su pagina web: “En el desalojo participaron los siguientes organismos del GCABA: Ministerio de Justicia y Seguridad, Ministerio de Espacio Público, Dirección de Higiene Urbana, UCEP, SAME, Guardia de Auxilio y CGPC 6. También prestó su apoyo la Policía Federal Argentina, a través de: Policía Ferroviaria División Sarmiento, Guardia de Infantería y Comisaría 13ª. Una esforzada intervención tuvo el Jefe de Gabinete del CGPC 6, Fabián Bullota, quien coordinó las diferentes acciones de los organismos gubernamentales presentes. Su accionar comenzó a las primeras horas de la madrugada del lunes y al cierre de esta nota, aun se mantenía en el predio, solucionando los problemas que surgen de una actuación que requiere de diversos actores.

Y no solo eso, sino que además hay fotos (4) de algunos de los responsables directos en el lugar a la hora del paso de las topadoras: “Estuvieron presentes durante todo el operativo: Fabián Bullota, jefe de gabinete del CGPC 6; Daniel Presti, subsecretario de justicia porteño; Marcelo Iambrich, director del CGPC 6 y Estela Salazar, colaboradora y asesora”.

Como se podrá sospecha, la red de complicidad, terrorismo y destrucción no empieza con los altos funcionarios y termina con los disfrazados de la Policía Federal, sino que hay una vasta red de ‘hacedores’ y facilitadores que forman parte de los ataques contra las casas y lugares que no entran dentro de la lógica del poder. La trama social quebrada en miles de partes, que juega un papel decisivo en el atropello cotidiano multidireccional, proporciona un caldo de cultivo excepcional para el estado de excepción permanente en que parecen encontrarse las personas -y grupos sociales- en situación de riesgo total sin apoyo de ningún tipo mas que el que puedan brindar los allegados, grupos militantes y/o partidos políticos que puedan llegar a sacar una tajada de dicho apoyo.

“Un concepto de comunidad definida por sus limites estrechamente vigilados y no por sus contenidos; la ‘defensa de la comunidad’ traducida a la contratación de guardianes armados para custodiar la entrada; los merodeadores y vagabundos promovidos al rango de enemigos públicos numero uno; el recorte de las áreas publicas a los enclaves ‘defendibles’ de acceso selectivo; la separación y la no negociación de la vida en común y la criminalizacion de las diferencias: estas son las principales dimensiones de la evolución actual de la vida urbana” Zygmunt Bauman (5)

:: Va a estar Bueno Caballito (sic) (6)

La revista Horizonte (7) es (y sera) una batalladora incansable por los grandes negocios de Mauricio Macri y asociados, primero haciendo publicidad a doble hoja central del Showroom a algunas cuadras de donde estaba la huerta Orgazmika también sobre terrenos de la ONABE; aunque finalmente el proyecto naufrago por la presión de un grupo de vecinos/as, mal que le pese a los bolsillos de cientos de funcionarios y organismos (Espacios Verdes, Centros de Gestión y Participación Ciudadana, Ministerio de Ambiente y Espacio Publico y otros) del gobierno de Buenos Aires dependientes de la construcción, a los responsables de la revista Horizonte y a las constructoras de torres.

Entrando al sitio de esta ‘prestigiosa’ y lobbysta revista (8) se podrá apreciar claramente que 5 de seis de sus ultimas noticias tienen que ver con desalojos realizados -ampliamente festejados y deseados por la redacción- para favorecer la construcción en el barrio de Caballito.

:: Caballito te quiero… ver toda gris

Ahora bien, hay que ser bastante estrecho de mente (y de una sensibilidad y razonamientos nulos) como para leer una revista de tan poca calidad y apoyar las ideas de la misma, y como muestra basta leer un fragmento de la nota (9) donde afirman ‘periodistas’ de este panfleto del libre mercado y mal gusto que fueron agredidos por miembros de la ex-huerta: “La actitud de los defensores de la huerta deja bien en claro su falta de respeto hacia la libertad de prensa y los muestra peligrosos para la integridad física de los vecinos” No contentos con esta aseveración cargada de falsedades, el folletín mercenario continua atacando a lo que simboliza la huerta rematando la nota con una frase de Karl Marx: “Detrás de toda ideología acecha, consciente o inconsciente, un interés inconfesable” con lo que dejan bien a las claras (aun sin quererlo) cuales son los intereses de la revista para el barrio de Caballito: sin pobres, sin huertas, sin lugares públicos en donde no haya circulación, sin lugares donde se pueda hacer negocios a expensas de la construcción y la ‘puesta en valor’ de la propiedad.

Si a alguien le sobra el tiempo y las ganas le recomiendo que lea alguno de los muchos comentarios que se vierten en la pagina web de esta revista para darse una idea mas o menos cabal de por que se desalojo -se arraso mas bien al estilo israelí sobre suelo palestino- un espacio de gran biodiversidad sin que se les mueva el pelo a muchos de los vecinos y vecinas cercanos a la ex-huerta.

“Degradación: Uno de los estados de progreso moral y social que va de un lugar privado a un ascenso político” Ambrose Bierce (10)

:: Huerta orgánica vs. negocio inmobiliario

El cartel hecho en el corte posterior al destrozo, es una clara muestra de la antagonia que representan ambos proyectos en el orden simbólico-material del momento y en la mente del grueso de la masa social. Por un lado una huerta, algo que es percibido para el ciudadano medio como una excentricidad, algo que ya no debería existir mas que en alguna universidad o colegios especializado donde la gente estudia las diferentes plantas, tal vez como algo, inclusive, inservible. La verdulería, el supermercado vinieron (hace rato) a reemplazar materialmente a la huerta familiar, al espacio donde uno mismo puede cultivar y cosechar su propio alimento, su propia medicina.

Pero el mayor daño que hizo este tipo de vida urbana de dependencia exclusiva de entidades del Estado, privadas o mixtas, es el cerebral: la idea arraigada en la mente de las personas de que los alimentos se consiguen pagándolos en los lugares destinados para tales fines. Así se conforma una red parasitaria de dependencia exclusiva de los dueños de los campos (oligarcas, extorsionistas, explotadores, mafiosos) que lucran con la dependencia alimenticia que genero la organización de las ciudades y el libre (y no tanto) mercado desde hace muchas décadas (siglos tal vez), las grandes empresas de transporte de mercaderías, las aduanas, los entes reguladores y mucho mas.

El problema se agrava acuciantemente, claro esta, porque cada vez se achican los espacios potencialmente cultivables y los alimentos dependen de grandes empresas: una estrategia final que el poder no se puede perder bajo ninguna circunstancia. Los grandes medios como Clarín, La Nación y otros tampoco escapan a la complicidad y a la construcción compulsiva de torres, a través de su nutrida publicidad que satura las respectivas secciones clasificadas sostenidas por inmobiliarias medianas y grandes y constructoras que no escatiman en destruir lo que sea con tal de ‘plantar’ torres de ‘confort’ carcelario para gente que puede pagar por los precios de Mercado (remarcados por la tan famosas especulación inmobiliaria) Fascículo aparte para los futuros habitantes (familias armónicamente disfuncionales, de relaciones patologicamente mediadas por el dinero y la pobreza de alma), o sea los destinatarios finales que habitaran esos enjambres maltrechos de contaminación e insalubridad físico-social garantizados con tantos años de proyecciones empresarial-gubernamentales futuristas, coimas siderales, negocios turbios, porcentajes cobrados, devolución de favores, jueces comprados…

“Si supieras que todos esos sueños,
que toda esta estúpida ambición,
no sirve a la vida…

Si supieras que no compartimos nada,
que nuestros caminos se alejaron
hace mucho tiempo.” Eugenio Muñoz (11)

:: El exilio pero dentro de una misma ciudad

El despojado, el echado, el expulsado configura una verdadera tragedia personal, pero también social y política: un desecho que debe moverse de lugar para no ser barrido, arrasado, encarcelado o asesinado por las motivaciones personales del poder de turno: ya sea una molestia ideológica (alguien con ideas torcidas), alguien que estorba en una casa mal atendida que debe ser vendida cuanto antes para pasar a formar parte de un lucrativo edificio, ahora llamado torre, un supermercado, una autopista o lo que sea. La paradoja de la vida actual -en buena parte del globo- es la potencia que tiene el poder político-empresarial para actuar entre las sombras o a plena luz del día como se si tratara de algo casi totalmente aceptado y hasta en algunos caso avalado y fomentado. Cosa que parece no queremos o no podemos ver, o las dos cosas al mismo tiempo.

La sentencia final a la huerta la da, nuevamente, un medio no masivo (y no por eso menos cómplice y parte de la persecución de espacios no redituables en términos monetarios) ‘la revista de Caballito’: “El terreno fue totalmente librado de plantas y basura, salvaguardándose las herramientas utilizadas por los usurpadores.” (4) Cosa que tampoco es verdad porque en el mega operativo represivo se quedaron hasta con las herramientas de trabajo de huerteros y huerteras.

:: Una guerra desterritorializada para consumir mas y ser menos

Como si arrasar con topadoras sobre un espacio (donde habitaban mas de 100 especies vegetales -y otras tantas animales- y un grupo de personas que además de mantener el lugar abierto, intercambiar semillas, comer buena parte de lo que producían, hacer talleres de plantas medicinales, permacultura, etc) no fuera suficiente pintura simbólica aparecen en el gran cuadro de situación de este terrorismo democrático y constitucional el progreso, el ansia indefinido por tener mas en menos tiempo (que se inyecta las 24 horas en casi toda la población), la idiotez aguda -esdrújula en algunos casos- de grandes sectores de la población de todas las ‘clases sociales’ (sobre todo las ‘pudientes’), la especialización agresiva de los cuadros técnicos (verdaderos autómatas impensantes) capaces de ejecutar las ordenes mas descabelladas, sin ningún tipo de remordimiento, al mejor estilo de un psicópata en perfecta armonía con una demoledora obsolencia planificada, el creciente número de policías, gendarmes, guardias de seguridad privado, creación de divisiones y cuerpos armados varios, como la UCEP (12)- también dispuestos a todo-, un dinero cada vez mas volátil y concentrado a través de partidos políticos, sindicatos, ONG’s, fundaciones (en manos de grandes gobiernos, organismos, empresas, nacionales, internacionales y multinacionales) que se disputan la porción de la torta que es cada territorio potencialmente cuantificable en dinero: una casa, un árbol, una semilla, un baldío, un descubrimiento, una huerta, un pueblo, un municipio, una ciudad, una provincia, un país, un océano… (13)

Guerras de baja y mediana intensidad se libran en todo el globo sin que en ello participen dos ejércitos enemigos, sin mencionar las invasiones literales, como la que aun se lleva a cabo en Irak, en Haiti, en el Congo (y otras muchas partes) que el estilo de vida ‘primermundista’ especulador necesita para seguir alimentando la gran burbuja del desastre entropico que se viene produciendo hace muchas décadas.

:: Envenena, envenena, que alguien se beneficiara!

David Viñas (14) dice lo siguiente sobre el caso puntual del rocío de Glifosato sobre la plaza Giordano Bruno y las vias del ramal Sarmiento lindante a la misma: “Los trabajadores que aplican esta sustancia deben llevar vestimenta de seguridad (traje apropiado, guantes, máscara de gas, anteojos). En la plaza Giordano Bruno, además de incumplir esta normativa de seguridad (han sido vistos trabajando sin la vestimenta de seguridad, con la cara desprotegida y sin máscara), las personas que transcurren por la plaza también son afectadas tanto en el momento de la aplicación como posteriormente: el tóxico queda en el aire durante un tiempo, las piedras con la que juegan las y los niñas/os quedan infectadas y las plantas y la tierra absorben este tóxico.

También están usando el Glifosato para eliminar las hierbas de las vías del Ferrocarril Sarmiento (entre otros); por eso encontramos periódicamente las plantas de las vías muertas. Mediante la aplicación terrestre (trabajadores aplicando manualmente), el tóxico se esparce por la zona hasta 400 metros del lugar donde se emplea”. ¿Quienes se benefician con estas medidas? Sin dudas la multinacional Monsanto, los que distribuyen y transportan el veneno, el Gobierno de la Ciudad, Trenes de Buenos Aires (TBA), funcionarios de Medio Ambiente y secretarias varias que hacen la vista gorda ante un caso clarividente de, por lo menos, negligencia programada.(15)

La huerta ya no existe mas que en nuestros ideales, nuestras esperanzas, nuestros recuerdos y en nuestras manos. Pero aun así, y como auguraba un slogan del mayo francés de 1968: “Bajo el asfalto esta la tierra”

raas
19-5-2009

notas:
1) Las Estrategias Fatales (Les Estrategies Fatales) de 1983
2) www.argentina.indymedia.org/news/2009/05/671729.php
3) El Desalojo de la Huerta fue ilegal www.argentina.indymedia.org/news/2009/05/671923.php
4) Discurso sobre la Servidumbre Voluntaria o el Contra Uno (Discours de la Servitude Volontaire ou Contr’un) de 1548 www.sindominio.net/oxigeno/archivo/servidumbre.htm
5) Modernidad Liquida (Liquid Modernity) de 2000
6) www.marceloiambrich.com.ar
7) “Se libero el espacio intrusado en la plaza Giordano Bruno www.caballitotequiero.com.ar/supernews/ejemplo1.php?subaction=showfull&id=1242649823&archive=&start_from=&ucat=&

8) www.caballitotequiero.com.ar
9) Manifestantes de la ex huerta agreden físicamente a Horizonte www.caballitotequiero.com.ar/supernews/ejemplo1.php?subaction=showfull&id=1242669758&archive=&start_from=&ucat=&
10) El Diccionario del Diablo (The Devil’s Dictionary) de 1911.
11) Poesía Simples, Palabras de Los Ojos del Ahogado de 1999.
12) Unidad de Control del Espacio Público porteña. La patota del desalojo por Gustavo Veiga www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-121178-2009-03-08.html

13) Lo futuro ya esta aquí de Andreas Malm www.revistafuturos.com.ar/index.php/centro-y-periferia/172-lo-futuro-aqui

14) ¡Alerta, el Glifosato está en las plazas de Buenos Aires! www.argentina.indymedia.org/news/2009/03/656552.php

15) La aceptación social de los monocultivos en la periferia planetaria de Luis E. Sabini Fernandez www.revistafuturos.com.ar/index.php/editorial/168-aceptacion-social-de-monocultivos-de-soja-periferia

:: Fotos

Huerta Orgazmika
http://www.flickr.com/photos/orgazmika

Rojas y la Vía. La huerta Orgazmika resiste (18-5-2009)
Cooperativa Sub / http://www.sub.coop/

http://argentina.indymedia.org/news/2009/05/671825.php

:: Mas información:  

Pagina de la huerta
http://www.orgazmika.blogspot.com

Desalojo de la Huerta Orgázmika de Caballito (18-5-2009)
http://anred.org/article.php3?id_article=2991

“La Huerta se lleva adentro” (18-5-2009)
http://anred.org/article.php3?id_article=2992

El Desalojo de la Huerta fue ilegal (18-5-2009)
Por Rodolfo Enrique Diringuer
http://argentina.indymedia.org/news/2009/05/671923.php

Topadoras contra la autogesión (18-5-2009)
Por Rafael Sabini
http://www.revistaelabasto.com.ar/el_gcba_arraso_con_huerta_orgazmika.htm

¡Alerta, el Glifosato está en las plazas de Buenos Aires! (3-3-2009)
Por David Viñas
http://argentina.indymedia.org/news/2009/03/656552.php

La Huerta Orgázmika de Caballito corre peligro de desalojo (10-9-2008)
Por raas
http://argentina.indymedia.org/news/2008/09/625042.php


:: Audios

La Colectiva
http://www.lacolectiva.com.ar/index.php?option=com_docman&task=doc_download&gid=232

Del año 2008
Entrevista en Radio La Colectiva http://lacolectiva.com.ar  (6-9-2008)
http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/09/2008_09_06_-_orgaz_en_lacolectiva_comprimido.mp3

Entrevista en Radio Horizonte Sur http://www.vientosocial.com.ar/horizonte con Jorge Rulli del Grupo de Reflexión Rural http://www.grr.org.ar (7-9-2008)
http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/09/2008_09_07_-_orgaz_en_radio_nac_con_rulli.mp3

Entrevista en el programa FMp3 de FM La Tribu http://podcast.fmlatribu.com  (8-9-2008)
http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/09/2008_09_08_-_orgazmika_en_tribu_fmp3_edit_comprimido.mp3

Entrevista en el Programa La Mar en Coche http://marencoche.wordpress.com de FM La Tribu http://podcast.fmlatribu.com (9-8-2008)
http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/09/2008_09_08_-_orgazmika_en_tribu_edit_comprimido.mp3

:: Otras huertas cercanas

Huerta la Bataraxa de Banfield http://huertabataraxa.blogspot.com/
Huerta de Saavedra http://www.lahuertadesaavedra.blogspot.com/
Huerta de Jose Leon Suarez http://huertadelbaldio.wordpress.com/

Taller Cooperativo de Permacultura http://cooperma.ourproject.org

El nuevo orden mundial, el cartel petrolero y farmacológico y la fabricación de vacunas o una nueva forma de esclavitud humana

En un artículo anterior mencioné que se avecinan grandes catástrofes en la humanidad, y no me refiero a los tan anunciados virus que ocasionaran una “pandemia”, sino debido a la forma como los gobiernos tratan el desarrollo de las naciones. Desarrollos que ponen énfasis en la industrialización, energía y comercio y olvidan el equilibrio de la naturaleza y la alimentación de la población. No solo el hecho de sembrar, sino cómo se siembra y el tipo de alimentos que deben ser sembrados y comercializados para garantizar la salud del territorio y de sus nacionales, en caso contrario las defensas de la naturaleza y del cuerpo humano se verán diezmadas y vulnerables ante el ataque de las tradicionales bacterias, virus y los nuevos monstruos de laboratorio creados por la mafia médica.

En este artículo transcribo un trabajo muy interesante del Dr. Leonard Horowitz, quien es un experto internacional en materia de salud pública, de ciencias del comportamiento, de nuevas enfermedades y de terrorismo bacteriológico. Es un diplomado en Harvard, sin ninguna intención de propagandizar dicha institución, y es miembro del equipo de investigadores de esta universidad. Es conocido por varios libros de éxito, del cual uno ha sido número uno en ventas: “Emerging viruses: AIDS & Ebola – Nature, Accident or Intentional? (Los virus emergentes, SIDA y Ebola – ¿naturales, accidentales o intencionados?) Este libro ha permitido la apertura de una investigación oficial en Estados Unidos para verificar las hipótesis lanzadas por el Dr. Horowitz.

Sus trabajos relativos a los riesgos asociados a las vacunas han impulsado por lo menos a tres países del Tercer Mundo a modificar sus políticas en materia de vacunación.

Tres meses antes de los ataques del 11 de setiembre, el Dr. Horowitz había publicado su treceavo libro, titulado, de manera casi profética: “Death in the Air: Globalism, Terrorism and Toxic Warfare” (Muerte en el Aire: Mundialización, Terrorismo y Guerra bacteriológica). En este libro el Dr. Horowitz las toma con el “cartel petrolero y farmacéutico”, al que acusa de preparar un nuevo genocidio programado.

Es este un trabajo extenso e interesante sobre los grandes carteles de la oligarquía anglo-americana, quienes esconden su poder monetario trás de instituciones como la ONU, la OMS y los encargados de definir las políticas de salud en las naciones del continente americano y de los otros continentes, el Dr. Horowitz toca temas como la supuesta “pandemia” de gripe aviar, otras virosis “aparecidas” y como son utilizadas para generar pánico, temor en la opinión publica y así provocar respaldos inmediatos a las políticas farmacológicas del nuevo orden mundial, generando una nueva especie de esclavitud por un lado, control y reducción de la población y jugosas ganancias en venta de productos farmacológicos para los “eternos” enfermos hasta su muerte, es decir otra forma “sencilla” de obtener capital.

Con este artículo podemos estar mejor informados sobre el próximo genocidio “médicamente asistido”, mientras nos encomendamos a Dios para que nos coja confesados.

“En abril del 2003 conocimos al SARS (Severe Acute Respiratory Disease,) o neumonía atípica. Esta enfermedad nos llegó también desde Asia, y se hizo sentir fuertemente en la región de Toronto. Estuve en el lugar durante casi toda la duración de aquella epidemia, que anunciaba la actual gripe aviaria. En aquellos momentos se decía que el SARS era la última de toda una serie de nuevas enfermedades provocadas por una serie de misteriosos “super gérmenes” mutantes que iban a golpear a la humanidad.

Un atento estudio científico de las características médico-sociológicas y de los antecedentes de esta epidemia ha revelado algo mucho más insidioso que el SARS propiamente dicho. He considerado la reacción de los medios informativos como la debe considerar todo diplomado de Harvard, experto en problemas de salud pública y en técnicas psicológicas de persuasión mental. Ya que esta epidemia poseía todas las características de una nueva experimentación social dirigida por “bioterroristas” de bata blanca.

Me pareció evidente que esta manipulación humana sin precedente iba destinada a adoctrinar a las masas y a manipularlas sutilmente para que apoyen una política de sanidad pública perfectamente adaptada a la llegada de una pandemia masiva, a pesar de toda a legislación existente (1). Durante toda la epidemia de “neumonía atípica”, los medios informativos no han cesado de referirse a nuevos “agentes bacteriológicos”, que podían provocar la desaparición de un tercio o de la mitad de la población mundial. Habiendo estudiado a fondo todo lo que se ha publicado recientemente en materia de control de la población, así como los actuales objetivos de las principales sociedades industriales multinacionales, he observado que estas “predicciones” se ajustaban estrechamente a ciertos objetivos oficiales en materia de reducción de la población mundial (2).

En el 2003, la lucha llevada a cabo en Canadá contra el SARS por primera vez en la historia de este país fue directamente orquestada por las Naciones Unidas y por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Al haber descubierto los estrechos lazos existentes entre los planes financieros y administrativos, entre las organizaciones siguientes, comprobé que la familia Rockefeller, la Fundación Carnegie, y los principales dirigentes de la industria farmacéutica mundial controlaron la investigación canadiense y la lucha desarrollada en Canadá contra esta epidemia.

Ninguna gran pandemia, o epidemia a escala mundial, ha podido nunca ser separada de su contexto económico y político. La epidemia de neumonía atípica hizo avanzar el programa político del Nuevo Orden Mundial mucho más rápidamente que cualquier otro problema de salud pública. Si los responsables políticos de la sanidad quisieran realmente prevenir estas nuevas epidemias que van produciéndose regularmente, o si realmente quisieran tratarlas de raíz, no dejarían de observar que estos devastadores agentes bacteriológicos siempre aparecen misteriosamente en el seno de estructuras secretas que enlazan cientos medios militares, médicos y biotecnológicos. Basta simplemente estudiar la sociología médica para darse cuenta de ello.

Hace ya decenios que algunos “expertos” nos predicen la próxima llegada de una super epidemia devastadora. Lo que despertó mis sospechas en relación con la neumonía atípica, fue el momento en que se declaró. Sobrevino al mismo tiempo que se lanzaba la guerra total contra el terrorismo y la guerra anglo-americana contra Irak. Me pareció que se trataba de una ocasión que ni pintada para “distraer” a la opinión pública del hecho de que la administración Bush había acusado a Saddam Hussein de acumular un impresionante arsenal de armas bacteriológicas,  entre las cuales se hallaba el ántrax y el virus del Nilo. La epidemia de neumonía atípica era pues característica de lo que ya había anunciado en uno de mis libros en forma casi profética, publicado antes de los ataques del 11 de setiembre. Algunos meses antes de estos ataques, los anuncié en ese libro, presentando el análisis conceptual que nos permite comprender los lazos existentes entre estas epidemias y el Nuevo Orden Mundial (Death in the Air: Globalism, Terrorism and Toxic Warfare, Tetrahedron Publishing Group, 2001 – “Muerte en el aire: Globalismo, Terrorismo y guerra química”

Para resumir lo esencial de ese libro, en él explicaba cómo una cierta forma de “bioterrorismo” de Estado era perfectamente compatible con una guerra bacteriológica oficialmente dirigida por un Estado. El propio Saddam Hussein había experimentado sobre algunas poblaciones de Irak y de os estados vecinos los efectos destructores de las armas químicas y bacteriológicas. En mi opinión, está claro que la neumonía atípica, al igual que la actual gripe aviaria, han sido fabricadas con el consentimiento y el apoyo de ciertos medios de las industrias médicas, farmacéuticas, petroquímicas y militares, actuando de forma ilegal. Es algo que he podido demostrar muchas veces.

Habiendo tenido ocasión de testificar ante el Congreso Americano, pude darme cuenta directamente de hasta qué punto la industria farmacéutica influencia y controla directamente a nuestros representantes económicos y políticos a nivel gubernamental. Las epidemias emergentes completan los efectos de la guerra política contra el terrorismo, y concuerdan con nuestra actual cultura influenciada por el bioterrorismo. Un tal programa secreto responde a dos objetivos esenciales: la búsqueda de beneficios y la reducción de la población mundial.

Realidad política, contra mitos difundidos por los medios de comunicación.

La creciente locura del mundo que nos rodea se relaciona extrañamente con las recomendaciones de los pensadores del Nuevo Orden Mundial, que favorecen los “desastres sin guerra”. ¿De qué se trata exactamente?

Desde finales de los años 60, en los principales medos industriales se empezó a reflexionar sobre “substitutos económicos de la guerra clásica”. Comparados con los efectos de a primera y segunda guerras mundiales, los estragos que podía ser provocados por los desastres naturales, súper huracanes, epidemias, o guerras bacteriológica y genética, empezaron a aparecer como política y económicamente “rentables”. Estos “desastres sin guerra” eran sin duda mucho más “manejables” políticamente, y más “rentables” económicamente. Por estas razones, y en particular por su rentabilidad económica, los dirigentes políticos anglo-americanos del Nuevo Orden Mundial consideraron estos “desastres sin guerra” como opciones de primer orden.

Por ejemplo, Henry Kissinger, el protegido de Nelson Rockefeller que fue Consejero de la Seguridad Nacional bajo el mandato de Richard Nixon, dirigió de hecho la política exterior de Estados Unidos, considerando la reducción de la población mundial como una “necesidad” para Estados Unidos, Gran Bretaña y sus aliados. Es el mismo Kissinger que fue nombrado por George W. Bush para presidir el comité de investigación sobre los acontecimientos del 11 de setiembre. Kissinger es sin embargo un criminal de guerra confesado, que ordenó a la CIA el desarrollo de las armas bacteriológicas, según los archivos del Congreso Americano de 1975. Entre estas armas bacteriológicas fabricadas por el hombre, existen gérmenes mucho más mortales que el de la gripe aviaria.

Por ejemplo, antes de 1968, Kissinger ordenó una investigación relativa a los agentes bacteriológicos sintéticos que existían y que podrían ser utilizados en materia de guerra bacteriológica y de control de la población mundial. Así pues, un equipo de investigadores (O’Conner, Stewart, Kinard, Rauscher entre otros), acabó de fabricar en laboratorio nuevos virus mutantes de la gripe, capaces de propagar ciertos cánceres (3).

Con ocasión de ese programa, ciertos virus gripales se combinaron artificialmente con otros virus de la leucemia aguda, para fabricar literalmente nuevos gérmenes capaces de extender el cáncer a la velocidad de una epidemia de gripe, son contacto simple directo entre las personas infectadas. Estos mismos investigadores manipularon también virus del cáncer del pollo, un sarcoma, para inocularlos en monos y en hombres, para probar su capacidad de producir cánceres en estos últimos. Raucher y otros emplearon también radiaciones para aumentar la potencia del virus del cáncer del pollo. Estos increíbles hechos científicos han sido oficialmente reconocidos, pero totalmente silenciados por los principales medios informativos.

Igualmente, el instituto londinense IOSS (Institute of Science in Society) evocó oficialmente la posibilidad de que el virus de la neumonía atípica hubiera sido fabricado en laboratorio. Planteó la siguiente pregunta: “¿Es posible que experimentos de índole genética hubieran podido crear el virus de la neumonía atípica, aunque de forma involuntaria?” Esta hipótesis ni siquiera fue examinada por los expertos virólogos convocados para ayudar a resolver la crisis, expertos que acto seguido fueron engatusados por las empresas farmacéuticas involucradas en la producción de vacunas. Quienes viven en casas de cristal no tienen por costumbre arrojar piedras. Añado que el IOSS hubiera también podido plantear la hipótesis de la creación intencionada de un virus de neumonía atípica, en su estudio supuestamente científico y objetivo (4).

Los “conflictos sin guerra”, tales como la “guerra contra el SIDA”, la “guerra contra la droga”, la “guerra contra el terrorismo”, la “guerra contra el cáncer”, y en la actualidad, la “guerra contra la gripe aviaria”, exigen programas muy sofisticados de propaganda que recurren a campañas con el objetivo de estimular el temor en el seno de la opinión pública, a fin de que acepte y apoye las leyes que suprimen las libertades públicas.  Estas operaciones psicológicas son necesarias para controlar estos conflictos sin guerra, y constituyen la característica esencial de la nueva “revolución militar” en curso. Esta “revolución militar” busca instaurar una nueva forma de esclavitud humana, por medio de la cual las poblaciones humanas no se den ni siquiera cuenta de que están sometidas a esclavitud (2).

Esta nueva “revolución militar” hace llamamiento, sin ningún género de duda, a las armas bacteriológicas y químicas más potentes. Estas armas son fabricadas por los fabricantes de vacunas y medicamentos, para un mayor beneficio. Existe un clásico ejemplo, el de los pesticidas altamente tóxicos y cancerígenos, que se utilizan en profusión en las zonas habitadas con el pretexto de erradicar los mosquitos responsables de la “fiebre del Nilo”. En términos militares, estos productos no son directamente mortales.  Actúan a largo plazo provocando una muerte lenta por envenenamiento crónico, lo que genera muchos más beneficios para las sociedades farmacéuticas encargadas de inventar nuevos medicamentos para luchar contra estas enfermedades. Las víctimas de estas campañas de erradicación de mosquitos mueren lentamente de enfermedades crónicas debilitantes. Los centros de atención y los hospitales construidos para tratar a estos enfermos no son más que campos virtuales de concentración.

Entre todas estas nuevas enfermedades provocadas de forma artificial encontramos un gran número de ellas que afectan al sistema inmunitario, así como a numerosos cánceres prácticamente desconocidos hace una cincuentena de años. Este sencillo hecho, por sí solo, basta para sugerir la existencia de un verdadero genocidio socio-económico programado por ciertas autoridades políticas.

Una gripe aviaria que da rendimientos

Frente a la epidemia de neumonía atípica, Michael Fumento, investigador del Instituto Hudson, en Washington, publicó en Toronto una tesis económica que coincide con la que desarrollo en este artículo. Esta tesis fue publicada en el Canadian National Post.  Se pidió a los canadienses que ellos mismos se pusieran en cuarentena, que portasen máscaras y que, en algunos casos, que permanecieran en sus casas. El Ministro de Sanidad de Ontario decretó un “estado de urgencia sanitario”, mientras que los medios informativos hablaban de la “super neumonía, esta misteriosa asesina”. Rehusando dejarse llevar por esta histeria, Fumento planteaba cierto número de preguntas válidas, tales como: ¿Es esta epidemia realmente tan mortal y contagiosa como nos dicen?, y concluía en estos términos: “Las respuestas a estas preguntas no dejan lugar a la agitación y menos todavía al pánico”. Lo mismo se podría decir de esta nueva epidemia de gripe aviaria (1).

¿Mortal?

Hasta el momento, la gripe aviaria sería responsable de unas 65 muertes en todo el sudeste asiático, ¡y eso en el transcurso de los dos últimos años! Todavía se conocen pocos datos exactos sobre las víctimas, que en general presentaban problemas de su sistema inmunitario. Además, todas las muertes se produjeron en países del sudeste asiático en los que los servicios sanitarios dejan mucho que desear. A título comparativo, las formas ordinarias de gripe matan más de 40.000 americanos anualmente, en general personas de edad avanzada y con el sistema inmunitario debilitado.

¿Contagiosa?

Según la revista USA Today del 9 de octubre del 2005, “los servicios sanitarios europeos trabajan para contener el virus de la gripe aviaria que, hasta el momento, no ha afectado a nadie en esa parte del mundo”. Sin embargo, más de 140 millones de aves habrían ya sido sacrificadas o eliminadas, Las pérdidas financieras, para el sector avícola, representan ya más de diez mil millones de dólares. Según los términos de esta propaganda: “el actual virus, bautizado como H5N1, todavía no ha mutado al punto de poder transmitirse con facilidad de persona a persona”. De hecho, es probable que este virus nunca se haya transmitido de persona a persona, si no es en el transcurso de manipulaciones en laboratorio (5).

¿Difícil de cuidar?

Según un informe del Business Week, “El Senado Americano ha votado ya un presupuesto de 3,9 mil millones de dólares para la compra de vacunas y medicamentos antivirales. El gobierno prepara también una nueva solicitud de créditos de entre 6 a 10 mil millones de dólares”.

¿Existe realmente vida inteligente en nuestro planeta? La respuesta a esta pregunta permitiría explicar por qué el público se traga con tanta facilidad este tipo de mentiras. El mismo USA Today afirma que:” actualmente no existe ninguna vacuna para el ser humano” ¿Cómo es entonces que el Senado Americano pueda votar de prisa y corriendo el gasto de tantos billones de dólares para la compra de una vacuna contra la gripe aviaria?

Supongo que no debemos olvidarnos del hecho de que el virus H5N1 actual nunca se ha transmitido de persona a persona, y que ni siquiera se ha transmitido frecuentemente de las aves a los hombres. Así pues, una vacuna realmente eficaz sólo podría ser preparada haciendo mutar al virus, y provocando realmente lo que el mundo más teme. Permítanme que me explique.

A fin e fabricar una vacuna específica contra un virus mutante del H5N1, transmisible a los seres humanos, primeramente sería necesario que existiera este virus de la gripe aviaria transmisible al hombre. Pues bien, hasta ahora ese virus no existe, excepto quizás en algunos laboratorios del complejo militar-médico-farmacéutico. De hecho, y según la información que poseo, eso es exactamente lo que en secreto se está preparando. A fin de producir un virus transmisible al ser humano, se debe cultivar el virus de la gripe aviaria durante bastante tiempo, mezclándolo con cultivos de células humanas. Luego se debe inyectar a monos, luego a seres humanos, para verificar si los sujetos se contagian con ese virus fabricado en laboratorio.

Así, este nuevo virus que tanto teme el mundo:

1. o bien está siendo fabricado en laboratorios financiados por industriales altamente motivados para dejar que este virus de “extienda”,

2. o bien, ha sido ya fabricado en esos mismos laboratorios, para aprovechar el actual pánico mundial, en previsión de los pingües beneficios que reportará la lucha contra este virus.

Debemos saber que una vacuna, para que realmente sea eficaz contra un virus, necesita ser específica. Si las autoridades desearan realmente extender el virus humano de la gripe aviaria H5N1 en una fecha futura concreta, no tendrían ninguna garantía seria de que la vacuna producida en paralelo fuera eficaz en esa misma fecha, teniendo en cuenta las posibles mutaciones virales. En efecto, la rapidez de las mutaciones virales depende de la novedad del virus. Los virus nuevos fabricados por el ser humano y creados en laboratorio, como los que actualmente se fabrican para preparar las vacunas, son mucho menos estables que los que han evolucionado de forma natural en el curso de miles de años.

Por esta misma razón, todos los esfuerzos actuales para preparar una vacuna no son más que engaños, y las verdaderas motivaciones permanecen ocultas.

Debemos saber también que la eficacia de una vacuna exige años, o por lo menos meses de controles y verificaciones en el seno de la población destinataria. Durante ese tiempo, se debe reunir cuidadosamente todas las informaciones sobre los efectos secundarios o los accidentes terapéuticos provocados por esta vacuna, a fin de asegurar que no mate o enferme a más gente de la que se pretende salvar. ¿Podéis creer en serio que el gobierno o la industria farmacéutica podrán reunir todas estas garantías en medio de la histeria provocada por esta “pandemia”? La desastrosa reacción de las autoridades frente al huracán Katrina será una minucia si se la compara con el desastre seguro a nivel sanitario y humano que puede provocar una vacuna mal probada, y medidas de sanidad pública inadecuadas.

Hablo de desastre seguro porque disponemos de precedentes. Hay una larga lista de vacunas preparadas con prisas y corriendo, que han ocasionado, una vez en el mercado, terribles consecuencias humanas. Podemos citar la primera vacuna contra la peste porcina, las vacunas contra la polio, la vacuna contra la viruela, la vacuna contra el ántrax, la vacuna contra la hepatitis B y, más recientemente, la vacuna contra la enfermedad de Lima, que ha dejado inválidas a 750.000 personas en pocos meses antes de ser retirada del mercado por las autoridades.

La mayoría de personas ignoran que todas las vacunas contienen una serie de ingredientes potencialmente perjudiciales para la salud e incluso mortales. Entre estos ingredientes podemos citar a productos químicos tóxicos como son el mercurio, el aluminio, el formaldehído y el formol (empleados para conservar a los cadáveres), los productos genéticos extraños al hombre, las proteínas de alto riesgo obtenidas de ciertas especies de bacterias, de virus o de animales, que han sido científicamente asociadas al desencadenamiento de ciertas enfermedades del sistema inmunitario o de ciertos cánceres. Disponemos cada vez de más hechos científicos que tienden a demostrar que las vacunas son en gran parte responsables de numerosas enfermedades, como el autismo, la fatiga crónica, la fibromialgia, el lupus, la esclerosis en placas, la artritis reumatoide, el asma, la fiebre del heno, las otitis crónicas, la diabetes de tipo 1, y muchas más. Estas enfermedades crónicas y debilitantes necesitan tratamientos a largo plazo, que en sí mismos conllevan numerosos efectos secundarios. En realidad, la principal causa de mortalidad en América la presentan las enfermedades iatrogénicas, es decir, las enfermedades producidas por el sistema médico o contraído por su causa. Esto significa que las vacunas, como tantas otras invenciones de la industria farmacéutica, invalidan i literalmente matan a millones de personas, sin que ni el gobierno ni la industria intervengan para detener este azote.

Según lo que sabemos, son los gobiernos lo que están fabricando una vacuna contra la gripe aviaria, cuyo efecto será precisamente el de extender esta pandemia por todo el mudo a fin de reducir la población mundial. ¿Os parece absurda esta hipótesis? Seguid leyendo.

Business Week piensa que la acumulación de vacunas por parte de los gobiernos sólo puede beneficiar a las empresas farmacéuticas como Sanofi-Pasteur, Sanofi-Aventis o Chiron. Se considera que el Tamiflu, un antivirus fabricado por Roche, sería eficaz contra la gripe aviaria. Estados Unidos poseen ya 4,5 millones de dosis de Tamiflu y tienen en curso otros pedidos. He aquí sin embargo lo que Business Week no ha revelado:

* La eficacia e inocuidad del Tamiflu no han sido demostrados, en lo que se refiere a poblaciones que sufren enfermedades crónicas, lo que es el caso de buena parte de la población americana. Hay que tener también en cuenta que este medicamento provoca numerosos efectos secundarios: náuseas, vómitos, diarreas, bronquitis, dolores gástricos, vértigos, dolores de cabeza, etc. (nd Pétrus: ¿Une sorte d’AZT pour grand public?)

* En 1999 los Laboratorios Roche (Hoffman-LaRoche) fueron hallados culpables de malversación en relación a la provisión de vitaminas para el mercado mundial. Roche pertenece a un cartel petroquímico y farmacéutico, proveniente de la empresa I.G.Farben, uno de los pilares industriales de la Alemania nazi (2) (6).

* Uno de los socios industriales de Sanofi-Aventis es la Sociedad Merck. Esta empresa recibió la parte del león, con ocasión del reparto de los restos de la economía nazi, al final de la segunda guerra mundial. El volumen de negocios de la Sociedad Merck sufrió una fuerte caída el pasado año, cuando debió retirar del mercado uno de sus medicamentos de lucha contra la artritis, el Vioxx, de efectos devastadores. Según informes recientes, Merck y Sanofi-Aventis trabajan actualmente en la producción de la primera vacuna contra un cáncer de transmisión sexual, vacuna destinada a los adolescentes (7). Merck es también tristemente célebre por haber fabricado la primera vacuna contra la hepatitis B, responsable de desencadenar la epidemia de SIDA, según los informes científicos que publiqué en uno de mis libros que actualmente es un número uno en ventas (3) (8).

Durante las semanas y meses que siguieron a los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, conseguí demostrar que las cartas conteniendo ántrax provenían de empresas productoras de armas bacteriológicas que habían firmado contratos con la CIA, y relacionadas también con los servicios secretos ingleses, así como con el mismo cartel farmacéutico anglo-americano ya mencionado (9).

Estas cartas cargadas de ántrax habían provocado en toda América un fuerte temor del terrorismo bacteriológico, terror que benefició con creces a los fabricantes de vacunas y productos farmacológicos, y que son los mismos que en la actualidad están asociados a los que sacan provecho de la gripe aviaria (10).

Frente a tales temores, la mayoría de personas no dudan en renunciar a sus derechos civiles y a sus libertades individuales. En América, la votación de la escandalosa ley sobre Seguridad Nacional (Home Security Act), así como de una ley similar en Canadá, son ejemplos clásicos de esta deriva social y de esta manipulación a gran escala, que concluyen con una legislación de fuerza.


¿Por qué Asia?

En el momento en que las relaciones entre, por una parte China, y por la otra Gran Bretaña y Estados Unidos, son bastante tensas por no decir otra cosa, resulta muy oportuno que esta gripe aviaria provenga de Asia, como pasó con la reciente neumonía atípica.

Justo antes de que se produjeran los primeros casos de neumonía atípica, os americano tuvieron que hacer frente a una escalada de agresiones en la península de Corea. Sin embargo, la China comunista, declarada “socio comercial privilegiado” de América, está aliada políticamente con varios enemigos de América, incluidos aquellos que, en aquellos momentos, se consideraba que poseían armas de destrucción masiva, como Irak.

¿Es coincidencia? Ciertamente no, si se considera ala oligarquía anglo-americana, sus empresas multinacionales, y sus “conflictos sin guerra”, provocados artificialmente.

Consideren también el hecho de que los principales medios informativos se hallaban fuertemente influenciados, si no controlados, por sus socios comanditarios multinacionales, que defendían los intereses de un número relativamente restringido de empresas y de organismos multinacionales.

Tampoco olviden que las agencias de noticias siguen las directivas de los servicios de información, si damos fe al respetable testimonio de muchos funcionarios y agentes de noticias jubilados. Sería interesante que se planteasen las siguientes preguntas inteligentes, y que aportasen una respuesta:

* ¿Por qué los altos responsables de Defensa americana, empezando por William Cohen, Secretario de Defensa bajo con Bill Clinton, han dado tanta publicidad a la pretendida vulnerabilidad de Estados Unidos en materia de terrorismo bacteriológico?  ¿Acaso desvelar en prensa “secretos de defensa” tan importantes, que podrían ser utilizados por enemigos potenciales de nuestro país, no es una forma de alta traición en relación a Estados Unidos?

* ¿Por qué los principales medios informativos continúan prediciendo la llegada de una pandemia mundial causada por un virus gripal humano, que provocará millones de muertes, como hizo la “gripe española” en 1918-1919? ¿Por qué estos mismos medios no hablan de los hechos indudables relativos a las personas, organizaciones o laboratorios que trabajan produciendo estos agentes de destrucción masiva? Incluso se ha hecho lo imposible para “desenterrar” el virus de la gripe española, en teoría para estudiarlo y, accidentalmente, extenderlo de nuevo?

* ¿Por qué se dice que el virus de la gripe española apareció en el Tibet en 1917, según los datos históricos oficiales? Se ha explicado que los periódicos españoles fueron los únicos que publicaron artículos relativos a esta gran epidemia, dado su neutralidad durante la primera guerra mundial. Sin embargo, las relaciones entre España y Estados Unidos por aquel entonces no eran mucho mejor que las actuales relaciones entre la China comunista y los Estados Unidos. Se decidió bautizar aquella epidemia como “gripe española”, tras dos decenios de disputas entre América y España a propósito de la colonización del Caribe, Hawai y las Filipinas, tras la guerra hispano-americana finalizada en 1902 en las Filipinas. De hecho la gripe española surgió en los campamentos militares. ¿No se estará repitiendo la Historia?

* ¿No está claro que América está siendo manipulada, y que es sin duda víctima de los planificadores del Nuevo Orden Mundial? ¡No olviden que una de las prioridades de estos planificadores es la reducción de la población mundial!

La gran pandemia anunciada

De nuevo afirmo que en el transcurso de los años 60 y 70, laboratorios militares estrechamente asociados a la industria farmacéutica, fabricaron virus mutantes de la gripe, y los combinaron con virus de leucemia aguda. En otras palabras, almacenaron cantidades considerables de un virus de leucemia, tan contagioso como el de la gripe (3)

Además, numerosos expertos de enfermedades infecciosas o altos responsables de la sanidad pública, aparentemente desmemoriados de esta realidad científica, afirman que la actual gripe aviaria podría ser la “gran pandemia” anunciada. Hace algunos días las Naciones Unidas publicaron un informe declarando que 150 millones de personas en todo el mundo podrían morir a causa de esta gripe aviaria.

Emma Ross, periodista de Associated Press, había publicado artículos sobre la forma n que la OMS (Organización Mundial d la Salud) había lanzado su “plan de crisis para erradicar la epidemia de neumonía atípica”. Sin duda saben que la OMS s una de las organizaciones dependientes de la ONU, y que ha sido acusada de extender el SIDA en África, bajo la cobertura de campañas de vacunación contra la hepatitis B y la poliomielitis. Existe un cierto número de hechos precisos que apoyan esta acusación (1).

Preocupa saber que las Naciones Unidas están muy influenciadas por ciertos miembros de la familia Rockefeller, que poseen intereses en las industrias petroquímica y farmacéutica. Se sabe que la sede de las Naciones Unidas en Nueva York fue construida gracias a la fortuna de los Rockefeller. En el transcurso de la segunda guerra mundial, fueron igualmente los Rockefeller, así como su “Standard Oil Company”, lo que apoyaron a Hittler en vez de a los aliados. Esto fue reconocido ante tribunales. Un juez federal decidió que Rockefeller había cometido una “traición” hacia Estados Unidos.

Tras la segunda guerra mundial, según el abogado John Loftus, investigador oficial de los crímenes nazis, Nelson Rockefeller persuadió a las naciones sudamericanas para que votasen a favor de la creación del estado de Israel, con el único objetivo de desviar la atención del hecho de que había apoyado a los nazis.

John D. Rockefeller se unió a Prescott Bush (abuelo de George W. Bush), así como a la familia real inglesa, para financiar las iniciativas de “mejora de la raza”, que dieron origen a los programas “eugénicos” de Adolf Hitler. Durante ese mismo período, la familia Rockefeller prácticamente monopolizó la industria farmacéutica americana, así como los laboratorios de lucha contra el cáncer y de investigación genética (2) (3).

En la actualidad, la familia Rockefeller, la Fundación Rockefeller, las Naciones Unidas   y la OMS son los responsables de “programas demográficos” destinados a reducir la población mundial a un nivel juzgado como más “aceptable”. Como aparecí escrito en “Foreign Affairs”, un prestigioso periódico político publicado por el CFR (Consejo de Relaciones Extranjeras – Council on Foreing Relations), dirigido por David Rockefeller, el objetivo sería reducir en un 50 % la población de Estados Unidos (2).

David Heyman, de la OMS, declaró a propósito de la neumonía atípica: “Nunca nos hemos encontrado una epidemia tan generalizada y a una tan gran escala”.

El Doctor Klaus Stohr, virólogo de la OMS y encargado de la coordinación internacional de los laboratorios, añadió: “Es la primera vez que una red mundial de laboratorios intercambia así las informaciones, muestras, extracciones sanguíneas e imágenes. Ya no hay secretos, celos ni competencia, frente a una tal urgencia sanitaria mundial. ¡Es una red fenomenal! (1) “

¡Estas redes de vigilancia de enfermedades contagiosas también son controladas por los Rockefeller!

Johnny Bielostotzky * /bielostj@gmail.com
21/7/2008

notas (en inglés):
1) Horowitz LG. SARS (Severe Acute Respiratory Syndrome): A Great Global Scam. www.healingcelebrations.com/SARS.htm
2) Horowitz LG. Death in the Air: Globalism, Terrorism and Toxic Warfare. Sandpoint, ID: Tetrahedron Publishing Group, (Spring) 2001.  
3) Horowitz LG. Emerging Viruses: AIDS & Ebola, Nature, Accident or Intentional? Sandpoint, ID: Tetrahedron Publishing Group, (Spring) 2001.   
4) The Institute of Science in Society. SARS and Genetic Engineering? London, England. www.tetrahedron.org/articles/health…ngineering.html
5) Knox N. Europe braces for avian flu. USA TODAY, October 9, 2005; Manning A Government to stock up on avian flu shots. USA Today, Oct 8, 8, 2005.  
6) Wang P. Avian Flu: Inoculate Your Portfolio. BusinessWeek. Online edition. www.businessweek.com/investor/conte…_4988_pi015.htm
7) CNNMoney. Merck shares jump on cancer drug vaccine. October 6, 2005. http://money.cnn.com/2005/10/06/news/fortune500/merck.reut/
8) For more scientific background on the link between the hepatitis B vaccine and the AIDS pandemic  www.originofAIDS.com
9) Horowitz LG. The CIA’s Role in the Anthrax Mailings: Could Our Spies be Agents for Military-Industrial Sabotage, Terrorism, and Even Population Control? A Special Report. www.tetrahedron.org/articles/anthra…_espionage.html
10) Horowitz LG. DNA: Pirates of the Sacred Spiral. Sandpoint, ID: Tetrahedron Publishing Group, 2004.  
www.paroledevie.org/base/articles/pdf/A347_grippe.pdf

* Militante del Batallón Paraiso Unido

fuente: www.aporrea.org/tiburon/a60814.html

¡Alegría mundial! Durante 3 horas por día el ejército de Israel no matará palestinos

Hoy amanecimos con una de las noticias más importantes del mundo, de los últimos 62 años, desde la creación del Estado de Israel:

“El ministro Olmert anunció al mundo que el ejército de Israel no matará palestinos durante 3 horas por día, debido a los humanitarios esfuerzos de los presidentes Sarkozi, de Francia,  y Mubarak, de Egipto. Y, también por un generoso y compasivo pedido del nuevo presidente de EE.UU., Barak Obama, quien ha mostrado así su preocupación por lo que pasa en el Medio Oriente. La medida fue tomada por decisión unánime del gabinete israelí, luego de las plegarias matutinas elevadas al dios de la guerra, Jehová, en agradecimiento por la protección de su ejército.”

La noticia ha sorprendido al mundo y en todas las calles de las capitales de Europa, EE.UU., América latina, Africa y Asia, ha habido manifestaciones de alegría y agradecimiento al gobierno del Estado de Israel, por haber decidido que, durante 3 horas por día, su ejército no matará a palestinos menores de 10 años, los cuales recibirán,  en esas horas ayuda humanitaria.

La ayuda humanitaria fue decidida por los presidentes Sarkozi y Mubarak, a quienes dio su total apoyo el electo presidente de EE.UU., Barak Obama, y se cumplirá estrictamente durante todos los días que dure la invasión israelí.

El Estado de Israel se compromete a no matar a todos los palestinos, porque en tal caso no podría haber ayuda humanitaria. Todos los niños menores de 10 años, serán selectivamente excluidos de las bombas de racimo y de fósforo, que, inteligentemente dirigidas por los expertos y técnicos israelíes desde Tel Aviv, los dejarán indemnes.

Los comandantes darán órdenes a los oficiales que dirigen las tropas de asalto del ejército invasor y los comprometerán a cuidar de que sus soldados no maten a los niños menores de 10 años, para que pueda concretarse la ayuda humanitaria. En esas tres horas, un contingente de europeos, egipcios y estadounidenses, acompañados y supervisados por el ejército israelí, hará entrega de un pan, un caramelo y una coca cola a cada niño palestino menor de 10 años.

La prensa mundial debe informar que esas donaciones fueron realizadas por generosas empresas estadounidenses y europeas de dueños de confesión judía, y cuyo objetivo e interés es cuidar la salud de los niños palestinos menores de 10 años.

Además, se le entregará, en ese intervalo, a cada niño menor de 10 años, un juguete con la figura de Santa Claus, para que los niños palestinos sepan de la generosidad del Santa, y olviden al terrorista de Jesús de Nazaret, de quien, en las escuelas palestinas se enseñan sus ideas subversivas, como esa de que cuando les pegan en una mejilla deben poner la otra.

Debe saberse que los juguetes Santa Claus han sido donados también por empresas estadounidenses y europeas, cuyos dueños son de  confesión judía. Eso sí, en señal de agradecimiento por tan generosa actitud, cada niño palestino deberá besar la mano del soldado israelí que acompaña al donante, europeo, egipcio o estadounidense, y volver al lugar de la fila que le correspondía antes de recibir el regalo.

Este maravilloso plan de ayuda humanitaria permitirá al menos, eliminar al grupo terrorista, y los niños que sobrevivan a la invasión, puesto que no deben descartarse los efectos colaterales de las bombas de fósforo y de racimo, podrán luego volver a sus escuelas, donde maestras y maestros israelíes les enseñarán hebreo, francés e inglés, para poder incorporarlos al mundo civilizado de Occidente.

Y el generoso plan de ayuda humanitaria incluye becas en dólares, euros y shekels, que serán entregadas a los alumnos más aventajados para que puedan continuar sus estudios de postgrado en Tel Aviv, El Cairo, París y Washington.

Estas consignas generosas de solidaridad con los niños palestinos menores de 10 años han sido publicadas en todos los diarios del mundo, y transmitidas por todas las radios y, además, los televisores muestran la reunión realizada en El Cairo, donde los presidentes, luego de afanosas conversaciones lograron la aprobación del plan de ayuda humanitaria.

Las madres palestinas, aprovechando las tres horas de tregua en las que no se matará a ningún palestino, han prometido salir a las calles de las ciudades y aldeas de la Franja de Gaza, en aquellas en las que se pueda caminar sin pisar una bomba de racimo, para agradecer a los presidentes Mubarak, Sarkozí y Obama, y también al primer ministro israelí, Olmert, por tan generoso plan de ayuda humanitaria.
Estas noticias maravillosas fueron el eje de todos los noticieros del mundo y los periodistas y los comentaristas de la invasión israelí a la Franja de Gaza, solicitaron un fuerte aplauso de agradecimiento a los presidentes que lograron semejante éxito:

No se matarán niños palestinos menores de 10 años, durante 3 horas por día mientras dure la invasión.

De lo que no se informó es cuando terminará la invasión y, se exige que, en la información que se difunda debe decirse que es una guerra entre la organización terrorista Hamas y el ejército regular del Estado de Israel, y no una invasión israelí. Le está totalmente prohibido a la prensa mundial hablar de invasión israelí.

Saad  Chedid

Gaza, Qassam y reacciones

Héctor Amodio Pérez era considerado, en tiempos que era un capitanejo tupamaro un militarista dentro de la organización, uno de los que siempre buscaba los caminos de enfrentamiento radical y/o violento. Ensalzado tras algunos operativos por sus camaradas, en particular por las mujeres tupas que fueran liberadas de la cárcel del Buen Pastor mediante un operativo del que se atribuyó responsabilidad a HAP (aunque justo es consignar que dicho operativo fue limpio e incruento).

Por Luis E. Sabini Fernández*

Estamos refiriéndonos al tupamaro condenado a muerte por el MLN luego de establecer, que el mismo había colaborado expresa y extensamente en el desmantelamiento de buena parte de la infraestructura de que disponía la organización, y todos recordamos entre tales “descubrimientos” “la cárcel del pueblo” que había instaurado el MLN donde retenía “preso” al impresentable Ulises Pereyra Reverbel.

Años después, y aparentemente ya arrojado al estrellato internacional, Peter Torbjörnsson, fotógrafo sueco, lo denunció como el autor material del atentado contra Edén Pastora, que no terminó con la vida de Pastora, apenas sufrió heridas en las piernas pero sí con la de otros cinco presentes en la conferencia de prensa. Aunque poco efectiva la operación, el “trabajo” fue sin duda agresivo y contundente.(1)

Si HAP era un infiltrado que había escalado posiciones dentro del MLN, como induce a pensar su actuación posterior internacional, o si HAP fue un tipo inicialmente reclutado por el MLN y luego trasvasado mediante tortura o seducción a los aparatos represivos oficiales es, para lo que me interesa destacar en este momento, secundario.

Lo que me importa es destacar que los más combativos no tienen porque ser trigo limpio. Por lo menos, hay que aprender a no ser estúpido y creer que la combatividad prueba la limpieza del trigo. Aunque en muchos casos marchen juntos el mayor arrojo y la mayor lealtad, como lo prueban ejemplos formidables como el de Di Giovanni en Argentina y tantísimos otros.

En el trágico concierto palestino, están los actores que circulan mediáticamente como el Hamas y Al Fatah, pero están los que no circulan mediáticamente que son todas las agrupaciones de palestinos o palestinos a secas que luchan con medios no violentos para mantener sus derechos (a la vida, al suelo, a los alimentos), como Marwan Barghouti, Mohammed Omer, Kawther Salam o en su momento Edward Said. En medio de toda la población de Gaza, un millón y medio de seres humanos, casi, hay un puñado de combatientes o guerrilleros que se empeñan en enviar cohetes Qassam a territorio israelí, pero como las famosas bombas Imparcial de tiempos de la guerra civil española, pueden caer indistintamente en territorio israelí o palestino y que en la cantidad de años en que han sido arrojados han matado, según la organización B’Tselem, israelí, a once israelíes y a cinco palestinos. La mayor parte de sus envíos han resultado totalmente incruentos, como por ejemplo el envío de un cohete Qassam el 4 de noviembre de 2008 caído en el desierto, que sirvió para que el Estado de Israel proclamara rota la tregua de seis meses establecida y y matara a varios palestinos. Cohetazo que las propias fuentes israelíes declararon no había siquiera herido a alguno.
 
Los Qassam estarían entonces entre los proyectiles más inseguros e inútiles que se conocen dentro de las armas de guerra. Los voceros pro-israelíes hablan de los palestinos como terroristas. Los que pretenden tener una voz independiente las más de las veces siguen, sin saberlo, “la voz del amo”. Sistemáticamente remiten a la Autoridad Palestina como el gobierno palestino con asiento en Cisjordania y a un golpe de mano de Hamas para adueñarse del gobierno en Gaza. Nada más falso. En enero de 2006, el Hamas le arrebata el gobierno a los que lo habían detentado por décadas con Arafat y tras él con Abbas. El Hamas ganó en elecciones con amplia participación, por mayoría abrumadora y perfectamente controlada por veedores internacionales como Jimmy Carter y su gente, con todos los condicionamientos que corresponde tener en cuenta por la ocupación israelí.

En algún momento, allá por los ’80 se consideraba que el Hamas era confesional, islámico, y que Al Fatah era laico e izquierdista, pero al cabo de unos años, sobre todo luego de la mezquina capitulación en Oslo en 1993, lo que había que reconocer era que el Hamas atendía las necesidades de la gente, negadas y saboteadas por el estado israelí y olvidadas por la dirección palestina, que Al Fatah estaba definitivamente corrompido entre los compromisos de haber aceptado ser la policía israelí de su propio pueblo 2  y el manejo discrecional de los fondos que le llegaban a los palestinos desde Israel o desde el exterior y que servían para distanciar una claque “revolucionaria” de un pueblo cada vez más hambreado.

El Estado de Israel no pudo aceptar que el Hamas fuera la representación de la sojuzgada población palestina y como verdadero poder ocupante, inyectó todo tipo de ayuda a su títere Al Fatah y a su jefe, Abbas, a quien le ayudó a construir un “puesto presidencial” en Cisjordania barriendo con el gobierno legítimo, encarcelando a buena parte de sus parlamentarios y ministros. Por razones que desconozco, pero que tal vez tienen que ver con el principio físico de la “válvula de seguridad”,  en Gaza el Hamas pudo reaccionar encarcelando a los putschistas que trataban de ganar mediante un golpe “ayudado” lo que habían perdido en las urnas. Por eso existe una autoridad política de Hamas en la Franja de Gaza. Que ha servido para que todo el tiempo “los periodistas independientes” peroren acerca del gobierno bien habido en Cisjordania y el de facto de Gaza. Cuando es exactamente al revés. El discurso como inversión de la verdad: para tener en cuenta.

Vayamos ahora un poco más lejos. El Maine, en 1898, en Habana voló por los aires y sirvió para que EE.UU. le “declarara” la guerra a España, mejor dicho para apropiarse de las islas caribeñas que, como fruta madura, estaba ansiando desde hacía siglos. Cuba y Puerto Rico. Curiosamente, el tipo de explosión que destruyó al Maine y llevó a la muerte a cientos de sus tripulantes fue interna, del tipo implosión, y una de las pruebas de ello son los escasos daños de varios barcos anclados en su proximidad. Si se tratara de una ex-plosión, éstos habrían sido mucho más averiados. Sabotaje español o autodestrucción yanqui, la implosión parece llevarse las palmas…

En Pearl Harbor, 1941, el comando estadounidense deja hacer a los japs. El ataque japonés les permite responder cayendo con todo su poderío no del todo todavía reconocido. Habían logrado lo mismo que en Cuba en 1898: responder a la agresión  y casualmente quedarse con las perlas ahora del Índico como en Cuba las de la desflecada corona española.

En Nueva York, en el 2001, todavía no sabemos qué pasó. Pero sí sabemos que no pasó lo que nos contaron. Sabemos que los edificios implosionaron. Que implosionaron tres, aunque habrían sido atacados dos y que en Washington, en el Pentágono, no aparece del famoso “avión atacante” ni un trocito del fuselaje, de ruedas, de alas… Cuando Thierry Meyssan estaban investigando ese atentado, los serviciales anfitriones del Pentágono le ofrecieron la caja negra del presunto avión, prueba contundente del atentado, le explicaron buenamente. Claro que una caja negra milagrosamente preservada de un avión cuya existencia es lo que está puesta en duda no deja de ser un chiste. Meyssan declinó tomar contacto con semejante “prueba”.

Hay algo más, que revela que el modus operandi de construir operaciones que sirvan para “airadas respuestas de defensa” es ya un oficio de Ministerios de “Defensa” como el de EE.UU.  En el escrito Rebuilding Americas Defenses de setiembre del 2000, escrito por la craneoteca neocon criticando el paréntesis pacifista [sic] de Clinton, un escrito que es toda una recopilación de la presunta pérdida de poder de fuego de los ejércitos de EE.UU. en el planeta, los Kagan y otros intelectuales que lo suscriben dicen que puede haber un modo de incrementar, de revitalizar, de acelerar y legitimar el rearme y es que se les cruce en el camino un nuevo “Pearl Harbor”. Así, descaradamente, los Pearl Harbor son vistos como métodos para dirigir una guerra, como excusas para “contraataques”. Vale la pena reparar en que Rebuilding… fue escrito un año antes de la caída de las Torres Gemelas, tan oportunamente convertidas en espectáculo televisivo de todo el día.

EE.UU. e Israel: una alianza cada vez más estrecha

Como la CIA, el MOSSAD ha desarrollado enormes operativos de camuflaje, de infiltración, para combatir secuestrar o matar a  palestinos, nazis, u objetores de conciencia.

Estaría perfectamente dentro de su estrategia infiltrar a grupos de resistentes palestinos que practiquen actos que “legitimen” reacciones.

Los cohetes Qassam que apenas algunas veces alcanzan un blanco, disparados con trayectorias azarosas que estadísticamente tienen muchas más posibilidades de no encontrar blanco alguno que de encontrarlo, podrían ser una magnífica excusa para que el Ministerio de “Defensa” israelí reaccione y encuentre en ellos y sus escasas víctimas 3 la excusa óptima para desencadenar un castigo bíblico a los palestinos. Allí sí mueren cientos de seres humanos, en edificios en las calles, en autos. Allí sí mueren hombres, mujeres, niños. Incluidos, claro, entre tanto “daño colateral” algún comando o algún jerarca policial o algún miembro del gobierno “terrorista”.

Allí mueren despedazados por bombas arrojadas desde lejos y luego siguen muriendo en una sociedad a la que preventivamente se le han bombardeado usinas, hospitales, talleres y se le han bloqueado las importaciones: faltan gasas, desinfectantes, bisturíes…

No afirmamos que los cohetes Qassam sean teledirigidos por los israelíes. Sostenemos que puede ser así. Al fin y al cabo, hasta la autoría de tales envíos ha estado en debate; si se trata de grupos de combatientes del Hamas que procuran así responder a los castigos colectivos, verdadera política genocida del Estado de Israel, o si se trata de grupos de combatientes de Al Fatah que procuran con ello dirigir las iras israelíes hacia el gobierno de la Franja. Incluso ha habido escaramuzas entre grupos palestinos para acordar o impedir el envío de tales cohetes.

Porque en todos los casos, lo que más nos llama la atención es que cualquier cohetazo Qassam, hasta el más inocuo, despierta “la reacción”, ésa sí desproporcionada, criminal, genocida de los militares israelíes.
Porque hasta los más enardecidos asesinos y racistas deben justificar sus depredaciones, alegando defender, defenderse de algo: Hitler vociferaba contra quienes atacaban al pueblo alemán mientras arrasaba a los checos, a los polacos, a los judíos… Bush, por ejemplo, tan generoso o amplio en sus miras, anda siempre defendiendo la libertad, en todos los mares y suelos del mundo, con petróleo, al menos.

* Docente del área de Ecología y DD.HH. de la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, periodista,  editor de futuros del planeta, la sociedad y cada uno.

notas:
1) Edén Pastora, durante décadas en la guerrilla neosandinista contra los Somoza, rompió, empero con la dirección luego de “la toma de poder” y a tal punto se produjo el enfrentamiento que se levantó en armas contra el FSLN, Ortega, Borges, etcétera. Por ese entonces, los somocistas habían armado “la contra” para recuperar el control de Nicaragua y llegó a haber tratativas para unificar el frente antisandinista que Pastora desechó considerando que “la contra”, la guardia somocista, era todavía peor que los neosandinistas comandados por Ortega. La CIA quiso escarmentar a Pastora por el fracaso de la operación unificadora y todo lleva a pensar que encontró en HAP el instrumento.
2) Algo ya experimentado con éxito, aunque con avatares como rebeliones, por el imperio británico en la India, con los cipayos.
3) Lo de escasas es un vocablo difícil por no decir inaceptable en términos éticos puesto que una vida humana arrasada es siempre demasiado. Pero no estamos hablando desde nuestros corazones sino desde las estadísticas de militares.

fuente: https://revistafuturos.noblogs.org

Del Congo para el mundo

Son dos, los pulmones que tenemos son dos. El planeta que habitamos también tiene dos pulmones, uno: el Amazonas, otro: la selva del Congo. Cada día, el consumismo que alimenta el sistema capitalista que vivimos, cada día, ese consumismo va destruyendo los pulmones del planeta.

Por Andrés López
andreslopez@indymedia.org
Diciembre de 2008

En Brasil, en Bolivia, en Colombia, en Venezuela, el sistema de producción capitalista destruye la selva del amazonas, impone a la tierra un cultivo transgénico, viola la naturaleza y con químicos venenosos la va matando de a poco. No importa, para el sistema no importa, lo que importa es la ganancia económica, el negocio perfecto, la acumulación de propiedad privada y de ese papel que todo lo hace posible. No importa cómo llegó ese papel pintado a esas manos.

El pulmón africano del Congo sufre lo mismo que el Amazonas. Su pronostico es reservado, por no decir gravísimo. El capitalismo ha hecho estragos en la selva y en todos sus habitantes.

Gracias a esos pulmones, el de América y el de Africa, gracias a ellos es que nuestros dos pulmones funcionan y estamos vivos. Nos necesitamos mutuamente, nosotros, entre otros factores, le brindamos cuando exhalamos dióxido de carbono, que ellos, los pulmones del mundo, necesitan, y ellos a su vez nos dan oxígeno, ellos, los pulmones del mundo junto a algunas pequeñas sucursales.(1)

Dentro y alrededor de la selva del Congo habitan la mayor parte de las personas y personitas. Mujeres, hombres, niñas, niños, jóvenes y casi ningún anciano o anciana viven una violencia continua. No pueden confiar en ninguna persona armada, sea esta del ejercito nacional, sea de los numerosos grupos paramilitares llamados “rebeldes” como tampoco pueden confiar de los supuestos garantes de paz que portan casco azul y llevan la sigla de las Naciones Unidas. Ninguno está para defenderlos de los otros.

Una inmensa cantidad de personas huyen de la violencia, casi todos están desnutridos.

Dos pulmones, tenemos dos pulmones

Los celulares producen cáncer. Los celulares además de producirnos cancer a quienes los usamos son parte importante de la agonía del Congo. Varios grupos armados en el Congo controlan las zonas de explotación minera. Unos de los minerales que hay en los suelos del Congo es el Coltán, que es lo que se usa en la fabricación de los celulares, especialmente en las baterias, que hacen que duren mucho tiempo.

Del Congo para el resto del mundo

En la hoy llamada Republica Democrática del Congo no hay clase media, están los desnutridos que son el 70 % de la población, los mal nutridos en situación de extrema pobreza, otro 15%, y luego otros porcentajes más dentro de 60 millones de habitantes aproximadamente. En el Congo, cada día, hoy, mueren 2 mil personas asesinadas por el saqueo más indiscreto, un genocidio diario que diariamente es ignorado porque es silenciado y tergiversado por los silenciadores y tergiversadores que controlan los medios de comunicación.

Del Congo los portugueses tomaron esclavos que llevaron a Brasil y otras partes del mundo. El río Congo era la principal ruta de tráfico de personas a partir del año 1490.

Del Congo se extrajo el uranio que activó las bombas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki por Estados Unidos días después de que los japoneses se rindieran.

Antes de la llegada de los primeros europeos la región del Congo era conocida como base del mítico “reino del Congo” con extensas rutas comerciales y producción de hierro y cobre. Entre las comunidades indígenas acentadas en la zona estaban los bakongo, los pigmeos, los bantú, los bateke y los likuba.

Luego que portugueses e ingleses tomaran la vida de millones de personas para esclavizarlas en América y Europa, fue por el año 1874 (cuando ya comenzaban las ideas antiesclavistas) que el periodista ingles Henry Morton Stanley radicado en Estados Unidos, comenzó una exploración por el interior del Congo. Fue enviado por Leopoldo II, rey de Bélgica, con la misión de evaluar los recursos naturales que allí se encontraban.

Para 1885 el Congo era considerado por las naciones europeas como un “estado independiente bajo la soberanía particular de Leopoldo II”, todo el Congo, de hecho, era considerado propiedad privada de Leopoldo II, quien se dedicó a comerciar con marfil (con la correspondiente matanza de elefantes) y con caucho (con la correspondiente explotación de la población). También llegaron los curas de la iglesia católica apostólica romana para evangelizar a las personas e incrustarles en el cerebro que había un Dios muy bueno que solía enojarse muy mucho y que todo sufrimiento en vida era compensado por el paraíso al morir.

Para 1898 en el Congo habían líneas de ferrocarril y carreteras construidas para el transporte de los productos saqueados, desalojando a población indígena que sufrió además la pérdida de las regiones en las que acostumbraba cultivar, viéndose obligados a dedicarse a la caza y la recolección para poder alimentarse.

George Washington Williams denunció todas las atrocidades que investigó se estaban realizando en el Congo, investigación que fue atacada vilmente por los acusados e ignorada por la inmensa mayoría del resto del “mundo civilizado”. Millones de indígenas fueron asesinados y mutilados por un ejército privado (la Force Publique) bajo las órdenes de Leopoldo II, quien murió en 1909 sin jamás haber pisado suelo africano, era cuñado de la reina de Inglaterra.

En 1908 Bélgica tomo para sí el Congo y lo llamó Congo Belga, ya no era propiedad privada de Leopoldo II, aunque éste siguió con los negocios de marfil y caucho. Es decir, el rey Belga ofreció su propia colonia esclavizada a Bélgica. Desde que el Congo fue Congo Belga, el saqueo de minerales (cobre, oro y estaño) fue para las arcas de Bélgica sin que falte la correspondiente brutalidad. La Force Publique continuó funcionando y azotando con el chicote. Todo lo que ha sido y es hoy Bélgica, toda esa ostentación capitalista ( de hecho, en Bélgica comenzó la llamada revolución industrial ), todos esos palacios, toda esa imagen de “mejor pais europeo” ( de hecho Bélgica fue promotora de la Unión Europea) toda esa riqueza ( ubicada principalmente al norte del territorio) es el resultado del robo y asesinato en el Congo.

Toda esta etapa de la historia del Congo, cuando era llamado Congo Belga, es particularmente muy importante para entender el desarrollo de los acontecimientos posteriores. Bélgica se dedicó a robar implantando campos militarizados de trabajos forzados. “Divide y reinarás” dice el dicho, y eso fue lo que hizo Bélgica, incentivando la rivalidad entre las etnias, al punto de privilegiar unas sobre otras.

La iglesia católica participó activamente en el mecanismo esclavista, de sus colonias infantiles salían miembros del Force Publique que siguieron asesinando y azotando con chicote.

Pasaron las llamadas “primera” y “segunda” guerras mundiales. Bélgica ya no sólo saqueó oro, cobre y estaño, también comenzó a robar diamantes y uranio (qué vendió sistemáticamente a Estados Unidos, quien lo usó en la fabricación de bombas nucleares, miles, que fueron activadas en diferentes partes del planeta), además, Bélgica sustrajo madera, aceite de palma y cobalto (mineral indispensable para la elaboración de un producto importante en el negocio de las armas: los misiles). Los minerales preciosos para la producción de armamento militar estaban y están en el Congo.

Luego de la segunda guerra mundial, comienzan a funcionar las entidades de poder económico político y militar que desde entonces utilizan las corporaciones multinacionales que digitan el desarrollo del mercado capitalista en el mundo: FMI (Fondo Monetario Internacional), BM (Banco Mundial), ONU (Organización de las Naciones Unidas), OMS (Organización Mundial de la Salud), FAO (Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación ).

En 1960 Bélgica otorga falsamente la independencia al Congo y se realizan las primeras elecciones legislativas. Gana Patricio Lumumba, quien durante la campaña se había declarado socialista. Lumumba ya había sido encarcelado en 1955 por organizar el sindicato de trabajadores del correo, para 1958 había conformado un partido político (el Movimiento Nacional Congoleño) y tenía un extenso apoyo en la población por su lucha por la independencia (de hecho en diciembre de ese año su enérgico discurso por la independencia fue aclamado por una multitud en Leopoldville -hoy Kinshasa, capital del Congo, ciudad donde la desocupación supera el 70%-).

Lumumba, acusado por sedición junto a varios compañeros, fue encarcelado luego de ese discurso público. La lucha y movilización popular logró liberarlo recién en enero de 1960. El 23 de junio, los electos Joseph Kasavubu y Lumumba (rivales ideológicos) asumen en los cargos de presidente y primer ministro respectivamente. El 30 de Junio se realiza el acto de independencia, al que asiste el rey belga Beduino I. El ridículo monarca belga emitió un discurso, donde llegó a decir que “La independencia del Congo constituye la culminación de la obra concebida por la inteligencia del rey Leopoldo II”. Lumumba, que estaba presente, tomó el micrófono asqueado y dijo sobre la independencia: “ningún congoleño digno de este nombre podrá olvidar nunca que ha sido conquistada mediante la lucha, una lucha de todos los días, una lucha ardorosa e idealista, una lucha en la que no hemos escatimado ni nuestras fuerzas ni nuestras privaciones ni nuestros sufrimientos ni nuestra sangre. (…) Nos han obligado a trabajar como esclavos por salarios que ni siquiera nos permiten comer lo suficiente para ahuyentar el hambre, o vestirnos, o encontrar vivienda, o criar a nuestros hijos como los seres queridos que son. Hemos sufrido ironías, insultos y golpes día tras día sólo porque somos negros”

Tanto militares como policías, siguieron, luego de declarada la independencia, siendo dirigidas por belgas. Los gobiernos de Bélgica, Estados Unidos y Francia operan para perpetuar el saqueo de minerales. Primero fomentan a tan sólo 5 días de declarada la independencia, sublevaciones militares, luego ponen en práctica dos secesiones, la primera la ubican en la zona donde ya venían explotando minerales, Katanga (hoy Shaba), allí, proporcionan logística a Moise Tshombe quien declaró la independencia de la provincia el 11 de Julio. Por otro lado Alberto Kalonji Ditunga, se autoproclamó rey Alberto I de Kassai, zona de extracción de diamantes.

(El reinado y los capitalistas belgas, apoyados por la CIA, utilizan un método que luego sería copiado por gobiernos y capitalistas de los países saqueadores en la actualidad, de hecho, las maniobras de inteligencia y conspiración que hoy atentan contra Venezuela, Bolivia, Ecuador, Guatemala, y otros paises indolatinoamericanos, llevadas adelante por la CIA y fascistas capitalistas son las que lograron destruir el intento de soberanía del pueblo del Congo.)

Sin fuerzas propias Lumumba buscó ayuda en la ONU, que mandó soldados pero para ayudar a las corporaciones extranjeras, buscó ayuda en la Unión Sovietica, que no respondió más que con el envío de algunos asesores. Bélgica mientras tanto seguía enviando tropas para apoyar a Tshombe.

Para Septiembre (seguimos en 1960), el presidente destituye al primer ministro Lumumba, quien se niega a abandonar su cargo y destituye a su vez a Kasavubu. Nueve días después, el 14 de Septiembre, el militar congoleño, Joseph Mobutu, se apoderó del gobierno mediante un golpe de estado y ordena el arresto domiciliario de Lumumba. Mobutu “devuelve” el gobierno a Kasavubu casi dos meses después y se autoproclama jefe máximo del ejército. Lumumba se escapa e intenta llegar a Stanleyville (hoy Kisangani).

Frank Carlucci, agente de la CIA está en el Congo para ubicar y engañar a Patricio Lumumba, quien es arrestado en diciembre de 1960. Luego de torturado es asesinado el 17 de enero de 1961, tenía 35 años. La orden fue dada directamente por Dwight Eisenhower tres días antes de pasar la presidencia de los Estados Unidos a John Fitzgerald Kennedy.

Cuando la noticia del asesinato de Lumumba recorrió el mundo el repudio se generalizó, en Egipto una protesta de estudiantes saqueó la embajada de Bélgica.

Recién en el 2002 el gobierno belga reconoció públicamente la responsabilidad que tuvo Bélgica en el asesinato de Lumumba: “A la luz de los criterios aplicados hoy, algunos miembros del gobierno de entonces y algunos representantes belgas de la época tienen una parte irrefutable de responsabilidad en los acontecimientos que condujeron a la muerte de Patrice Lumumba. El gobierno estima por tanto que debe presentar a la familia de Patrice Lumumba y al pueblo congoleño su profundo y sincero pesar y sus excusas por el dolor que les ha sido infligido por tal apatía y fría neutralidad.”

Las revueltas se generalizaron en el Congo, la guerra civil estallaba en todos los rincones del país. En un lapso de cuatro años hubo muchos intentos de resistencia. En 1964 Pierre Mulele, dirigente lumumbista, encabezó una rebelión campesina que por un tiempo controló el este del pais.

Mobutu, ahora teniente general, apoyado por la CIA, derrocó mediante un Golpe de Estado a Kasavubu en 1965. Fue establecido un sistema político de un solo partido y Mobutu se autoproclamó Jefe de Estado. Kasavubu fue senador vitalicio.

En eso llega el Che. Guevara y otros 100 cubanos se encuentran con una realidad muy distinta a la esperada. Fueron a sumarse y encontraron división, fueron a prestar solidaridad internacionalista y recibieron sólo un par de visitas en 7 meses de Laurent Desiree Kabila, el supuesto jefe de la resistencia, quien tiempo después sería gobernador del Congo. Con el Che se fueron algunos cubanos, mas otros se quedaron y participaron en resistencias de otros paises africanos.

Mobutu estará 32 años sometiendo a la población en una violenta dictadura y llenando sus cuentas bancarias con millones de dólares (de hecho llegó a cinco mil millones). Los billetes llevaban su imagen, las escuelas su nombre, y casi todo fue renombrado, hasta él mismo, que pasó a llamarse Mobutu Sese Seko. En 1971 renombra al país que pasa a conocerse como Zaire.

En 1976, en el Congo aparece por primera vez en el mundo el virus del ébola.

Es reiterativo el uso de la palabra masacre para describir las partes de la historia del Congo. No deja de sorprender, durante una lectura detallada, el nivel de desprecio total y absoluto que pueden tener quienes podríamos catalogar como humanos hacia otros seres humanos. Bombas, armas y más balas … y más bombas, se acelera la fabricación militar durante la guerra fría. Y cuando ésta guerra fría se enfría, Mobutu ya no sirve en su Congo, los imperialistas tienen nuevos planes. Conspiran los gobiernos de Estados Unidos y Bélgica, los empresarios multinacionales terminan de entender al mundo como pueblo con países que sirven como graneros, países que sirven como depositos, otros que sirven como basurales, y así y así, y donde hay minerales, en esos países, los empresarios multinacionales quieren su porción de tierra.

Los empresarios multinacionales tienen como principal objetivo externalizar los costos. Riqueza sin costos es más riqueza, mayor capital mayor poder.

El Congo es un lugar estratégico para los empresarios multinacionales, allí está casi todo, por no decir todo, el Congo es el país más rico del mundo si comparamos sus recursos naturales, tan sólo sus recursos hídricos pueden abastecer de energía eléctrica a una enorme porción del continente africano.

En 1994, en Ruanda, estalla un sentimiento de odio étnico que exacerva la locura al punto tal que desde las radios incitan a matar a los tutsis, millones de refugiados se desplazan de un territorio a otro, sobre todo buscan salvar sus vidas en el Congo, el 75 % de la población tutsi fue masacrada, también fueron asesinados muchos twas (los pigmeos). Si la historia venía repleta de violencia por esta zona, por estos tiempos la epidemia mayor, la del odio, intoxica el ser de muchos y crece la estadistica de enfermos. La Masacre de Ruanda estuvo planificada, de hecho es una parte de un plan que todavía está en marcha.

En Ruanda, comienza, además, un plan sistemático de eliminación étnica. Las niñas y mujeres de las etnias que las corporaciones estan aniquilando son violadas reiteradas veces y luego los atacantes les destrozan el aparato genital y otros órganos con elementos hirientes y cortantes. La mayoría de las víctimas son atacadas mientras trabajan en la tierra sus cultivos.

Está demostrado que el Banco Mundial financió la masacre, (también el Gobierno de Gran Bretaña concedió grandes préstamos a Ruanda (antes y durante la guerra), sobran evidencias de la red de relaciones políticas y comerciales que involcucran a siniestras personas. François Mitterrand, por entonces presidente de Francia, zarpado genocida, Jean-Luc Dehaene, primer ministro por entonces de Bélgica, actual presidente del consejo de administración del banco Dexia, reverendo hijo de yuta, (este banco Dexia, de accionistas belgas y franceses, recientemente fue uno de los rescatados de la crisis financiera) … y la lista sigue y sigue, son muchas las personas implicadas en sangre y destrucción, todas tienen nombre y apellido, no es muy difícil hurgar en la información que hay tan sólo en internet, ni hablar de publicaciones gráficas, y si salis a hacer entrevistas mejores resultados tendrás. La verdad está detrás de ese espejo transparente.

¿Qué hizo Nobutu con los refugiados cuando llegaron al Congo, a su Zaire? Los hechó y los masacró en terribles cacerías humanas, algunas personas sobrevivieron.

“Muchos, muchos procesos de Nuremberg podrían llevarse a cabo contra las lumbreras europeas y estadounidenses culpables de crímenes contra la humanidad en África Central, cuando todavía su política racista y corporativa insiste en que el ‘salvajismo’ africano es el culpable del genocidio actual.” dice Keith Harmon Snow con total sabiduría.

1995, los capitalistas crean la OMC (Organización Mundial del Comercio). William J. Clinton entiende bien de organización mundial del comercio, ordena y opera para 1996 la masacre de Uganda (*) y la incentivación de la guerra en el Congo para disputar una porción grande del saqueo de los recursos del Congo y de la correspondiente masacre de la población del Congo. Sacerdotes católicos participaron activamente de la masacre, mientras el Comité Internacional de Rescate -CIR- (International Rescue Comitee) comenzó a operar como un instrumento ideal de la guerra psicológica.

En 1996, Paul Kagame (actual gobernador de Ruanda y Yoweri Museveni, (presidente de Uganda desde 1986) con la ayuda del Pentágono, del servicio de inteligencia y militar de Bélgica y EE.UU., y con tecnología militar israelita, lanzaron operaciones militares que primero sacaron del gobierno del Congo al dictador que ya no servía (porque entre otras cosas previlegiaba a los capitales franceses), Mobutu Sese Seko, poniendo a Laurent Kabila (del que el Che tanto se quejaba y desconfiaba) y luego continuaron hasta ahora y siguen aterrorizando y asesinando a la población para controlar las zonas de explotación minera. (Observación: Un enorme porcentaje del material bélico que militares israelies (famososo por poseer armas de última generación) arrojan con precisión milimétrica sobre la población palestina, es producido con minerales extraidos violentamente del Congo.

No pasó 1997 sin que el nuevo gobernante del Congo renombrara al país como Republica Democratica del Congo y favoreciera a más no poder a Barrick Gold Corporation, a American Mineral Fields y a Anglo-American Corporation (propiedad de la familia Oppenheimer, socios de la canadiense Barrick Gold.).

En el Congo no hay una guerra civil, no hay en estos momentos una guerra civil. No hay grupos rebeldes que luchan por reivindicaciones de nada, hay grupos paramilitares con nombres rebeldes que operan para las multinacionales, grupos que son asistidos, entrenados, apoyados logísticamente por ejercitos militares privados, por el ejército y el centro de inteligencia estadounidense, por el ejército y equipamiento militar israelí, y por supuesto, el ejército belga que nunca se fue. Todos estos grupos armados que supuestamente son mantenidos en línea por las fuerzas armadas de las Naciones Unidas, los cascos y túnicas azules, con militares pakistaníes, uruguayos, etc., los nombro más abajo.

Todos los días el coltan saqueado con total violencia es transportado por aviones hasta llegar a las manos de Bayer (el de “si es bayer es bueno” (2)) que procesa el mineral para venderlo a Sony o Motorola, por ejemplo, quienes invierten grandes cantidades de dinero en propagandas y campañas publicitarias que le indican al público que el consumo es la razón de vivir y que con ese nuevo modelo de celular será alguien encantadoramente distinto. Todos los días miles de celulares nuevos son fabricados y vendidos en el mundo, y computadoras portátiles y playstations y cámaras digitales. Todos los días el doctor Dennis Mukwebe opera a diez mujeres que tienen destruidos sus órganos reproductores por la violencia de quienes cuidan que empresas como Sony dispongan de materia prima barata. Hay días en que a un hospital especializado llegan 250 mujeres para ser operadas. Nicole Seligman, vicepresidenta ejecutiva y consejera general de la corporación Sony, sabe perfectamente de lo que estoy tratando en este texto, ella y otros colaboradores íntimos de la gestión Bill Clinton actualmente trabajan para Sony. Nicole Seligman, además fue defensora de Clinton durante el juicio por abuso sexual y asesoró y defendió a Oliver North, así que imaginate…

Los seres humanos tenemos un problema muy grave en el Congo, Africa es un continente muy pero muy maltratado. Los intereses capitalistas no tienen perdón de nadie, lo que están haciendo encima, es una parte de lo que pretenden hacer.

La situación es en extremo grave. Darfur, (si te fijás en el programa Google Earth, ese que tiene imágenes satelitales, hay que seleccionar en “Capas” la opción “concienciación global”… ) Sudan, fijate Darfur, acercate de a poco, verás que hay unas marcas que representan fuego, ese fuego es guerra y destrucción. En Darfur, en estos momentos, hay una masacre descomunal, un genocidio perpetrado por corporaciones multinacionales y ejecutado por políticos gobernantes por militares y asesinos de toda índole. Toda esa sangre es parte de la cuarta guerra mundial que estamos atravesando. Todas esas muertes, todas esas vejaciones ejecutadas contra la población, toda esa hambruna, son crímenes horrendos que realizan las corporaciones multinacionales. Las corporaciones multinacionales, todas, absolutamente todas, son un veneno para la humanidad.

Una guerra instalaron entre las hermanas Paraguay y Bolivia dos empresas petroleras que se disputaban un territorio. 1932-1935, 130 mil vidas costó la pelea entre empresas petroleras, la Estándar Oil (Chevron) y la Shell.

En Darfur hay mucho petróleo, en Darfur habitan unos seres absolutamente extraordinarios, los nubas, todavía quedan algunas personas pertenecientes a esta etnia, pero ignoro si han podido rescatar algo de su cultura ancestral.

Exterminio por petróleo, si investigás un poquito encontrarás mucha información sobre más de 30 años de exterminio de los nubas, personas como Antonio Cores han hecho campañas de difusión. Los medios corporativos nos pueden llegar a hacer creer que la población en Africa está siendo contenida en sus problemáticas por una vasta red de ONGs que dedican su vida a ayudar al prójimo. Nada está más lejos de la verdad. Casi todo el sistema de ayuda a refugiados, de entrega de alimentos, etc, está controlado por las corporaciones multinacionales, ni hablar de los cascos azules de la ONU, al igual que en Indolatinoamérica, los cascos azules asesinan civiles, y violan y roban, y ni hablar de la iglesia católica, participa activamente del genocidio, repugnan las palabras de ese que le dicen Papa.

Recientemente, Daniel Estulin, publicó un trabajo de investigación titulado “Los Señores de las Sombras”. Un extracto en internet dice: “En 1998, un Sudán azotado por la guerra y devastado por la sequía fue el objetivo de la Operación Supervivencia en Sudán (OSS). Este programa urgente y transfronterizo era una enorme operación «humanitaria» internacional de miles de millones de dólares que coordinaba a 35 importantes organizaciones de la ONU y de gobiernos exteriores (UNICEF, WFP, OMS, FAO, ACNUR, USAID), organismos no gubernamentales (OXFAM, CARE, CICR, World Vision) y organizaciones religiosas y donantes (…) Más que una gigantesca operación de ayuda, la OSS metió un pie en los extensos yacimientos sin explotar del sur de Sudán, y un sinfín de organismos de «ayuda» se pusieron a competir por un trozo del pastel de miles de millones de dólares anuales (…).”

Cientos de miles de personas han sido asesinadas en Darfur, millones desplazadas. Como en el Congo, una veintena de grupos armados asedian a la población. China viene explotando el petróleo desde 1999, luego que la companía norteamericana Chevron huyera de los ataques directos que recibía. Desde entonces, EE.UU. financia a varios grupos armados y a partir del 2003 comenzó una campaña mediática mundial para lograr, mediante una excusa humanitaria (de hecho se preocuparon mucho por usar el término “genocidio”), insertar a las tropas de la OTAN en el terreno, con el claro objetivo de pelearle los pozos petroleros a los chinos. Resumiendo, hoy por hoy, hay zonas a las que ni los médicos sin fronteras acceden, un desamparo total de muchísimas personas amenazadas por todos lados por hombres armados que suelen ser hasta caníbales, todo digitado y establecido por las empresas multinacionales. Una rapiña atroz en la que están involucrados los gobiernos de Estados Unidos y China, que luchan entre sí procurando ser discretos ante la masa mediática idiotizada. Los medios corporativos de difusión masiva, (y cuando decimos masiva en este mundo globalizado, decimos masiva) trabajan raudamente para ocultar y tergiversar los hechos cotidianos e históricos. Los medios masivos corporativos son cómplices irrefutables de ésta y tantas otras violencias contra la humanidad y el planeta. Darfur es una vena abierta con cada vez menos sangre.

La población del Congo está sufriendo una violencia atroz, pero puede ser peor, el Congo va por el terrible camino de Darfur.

Algo más sobre el Congo, estábamos en 1997 que ponen a Kabila a gobernar. Laurent Kabila es asesinado por su guardaespaldas en el 2001, desde entonces, y tras algunas otras tantas cosas bien turbias, su hijo, Joseph Kabila lleva el rótulo de presidente.

En Darfur, finalmente EEUU consiguió instalar tropas de la OTAN y continúa día a día el genocidio de étnias y culturas hermosas que van desapareciendo.

Coltán

A finales de la década de los 90’s comienza el negocio de la telefonía celular a acelerarce en todas partes del mundo. Al mismo tiempo mercenarios y empresarios, que son sinónimos, comienzan a controlar las minas del Coltan en el Congo.

La explotación de columbita-tantalita (coltán) del que se extrae tantalio y niobio, (metales escasos) es imprescindible para la fabricación de numerosos artefactos electrónicos. Estos metales son muy resistentes al calor y optimizan el consumo de electricidad.

Otras zonas del mundo donde se extrae el Coltán son: Australia, Brasil, Canada, China, Etiopia, Mozambique, Tailandia, Malasia y Egipto. En el Congo se encuentran los mayores yacimientos de Coltán, (entre el 65 y el 80 % según diversas fuentes)

La explotación de personas y de los yacimientos de coltán está dirigida en parte por industriales chinos e indios, también hay australianos, franceses, norteamericanos, belgas e ingleses. La mayoría de los mineros son niños y adolescentes.

Ruanda es uno de los mayores exportadores mundiales del preciado material, mientras que de su suelo no se extrae ni un gramo de Coltán.

Ruanda y Uganda están hoy exportando Coltán, lo roban del Congo y se lo llevan por aire y por tierra dentro de una estructura perfectamente organizada. Estos dos paises, Ruanda y Uganda, son mostrados como ejemplo dentro de Africa por el Banco Mundial y destripan palabras en obsenos informes que subrayan el éxito económico de estos países.

Un periodista, que firma con seudónimo, concluye en uno de sus textos que los celulares deberían llegar al consumidor con una nota que diga claramente: “¡Advertencia!: Este artificio se creó con materiales crudos del África central, minerales raros, no renovables, vendidos para consolidar una guerra sangrienta de ocupación que también ha causado la eliminación virtual de especies expuestas en peligro de extinción. Cuando usted compre un teléfono celular, sepa lo que está comprando. ¡Que tenga un buen día!”

Sobre los animales que están siendo exterminados: (info)

“El hecho de comprar coltán en el mercado ilegal o mercado negro beneficia a las empresas pues evaden así impuestos y aranceles.” afirma un artículo de Ernesto Tamara, y bien sabemos que las corporaciones tienen como principal objetivo externalizar los costos. Cuales son algunas de estas empresas que tanto se benefician y que no por casualidad son las que mayor inversión hacen en publicidad: Nokia, Ericsonn, Siemens, Sony, Bayer, Intel, Hitachi, IBM, Alcatel, Compaq, Motorola, HP, Samsung, Afrimex.

Afrimex, que se dedicó al comercio del coltán y de la casiterita (mineral del estaño) durante todo el tiempo que duró el conflicto en RDC (República Democrática del Congo) desde 1996, ha pagado impuestos al movimiento Reagrupación Congoleña por la Democracia-Goma (RCD-Goma), un grupo rebelde armado conocido por sus graves violaciones de los derechos humanos, responsable de masacres de civiles, de actos de tortura y de violencias sexuales.”

Algunos usos del Coltán (clasificado por el Pentágono como “materia prima estratégica”) son: microchips, baterías, circuitos y condensadores de ordenadores, teléfonos móviles, equipos electrónicos y videojuegos. También es usado en aleaciones para centrales nucleares, gaseoductos, satélites y misiles. Además se usaría en proyectos de supermodernos trenes de deslizamiento magnético (TAV, el famoso tren bala de origen francés).

Describe Mvemba Phezo Dizolele, periodista independiente que anduvo en el Congo en el 2006: “Cada mañana, un gran grupo de trabajadores forma fila frente a la puerta del establecimiento para pedir trabajo. Unos pocos son elegidos, y el resto es enviado de vuelta a casa. Ganan menos de un dólar al día, mientras que en el mercado internacional el coltan cuesta entre 8 y 18 dólares por libra”.

“En Mushangi, un camino peligroso lleva a las minas, en las que solo se ve a unos pocos adultos. La mayoría de los mineros son niños y adolescentes de diferentes edades, que trabajan en condiciones precarias. De sol a sol, trabajan en pozos abiertos con los instrumentos más primitivos y sin protección alguna contra las piedras que caen y los derrumbes de tierra. Andan a gatas por túneles oscuros que no cuentan con ningún soporte estructural”.

“Le preguntamos a Baruti, de 16 años, y a sus amigos si entienden adónde va el coltan de Mushangi. ‘Va a Bukavu’, responden. ‘¿Saben que el coltan se cotiza muy bien en Estados Unidos y Europa? Se precisa para las computadoras, los teléfonos móviles y los videojuegos’, les explico. ‘No’, responde Baruti.

‘¿Saben que la explotación del coltán estimula la guerra en el Congo?’, les pregunto. Baruti me mira a los ojos y responde: ‘Si lo supiéramos, no trabajaríamos aquí’ “

Los mal llamados “grupos rebeldes”

Hay una veintena de ellos, son grupos armados que con diferentes nombres, casi todos aparecidos durante la decada del 90, se dedican a aterrorizar a la población.

– Reagrupación Congoleña para la Democracia (RCD), cuenta con unos 40.000 soldados, que son apoyados por Ruanda. “Con la venta de diamantes -ha declarado el mismo Adolphe Onusumba, presidente de la RCD- ganábamos unos 200.000 dólares al mes. Con el coltan llegamos a ganar más de un millón de dólares al mes”.

– AFDL (Alianza de Fuerzas Democráticas por la Liberación del Congo-Zaire)

– Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC), es el ejército regular bajo el mando del presidente Joseph Kabila, cómo sucede históricamente no cobran salarios en forma regular, por lo que saquean continuamente a la población.

– Las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), son los soldados hutus, partícipes del genocidio de 1994.

– Las Fuerzas Nacionales para la Liberación de Burundi (FNL), también hutus ubicados en Kivu Sur que atacan a los tutsis congoleños.

– El Consejo Nacional para la Defensa de los Pueblos (CNDP), ejército tutsi, ex Fuerzas Armadas congoleñas, comandados por el general Nkunda, respaladado por Ruanda, aliados de las Fuerzas Democráticas Aliadas de Uganda, quienes supuestamente pretenden derribar al gobierno de Uganda desde el Congo.

Otros grupos armados son:

– el Frente de Resistencia Patriótica de Ituri,
– el Movimiento Revolucionario del Congo,
– los Interhamwe
– los Mai-Mai, repleto de adolescentes, de hecho, el jefe militar tiene 18 años, (la prensa corporativa los acusa de saqueos a la población y violaciones)
– los Rastas, grupo hutu “con pretensiones místicas” (3).

Empresas involucradas en el saqueo y en el financiamiento de los grupos paramilitares:

Afrimex, Barrick Gold, Cabot Corp., Brown & Root (filial de Halliburton) y OM Group, de EEUU; HC Starck, de Alemania; Texaf, George Forrest International, Petrofina y Union Minière de Bélgica; y Nigncxia, de China. Además están: Ahmad Diamonf, As Diam, Sierra Grem Diamonds, Triple A Diamonds, Consolidated Eurocan Ventures, Lundin Group, Anglo American Company, American Diamond Buyers, Bayer AG, Barclays Bank, American Mineral Fields Inc (AMFI), De Beers, Anvil Mining (de capitalistas australianos); CITIBANK (CITIGROUP)

El cobre que extrajo ese esclavo fue utilizado para fabricar la bala que lo mató. No hay metáfora.

Henry Kissinger está vinculado a Freeport MacMoran (FCX), y FCX acapara todo el cobre y el cobalto encontrado en Katanga. Henry Kissinger, entre otras cosas, es uno de los directores de International Rescue Committee, (IRC), ¿podes creer tanta impunidad?

Moto Gold (opera en la región anegada en sangre de Ituri)

Empresas que fabrican Armas, Equipos e Infraestructuras usando material conseguido por el uso de las armas: Simax, Lockheed Martin, Halliburton, Northrop Grumman, GE, Boeing, Raytheon y Bechtel.

Tres mapas borrosos (ver en artículo original)

En el primer cuadro se puede observar que hay una mancha grande de color rojo sangre (entre fresca y seca) Este mapamundi lleva el título “Mapa del hambre”, fue confeccionado por la FAO y figura en su pagina de internet oficial. Esa gran mancha oscura en el centro de Africa es el Congo, una de las regiones del mundo con mayor población humana desnutrida.

El cuadro que sigue demarca la región del Congo, el color mostaza indica la región selvática, gran parte del segundo pulmón del planeta Tierra; el color crema muestra las zonas de cultivo o zonas agroindustriales, que cada día crecen sobretodo desde que se cultiva principalmente palma (agrocombustible, nombre real: necrocombustible)

El segundo pulmón del mundo

En el Congo está el segundo pulmón del mundo, luego del Amazonas. 40 millones de pobladores congoleños dependen vitalmente de la selva, grupos indígenas como los pigmeos, llevan su vida ancestral en los bosques. Pero no son sólo ellos, cada ser vivo de este planeta depende de esa hermosa selva para vivir.

“Esta situación no es sostenible para la gente que vive allí, para incalculables especies que pueden verse empujadas a la extinción ni para el clima. Revertir la deforestación es esencial tanto para asegurar el sustento de la población regional como para mantener la biodiversidad del bosque y su capacidad de almacenar carbono.” proclama Wangari Maathai

La deforestación ya arrasó con los bosques de Ituri, destruyendo el hábitat de la comunidad Mbuti y de animales como los gorilas, los okapis, elefantes y monos.

El Congo es el país más rico en recursos naturales del mundo. Se encuentran las mayores reservas de cobre, cobalto, diamantes.

Del Congo son las mayores exportaciones de cobalto.

En el Congo se encuentran los mayores yacimientos de diamante. También tiene mucho petróleo.

Satélites, plataformas orbitales y otras tecnologías que dan vuelta alrededor del mundo tienen en sus componentes cobalto tungsteno cobre y oro que ha sido extraido del subsuelo congoleño.

“En estrecho vínculo con el madereo industrial, también se proyecta usar zonas de bosques para establecer monocultivos de palma aceitera que alimenten el floreciente mercado de los agrocombustibles para los automóviles estadounidenses y europeos así como para la insaciable demanda china de aceite de palma.” Sostiene un boletín de wrm.org.uy falta mencionar a Bill Gates.

Masacran a la población además destruyendo su salud

En el Congo hay 3 mil trabajadores de Médicos Sin Fronteras, atendiendo casos de cólera y sarampión, conteniendo epidemias de meningitis. Hay muchísimas personas afectadas con VIH, otras muchas padecen la tripanosomiasis humana africana (THA) o enfermedad del sueño.

En las provincias de Kivu Norte y Kivi Sur, al este del país, la violencia no cesa, hay cotidiana y masiva violencia sexual. Las víctimas de violaciones suelen ser atacadas mientras trabajan en sus tierras o regresan de ellas.

En todo el Congo la inmensa mayoría de la población sufre desnutrición y malaria.

Los mercenarios capitalistas no tienen límites con el lucro

El desprecio por la otredad es la raíz de la violencia. Enajenados seres están asesinando dentro de una masacre cotidiana empujada su voluntad por un deseo de acumulación de poder que no tiene límite alguno.

“Lo que realmente se expande por el mundo es la muerte de este sistema inmundo sepan en el planeta sepan en el planeta” Las Manos de Filippi La resistencia crece en el mundo, mas no en el Congo. Algo tenemos que hacer.

Observaciones:

(*) Es terrible las múltiples noticias e informes sobre los países africanos lo contaminados y podridos que están con mentiras y terribles tergiversaciones. Es terrible y criminal.

El plan es terrible, ideado por alguien (ya conoceremos alguna vez su nombre y apellido), el objetivo: El control de los minerales del Congo. Pero el plan empieza con genocidios en Ruanda y Uganda. Parte del plan que llevaron y siguen llevando adelante las multinacionales saqueadoras implica disponer de gobernantes dictatoriales bien ambiciosos y absolutamente desalmados, parece un juego de mesa, pero hasta ahora tiene un éxito enorme.

(1) Originariamente, la selva del amazonas, por ejemplo, llegaba, casi sin interrupciones, hasta parte de Catamarca, Argentina. Podías ir desde Catamarca hasta la costa de Venezuela atravezando Selvas, Montes y Bosques, que están siendo destruidos a una velocidad inaudita.
(2) La filial de Bayer, Starck, es la productora del 50% del tantalio en polvo a nivel mundial.
(3) Ángel Expósito Mora – Director de ABC – “ABC” – Madrid – 18-Ago-2008

Notas al márgen:

– ¿Sabe Hugo Chavez de donde proviene el Coltan que utilizarán las fabricas de celulares recientemente anunciadas y que tiene como socios a los chinos?

“Primera fábrica de celulares producirá un millón de teléfonos al año”
“El embajador de China, Zhang Tuo, manifestó que su país quiere transferir su tecnología para que Venezuela se abastezca de celulares: “La telecomunicación al servicio del pueblo de Venezuela”. El mandatario nacional garantizó que pronto se colocarán estos celulares a bajo costo no sólo en Venezuela, sino en Centroamérica, Suramérica y el Caribe.”

– Más sobre el verdadero funcionamiento de las llamadas “fuerzas de paz”, de la ONU, no sólo violan a las mujeres como cualquier otro uniformado de la región, también facilitan armas y trafican con oro.

“Un reportaje de investigación de la cadena británica BBC acusó el lunes a los cascos azules de la Misión de la Organización en la República Democrática del Congo (MONUC) de proporcionar armas a los rebeldes y traficar con oro. Las fuerzas de paz implicadas provienen de India y Pakistán y las quejas por mala conducta datan ya del año pasado.”

– Trabajando para una empresa de transporte marítimo, Edmund Dene Morel, en 1898, descubrió que los barcos que llegaban al puerto de Amberes, en Bélgica, traían caucho y marfil y los que se iban de vuelta llevaban armas y municiones. Comenzó entonces a reunir testimonios y denunciar el genocidio llevado adelante en el Congo. Denunció los trabajos forzados, las torturas, mutilaciones y masacres, denunció los secuestros de mujeres y niños para obligar a los hombres a trabajar para el rey Leopoldo II.

Más información relacionada:

– Las compañías ‘high-tech’ financian el genocidio en el Congo www.rebelion.org/noticia.php?id=38128
www.dizolele.com/ (pagina del periodista independiente Mvemba Phezo Dizolele, en inglés)
www.allthingspass.com/ (pagina del investigador y fotógrafo independiente Keith Harmon Snow, en ingles con artículos en francés y español)
www.lindamelvern.com/ (en inglés) (Linda Melvern es periodista e investigadora, sus trabajos son estos momentos tratados en un juicio por la masacre de Ruanda)
– La muerte lenta de un paraíso / www.elmundo.es/elmundo/2008/08/24/castillayleon/1219598224.html
– ESPECIAL CONGO Un agujero del mundo / www.eitb24.com/noticia/es/B24_104099/internacional/ESPECIAL-CONGO-Un-agujero-del-mundo/

Fuentes:
– Boletín Nº 121 del WRM, agosto de 2007 www.wrm.org.uy/boletin/121/Congo_RD.html
www.elpaniol.blogspot.com/2008/08/el-coltan-del-congo-laboratorio.html
www.informador.com.mx/internacional/2008/37990/6/onu-preocupada-por-nuevos-combates-en-congo.htm
– “En Congo se está destruyendo la especie femenina”. Entrevista a la activista Christine Schuler Deschryver – Amy Goodman
– “La guerra que alimenta los celulares”, Ernesto Tamara, Liberación / Suecia – mayo 2007 www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=2273
www.radiocable.com/klaus-werner-denuncia-en-el-libro-negro-de-las-marcas-el-trafico-de-coltan.html
– Enciclopedia Salvat (1972) Salvat Editores, S.A. Barcelona
www.antorcha.org/galeria/lumum.htm
www.insurgente.org/modules.php?name=News&file=article&sid=8288
www.lindamelvern.com/
www.journal.heinz.cmu.edu/articles/congo_coltan_conflict/
www.rebelion.org/noticia.php?id=38128
www.rebelion.org/noticia.php?id=64117
www.inshuti.org/extracto.htm
www.rebelion.org/noticia.php?id=47448
www.afrol.com/es/especiales/13258

fuente: www.argentina.indymedia.org/news/2008/12/645536
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copyleftdown (autorizada difusión, sobre todo abajo y a la izquierda) si tenés ganas de reproducir esta y otras informaciones sobre el mundo patas arriba en el que estamos, benditas sean esas ganas.

Gaza, racismo, epifanía de lo atroz

Dov Lior es considerado aun dentro de los propios círculos hebreos como un extremista de derecha.  Cuando en los ’80 Lior propuso el uso de presos palestinos para investigaciones médicas, aunque era ya un hombre de poder, le costó el puesto a que aspiraba en el Consejo Rabínico Supremo de Israel. Pero el desparpajo de su propuesta revela la índole de su universo ideológico y ético.

Por Luis E. Sabini Fernández

Fue de siempre un sostenedor de que había que barrer militarmente el suelo palestino desde donde surgieran resistencias o ataques a la población israelí. En apoyo a esa política ha firmado dictámenes rabínicos, como otros rabinos de su misma contextura ideológica, reclamando ya no el derecho sino la obligación de disparar contra quienes atentan contra el Estado de Israel.

En 1993, ante asesinatos de civiles palestinos en la ciudad de Rafah por fuerzas israelíes afirmó públicamente que la matanza de civiles no judíos está permitida por las leyes religiosas judías. Lior manifestó a este respecto que “durante la guerra el matar civiles no judíos está permitido si salva vidas judías”.
En 1994, Lior apoyó el asesinato “colectivo” de 29 palestinos a manos de otro rabino, Baruch Goldstein, originario de EE.UU., dentro de una mezquita en Hebrón. Lior manifestó entonces que “un millar de vidas no judías no valen lo que la uña de un solo judío” y calificó a Goldstein de “gran santo y gran rabino, cuyo recuerdo será bendecido (por los fieles judíos)”. Varios meses después de la masacre, Lior dijo a sus discípulos en Kiryat Araba, un asentamiento judío situado cerca de Hebrón, que “la sangre judía es más roja que la de los no judíos y el Señor prefiere una vida judía a otra no judía”.

Cuando en 2003, el ejército de “Defensa” de Israel asesinó a mansalva a ocho palestinos que protestaban contra la ocupación israelí [episodio de Nadav Shragai], hubo una reacción al menos de grupos llamados “izquierdistas” dentro de la sociedad israelí, que organizaron una protesta ante el “Ministerio de Defensa”. Se trataba apenas de cientos de manifestantes moralmente indignados, organizados como “Coraje para rechazar” y fueron apaleados y detenidos a montones por la policía del estado israelí. Así atraparon a un militar graduado y refuseñik, al capitán David Zonenshein, que se había negado a ser militar en territorios “ocupados” (en rigor, en los últimos territorios ocupados).

Estos protestatarios afectados por la muerte en frío y en masa de los protestatarios palestinos entendían que con ese acto “el ejército [israelí] ha perdido su legitimidad moral”. Es un juicio francamente tardío, cuando los militares israelíes han estado asesinando inmisericordemente “enemigos” y “obstáculos” desde hace décadas, pero aun así, la protesta revelaba algo de la hondura del conflicto en que está metido el diferendo palestino-israelí.

Las reservas humanistas, morales, de población israelí se podían entonces percibir en que ante la matanza señalada hubo también manifestaciones conjuntas de repudio de árabes y judíos, e incluso también resistencia unida contra el derribo de casas palestinas “marcadas”.

En ese clima, el rabino Dov Lior, presidente del Consejo Rabínico Yesha [de enorme peso entre los colonos israelíes] dictaminó que el “Ejército de Defensa” de Israel está religiosamente habilitado para herir y matar a los llamados inocentes durante la guerra. Lo hizo en declaración conjunta con otros rabinos archiortodoxos como Yuval Sharlo:
“La ley de la Torá se refiere a tener merced con nuestros soldados y de salvarlos a ellos.” “No tenemos que sentirnos culpables sobre la base de morales extranjeras.”

Observe el lector que no hemos oído estas frases ni siquiera de los imperialistas norteamericanos, que aun llevando sistemáticamente a cabo tal política, de asesinatos colectivos, jamás la asumen. Tenemos que remontarnos a la “franqueza” nazi para oír semejantes razonamientos de la soberbia, que indudablemente no era pecado mortal para los nazis.

Pero en el 2003 todavía había en Israel quienes caracterizaron el concepto de “enemigo” de Lior como algo para avergonzarse. Aunque se tratase de voces aisladas, como la de Ran Cohen, del partido Meretz.

Bueno es recordar que nuestro “nazi sionista” –al decir del inolvidable Yeshayahu Leibovitz, un rabino con otra estatura humana, ciertamente– había evitado problemas de conciencia a la soldadesca israelí cuando el arrasamiento de Jenín, en 1985 emitiendo un dictamen rabínico entonces con los mismos argumentos.

En 2004, la derecha religiosa emitió más comunicados conducentes a liberar de toda carga moral los asesinatos siempre impunes de palestinos, tanto en territorio todavía palestino como en territorio legalmente israelí. Se trata de catorce rabinos que en total alcanzan un amplio espectro dentro del estado israelí. Entre ellos: Haim Drukman, Yehoshua Shapira, jasídico, Yuval Sharlo, director de la escuela talmúdica en Petah Tikva, que capacita a sus alumnos en armas espirituales y de las otras, Yuval Cherlow, Zefania Drori un rabino con enorme influencia en jóvenes.

¿Qué ha pasado con la invasión punitiva del 27 de diciembre de 2008?
En primer lugar, hay que verificar que las tesis de Lior se han oficializado y se han socializado. Es decir, tanto el estado israelí como la sociedad israelí han adoptado el comportamiento elogiado y postulado por el nazi sionista Lior: matar sin problemas de conciencia a civiles desarmados e incluso acusar de tales asesinatos a los propios palestinos o a Hamas.

En segundo lugar, se puede comprobar el debilitamiento de la conciencia de rechazo y resistencia al fanatismo y a la intolerancia dentro de la sociedad israelí y especialmente dentro de sus sectores “izquierdistas”.

Hicieron un llamamiento y se juntaron unas 150 judíos israelíes en Tel-Aviv el 28 de diciembre reclamando por “los niños palestinos muertos por los bombardeos israelíes”. Fueron “corridos a huevazos e insultos” según testimonio directo de uno de los participantes. Ciento cincuenta manifestantes, no quince, corridos por huevazos e insultos no a palazos o balazos. ¿Qué nervio moral tenían esos ciento cincuenta para ser persuadidos con unos insultos y unos huevazos? No hay más remedio que pensar que llegaron a la “esquina  céntrica” de Tel-Aviv ya interiormente derrotados, o que en todo caso, llegaron “para cumplir”, pero sin un vigor interior que los impulsara a resistir el abuso atroz.

Porque la única explicación para que Israel responda a los cohetes Qassam (que no son misiles) con semejante tratamiento es el racismo, aquel aducido por Lior; de que un judío vale más que cientos, miles de gentiles, goim o como se les quiera llamar.

Ése es el comportamiento habitual de toda colonización, de todo racismo. Si los nativoamericanos llegaban a matar a un invasor huinca, la respuesta era sistemáticamente arrasar la aldea de donde provenía, matando sistemáticamente a toda la población al alcance, hubiese o no participado del hecho. Si un indio “delinque”, todos son culpables; si un blanco delinque, él es el culpable (sobre todo si no tiene dinero).

El cálculo racista israelí, sionista, se presenta más pesado que el de los mismos nazis, que por ejemplo, para vengar el atentado contra 33 miembros de su ejército de ocupación en Nápoles, Italia, detuvieron a 330 habitantes de la cercanía al atentado y los “ajusticiaron” a razón de diez por uno. Algo sin duda insuficiente para la bíblica aritmética de Lior.

Es que si uno mantiene un diálogo fluido con dios (Yahvé, en este caso), ninguna proporción resultará aceptable: para el pensamiento absoluto, no hay comparaciones ni proporciones. Todo un pueblo, toda una nación, puede devenir una minucia ante un miembro del pueblo elegido. Y la dirección política de Israel conserva un fluido diálogo con la élite de poder de EE.UU. que es, a los efectos prácticos, como mantener un diálogo “espiritual” con dios.

fuente: https://revistafuturos.noblogs.org

El océano planetario ante su destino final

En abril de 2006 la revista Mother Jones, expresión de periodismo crítico y ecologista en EE.UU., ajena al universo mediático dominante, publicó un informe de la investigadora Julia Whitty: The Fate of the Ocean (El destino del oceáno).* Project Censored lo tomó entre sus cuestiones principales [véase al final de la nota]. A fines de ese año, Argenpress, otra expresión de periodismo ajeno al universo dominante, lo resumió y tradujo. Nosotros transcribimos aquí esta última versión (de Ernesto Carmona), previo cotejo y revisión con pasajes del original inglés. Edición, notas y aclaraciones entre corchetes, de futuros.

Por Julia Whitty

“Más allá de especulaciones empresarias, la realidad es un proceso de retroalimentación que ya está en pleno desarrollo: el hielo compacto con su gran blancura refleja el 80% del calor solar y lo devuelve al espacio, en tanto el agua de mar, con mucho menos blancura, absorbe el 80%. La conversión de los hielos en agua, que es lo que se verifica cada vez más en el Ártico, incrementa el calentamiento del océano, que además se expande térmicamente, creando una superficie aun mayor de agua, que a su vez promueve más calentamiento y consiguientemente mayor derretimiento de los hielos.” (pasaje del trabajo de J. Whitty).

Rachel Carson  escribió acerca del oceáno que “en su misterioso pasado acompaña todos los brumosos comienzos de la vida y recibe al final, después, tal vez de muchas transmutaciones, los últimos pellejos o carcasas ya muertos de la misma vida. Porque todo, a la larga vuelve al mar, al mar océano, al río océano.” Retornamos al mar, también en varios pellejos, incluyendo uno bajo la forma de emisiones atmosféricas. A propósito de ellas, en Suecia se ha calculado que con su población de casi nueve millones de habitantes, retornan 2,8 toneladas de mercurio, casi tres mil kilos, provenientes de los arreglos dentales en sus bocas; la inmensa mayoría de ese mercurio llegará a la atmósfera a través de los crematorios.

Los problemas oceánicos encontrados antes a escala local son ahora pandémicos. Los datos de la oceanografía, la biología marina, meteorología, ciencia de la pesquería y glaciología revelan que los mares están cambiando de manera ominosa. Un vórtice de causa y efecto forjado por los dilemas ambientales globales está cambiando el océano de un horizonte acuático con variados problemas regionales a un sistema global en alarmante aflicción. […] hay un solo océano, con sus corrientes uniéndose en los mares y regulando el clima. La temperatura del mar y su química cambia al ritmo de la contaminación y de las prácticas temerarias de la pesca, entrelazándose para poner en peligro la fuente común de vida más grande del mundo.

Calentamiento por efecto invernadero

En 2005, los investigadores del Scripps Institution of Oceanography y del Lawrence Livermore National Laboratory encontraron pruebas de que el océano está calentándose rápidamente. Descubrieron que hasta unos 800 metros de profundidad, desde la superficie, el océano se ha calentado dramáticamente en los últimos cuarenta años como resultado de la inducción de los gases del invernadero humano.

Una manifestación de este calentamiento es la fusión del Ártico [y de la Antártida]. Por cuarto año consecutivo, la cubierta ártica de hielo ha retrocedido (en grosor y extensión) acelerando un aumento de la superficie del agua que promete más calentamiento y fusión de hielos. Con el aumento de las aguas polares en los mares más templados y tropicales más salados, el ciclo de evaporación y precipitación se vuelve más rápido, vigorizando aún más el efecto invernadero. […] Esta aceleración del ciclo de causa y efecto se hará difícil de revertir, si no imposible.

La basura atmosférica también está alterando la química del mar, así como miles de compuestos tóxicos de propagación devastadora que envenenan a las criaturas marinas. Se estima que el océano ha absorbido unos 118 mil millones de toneladas métricas de anhídrido carbónico desde el arranque de la Revolución Industrial, con 20 a 25 toneladas que se agregan diariamente a la atmósfera.

La acidez en aumento de los niveles crecientes de CO2 está cambiando el equilibrio del pH del océano. Los estudios indican que las conchas y esqueletos de moluscos y plancton que contribuyeron a construir los arrecifes de coral se disolverían en 48 horas de exposición a la acidez que se espera tenga el océano en el 2050. Los arrecifes de coral ciertamente casi desaparecerán y, lo aún más ominoso, tal legado afectará al plancton. El fitoplancton absorbe los gases del efecto invernadero, fabrica oxígeno y es el productor primario del tejido de la red de alimentos del mar.

La contaminación de mercurio ingresa en el tejido de los alimentos por la vía del carbón y de los residuos de la industria química. Se oxida en la atmósfera y se establece en el fondo del mar. Allí es consumido entregando mercurio a cada eslabón subsecuente de la cadena alimentaria. Los predadores como atunes o ballenas acumulan niveles de mercurio un millón de veces más altos que las aguas que los rodean. El Golfo de México tiene los niveles más altos de mercurio jamás registrados, con un promedio equivalente a diez toneladas de mercurio que bajan cada año por el río Mississippi, y otra tonelada agregada por las perforaciones costeras.

Agujeros negros del océano

Junto con el mercurio, el Mississippi entrega nitrógeno (sobre todo de los fertilizantes). El nitrógeno estimula en el agua el crecimiento bacteriano y de plantas que consumen oxígeno, creando una condición conocida como hipoxia, o zonas muertas. Las zonas muertas aparecen dondequiera que el oxígeno oceánico se empobrece por debajo del nivel requerido para sostener la vida marina. Una porción importante del Golfo de México, que en 2001 medía casi 13.000 kilómetros cuadrados, se ha convertido en zona muerta, el área más grande en EE.UU. y la segunda más grande en el planeta. No es ninguna coincidencia que prácticamente todas las casi 150 zonas muertas (o eutrofizadas) conocidas en la Tierra estén en la desembocadura de los ríos y casi 50 ulceren las costas de EE.UU.

Mientras la mayoría fueron causadas por el nitrógeno llevado por los ríos, las instalaciones de combustible fósil ardiendo también ayudan a crear esta condición, como lo hace el alcantarillado humano, fosforoso, y las emisiones de nitrógeno de los automóviles.
[…] Desde su nivel más alto en el 2000, la captura global de peces silvestres ha iniciado un marcado declive, a pesar del progreso en las tecnologías marineras y la pesca intensificada. La llamada eficacia en la pesca ha estimulado estragos inauditos en la vida marina, deviniendo en una de las más resonantes ineficacias. Una de las formas más lesivas es la de que un solo barco puede tender aparejos hasta sesenta o más millas de océano [unos cien km o más], cebando unos 10.000 anzuelos con los que captura por lo menos un 25% de peces no deseados. Estimando unos 2 mil millones de anzuelos instalados cada año, se terminan tirando al océano unos 40 mil millones de kilos anuales de peces muriéndose, vida desechada.

A la pesca con desperdicio hay que agregarle las mallas que se ponen con boyas y se recogen días después de echadas. Constituyen cortinas casi invisibles que van dañando la vida del océano. En el Atlántico Norte, redes para tiburones y otros peces pueden ser de hasta 200 km de largo y se ubican a unos 300 metros por debajo de la superficie y allí pasan a moverse a la deriva, atrapando vida. En el curso de las operaciones de pesca con tormenta, muchas de estas redes gigantescas son abandonadas y continúan llenándose con presas que a su vez atraen a predadores que a su vez quedan también atrapados reproduciendo el ciclo con nuevos predadores. Están hechas con productos sintéticos y no biodegradables, son redes fantasmas con pesadillesca eficiencia por años y años…

Adicionalmente, los pesqueros de arrastre dragan cada centímetro cuadrado de las plataformas continentales. Pescando en el suelo del mar con una verdadera excavadora o bulldozer, las rastras nivelan cada año una área 150 veces mayor que todos los desmontes en tierra y destruyen los ecosistemas del fondo del mar. La acuacultura tampoco es buena: cada kilo de salmón cultivado devora como alimento más de tres kilos de peces silvestres capturados. Un estudio difundido en 2003 por la Universidad Dalhousie de Nova Scotia, basado en datos fechados desde los años cincuenta, concluyó que tras cinco décadas de tal asalto en cualquier parte en el océano apenas si sobrevive el 10% de los grandes peces de altura (atún, pez espada) y peces de costa (bacalao, merluza, lenguado).

También están amenazadas otras guarderías del mar. En los últimos diez años ha desaparecido el 10% del lecho de hierba marina, privando así a los peces juveniles, manatíes y tortugas de mar de sus hábitats ya en situación crítica. Los lechos de algas marinas también están muriendo en proporciones alarmantes.

Mientras continúa la vorágine del ataque humano en los mares, la ciencia en ningún momento de su historia ha enseñado más que hoy sobre cómo trabajan los sistemas que sostienen la vida sobre la Tierra. Si no se revierte rápidamente el fracaso humano en el gobierno del dominio público más grande del mundo, ciertamente el océano alcanzará pronto un punto de no retorno.

P.S. de la autora:
Esta historia está sintonizada con los nuevos desarrollos. Científicos están publicando actualmente una proporción sin precedentes de observaciones -no sólo predicciones- sobre los rápidos cambios del océano en nuestro planeta. Primero y principal, el 2005 resultó ser el año más caluroso registrado. Esto refuerza otros datos que muestran que la tierra está más caliente que nunca en los últimos 400 años y posiblemente en los últimos 2.000 años. Un estudio emitido por el Centro Nacional para la Investigación Atmosférica indica que las temperaturas del océano halladas en el Atlántico Norte tropical en 2005 son aproximadamente un grado centígrado más altas que el rango normal anterior. Lo cual resultó el catalizador predominante para los monstruosos huracanes de la temporada 2005, la estación más violenta nunca vista.

Las noticias del hielo polar no son nada buenas. Los estudios científicos (2002/2006) de la alianza NASA/Universidad de Kansas revelan que los glaciares de Groenlandia están desplazándose hacia el mar y están fundiéndose dos veces más rápido que hace diez años. Esto pone en peligro el equilibrio crítico del Atlántico Norte meridional poniendo en zozobra la circulación que sostiene nuestra estabilidad climática. El Estudio Antártico Británico anunció que “el recalentamiento global” del Antártico es tres veces más grande que el que estuvimos observando en otras partes de la Tierra; la primera prueba a gran escala del cambio de clima también en el continente sur.

Desde que se publicó ‘The Fate of the Ocean’ en Mother Jones, es evidente que también ha surgido la politización de la ciencia en la guerra sobre el clima global. En enero de 2006, uno de los científicos de clima más relevantes de la NASA, James Hansen, acusó a la agencia de intentar censurar su trabajo. Cuatro meses después, las imputaciones de Hansen tuvieron eco entre los científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, así como en un científico del Estudio Geológico de EE.UU. que trabaja en un laboratorio de NOAA [Administración Océanica y Atmosférica Nacional, por su sigla en inglés], quien denunció que su trabajo sobre el cambio del clima global estuvo censurado en su departamento, como parte de una política de intimidación anti-ciencia de la administración Bush.

Los problemas de la fauna del océano también están agravándose. En 2005, biólogos del Servicio de Manejo de Minerales de EE.UU. encontraron osos polares ahogados aguas afuera de Alaska, claramente victimados por la desaparición del hielo. En 2006, investigadores del Centro de Estudios de Ciencias Geológicas para Alaska encontraron osos polares matándose y comiéndose en áreas del mar en las que en ese año no se formaron hielos, dejando a los osos privados de comida. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales revisó su “Lista de Peligros” para el oso polar, cambiándole la calificación de conservación ‘dependiente’ a ‘vulnerable’ […].

La mayoría de estas historias permanece fuera de la vista, sumergidas en el remanso de los periódicos científicos. Los grandes medios de comunicación resultan incapaces de discernir lo bueno y lo malo de la ciencia y dan a todo el mismo crédito, sin definirse. La historia de nuestro declinante mundo oceánico y de nuestro propio futuro transcurre más allá del conocimiento público, sin alterar conductas o metas y marcada por la falta de previsión.

Project Censored (Proyecto Censurado) es un programa a cargo del profesor de sociología Peter Phillips, de la Universidad Sonoma, California, que desde hace treinta años emite un estudio anual sobre las 25 grandes noticias mayores ocultadas por la gran prensa de EE.UU., cuyo conocimiento permite comprender mejor los designios del imperio. Los textos completos pueden verse (en inglés) en https://projectcensored.org

notas:
www.motherjones.com/news/feature/2006/03/the_fate_of_the_ocean.html
1) Bióloga marina, autora de Silent Spring,, Primavera silenciosa, el texto que en 1962 anunció y denunció la muerte multitudinaria de los pájaros por los agrotóxicos aplicados a cultivos y frutales.
2) Véase Luis E. Sabini Fernández, “Un estilo de vida… necrofílico”, futuros no 7, acerca de la censura de la Casa Blanca acerca de otro informe sobre clima, que revela que la manipulación de informes que molestan es sistemática y sistémica.
3) Los m.i.m.  nos anuncian que Bush se ha sensibilizado frente a los osos. Y se habla de ponerlos bajo la protección de La Ley de Especies en Peligro. Menos mal. Como sostiene Clive Stafford Smith, defensor de presos políticos (v. p. ¿?), vivimos en un mundo en que tenemos que luchar para que las leyes que supuestamente favorecen a los animales alcancen a los humanos. Porque afganos,  palestinos, iraquíes, somalíes, haitianos, leoneses, nicaragüenses, sudaneses, ecuatorianos, aymaras, tzoziles, bengalíes, malíes, y tantos otros no parecen gozar de la sensibilidad de Bush. Al contrario.

fuente: revista futuros nº 10 (2007) https://revistafuturos.noblogs.org

La sociedad transparente. Tecnologías de control en la estructura empresarial moderna

Detrás de la inclinación del capitalismo occidental de exhibir de modo obsceno un agresivo «poder pastoral» (aquel capaz de desarrollar el doble juego de la ciudad y el ciudadano, y el del pastor y el rebaño) e imponer sobre la espalda del sujeto el peso inabarcable de una organización que le trasciende, se ocultan los mecanismos que protegen precisamente a aquello que otorga fundamento y eficacia a las prácticas del sistema.Se asiste así a un universo de imperceptibles coacciones que se incrustan en nuestras vidas cotidianas, una microfísica del poder que se infiltra en los cuerpos de los individuos allí donde se materializa la acción capitalista. 

Por Carlos Hugo Sierra

Decía Michel Foucault que «el poder es tolerable sólo con la condición de enmascarar una parte importante de sí mismo».

Si bien eso es cierto, hoy en día difícilmente podemos encontrar una parcela de nuestras vidas que escape a su dominio, ya que el fondo ideológico y práctico que anima el discurso neoliberal (a pesar de que en apariencia resulte lo contrario) exige, para su perpetuación, la necesidad de intervención, de ordenación y ordenamiento de las colectividades. En este sentido, la floreciente emergencia de las tecnologías (ligadas a la información/comunicación) han contribuido a facilitar y, por ello, a «endurecer» el desarrollo de la economía neoliberal.

Algo que se contempla muy bien en el ámbito del trabajo, cuyas débiles resistencias (lo que queda de la histórica lucha de la clase trabajadora por sus derechos) ante cualquier ataque se han visto superadas por el ímpetu de toda una infraestructura tecnológica de control político/social. Del «departamento sociológico» encargado de investigar el comportamiento de los trabajador@s en las cadenas de producción fordistas se ha pasado a la integración en la gestión empresarial de las innovaciones y capacidades de los servicios de seguridad e inteligencia surgidos desde los Estados modernos.

Las tecnologías de control han favorecido una «humanización» de las relaciones con l@s trabajador@s, reduciendo la presencia de los actos de carácter represivo o de la disuasión basada en la fuerza, «normalizando» las condiciones de aceptabilidad del poder por l@s propi@s dominad@s. De esta manera las lógicas empresariales del liberalismo imperante no van a influir en la capacidad de elección de los trabajadores sino que, en un nivel más profundo, van a incidir en la elaboración de los criterios desde los que el sujeto selecciona la toma de una postura.

Hay pues «libertad» en la toma de decisiones del sujeto trabajador/a precisamente porque el sistema económico es capaz de naturalizar su imposición, es decir, de convencer de que la imposición a la que se ve sometido el individuo surge de su «libre actividad reflexiva» y de su «libre voluntad». Con ello se despliega una estructura disciplinaria de control basada en la ilusión ( ya lo dejó apuntado Bentham en «El panóptico») de l@s trabajador@s de estár bajo una vigilancia constante. De este modo, el sujeto termina por sumergirse en un «estado de conciencia y visibilidad permanente que asegura el funcionamiento automático del poder» (M. Foucault).

simultáneamente, parece evidente que el entramado de tecnologías de la información y de la comunicación han acelerado el proceso de reorganización de la estructura laboral y empresarial. Con su desarrollo se ha posibilitado la dispersión geográfica de l@s trabajador@s (teletrabajo) sin que por ello haya disminuído el poder de control sobre ést@s, ya que ahora la vigilancia empresarial puede introducirse en los espacios más íntimos con el fin de supervisar los horarios y la productividad. Hablamos, pues, de una reorganización de las estructuras de control desde la descentralización, algo que crea la figua del «cibersierv@» sujeto a un entramado comunicativo unidireccional que le lleva a convertirse en la parte terminal de la gestión económica.

Son las consecuencias de lo que David Lyon denomina «vigilancia desorganizada» y de lo que Abbe Mowshowitz, con cierta semejanza en sus planteamientos, sugiere con su término de «feudalismo virtual». En el desarrollo de ambos conceptos se reconoce el incremento de la vulnerabilidad del/la trabajador/a dado que las tecnologías se han convertido en instrumentos posibilitadores del «horario flexible», en mecanismos que revalorizan los aspectos de flexibilidad, rapidez, eficacia y productividad, y en las bases fundamentadoras de un discurso ideológico generado desde las instituciones políticas y socioeconómicas que prioriza la movilización del/la trabajador/a en un proceso cíclico de formación contínua, «normalizando» la arbitrariedad y la impunidad en las relaciones laborales (desde el contenido de las modalidades contractuales a los criterios de despido).

De igual modo, las tecnologías ejercen una labor de vigilancia interna (vigilancia reflexiva) que se ha convertido en fundamental en el aseguramiento de la «competitividad» de las empresas. No tenemos que ir muy lejos para escuchar este discurso: la Unidad de Consultoría Tecnológica de ROBOTIKER nos dice que «las personas deben tener conocimiento sobre su organización (misión, visión, valores, cultura, procedimientos, formas de trabajo, etc.) y las actividades que se realizan (ofertas, proyectos, cursos, ponencias, seminarios, artículos, etc.) de forma que se evite la duplicidad de esfuerzos, se aprovechen las lecciones aprendidas, etc. mejorando la productividad de las personas y su satisfacción» (en el Parque Tecnológico de Miramón, Donostia ya se están ofertando cursos de «Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva» -BIC BERRILAN DIGITAL- cofinanciado por el Gobierno Vasco).

Esta «High Tech», esta sofisticada tecnología, le sirve a la clase empresarial para seleccionar, vigilar y controlar a l@s emplead@s, con el argumento justificativo de mejora de la competitividad de la productividad, de establecimiento de la Calidad Total, de la Reingenieria (Conceptos estos que ocultan toda una ideología de corte belicista que se añade a los fines del rancio liberalismo de siempre. Baste, para darse cuenta de ello, mencionar el éxito logrado en occidente de la traducción y aplicación de las técnicas del bushido japonés a la gestión empresarial). La ventaja de la vigilancia sistemática a l@s trabajador@s por parte de l@s empresari@s es clara, en la medida en que mejora el establecimiento de filtros de cara a reclutar al personal más conformista y sumiso ante las órdenes patronales, permite la elaboración actualizada de registros individuales de desempeño laboral y el perfeccionamiento de bases de datos con información personal e individualizada (datavigilancia), así como el establecimiento de medidas que garanticen el cumplimiento de las normas estándar de productividad.

El/la trabajador/a y, más allá, el individuo alcanza un grado de vulnerabilidad máxima pues se ha transformado en un sujeto «aislado, subcontratado en una red flexible» (Manuel Castells), al que se le conquistan los últimos espacios de intimidad que le quedan y acaba siendo «gestionado» sutilmente desde el control mediático y el procesamiento informacional. Convendría por ello, en lo que sigue, describir brevemente alguno de estos procedimientos a fin de ser conscientes de la real dimensión de este nuevo fenómeno.

Uno de los fenómenos más simples es el «monitoreo telefónico», en el que los números desde las extensiones de una línea telefónica pueden registrarse por medio de un aparato denominado «pluma registradora». Dicho aparato permite que el empresario disponga de una lista de los números de teléfono que se marcan desde la extensión que pueda poseer cada empleado, así como la duración de la llamada. No obstante, el procedimiento de control más generalizado es lo que R. Clarke denominó como «datavigilancia» que, aunque en un principio, se utiliza para referirse a la investigación de las personas utilizando la estela cibernética dejada, quizá hoy en día es aplicable además a los mecanismos de procesamiento, recuperación y consolidación de todo dato.

Para ello las tarjetas inteligentes (tarjetas de crédito, de control de asistencia, de identidad (ID), de identificación…) están siendo rediseñadas para facilitar la conexión de bases de datos múltiples. Mediante una técnica denominada «corrimiento de fusión» las nuevas tarjetas poseen un circuito microelectrónico que puede almacenar varias páginas de información de cada persona. Así se dispone de la capacidad tecnológica para elaborar perfiles sociales (data profiles) de l@s usuari@s (recordemos que ya existe software, como el llamado Falcon, capaz de reconocer patrones de conducta-cuándo y dónde se compra, cuándo y dónde se viaja, etc- tras el análisis de las transacciones económicas realizadas por l@s usuari@s). En ese sentido las tarjetas de identificación laboral son paradigmáticas ya que aseguran el control y localización del trabajador/a en las empresas públicas y privadas (controlando su rendimiento, cuánto tiempo tarda en tomarse el café, etc).

En todo caso, ésta no es la única técnica de vigilancia y de control de la identidad existente. Más allá del control básico a partir de la huella dactilar se están imponiendo las técnicas de verificación biométricas, o sea, sistemas automáticos que hacen «scan» electrónico y digitalizan partes del cuerpo humano singulares, y que nunca son idénticas a las de otra persona (iris, voz humana-sonometría…). Ejemplos de ello son el sistema de la geometría de la mano que mide, a través de un lector electrónico, la longitud y la distancia entre los dedos o, por otro lado, la terrmografía facial que mide las curvas del rostro desde varios ángulos, digitalizando la información y haciendo comparación computerizada con imágenes ya existentes en la bases de datos o en una tarjeta de identidad. En la actualidad ya es posible realizar una operación en un cajero automático mediante la exploración de la retina y el iris con unos lentes de cámara a las que se tendrá que aproximar el/la usuari@a (unos 30 ó 40 centímetros), esperando la confirmación de su identidad mediante el estudio comparativo con el código almacenado en la base de datos (se trata de una tecnología desarrollada en Gran Bretaña que «puede reconocer una huella ocular individual, el único patrón encontrado en el iris, una anilla coloreada de tejido que envuelve a la pupila. Cada persona tiene un patrón diferente de filamentos, marcas y estrías en el iris» Nigel Hawkes).

Otro de los métodos de vigilancia más extendidos es la introducción en las áreas de trabajo de las Cámaras de Televisión de Circuito Cerrado (CCTV). El sistema SEEHAWK, por ejemplo, es un modelo de la penetración del «ojo electrónico» proporcionada por la tecnología en el ámbito laboral, ya que mantiene las áreas vigiladas mediante una unidad conectada con cámaras que permite ver exactamente lo que sucede y llama al/la operador/a del PC controlador en el caso de que sucedan actividades sospechosas en las zonas monitoreadas, desplegando imágenes congeladas en la pantalla (es lo que se denomina «videocam», o sea, un sistema de cámaras dirigidas por ordenadores). El operador puede controlar la situación del empleado a distancia ya que dispone de una unidad remota manteniendo una red de seguridad que genera una grabación digital de ocho canales MPEG 1 (sistema de compresión) multiplexados. Termina por imponerse así, con este tipo de tecnología, la tendencia que deja a un lado la vigilancia con fines defensivos o de conservación de la empresa, y asume sin complejos el control activo de la localización de trabajador@s.

Sin embargo, si a este sistema se le añade el monitoreo de los sistemas computerizados, la vigilancia activa es casi completa. El empresario puede hacer uso de un software de ordenador que le permita ver lo que está en pantalla o guardado en las terminales y discos duros que vean los empleados. Además, las personas que trabajan intensivamente con procesador de palabras y captura de datos puede estar sujeta a la vigilancia del teclado (golpes por hora) e, incluso, es posible conocer y registrar el tiempo que desperdicia frente a la pantalla del ordenador o lejos de él.

Además, con la expansión del correo electrónico y del correo vocal como complemento indispensable en el trabajo han surgido simultaneamente los sistemas para su control. Si en la empresa funciona un sistema de correo electrónico el empresario es el dueño del sistema, y puede revisar el contenido. Es conveniente mencionar aquí que los sistemas de correo electrónico y vocal guardan los recados en la memoria del sistema, aún después de ser borrados, quedando registrados permanentemente en un archivo «respaldo» de cinta magnética, junto con el resto de información importante del sistema computerizado.

La cibervigilancia que puede realizar el/la empresari@ se incrementa mediante el registro de las cookies (códigos incrustados en el disco duro que identifican al usuario de la red), ya que a través de ellas es posible conocer las páginas web a las que entra el/la trabajador/a. No es de extrañar, entonces, que estados como Gran Bretaña, país pionero en la legalización de la intervención de las comunicaciones electrónicas sin autorización judicial, planteen la elaboración de normativas como las Lawful Business Practices Regulations, en desarrollo de la Regulation of Investigatory Powers Act 2000, que autorizan a la empresa a controlar, interceptar y grabar cualquier llamada telefónica, correo electrónico o la navegación por internet sin conocimiento del/la trabajador/a, «siempre que la finalidad de tal interceptación encaje en alguno de los supuestos que se establecen».

COmo consecuencia de ello, comienzan a surgir sistemas de vigilancia y control como el programa SurfWatch que está diseñado para bloquear los contenidos pornográficos y el lenguaje injurioso. El Spector 2.1 lleva a cabo pantallazos cada pocos segundos que, posteriormente se pueden contemplar como si se tratara de una sucesión de imágenes-del ordenador en el que está instalado. Estas se almacenan en un servidor, al que el/la espía puede acceder por contraseña o bien recibir las imágenes vía correo electrónico.

Las contramedidas tecnológicas tradicionales que se utilizan normalmente no sirven para Spector (no se pueden cifrar los mensajes con PGP ni ocultar las huellas en la web mediante un programa anonimizador). Y si con estos procedimientos tecnológicos de control no tenemos bastante siempre nos queda esperar a la aplicación en el terreno laboral (todavía tiene un uso estríctamente militar) de la tecnología TEMPEST, capaz de interceptar directamente (sin necesidad de red) las comunicaciones del ordenador y de penetrar en su disco duro aprovechando las radiaciones electromagnéticas que emite. O de otro modo, interceptar las comunicaciones laborales realizadas desde los teléfonos móviles mediante el control de las estaciones a las que llegan las señales (Reg Whitaker, en este sentido nos propone, como si de un juego se tratara, que tecleemos la siguiente dirección de AT&T: www.anywho.com y, una vez allí, tecleemos nuestro número de teléfono. Sorprendentemente quizá podamos encontrar información sobre nuestra propia localización). Así las cosas, si nos atenemos a las cifras que se dan en el más grande Estado policial laboral del mundo (EEUU) nos daremos cuenta de la importancia de todo ello: un 45% de las grandes empresas tienen instalados sistemas de vigilancia interna para controlar el correo electrónico de sus emplead@s (50 millones). De ellas más del 30% almacena y revisa los correos electrónico envíados y recibidos por sus empleados. El 20% de las compañías tienen instaladas cámaras de vigilancia.

La prolongación de la vigilancia del/la trabajador/a presenta otra dimensión que en un futuro ya cercano puede resultar trascendente como es la aplicación de las tecnologías a los procesos vitales del sujeto, es decir, la ingeniería genética. Los análisis genéticos se enmarcan en el contexto de la vigilancia médica de l@s trabajador@s, debido a la necesidad de prevención o protección de la salud del/la futur@ trabajador/a. Con ello se puede desencadenar un riesgo de medicina de la obediencia que intente establecer cuerpos menos opacos, más transparentes, más sujetos al «cuidado» y al «control». Aplicados por el/la empleador/a como instrumento de selección de l@s candidat@s en aras de la mejora de la productividad y de la rentabilidad de sus empresas, los análisis genéticos tienen el riesgo de abocar a la exclusión sistemática de ciertas personas y de crear también un «proletariado genético».

En definitiva, la productividad como valor no sólo sociopolítico sino también ético/moral (el/la empresari@ se transforma no sólo en un agente capaz de orientar los procesos políticos de primer orden sino en un verdadero «benefactor social» investido de un conjunto de atribuciones morales) se sobrepone e, incluso, justifica la intervención en la gestión de lo íntimo y de la corporalidad del sujeto. El empleado se encuentra así atrapado en una red de influencias coercitivas sutiles que descansan en un orden de «seguridad».

Orden generado por una tecnología que propicia, por su propia estructura panóptica, la interiorización de los propios esquemas de control -debido al miedo a ser vigilados- y genera actitudes de autocensura por parte del propio trabajador sin necesidad de que existan otros sistemas de control manifiestos. Y es que la tecnología sutiliza los sistemas de control social, haciéndolos invisibles a los ojos de los individuos aunque éstos se expongan con toda desnudez a la visibilidad de los propios sistemas. Esta lógica bipolar enfatiza y desarrolla actitudes de sumisión y de aceptabilidad por parte del sujeto.

En última instancia, parece evidente que el orden establecido asume sin tapujos unos dispositivos de control y vigilancia cada vez más complejos y eficaces. El neoliberalismo se ha metamorfoseado en una sofisticada red de gestión de los individuos. Sin embargo, en nuestro mundo contemporáneo todavía pueden encontrarse rendijas por las que escapar a ese dominio.

Es necesario recordar aquí que la propia tecnología, fuente de control y represión, puede convertirse también en el principal instrumento de liberación y de lucha. Una primera vía que se plantearía sería la propia defensa frente a la ofensiva controladora, que las estructuras neoliberales fortalecen desde la tecnología de control mediante programas «trituradores de cookies», sistemas de «retransmisión» (re-mailing, en los que las personas envían sus comunicaciones canalizadas por un centro de retransmisión que presenta la capacidad de borrar marcas de identificación o trayectorias virtuales tanto del/la emisor/a como del/la receptor/a), encriptación en clave pública de los mensajes (sistema asimétrico en el que se utiliza una clave pública y otra privada de decodificación de los mensajes imposibles de relacionar entre sí y que permite únicamente al receptor la posibilidad de leerlos.

Al mismo tiempo, mencionemos la versatilidad defensiva de programas de encriptación de mensajes como el PGP-Pretty Good Privacy, capaz de asegurar la inviolabilidad del mensaje gracias a un sistema de 128 bites, frente a los de 56, o la llamada «esteganografía» (ocultación de mensajes en otro conjunto de información para que se ignore y no se intercepte. Normalmente se mezclan los bites del mensaje con los de un archivo de imagen o de sonido). La segunda vía, complementaria a la primera, se hace eco de la capacidad subversiva de la tecnología para infiltrarse en los centros económicos y políticos principales del sistema para desestabilizarlo.

Los ciberasaltos a las agencias de seguridad, la emisión de virus informáticos y saqueo de los centros informáticos de las grandes estructuras económicas, así como la llamada «infoguerra» organizada sobre las bases de datos de los estados y el aprovechamiento de la infotecnología como un elemento de guerra mediático desde el que es posible acceder y proyectar las situaciones reales de ciertas luchas (Palestina, Euskal Herria, Chechenia…) suponen un conjunto de posibilidades y recursos que ofrece la propia tecnología a muchos colectivos y que son imposibles de eludir si se desea afrontar con realismo la compleja trama del poder existente en las sociedades modernas.

Vivimos cada vez más en la ciudad de cristal que tan brillantemente muestra Zamiatin en su obra «Nosotros», un cristal transparente a través del cual el poder dominante contempla las trayectorias vitales de todos sus «subdit@s». Si la tecnología de control ha contribuído a su consolidación quizá también nos permita, por otra parte, construir espacios de invisibilidad, lugares «conspirativos» y opacos, ajenos a la mirada vigilante del poder contemporáneo.

fuente: https://www.nodo50.org/ekintza